No es la crónica de un mundo... es la historia de muchos.

miércoles, 16 de mayo de 2012

ELLA BAILA SOLA: PARECE MENTIRA

Creo que nunca había puesto un vídeo de Ella Baila Sola por aquí, así que hoy, toca. Marta y Marilia fueron un dúo un poco efímero, duró tres discos, y luego cada una de ellas trató de hacer su carrera en solitario, aunque con poco éxito. El tema que he elegido pertenece a sus segundo disco, E.B.S, y no es  uno de los singles ni nada por el estilo, pero es una de mis canciones favoritas, y con la extraordinaria voz de Marilia haciendo la voz principal.

¡Que os guste!

martes, 15 de mayo de 2012

HULK: EL CORAZÓN DEL MONSTRUO


                ¡¡Hulk Aplasta!!

                Esta frase, ya sea dicha por el propio Hulk, o como en la peli de los Vengadores por el Capitán América, es de las que últimamente (en parte gracias también a un compañero de curro) más gracia me hacen últimamente, y eso que realmente Hulk nunca ha sido uno de mis personajes favoritos. Tonto de mi, me parecía un poco “básico” lo del gigante verde y tonto que iba repartiendo mamporros, así que hasta que llegó Planeta Hulk, y sobre todo, World War Hulk (que me encantó… pero me encantó, me encantó, me encantó), nunca le había prestado demasiada atención al Coloso Esmeralda.


                Con Greg Pak eso cambió, y como siempre he dicho, este hombre es capaz de las mejores historias… y de las peores. Bueno, ya sabéis como va la historia, así que no tengo demasiado que contar aquí sobre la trayectoria de Hulk, la llegada del Hulk Rojo de Loeb, y el posterior regreso a la colección de Pak. Y la saga de la que hablamos hoy, El Corazón del Monstruo, es la saga que da cierre al control de Pak sobre los timones de la vida de Bruce Banner y su entorno. Y lo hace, gracias a Zeus, con una de las buenas historias que este guionista nos da de vez en cuando. Y sí, no es una historia tremendamente elaborada, no es una trama llena de grandes revelaciones… ¡pero es enormemente divertida!

                Pak construye su historia de despedida a través de un concepto curioso. En los números anteriores, ya nos habíamos encontrado con una relación más que especial entre la Hulka Roja y Tyrannus, el antiguo enemigo de Hulk que no es otro que el último emperador de Roma, Rómulo Augústulo (manda huevos); y en El Corazón del Monstruo vemos como Mónica Rapaccini, Científica Suprema de IMA, consigue convertir una de las lagunas de la Eterna Juventud de Tyrannus en un Pozo de los Deseos. Por supuesto, la presencia de Hulka Roja, y la naturaleza inestable del Pozo de los Deseos (que Amadeus Cho analiza de forma absolutamente genial) complican la situación, de modo que Hulk se encuentra de pronto luchando contra varios monstruos de su pasado: Fin-Fang-Foong, la Bi-Bestia, el Wendigo, Umar, Armaggedon… La historia que Pak nos cuenta evoluciona de forma fluida llevándonos de un conflicto a otro, utilizando de forma genial a la galería de secundarios del Coloso Esmeralda. Amadeus Cho, Bomba-A, Hulka Roja, Hulka… todos ellos cumplen su misión y tienen su papel en esta trama de despedida, una gran coreografía que, como he dicho, conduce a un resultado de lo más divertido. Comic de acción en estado puro, escenas espectaculares, y tortas, muchas, muchas, muchas tortas, en las que ¡¡¡Hulk Aplasta!!!!


                Y una gran baza en esta trama es la espectacularidad del dibujo de Paul Pelletier, que cumple, con un gran éxito con sus funciones como dibujante: una buena narrativa y un dibujo espectacular, con unos monstruos realmente brillantes. Y es que Pelletier, de ser uno más de los muchos imitadores de Alan Davis que han ido pululando por las diversas compañía a ser un dibujante con entidad propia, y un valor que sin duda seguirá subiendo.

