No es la crónica de un mundo... es la historia de muchos.

jueves, 10 de marzo de 2011

LA ESTRELLA DE BABILONIA



Si hace un par de meses alguien me hubiera dicho que me iba a leer en algún momento una novela de Bárbara Wood, me hubiera dado la risa y hubiera dicho “Sí, y luego de Corín Tellado, ¿no te jode?”. Y mira por donde, así ha sido. No me preguntéis como, pero cuando terminé de leer Grandes Dinastías coincidió con que mi madre acababa de leer La Estrella de Babilonia, precisamente de Bárbara Wood. “Léelo, te va a gustar”. “Mamá, ¿no me va a subir el azúcar? Que estos libros con tanto amor…”. “No, no, de verdad. Léelo.”
            Y sorprendentemente, pues ha sido un libro de lo más entretenido. No memorable, pero sí entretenido. Escrito a la estela del boom de la novela de cripto-historia que siguió a la publicación de El Código DaVinci y que tantas obras de calidad tan dispar ha traído a librerías y bibliotecas, La Estrella de Babilonia, aunque sin perder cierto trasfondo de “chico conoce chica y se bailan el agua durante toda la novela”, no  convierte la habitual historia de amor en el centro de la novela, sino en una parte prácticamente circunstancial.
            En La Estrella de Babilonia, Bárbara Wood nos habla de la historia de la orden de los Alejandrinos, una organización secreta, surgida de los tiempos de Alejandro Magno y que custodió la Biblioteca de Alejandría hasta su destrucción en manos de los cristianos. A través del personaje de una controvertida egiptóloga, Candice Armstrong, apartada de los círculos académicos por su defensa de Nefertiti como faraón de Egipto, y del policía Glenn Masters, hijo de uno de los mentores de Candice, cuyo “accidente”, por supuesto,  sirve como detonante a la historia; Wood nos lleva de Estados Unidos a Siria, de la edad actual a la Europa de las Cruzadas, de una ciudad perdida cercana a Palmira a una isla secreta de la costa de Escocia, con un ritmo  narrativo de lo más aceptable, y sin apenas “errores” (bueno, sitúa un relicario con los restos de Santiago en el Museo de El Prado, pero en fin, habrá que perdonárselo a la mujer).
            En fin, La Estrella de Babilonia es uno de esos libros apropiados para pasar el rato, sin muchas pretensiones (aunque parte del trasfondo religioso que tiene es bastante interesante), y accesible, uno de esos libros para leer cuando quieres algo sin complicaciones.

miércoles, 9 de marzo de 2011

ENIGMA: LA PUERTA DEL CIELO

Aquí os dejo, en los Miércoles Musicales del Iconocronos, un pedazo de tema de Enigma, uno de mis grupos favoritos, perteneciente al disco "Seven Lies, Many Faces", y cantado en un dialecto del catalán propio de la isla donde Michel Cretú (el creador de Enigma) reside, Ibiza.

Espero que lo disfrutéis.

martes, 8 de marzo de 2011

CÓMICS Y CROSSOVERS EN EL NUEVO MILENIO (VI)

Seguimos hablando de los crossovers que la Distinguida Competencia nos ha traído en los últimos años…

            Porque tras la Cuenta Atrás a Crisis Infinita llegó, como no podía ser de otra manera, la Crisis Infinita. Y aquello, señores, fue la reluche. Con guiones de Geoff Johns y lápices de un inmenso Phil Jiménez, apoyado por el propio padre de la Crisis en Tierras Infinitas originales, George Pérez, las historias que habían compuesto la Cuenta Atrás llegaban a su punto álgido, coincidiendo todas en una saga de proporciones épicas, cuyos fundamentos se encuentran precisamente en el que probablemente sea el mejor crossover de la historia, la Crisis en Tierras Infinitas, cuyos veinte años esta saga conmemoraba. Poco a poco, Johns nos va contando como las tramas que hemos visto confluyen en una sola, el regreso de los supervivientes de aquella Crisis que les enfrentó al Antimonitor: Alexander Luthor, Superman de Tierra-2 y Superboy de Tierra Prima. En una historia llena de giros argumentales, de grandes momentos épicos, de frases memorables (“La última vez que inspiraste a alguien estabas muerto”… grandioso), y con un dibujo extraordinario, Crisis Infinita fue la historia que sirvió para definir el futuro del Universo DC, y también su pasado, con la creación de una Nueva Tierra… aunque quizá, esto no fuera lo más importante porque…

