jueves, 12 de marzo de 2026
HYPERION
viernes, 20 de febrero de 2026
OFRENDAS DE VERANO
La verdad es que cuando más o menos en enero del año pasado leí el libro/ensayo de Grady Hendrix sobre la literatura de terror contemporánea, su Paperbacks from Hell, al margen de que me pareció un libro muy interesante sobre libros que probablemente no pudiera leer nunca, no esperaba que se fuera a convertir en un catálogo de futuras publicaciones y que se iban a recuperar algunos de los títulos que el autor comentaba. Y ese es el caso de Ofrendas de Verano, que tal y como explica el autor Stephen Graham Jones en el prólogo, es una novela de terror antes de que existiera el concepto de "novelas de terror". Única obra de este género del autor Robert Marasco, Ofrendas de Verano se publicó en 1973, y contaría con una adaptación al cine en la que habría nombres del peso de Oliver Reed o Bette Davis, que aquí en España se tradujo como Pesadilla Infernal (toma ya), y que aún no he visto pero que veré.
¿Y qué nos encontramos en Ofrendas de Verano, una de las novelas favoritas de Stephen King y que según parece le influyó a la hora de escribir, ni más ni menos que, el Resplandor? Pues Ofrendas de Verano es una historia extraordinariamente bien escrita, una historia de terror psicológico que me ha recordado muchísimo a Otra vuelta de tuerca o La Guarida (más a la primera que a la segunda), sin estridencias, sin grandes golpes sobre la mesa. Es una novela que va deslizando el horror poco a poco, sutilmente. Aquí no hay paredes que sangran, ni pelotas que caigan rodando por una escalera, ni pianos que suenan a medianoche. Es más, más allá de la percepción puntual de algunos personajes, no hay ni siquiera elementos sobrenaturales en la mayor parte de la novela. Y es precisamente ahí donde está la parte más inquietante del libro, en la normalidad con la que los protagonistas van sumergiéndose en un horror de cocción lenta y que se basa en el aislamiento y la desconfianza. Y todo ello planteado como una especia de novela sobre la lucha de clases, donde una familia de clase media se ve seducida por una casa muy por encima de sus posibilidades, y como en ansia de mantener esa opción de vida, va resquebrajando su propia estructura familiar.
Ofrendas de Verano nos cuenta la historia de una pequeña familia setentera: Marian, la madre y ama de casa que hace trabajos eventuales para conseguir pagarse sus caprichos; Ben, el cabeza de familia, profesor de literatura inglesa; su hijo David... un niño, y la tía Elizabeth, una mujer de setenta y cuatro años, fuerte, independiente y que lucha contra la etiqueta de anciana. El núcleo familiar vive en Queens, en un apartamento de clase media/baja, y en su búsqueda de una ruta de escape durante un asfixiante verano, dan con una casa que se alquila en la misma costa, con piscina... y que tiene un precio más que interesante. Y solo hay una cosa un poco extraña. Mientras los dueños de la casa están ausente, tendrán que ocuparse de preparar la comida, tres veces al día, a la anciana Señora Allardyce, que no se muestra en público, pero que vive en una habitación del ala oeste.
Y según avanza la historia, vamos viendo como es precisamente la casa la que se convierte en la protagonista absoluta del libro, un personaje omnipresente que fagocita las historias y las vidas de aquellos que viven en ella, creando una atmósfera que es al mismo tiempo, lujosa y opresiva. Las lámparas, mantelerías, cuadros o cuberterías que Marian va descubriendo, se convierten en las chucherías que la casa les entrega para que no piensen demasiado en la maleza que cierra el camino de acceso, en el envejecimiento de aquellos que allí viven, o en por qué de pronto todos los relojes de la casa parecen empezar a funcionar al mismo tiempo, mientras la Señora Allardyce permanece distante, inaccesible, convirtiéndose en el foco de la obsesión de Marian, y como poco a poco, se va a ir viendo obligada a elegir entra la vida que tiene y el sueño que anhela.
No tengo la impresión de que Ofrendas de Verano vaya a ser un libro que le vuele la cabeza a nadie, pero sin duda es una lectura interesante, un terror sutil y elegante, que trae la decadencia del gótico al corazón de los Estados Unidos de los años 70, que ataca al corazón de los valores que estamos acostumbrados a ver en toda la producción estadounidense (la familia nuclear), y que se convierte en una obra de gran calidad literaria en un género que normalmente no se considera de primer orden.
jueves, 22 de enero de 2026
UNA PELÍCULA DE TERROR
No sé muy bien cómo afrontar el comentario de este libro, la verdad, y creo que precisamente por eso me he venido a comentarlo. Entre los objetivos de este blog no hay una periodicidad ni me veo obligado a comentar todo lo que leo, así que me he centrado normalmente en los libros que más me han llamado la atención, que más me han gustado, etc. Pero me haya gustado o no, tengo la sensación de que Una película de terror es un libro a comentar.
Es mi primer acercamiento a Paul Tremblay, no había leído nada de él, aunque he visto que es el escritor de la novela La cabaña del fin del mundo, que Night Shyamalan llevó al cine, y me he apuntado otra de las obras de su bibliografía, Una cabeza llena de demonios, porque me ha llamado la atención su argumento. Pero claro... Es que este libro me ha dejado con el cuerpo un poco raro. Voy a ver si soy capaz de explicarme.
Como su nombre indica, Una película de terror es un libro sobre una película de terror que a su vez, se tituló Una película de terror. En el mundo del libro, esta película es una película maldita, una peli que se rodó en los años 90, pero que no llegó a estrenarse, y solo han quedado su guion, en algunos blogs, y tres escenas que se subieron a YouTube, lo que ha valido para que exista una legión de fans del proyecto... y a que una compañía decida hacer una nueva versión de Una película de terror. Y sobre el planteamiento de este nuevo rodaje, uno de los actores de la primera versión, el controvertido Chico Flaco, es contratado como asesor de producción, y comienza a desgranar la historia de cómo se rodó Una película de terror.
La novela está construida en torno a tres (o cuatro) tiempos y dos narrativas diferentes. Por un lado, tenemos los recuerdos del actor que hacía de Chico Flaco del momento de la grabación, de lo que pasó después, y de cómo se está trabajando la nueva versión. Y por otro lado, vamos avanzando en el guion original del a película, lo que nos lleva a irnos adentrando poco a poco en la historia que esta contaba. Hasta aquí todo bien, el planteamiento y el formato me parecen originales...
Pero luego quizá han entrado las expectativas. Yo no sé por qué, en mi cabeza me había hecho mi propia película, en la que Una película de terror iba a ser una historia de terror con una película maldita de por medio o algo así, pero me he encontrado con algo mucho más oscuro, un terror psicológico que en algún momento llega a ser desesperante, y que en algún momento me ha recordado historias como La vecina de al lado, de Jack Ketchum, y su visión sobre la humanidad más inhumana, la tortura y el dolor. Creo que Una película de terror nos cuenta la caída en la oscuridad, el nacimiento de un monstruo, o su revelación, porque quizá hay monstruos dentro de todos y cada uno. Y ha sido una lectura muy desconcertante, que he terminado con cierto esfuerzo, porque desde muy pronto me ha pegado un buen pellizco en el estómago.
En fin... supongo que ya he dejado esto aquí... Y voy a seguir pensando en qué me ha parecido...