                ¡¡¡Muy divertido, chicos, de verdad!!!

lunes, 14 de mayo de 2012

CATWOMAN


Al igual que tuvimos que ir diciendo “adiós” a las colecciones del Universo DC tradicional, va tocando decir “hola” a las que van llegando del nuDC. Ya he leído Batman (por supuesto) y Superman, pero bueno, ya sabéis que no soy demasiado amigo de hacer posts sobre grapas a no ser que sea sobre arcos completos, así que esperaré un poco antes de hablar sobre ellas. De modo que para inaugurar los comentarios sobre el Nuevo Universo DC, abrimos el fuego con el tomo sobre Catwoman. Miau.

                Antes de nada, debo decir que, como he hecho con el mundo Marvel desde hace mucho, cuando comenzaron a llegar las noticias sobre el reboot que se estaba haciendo en DC, me desvinculé de cualquier medio de información. No he leído nada sobre las nuevas cincuenta y dos, ni opiniones de gente, ni he mirado los números USA, ni nada de nada. De modo que la publicación de estas nuevas colecciones por EC me pilla virgen mental. Vamos, que la primera lista seria de publicación del nuDC que he visto ha sido en el último número de Flashpoint, cuando finalmente se habló de como EC iba a publicar el material de DC. Ahora, con las colecciones por aquí, y visto que hay cosas que no van a salir de momento (Mister Terrific, Titanes…), supongo que echaré un vistazo a los números USA. ¿Y por qué este tochazo introductorio?

                Porque contra todo pronóstico, lo que he leído hasta ahora de nuDC (poco, sí), la verdad es que me ha encantado. El Batman de Snyder me ha parecido una genialidad, el Superman de Morrison sorprendente y con muchas posibilidades, la JLA de Johns muy entretenida… y esta Catwoman, del tándem Judd Winnick y Guillem March, completamente espectacular. A nivel de argumentos, y a nivel de dibujo. Espectacular.


                Con todo el jaleo del reboot sí que es cierto que me es un poco difícil encuadrar cronológicamente lo que ocurre en las diferentes colecciones (no sé si este Batman es más joven, más mayor o el mismo que aparece en Batman, por ejemplo), nos encontramos a una nueva Catwoman, una Selina Kyle que no ha pasado por las manos de Ted Grant, que no ha sido la defensora del East End de Gotham, que nunca se ha convertido en heroína ni ha sabido que Bruce Wayne era Batman, ni ha sido madre. Es una Catwoman más cercana a sus orígenes, una especie de vuelta a los orígenes, un personaje simpático (aunque esconde sombras que tendremos que descubrir), la ladrona que disfruta haciendo lo que hace, y que nos hace disfrutar a nosotros. La Robin Hood de Gotham, que roba a los ricos… para quedárselo ella, pero que lo hace divertido. Y Judd Winnick juega perfectamente con todos estos aspectos de Selina: la gamberra, la ladrona, la juguetona, la mujer sexy, la persona desgarrada… Hay sitio para todo en las páginas de este tomo.

                Y la verdad es que todo esto sale más que beneficiado con los lápices de Guillem March, que es, repito, espectacular. El detallismo de su dibujo, la sensualidad de cada una de sus líneas… es todo magistral.


                Catwoman ha sido polémica, criticada por algunos sectores del cómic nacional y americano, y lo ha sido por la innovadora idea (sarcasmo on) de traer el sexo a los comics de superhéroes. Winnick ha hecho en Catwoman lo que hace siempre, que es lo que le sale del bolo, y nos ha traído una escena de sexo más o menos explícito con Batman que ha encendido las iras de los sectores más conservadores (como ya había hecho antes la aparición de la pareja formada por Wiccan y Hulkling, y en muchas otras ocasiones), que por desgracia, sin mirar nada más de la historia, se quedan con que lo más llamativo de todo esto es que los superhéroes “tienen sexo”, por decirlo en bonito… (y porque creo que la descripción de la escena deja claro que exactamente, lo que viene siendo amor… hay poco). No se han dado cuenta de la genialidad de la forma de narrar la historia que tiene Winnick, no se han dado cuenta del gran trabajo de Guillem March, sólo de que los protas (ups) ¡se tocan!