            Crisis Infinita daría lugar a un concepto que DC ha intentado explotar en ocasiones posteriores, el cómic semanal, y lo haría reuniendo a un equipo de guionistas de excepción y probablemente irrepetible. Mark Waid, Greg Rucka, Grant Morrison y Geoff Johns trabajaban codo con codo en 52, probablemente uno de los mejores trabajos de la historia de la Distinguida Competencia, acompañados de toda una plétora de dibujantes, y siguiendo la premisa con la que acababa Crisis. Un año sin Superman, Wonder Woman ni Batman, por lo que la historia se centraba en otro tipo de personajes, habituales secundarios que ascendían a un papel protagonista. Ralph Dibny investigando los ritos de la resurrección y la vinculación del Yelmo de Destino con la Nueva Era de la Magia, Booster Gold y Rip Hunter tratando de mantener la integridad del tiempo, la transformación de Reneé Montoya en la nueva Question, la presentación de la nueva Batwoman, las andanzas cósmicas de Adam Strange, Starfire y Animal Man; la reunión de científicos locos en la Isla de Oolong que da lugar a la aparición de los Jinetes de Apokolips y a la Tercera Guerra Mundial, con Black Adam completamente desatado… Y al final, la gran revelación, la existencia de los 52 mundos paralelos creados tras Crisis Infinita, apoyados todos en Nueva Tierra (o Tierra-0) y contabilizados hasta Tierra-51… Un hito del mundo del cómic, y un must have obligatorio para cualquier coleccionista.

            Un Año Después, más que una saga (que no lo fue) o un crossover (que tampoco lo fue) podría relacionarse más bien con un landscape como los que Marvel utilizaba tras las sagas. Después de Crisis Infinita, DC dejó un año de tiempo narrativo en vacío (cubierto por 52), y bajo el emblema de Un Año Después, se llevó a cabo un relanzamiento (o lanzamiento en algunos casos) de muchas de las series de la casa, con grandes cambios en equipos creativos, colecciones nuevas, otras completamente renovadas… Aquí se nos explicaba como Batman, Superman, Wonder Woman, la JSA, la nueva JLA, los Titanes, Green Lantern… afrontaban las consecuencias de la Crisis y de 52, y ya, sobre todo en Green Lantern, se nos iba abriendo el paso para lo que estaba por venir, porque ahora, todo iba a precipitarse.

            La Guerra de los Sinestro Corps empezó de la forma más sutil en los cómics de Green Lantern y Green Lantern Corps. Sinestro crea un cuerpo basado en el miedo con el que oponerse a los Green Lantern, y a partir de ahí… a partir de ahí Geoff Johns e Iván Reis crean una historia de la que es imposible desengancharse. Algunos de los Sinestro Corps dan auténtico miedito, Sinestro y el Superman Cyborg son enemigos formidables… pero sobre todo, Geoff Johns utiliza de forma magistral al recientemente convertido en villano Superboy Primo, y además, trae de vuelta al Anti-Monitor. Continuando con la historia que iniciara con Ethan van Sciver en Green Lantern Rebirth, Johns da un nuevo giro de tuerca a la historia de los Green Lantern, y los pone en la dirección adecuada para convertir la serie Green Lantern en el centro del Universo DC, del que vendrían grandes eventos posteriormente, aunque la extensión de la La Guerra de los Sinestro Corps se limitase, como he dicho antes, a Green Lantern y Green Lantern Corps.

            Y prácticamente desde el final de 52, Paul Dini sería el encargado de tratar de reproducir el éxito de esta serie con una nueva publicación semanal, que se llamaría simplemente Cuenta Atrás, y que comenzaría, como cosa original, descontando, desde el 51 y hacia atrás. Realmente, y aunque el planteamiento era muy parecido (basado en secundarios, como Jimmy Olsen, Donna Troy, Ray Palmer, Jason Todd, el Flautista y Trickster, Harley Quinn…), Cuenta Atrás fue un proyecto que se fue desinflando a pasos agigantados, y que además, se llenó de una serie de series limitadas relacionadas, como La Muerte de los Nuevos Dioses, La Guerra de las Amazonas o Salvation Run, la mayoría de ellas de una calidad discutible (La Guerra de las Amazonas es nefasta, absolutamente nefasta) que poco o nada aportaban a la historia, sino llegaban en algunos casos a contradecir lo que luego se iba a contar en la saga de la que se suponía que Cuenta Atrás era el preludio…



lunes, 7 de marzo de 2011

UNA LLAMADA A LAS ARMAS

            Corre el año 1225, y la situación en Transilvania se ha hecho insostenible. Las manipulaciones de Kara Vlaszy Lupescu han hecho que el rey Andras de Hungría tema que los Caballeros Teutónicos estén intentando crear un estado independiente en Transilvania, ordenando su retirada, por lo que ha ordenado la retirada de los caballeros Teutónicos de la región…
            Y Jurgen ha decidido actuar, quemar sus últimos cartuchos para acabar con su guerra con el Voivoda de Voivodas, Vladirmir Rustovitch. Por ello, convoca a todos los Caballeros Teutónicos disponibles y a sus aliados más cercanos en el castillo Bran, la fortaleza de los teutónicos en Kronstadt, en el Siebenburgen transilvano, para una última y desesperada resistencia. Y allí se reunieron los personajes: el Lasombra Pier Francesco Orsini, ahora caballero de la Cruz Negra; el Obertus Mihail Pahlevitch; la Tremere Raquel bar-Seraph; el Toreador Antoine Henri y un nuevo aliado, un niño Malkavian que atendía al nombre de Anthos, ad latere del confesor de Jurgen, el Lasombra Gotzon de Magdeburgo.
            Un extraño mensajero de los Tremere, enviado por Jervais bani Tremere se dirigió a los personajes para pedirles una reunión con ellos en la pequeña aldea de Milash, cercana a Balgrad, y ya prácticamente cercada por los Tzimisce. Sorprendidos, aún así los personajes aceptaron la reunión, y acudieron a Milash, a reunirse con el Tremere. En Milash, encontraron una población prácticamente asediada, en la que Jurgen había dejado apenas una cuadrilla de caballeros imberbes, quizá tratando de refrenar con un poco de suerte la embestida Tzimisce. Decidido a salvar las vidas del mayor número de caballeros posible, Pier Francesco ordenó la retirada de los caballeros hacia Kronstadt, mientras esperaban para reunirse allí con Jervais.
            A la noche siguiente, el Tremere se reunió con los personajes en la posada de Milash, entregándoles un encargo que le había hecho Jurgen: un saquillo con dos puñados de la tierra del sepulcro de Vladimir Rustovitch, lo que le daba a Jurgen poder sobre el Voivoda de Voivodas. Sin embargo, antes incluso de que pudieran acabar la reunión, Milash fue atacada por la horda Tzimisce, utilizando fuego griego, y los personajes tuvieron que huir, cruzando el río Olt para ponerse a salvo, viendo tras ello avanzar la horda en dirección a Kronstadt. De vuelta en el castillo Bran, hicieron entrega del saquillo a Jurgen, que destruyó el saquillo, llamando a la batalla al propio Rustovitch, convencido de que estaban preparados para ganar al Voivoda en batalla abierta, pese a los consejos de los personajes contra ellos.
            Myca Vykos apareció poco después, avisándoles de que el ejército de Rustovitch, con el propio Voivoda al frente se acercaba por el norte, pero les transmitió sus inquietudes a todos los personajes: Jurgen estaba avocado a la derrota contra Rustovitch. Pero mientras esperaban la llegada de Rustovitch, explorando los alrededores del castillo, Anthos encontró una posible salida, una trocha de montaña que conducía al bosque petrificado de Tüzfold, Sólo había un problema: Tüzfold estaba dentro de los dominios de los Gangrel de Morrow, que ya años atrás había desafiado a Jurgen, presentándose en su fiesta para decir que no aceptaba su tutela de las tierras transilvanas.
            Finalmente, el ejército de Rustovitch hizo su aparición, con un inmenso ejército, y a pesar de los consejos de Pier Francesco Orsini, Jurgen decidió atacar las fuerzas de Rustovitch. En la batalla, Pier Francesco consiguió acabar con la no-vida de Kara Vlaszy Lupescu, pero se vieron obligados a replegarse ante el empuje de los Tzimisce… solo para descubrir que otro cuerpo de ejército cercaba el castillo desde el otro lado, pese a los esfuerzos del resto de los habitantes para detenerlos. Finalmente, Anthos guió a unos y otros al bosque de Tuzfold, donde el propio Jurgen acabó con la vida de su guardian Gangrel, cuyos tatuajes los personajes identificaron como parte de la manada de Morrow…
            La batalla entre los Caballeros y los Tzimisce se prolongó dos noches más, y todos eran conscientes de que los Gangrel de Morrow llegarían en cualquier momento. Pero su llegada estuvo precedida por la de Myca Vykos, que al parecer tenía un plan para acabar con la guerra. Vykos convenció a los personajes de que llevaran a Jurgen a solas a un punto de reunión en un cementerio cercano, y él llevaría a Rustovitch para exponerles su plan a ambos. Los personajes aceptaron, y convencieron a Jurgen de que les acompañara en el momento en que los Gangrel de Morrow intervenían en el conflicto. Finalmente, Vykos, Rustovitch, Jurgen y los personajes se reunieron en el cementerio, donde Vykos expuso su plan: la creación de un estado tapón dominado por los Obertus entre los dominios del Voivodato y los de la Cruz Negra. Con el apoyo de los personajes (sobre todo de Mihail), Jurgen aceptó. Lo mismo hizo Rustovitch (que como Vykos bien sabía y luego contó a los personajes tenía problemas en sus dominios debido a los intentos de otro Tzimisce, Noritz, el Corruptor de Legiones, de convertirse en Voivoda de Voivodas), y finalmente, Vykos pudo incluso incluir a Morrow en el pacto. A partir de ese momento, se creaba una franja de dominio Obertus entre el Voivodato y los dominios de la Cruz Negra, dirigida por los Obertus.
            Decidido a celebrar esta pírrica victoria, Jurgen se dirigió a Magdeburgo, encontrándose allí con una desagradable sorpresa: el Príncipe exiliado de París, Alexander, se encontraba allí y le solicitaba refugio…