                En fin… Chicos, un tomito genial, divertido, con unos dibujos sublimes… No creo que se pueda pedir mucho más, ¿no?

viernes, 11 de mayo de 2012

SHIELD


                Cuando comenzaron a llegar las noticias a España de la publicación de SHIELD en Estados Unidos, la verdad es que no me convencía demasiado el concepto. O sea… “oh, sí, ahora resulta que SHIELD es una organización antigua que te cagas, y donde estaban Howard Stark y Nathaniel Richards… va, venga, vale”. No me hacía demasiada ilusión, la verdad. Y el trabajo de Hickman al frente de los Cuatro Fantásticos tampoco es que me estuviera convenciendo mucho… aunque sí que lo estaba haciendo en Guerreros Secretos, de la que ya hemos hablado en este blog.


                Así que cuando abrí el primer número de SHIELD, lo hice con cierto escepticismo y sin saber muy bien que esperar.

                Desde luego, no esperaba encontrarme lo que he encontrado: una de las mejores historias del cómic contemporáneo, y desde luego con el mejor dibujante que ha cogido los lápices en mucho, mucho tiempo. Y es que lo que Dustin Weaver, dibujante procedente de Dark Horse y el mundo de Star Wars, es una auténtica obra maestra, portada a portada, viñeta a viñeta. Normalmente hablo antes del guión que del dibujo, pero es que el dibujo de SHIELD es absolutamente impresionante, de verdad. Y con esto, no quiero decir que el trabajo de Jonathan Hickman delante del procesador de texto desmerezca ni lo más mínimo el lápiz en le que se refleja.


                SHIELD va mucho más allá de crearle una historia molona a la organización que históricamente ha dirigido Nick Furia y que se ha encargado de la seguridad del mundo, es una historia sobre el propio mundo… y una historia que a mi, como historiador incluso, me ha molado un huevo. El planteamiento, como ya he dicho, es perfectamente correcto: muy bien, desde que aparecieron los superhéroes, hemos estado protegidos de Galactus, de la Zona Negativa, de los extraterrestes por ellos… ¿pero, y antes de que aparecieran? ¿O es que desde que la Tierra existe Galactus no se había dado cuenta de que estábamos aquí? Pues sí, sí lo hizo. Y SHIELD nos cuenta quién nos defendió, y como fue la defensa. A través de personajes históricos como Imhotep, Zhang Heng, Galileo Galilei, Leonardo DaVinci, Nostradamus, Isaac Newton o Nikola Tesla, conocemos la historia de esta organización, de SHIELD, de como ha hecho frente a amenazas del exterior, y de como ahora, se enfrenta a una amenaza interior. Porque lo que vemos a través de los ojos del joven Leonid, protagonista de la historia (con permiso del equipo de secundarios de lujo) es la lucha dentro de SHIELD entre dos ideas, dos conceptos, defendidos por dos hombres muy diferentes: Isaac Newton, que mantiene una compleja teoría sobre el Juicio Final, y Leonardo DaVinci, partidario de la creación y la superación.


                Alrededor de esta dicotomía, Hickman nos plantea una historia genial que toma muchos elementos de pensamientos cabalísticos, metafísicos y alquímicos para dar verosimilitud no sólo a su historia, si no a la de todo el Universo Marvel. Y para apoyar las ideas de Hickman, Weaver crea un entorno privilegiado, donde ciencia y magia son las dos caras de la misma moneda, todo ello con un marcado carácter “retro”, es decir, muy lejos del mundo “Matrix” al que nos hemos acostumbrado. No quiero contar mucho más, porque si queda alguien por ahí que no la ha leído, debe hacerlo… aunque con paciencia, que Weaver es un gran dibujante, pero también es un dibujante lento, y la historia no se va a desarrollar de forma exactamente rápida…

jueves, 10 de mayo de 2012

JSA: SUPERCIUDAD


                Con el fin de la línea temporal del Universo DC con Flashpoint, del que ya hemos hablado en el blog, ha llegado el momento de hablar del tomo que pone fin a la que ha sido, junto a Batman, la mejor serie que ha tenido DC entre Crisis Infinita y el actual reboot. Por supuesto, se trata de JSA, que ha llegado a su final con este gran tomo, tanto literal como figuradamente. Y es que Superciudad es un gran tomo que pone fin a una gran etapa.