domingo, 6 de marzo de 2011

CISNE NEGRO

            Hoy hablaremos de cine, además del cine que hace historia. Ya habéis visto por el título del post cual es la película, Cisne Negro, obra que le ha hecho ganar un Óscar a la mejor actriz a Natalie Portman, y que ha estado nominada a muchos otros, entre ellos el de Mejor Película.

            En Cisne Negro, Natalie Portman interpreta a Nina, una bailarina de clásico prácticamente perfecta. Es disciplinada en su trabajo y en su vida (vida que vive bajo el manto de una madre sobreprotectora, una mujer que proyecta en su hija sus propios sueños incumplidos), entregada al baile en cuerpo y alma, y de una técnica depurada y prácticamente perfecta. Es la bailarina ideal para interpretar a la Reina Cisne en la archiconocida El Lago de los Cisnes, la obra maestra de Tchaikovsky… de no ser porque la misma bailarina que interpreta a la Reina Cisne en su versión de Cisne Blanco (la bella Odette), debe interpretarla cuando se convierte en el Cisne Negro (la malvada Odile), y esta es todo lo contrario de lo que Nina representa: frente al dominio, Odile es pasión, frente al control, Odile es caos. Y junto a una de las bailarinas secundarias, Lily (interpretada por Mila Kunis), Nina comienza el descenso, la transformación personal y profesional necesaria para convertirse en ese personaje que debe interpretar.


            Cisne Negro es la historia de una caída, la de Nina, de cómo se precipita desde la perfección que es su vida antes de implicarse en esa obra genial que es El Lago de los Cisnes, un descenso al infierno de lo personal, de lo interior y de la oscuridad. Con una Natalie Portman realmente brillante al frente de un reparto de lo más solvente, la película nos conduce, de forma lenta al principio y precipitada hacia el final, a través de una compleja construcción, realizada, además de a través del trabajo actoral, gracias a un excepcional trabajo de fotografía, y especialmente apoyada por una banda sonora que, al margen de la diseñada específicamente para la película, cuenta con la que es probablemente la mejor de las obras del ballet clásico, la propia música de El Lago de los Cisnes, una auténtica joya de la historia de la música, intensa y desgarradora, al tiempo que mágica y envolvente, cálida y pasional.

            No tengo mucho más que decir al respecto, creo que ya han corrido ríos de tinta sobre esta película, y el que no la haya visto, que no lo dude. Merece la pena absolutamente.

viernes, 4 de marzo de 2011

CÓMICS Y CROSSOVERS EN EL NUEVO MILENIO (V)

Bueno, hace algunas semanas, estuve disertando (desvariando quizá) por aquí sobre los crossovers que habíamos vivido en Marvel en los últimos años, y cómo hemos llegado de Maximum Security a La Edad Heroica. Y quedó pendiente hablar de, mientras tanto, qué estaba haciendo la Distinguida Competencia, así que, echemos un ojo a qué pasaba en DC mientras en Marvel los mutantes se extinguían, dando inicio a una nueva era.