                Creo que alguna vez ya he comentado que Marc Guggenheim, el guionista de este largo arco argumental, no ha sido generalmente uno de mis guionistas favoritos, aunque mi perspectiva sobre él cambió a raíz del tomo La Caída de los Nuevos Titanes. Y ha mejorado aún más con esta historia. Lo cierto es que la trama original, lo que se dice original, no es, y tiene un regusto más que evidente a Civil War en muchos de sus planteamientos. La historia comienza con un terrorista superpoderoso llamado Guadaña que ataca la ciudad de Monument Point. La JSA (el grupo clásico) acude a la lucha…y el resultado de la derrota de Guadaña es que buena parte de la ciudad es destruida, con un montón de bajas además. Así, Monument Point se convierte en una especia de Stamford de DC, pues enseguida surgen las controversias (alimentadas en parte por el propio gobierno de EE.UU, que como era de esperar, tiene algo que esconder sobre Guadaña y la propia Monument Point) sobre la responsabilidad de los héroes tras las derrotas de los villanos. Incluso habiendo sufrido una baja repentina en manos de Guadaña, la presión social y por supuesto, el espíritu heroico de los miembros de JSA, les lleva a decidir quedarse en Monument Point para ayudar en la reconstrucción de la ciudad, evitar el vandalismo y los saqueos, y demás.


                Pero hay gente a la que la presencia de la JSA en la ciudad no le parece bien, y contratan a un asesino tipo Deathstroke desquiciado, un tal Doctor Caos, al que tiene que enfrentarse la JSA para conseguir sobrevivir a Monument Point y al Doctor Caos. Por supuesto, a lo largo de la trama (que incluye un genial número 50 de la colección), descubrimos qué es lo que esconde Monument Point y por qué no querían superhéroes en la ciudad… Y perdemos a un miembro de la JSA en el “apoteósico” final… lo que pasa que le perdemos para poco tiempo, que ya le hemos visto en el nuDC (ahora he entendido por qué había tanta expectación con su aparición… no sabía que cascaba).

                Vale, ¿por qué las comillas? Porque la verdad es que el final es un poco apresurado, y realmente, muy por debajo del resto de la historia, como podréis ver si le echáis un ojo a este tomo (que mola un huevo, por otro lado). La historia está muy bien, más en sí por el tratamiento que hace de Flash y de Mister Terrific  quizá que por la propia historia, y la verdad es que el dibujo de Scott Kolins refuerza también la propia narración, con ese estilo que le caracteriza y le hace una de las grandes bazas del cómic americano. Como he dicho, la historia tiene un importante regusto a Civil War, pero desde el punto de vista de DC, completamente diferente al de Marvel, claro. Quizá sea esto una de las bazas grandes de la historia, muy entretenida, y más que recomendable. Ahora sí, además de ese final un poco “tristón”… hay algo que me ha parecido horrible del tomo, y es el nuevo diseño que hacen de Alan Scott, el uniforme “batería/pijama” que le ponen en un momento determinado de la historia, que merece palos no, lo siguiente.


                En fin, una lástima que el reboot vaya a poner fin, como he dicho antes, a la que con Batman probablemente sea lo mejor que DC ha dado en los últimos años, y que ha ocupado el lugar que probablemente, de haber tenido mejores historias, le hubiera correspondido a JLA. Un emblema de DC que se ve arrasado por el cambio al nuDC… al menos de momento…

miércoles, 9 de mayo de 2012

ROBERT RAMÍREZ: IT´S A MIRACLE

Y después de un par de semanas con los Miércoles Musicales en versión remember, ha llegado la hora de dar un salto a algo más actual, más de hoy. Y he pensado que este tema era una buena opción, uno de los nuevos trabajos del cantante que fue número uno con su Sick of Love, que el que más y el que menos, seguro que ha bailado más de una vez (por si alguno tiene dudas, yo sí lo he hecho, varias veces, una de ellas a bote loco en Kapital...que tiempos aquellos).