Día de Graduación: Realmente, los cambios en DC y su camino hacia lo que sería el proyecto más grande emprendido en veinte años de historia del cómic, comenzaría de la forma más… tonta. Y lo haría en dos colecciones secundarias, Young Justice y Titanes. En los cuatro números que ocupó Día de Graduación, vemos como los Titanes de Devin Greyson y la Young Justice de Peter David, caen en manos de Judd Winnick y Geoff Johns y estos los llevan a una situación de alta tensión, al hacerles enfrentarse a un robot de Superman, que provoca la muerte de dos de los Titanes: Lilith y Donna Troy. En su momento, Día de Graduación sirvió para relanzar Jóvenes Titanes con Geoff Johns y Outsiders con Judd Winnick, pero realmente, era sólo el principio de algo mucho más grande, algo cuyo siguiente paso sería…

Juegos de Guerra: Sí, no continúa directamente de Día de Graduación, pero es una muestra más de cómo el Universo DC comenzaba a cuestionarse y dirigirse hacia un tema en concreto: la relación entre el superhéroe y la persona que se encuentra detrás. Tratando de reconciliarse con Batman demostrándole su habilidad para resolver el problema del crimen organizado, Stephanie Brown, Spoiler, inicia una guerra de bandas que arrasa Gotham City con impredecibles consecuencias… incluyendo la muerte de la propia Stephanie, aparentemente en manos de Máscara Negra, aunque en el tomo Víctimas de Guerra veríamos que esto no era así… y no digo más, porque si alguien no lo ha leído y piensa hacerlo, de verdad que esto es una de las sorpresas más grandes que se puede llevar cualquier seguidor de la franquicia del murciélago.

Crisis de Identidad: Y aquí empezó lo gordo. Dispuestos a celebrar por todo lo alto el vigésimo aniversario de Crisis en Tierras Infinitas, DC dejó en manos del novelista Brad Meltzer y en los lápices de Rags Morales el preludio oficial de lo que estaba por venir. Crisis de Identidad, al igual que Juegos de Guerra, pone el peso de la historia en la relación entre el héroe y la máscara, por decirlo de alguna manera. La cruel muerte de Sue Dibny sirve para llevarnos por un camino oscuro en el que se demuestra que los héroes no son tan… transparentes como podríamos llegar a pensar, y sobre todo, es una historia de misterio que a mi me enganchó prácticamente desde el primer número. Además de la investigación sobre este hecho, Crisis de Identidad tiene una consecuencia clara: deja a los héroes completamente desunidos, y en muchos casos, enfrentados los unos a los otros, o como poco, llenos de desconfianza.