¡Espero que os guste!



martes, 8 de mayo de 2012

BATMAN: SILENCIO


                Hoy nos toca momento flashback en el Iconocronos. Sesión remember, colección vintage… como a cada uno le guste más, pero el caso es que hoy echamos la vista atrás para hablar de la que ha sido una de las obras actuales más representativas de Batman. Y lo hacemos gracias a un amigo y seguidor, que ha tenido a bien el regalarme el tomito que Planeta editó con esta historia completa en “formato reducido”.


                Dándole ante todo las gracias a Marco por el regalo, antes de entrar en la historia, voy a hacer un pequeño comentario sobre el formato en el que se editaron obras “maestras”, como Silencio o Justicia. Y es que es demasiado pequeño para disfrutar adecuadamente del cómic, especialmente si como ocurre en Silencio, hay textos abundantes, que han estado a punto de dejarme ciego para siempre (encima, como fue tan habitual en Planeta en sus tiempos como editores de DC, con fondos azules oscuros para el texto con letra en negro…). Hecho este pequeño comentario, entramos en materia.

                Silencio se vendió como la gran colaboración entre dos autores de gran renombre: Jeph Loeb, que poco después pasaría a Marvel con fortuna más bien nefasta, pero que en el momento de escribir Silencio tenía a sus espaldas las geniales Batman: El Largo Halloween, Catwoman: Si vas a Roma, o Superman: Para todas las Estaciones (de hecho, el cambio fue tan grande al pasar a Marvel que algunos pensamos que realmente esas obras estaban escritas por el dibujante, Tim Sale); y Jim Lee, la que probablemente fuera la estrella más importante del mundo del cómic a lo largo de los 90, y que había sido uno de los “grandes culpables” de la crisis de este mundillo con la fuga de los grandes dibujantes que de pronto se creyeron guionistas, pero que desde luego, es un auténtico genio de la narrativa y de la ilustración, como prueban muchas de las láminas y viñetas de este Silencio. Y realmente, hay que entender que Silencio era una obra necesaria. Un punto de apoyo para cualquiera que quisiera acercarse al Murciélago, que no debemos olvidar, lleva como setenta años (o más) en activo, con toda una historia y una continuidad generadas detrás.


                Loeb y Lee desarrollan Silencio precisamente como una actualización, un repaso del estatus del Murciélago, sus aliados y sus enemigos, una historia que sirve tanto para los viejos seguidores, que ven a muchos personajes familiares, como para los recién llegados a la franquicia de Batman, a quienes se explica a través de rápidas presentaciones y de la compleja trama de Silencio quién es quién en el mundo de Batman. Y es que Silencio cuenta con un plantel de lujo en cuanto a protagonistas y secundarios, y es un auténtico placer disfrutar de muchos de ellos con los lápices, siempre espectaculares, de Jim Lee. Y es que junto a Batman, están el Comisario Gordon, Catwoman, Robin, Superman, Nightwing, la Cazadora… y frente a él, prácticamente el top ten de su galería de villanos (y Batman tiene sin duda la mejor galería de villanos del mundo del cómic). Killer Croc, Hiedra Venenosa, el Acertijo, Harley Quinn, el Joker, Dos Caras, Ra´s al-Gul, Talia Head,  el Espantapájaros… todos ellos ocupan un papel en el gran drama que ha diseñado Silencio, el nuevo personaje creado por Loeb y Lee para hace de antítesis de Batman, y que luego sería magistralmente utilizado por Paul Dini para la espectacular “Corazón de Silencio, de la que ya hemos hablado aquí.

                Por si alguien no se ha leído Silencio (y me sé de al menos uno que no), no voy a entrar mucho en el terreno de los spoilers, así que me perdonaréis si no hago un despiece completo del cómic y de la trama. Simplemente, cuando la leí hace años me gustó bastante, y ha aguantado la segunda relectura bastante bien. Y lo que es realmente espectacular es, sin duda, el dibujo de Jim Lee. Y es que ninguna viñeta tiene desperdicio, de la primera a la última, y Lee utiliza además diferentes técnicas para demostrarnos que lo controla absolutamente todo. Hay una splash-page con Batman y Catwoman, dibujada a bolígrafo azul, que es increíble. De verdad, increíble, una de esas joyas que debería estar colgada de las paredes de uno de los grandes museos.


                Como pega sobre la historia, que quizá el paso de un capítulo a otro sea demasiado forzado, varias apariciones están un poco traídas por los pelos, y probablemente vienen marcadas precisamente por el hecho de que esta miniserie debía ser una presentación y revisión de los personajes más importantes de la historia del Murciélago.

                Pero en resumen, sólo decir que, poniendo notas, Silencio se lleva, como mínimo, un Notable.

                Y a día de hoy, un Notable es mucho, ¿verdad?


lunes, 7 de mayo de 2012

LA PRINCESA FIEL


                Cuando hablamos de Enrique VIII, si a cualquiera nos preguntaran por una de sus esposas, automáticamente todos apuntaríamos a la misma: Ana Bolena. Y es que el personaje de Ana ha sido uno de los que más han encendido la imaginación y el interés de historiadores, novelistas, directores de cine, curiosos y gente en general. Su trágico final la ha convertido en uno de esos personajes imbuidos de romanticismo histórico, muy por encima de cualquiera de las otras esposas del gran Enrique VIII, incluso de la propia Catherine Howard, cuya suerte compartió. 

                Sin embargo, si por algo se caracterizó Enrique VIII es por rodearse, de forma consciente o inconsciente, de grandes mujeres. Lo fueron sus esposas, sus hijas, sus hermanas… Y una gran mujer fue, por supuesto, su primera esposa, sobre la que habla la novela de la que vamos a hablar hoy. La Princesa Fiel, Catalina de Aragón. Hija de los Reyes Católicos, Princesa de Gales prácticamente desde el momento de su nacimiento, viuda de un Príncipe, esposa de un rey y víctima de una situación que cambió el curso de la historia del mundo, el conflicto provocado por el interés de Enrique VIII en divorciarse de ella para casarse con Ana Bolena y que llevó a la ruptura entre la Iglesia de Inglaterra y la Iglesia Católica de Roma.

                Philippa Gregory convierte a Catalina de Aragón en la protagonista absoluta de su novela, una novela que cabalga entre el romanticismo y la historia, y en la que vemos la evolución de la joven Catalina hasta convertirse en Katherine, reina de Inglaterra. La escritora recrea la vida de la reina desde su posición de Infanta de España durante las campañas de los Reyes Católicos que llevaron a la caída del reino nazarí de Granada hasta su juicio en Blackfriars, parte del dramático proceso de divorcio entre Catalina y Enrique.

                El peso de la historia está puesto, sobre todo (y curiosamente, ya que siempre hemos visto a Catalina subordinada históricamente a Enrique) en el matrimonio entre la Infanta Catalina y el Príncipe de Gales, Arturo Tudor, el hermano mayor de Enrique VIII, y que sería el heredero al trono inglés hasta su muerte en Ludlow, en sus dominios galeses, a causa de la llamada “enfermedad de los sudores”, una fiebre epidémica que arrasó varias veces Inglaterra durante el siglo XVI y que tendría miles de víctimas. A través de La Princesa Fiel, seguimos el camino de una Catalina, salida de la “exótica” corte de Granada, hija de Isabel y Fernando, hasta llegar a Inglaterra, donde clima y costumbres eran tan extraños para ella como si fueran un mundo completamente diferente. Y en Inglaterra, conocemos al resto de los personajes de esta historia: el príncipe Arturo, su hermano Enrique, la controvertida Margarita Beaufort (madre de Enrique VII  y artífice principal de la llegada de los Tudor al trono), Lady Margaret Pole, o el propio Rey Enrique VII, con intereses más que dinásticos en Catalina.