Cuenta Atrás Hacia Crisis Infinita: Crisis de Identidad supuso el pistoletazo de salida, y el evento de muchas caras que conocimos generalmente como Cuenta Atrás Hacia Crisis Infinita, fue la carrera hacia la meta que pronto llegaría, y lo hizo por muchos caminos, todos diferentes y todos interesantes. Geoff Johns, Greg Rucka y Judd Winnick se pusieron al timón del cambio, y nos mostraron cómo Blue Beetle comenzaba a investigar diferentes sucesos que llevaban a un viejo aliado: Max Lord. La muerte de Beetle en manos de su viejo amigo en una de las escenas más duras y memorables de la historia del cómic, sería sólo una de las muchas sorpresas, pues del tomo en el que esto ocurría, partirían cinco series limitadas de seis números cada una. Greg Rucka y Jesús Saiz serían los autores de El Proyecto OMAC, en el que descubrimos la implicación de Batman en la creación de un satélite de vigilancia metahumana llamado Hermano Ojo, y además de poner en primera línea de nuevo a Jaque Mate y la antigua amante de Batman, Sasha Bourdeaux, nos trae a las unidades OMAC, destinadas al control de los metahumanos; y además, soluciona la trama de Max Lord, que muere en manos de Wonder Woman en una de las escenas más controvertidas de la historia comiquera, al romperle el cuello la princesa de Themyscira después de que Lord dominase a Superman hasta el punto de que este estuviera a punto de matar a Batman. Bill Willingham y Justiniano se pondrían al frente de El Día de la Venganza, en el que un Espectro enloquecido por su falta de anfitrión (Hal Jordan había sido recuperado por Geoff Johns en Green Lantern: Rebirth) y la manipulación de Eclipso (encarnado ahora en Jean Loring) decide destruir todo lo mágico, lo que lleva a la creación de un nuevo grupo, Shadowpact (Nightshade, la Encantadora, Nightmaster, Diablo Azul, Ragman y el Detective Chimpancé) y a la destrucción de la Roca de la Eternidad, el refugio del archimago Shazam. Dave Gibbons e Iván Reis serían quienes se harían cargo de La Guerra Rann-Thanagar, una epopeya cósmica en la que los Halcones, algunos miembros de L.E.G.I.O.N, Adam Strange y varios Green Lantern se ven envueltos en una guerra que se produce cuando el desplazamiento de Rann provoca la destrucción de Thanagar, liberándose al demonio Onymar Synn, al que tienen que hacer frente mientras evitan que Rannianos y Thanagarianos se destruyan los unos a los otros. Gail Simone y Dale Eaglesham traen la historia de Los Seis Secretos, donde se revela que Lex Luthor ha creado una Sociedad de Villanos, después de que se descubrieran los tejemanejes de Zatanna y la JLA con sus cabezas, y cómo alguien llamado “Mockingbird” reúne a un grupo de seis villanos (Catman, Deadshot, Parademonio, Ragdoll, Chesire y Scandal Savage) que se niegan a aceptar el control de la Sociedad de Villanos, descubriéndose finalmente que Mockingbird, de una u otra manera, es también Lex Luthor. Y por último, Phil Jiménez, José Luis García López y George Pérez, se pondrían al frente de El Regreso de Donna Troy, en el que un grupo de Titanes y Outsiders se enfrenta a los Titanes del Mito por la vida de Troia, y en la que se revela que los Titanes Míticos creen en el próximo fin del Universo. Además de todas estas miniseries, dentro del sello Cuenta Atrás a Crisis Infinita, podríamos incluir dos historias más. En JLA, Geoff Johns y Allan Heinberg unirían fuerzas junto a los dibujos de Chris Batista en Crisis de Conciencia para enfrentar a los héroes de la JLA a las consecuencias de sus acciones, descubiertas en Crisis de Identidad. Y los Titanes y los Outsiders se reencontrarían en la saga Los Infiltrados, donde se revela que ambos grupos han sido… pues eso, infiltrados. De todo esto, yo destacaría La Guerra Rann-Thanagar y Los Seis Secretos, aunque reconozco que ninguno de los muchos componentes de Cuenta Atrás a Crisis Infinita me aburrió o me pareció intrascendente.

            Porque lo que quedaba por venir… era lo más importante…

jueves, 3 de marzo de 2011

MUNDO DE TINIEBLAS: HOMBRE LOBO, EL APOCALIPSIS.

Tras el éxito que supuso Vampiro: La Mascarada para White Wolf no tardaron en continuar con esa línea de juegos, el Mundo de Tinieblas, y continuaron adentrándose en la mitología de los clásicos del terror, que quizá en Hombre Lobo: El Apocalipsis tuvo la más mítica de sus interpretaciones.
            Según la mitología de la que parte Hombre Lobo, al principio de la Creación existían tres fuerzas iguales en poder y que se mantenían en equilibrio. La Tejedora era la fuerza creativa, mientras que el Kaos, era la destructiva. El Wyrm, el tercer elemento de la tríada, actuaba como fiel de la balanza, para mantener el equilibrio entre lo creado y lo destruido, de modo que el ciclo de la creación y la destrucción pudiera permanecer. Pero La Tejedora se volvió loca al ver como sus creaciones eran destruidas por el Kaos, y en su locura, trató de encerrar al Wyrm. Incapaz de liberarse de las redes de la Tejedora, el Wyrm se volvió loco y dejó de representar el Equilibrio para convertirse en la Corrupción.         
            Muchos espíritus trataron de detener al Wyrm, dispuesto a corromper toda la creación, y para oponerse a Él (pero también, en parte a la Tejedora, que continúa dispuesta a convertir la realidad en algo estático, sin cambios), Gaia (el espíritu de la Tierra) y Selene (el espíritu de la Luna), crearon a lo que serían sus guerreros: los Garou, los Hombres Lobo. Existían muchos tipos de razas cambiantes, (desde los Corax, los Hombres Cuervo, a los Rokea, los Hombres Tiburón, pasando por los Gurahl u Hombres Oso y los propios Mokolé, Hombres Lagarto), pero fueron los Garou los más destacados entre ellos, sobre todo porque llevaron a cabo dos guerras cuyos resultados aún se aferran a la historia de la humanidad. Acusando a otras tribus cambiantes de estar en connivencia con el Wyrm, iniciaron la Guerra de la Rabia; y en cuando determinaron que la única manera de evitar que la humanidad fuera corrompida por el Wyrm era destruirla, lanzaron una campaña de destrucción sobre la propia humanidad, conocida como el Impergium, lo que ha hecho que la memoria racial del ser humano, generando un temor primario hacia los Hombres Lobo.
            A día de hoy, los Hombres Lobo, reunidos bajo el laxo liderazgo de la Nación Garou, sigue desafiando la Corrupción del Wyrm en sus muchas formas: los corruptos Danzantes de la Espiral Negra (antiguos Garou, los Aulladores Blancos, convertidos en monstruosos seguidores del Wyrm), la compleja PENTEX (una gran compañía empresarial dedicada a destruir la ecología del planeta) o los diferentes espíritus al servicio del Wyrm y que muchas veces poseían a los humanos, convirtiéndoles en los Fomori.
            Los Garou se dividen en trece tribus, muchas veces enfrentadas entre ellas por diversos motivos, y que tratan de defender los lugares sagrados de Gaia, la mayor parte de las veces en tierras salvajes (hay grandes conflictos en el Amazonas, por ejemplo), pero también dentro de las ciudades, donde se enfrentan no sólo al Wyrm, sino también a la Tejedora. Por supuesto, los jugadores pueden elegir entre cualquiera de las Trece Tribus: el ejército de la Camada de Fenris, los viajeros conocidos como Caminantes Silenciosos, los regios Colmillos Plateados, los metafísicos Contemplaestrellas, los arrojados Fianna, las feministas Furias Negras, las salvajes Garras Rojas, los pacifistas Hijos de Gaia, los urbanitas Moradores del Cristal, los repudiados Roehuesos, los manipuladores Señores de la Sombra, los místicos Uktena (el tatuaje que llevo en el cuello, por cierto, es el sello de esta tribu) y los guerreros Wendigo.
            Reconozco que Hombre Lobo fue a priori uno de los juegos de Mundo de Tinieblas que menos me interesó, todo me parecía basado en fanáticos de Greenpeace con problemas de vello… pero nada más lejos de la realidad. Una vez que encuentras una buena historia que contar, Hombre Lobo: El Apocalipsis es uno de los juegos de Mundo de Tinieblas con un trasfondo más espiritual y más profundo. Por supuesto, y aunque menos relevantes que en lo relacionado con Vampiro, Hombre Lobo también contó con dos adaptaciones a otras épocas, Hombre Lobo: Edad Oscura y Hombre Lobo: Lejano Oeste, aunque debo decir que mi experiencia con los dos es absolutamente nula, así que no hay mucho que pueda decir.

CREACIÓN

Bueno, en honor a Da(rth)ni, he decidido dejar por aquí, como homenaje a él, lo que sería mi primer microrrelato. Bueno, la mayoría de vosotros sabéis que hago mis pinitos desde hace muchos años en la escritura, pero el mundo del microrrelato siempre me había dado mucho respeto (miedo) hasta que he conocido al blogger de Thanos Tales, auténtico especialista en este género literario y al que todos deberíais seguir en su blog de microrrelatos, el ya mencionado Thanos Tales. Leyendo algunas de sus creaciones, me entró el gusanillo, y este es el resultado.

Espero que os guste.

CREACIÓN:

Y al principio del mundo, se hizo la Luz. Y el hombre, creó a Dios.

miércoles, 2 de marzo de 2011

BURLESQUE

            Hoy, como todos los miércoles, toca música, pero aprovechando las circunstancias, hablaré también de una película. Una película musical, claro: Burlesque.


            Sí, la película de Cher y Christina Aguilera, una especie de inmenso videoclip dedicado por completo a la promoción de la segunda, que domina la mayor parte del tiempo de la cinta, apoyada, eso sí, por la diosa viva que es Cher (madre mía, yo estoy seguro de que tiene que haber hecho un pacto con algún dios oscuro… es como… atemporal) y por el chulazo de turno, Cam Gigandet. Realmente, Burlesque no es una historia muy original, recuerda poderosamente a historias como Bar Coyote o Moulin Rouge (muy por debajo de esta última, eso sí). Chica se marcha de Iowa para buscar su futuro en esa ciudad devoradora de sueños que es Los Ángeles, chica conoce chico, chica encuentra maestra, maestra tiene un club a punto de hundirse en la quiebra… y lo demás, es todo predecible, paso tras paso. Pero sí es cierto que Burlesque aprovecha bien la mejor de sus cartas: la impresionante voz de Christina Aguilera, que podéis escuchar en el video que os he traído, el tema principal de la película, Show me how do you burlesque; aunque si me tengo que quedar con un tema de la película, es precisamente uno de los solos de Cher. Bueno, si os gusta la música de este tipo y tenéis un rato y libre, no lo dudéis y dedicadle un rato a esta película, que al menos, es entretenida.


martes, 1 de marzo de 2011

GRANDES DINASTÍAS

            Después de una interrupción para preparar algunas cosas de rol, finalmente he podido terminar de leer el segundo libro que me regalaron para Reyes, Grandes Dinastías, un tochazo publicado por Plaza y Janés con la colaboración de la cadena televisiva BIO, especializada en biografías de personajes del Siglo XX. Y como su propio nombre indica, Grandes Dinastías nos habla de las familias que han marcado, por un motivo o por otro, la historia del siglo XX. Y para una fanático de la genealogía como yo, señores, es una auténtica joya.
            Con un equilibrio tremendamente conseguido entre un estudio histórico en profundidad pero perfectamente enfocado a la divulgación, Grandes Dinastías hace un recorrido apoyado por completos cuadros genealógicos por grandes estirpes de todo el mundo, centrándose en los últimos capítulos en las grandes familias patrias, muchas de ellas hoy de plena actualidad por sus apariciones en la Prensa Rosa, a donde han ido a parar muchos de los herederos de estas grandes familias… y no sólo de las nuestras, de las de fuera también.
            Así, Grandes Dinastías nos trae nombres como los Agnelli (fundadores de FIAT), los Bronfman (una familia canadiense relacionada con licorerías y grandes marcas de bebidas alcohólicas), los Grimaldi (los príncipes de Mónaco), los Gucci (famosos por sus complementos, símbolo de distinción en el mundo entero, y con una historia detrás propia de una telenovela, asesinatos incluidos; y con una tienda en la Galería Vittorio Emmanuel de Milán que realmente, quita el hipo, que la he visto con estos ojos que se han de comer los gusanos como el queso de Roquefort), los Johnson (creadores de inventos como el botiquín o la tirita, y de la educación sexual que nos daban en el cole cuando venían “los de Johnson & Johnson”), los Kennedy (familia relacionada con la política estadounidense donde las haya), los Onassis (la familia del armador de barcos más famoso de la historia), los Rothschild (símbolo de las grandes familias de banqueros), los Barrymore (sí, sí, impresionante la historia de la familia de Drew Barrymore), los Bush (otra familia con trasfondo político norteamericana), los Alba (con su Duquesa y todo), los Chaplin (genial la historia del genio), los Douglas (otra estirpe relacionada con el cine y de plena actualidad por el estado de salud de Michael Douglas y el ingreso en prisión de Cameron Douglas), los Hilton (los hoteleros que nos han dado a esa diva que es Paris Hilton), los Huston (otra familia relacionada con el cine, auténticamente fascinante), los Rockefeller (probablemente la familia que ha acumulado mayor riqueza en la historia, fundamentada sobre el negocio del transporte y extracción del petróleo), los Tiffany (los joyeros de Desayuno con Diamantes), los Trump (representados por el magnate de la construcción Donald Trump), los Vanderbilt (una de las familias más importantes de la historia de Nueva York), los Versace (otra de esas estirpes que han marcado y marcarán el mundo de la moda), los Martínez-Bordiú (sí, la Nietísima y su familia), los Iglesias (papá Julio, Enrique, Chábeli, Julio Junior…), los Rivera-Ordóñez (familia torera donde las haya), los Dominguín-Bosé (toreros, cantantes, actores, modelos…) y los Thyssen (vamos a decir que coleccionistas de arte… de donde salió ese arte igual lo comentamos otro día…); una gran colección de grandes familias que, como he dicho antes, han dado forma en muchas cosas al mundo como lo conocemos hoy.
            En fin, una lectura genial para aquellos con interés por la historia contemporánea, por la que hacen las personas… y con cierto punto de cotilla, para qué vamos a engañarnos…