                Realmente, La Princesa Fiel es una novela entretenida, sin grandes pretensiones, que aporta una nueva perspectiva sobre la vida de un personaje histórico a todas luces fascinante, y que perfila quizá demasiado poco al resto de los personajes, que quedan un poco “escasos”. Sí es cierto que la autora hace un estudio (novelístico, por supuesto) del personaje de Catalina, alternando en su narración la tercera persona con los monólogos interiores de la Infanta, que nos cuenta como se siente o qué piensa tras cada evento importante, y lo hace de forma que es fácil que nos encariñemos con Catalina.

                Una buena lectura, ya os contaré qué tal cuando le de a “La Otra Bolena”, de la misma autora.

viernes, 4 de mayo de 2012

SEGUNDA FUNDACIÓN


                Bueno, pues hala, ya he terminado la trilogía de la Fundación. Con Segunda Fundación, concluye esta trilogía que ha marcado un hito en la historia, ya no de la Ciencia-Ficción, sino de la Literatura. Y bueno, siendo sinceros, como casi todas las Grandes Obras Maestras, una vez fuera de su marco, parece que no son tan buenas (menos El Señor de los Anillos, que es la ostia, ahora y siempre). Con esto quiero decir que Fundación me parece un gran trabajo, efectivamente, una gran historia de Ciencia Ficción, pero con algunas carencias notorias.


                Centrándonos en Segunda Fundación, como ya había ocurrido con Fundación e Imperio, Asimov nos cuenta dos historias prácticamente independientes. En la primera, continuación directa de Fundacion e Imperio, vemos el enfrentamiento entre el Mulo, el mutante telépata que había puesto en jaque el propio Plan Seldon; mientras que la segunda, expone una guerra galáctica que surge a causas del conflicto entre la Primera Fundación y la Segunda Fundación, la fundación secreta de Hari Seldon situada “en el otro extremo de la galaxia”. Asimov sigue manteniendo la construcción de la trama a través de conversaciones entre personajes, y en este volumen añade un nuevo ingrediente a los ya utilizados: el misterio de la ubicación de la Segunda Fundación. Lo que ocurre es que no creo que sea un misterio demasiado bien gestionado, el capítulo sobre “yo sé donde está la Segunda Fundación” parece la versión absurda de los momentos salón de las novelas de Agatha Christie.

                El mayor defecto achacable a Segunda Fundación, como a los anteriores libros es la absoluta falta de acción en el desarrollo de los acontecimientos. La batalla más importante en la historia de la Galaxia se resuelve en media página aproximadamente. Es obvio que Asimov no considera esta parte de la narración como algo importante, el peso recae sobre el trasfondo filosófico de la historia, de nuevo la diferencia entre libre albedrío y manipulación. Pero somos hijos de la Guerra de las Galaxias, y parece que sin una buena ración de naves estallando, el espacio está vacío.

                Aunque no ha pasado a mi lista de libros preferidos (Simmons sigue siendo mi autor de ci-fi favorito, y no parece que le vayan a desbancar pronto), me alegro de haber leído este clásico de la Ciencia Ficción, del que probablemente hayan bebido muchos autores que han venido después.

jueves, 3 de mayo de 2012

CANCIÓN DE HIELO Y FUEGO: SOMBRA


                Erwyn y Oweyn se apresuraron para llegar desde Palosanto hasta Lanza del Sol, llevando prisioneros consigo a Loras Tyrell. Aunque en su viaje tuvieron problemas al ser atacados por un grupo de lagartos de las arenas, que pusieron en aprietos a Erwyn, consiguieron finalmente llegar a la capital de Dorne. La ciudad, hecha en su mayor parte de adobe y paja, destacaba por su triple muralla, los Muros Ondulantes, en las que sólo en un lugar se podía entrar directamente hacia el Antiguo Palacio, a través de una larga avenida. Las dos torres de la residencia de los Martell, la Torre de la Lanza y la Torre del Sol se erguían vigilantes sobre la ciudad.

                El escudo de Erwyn y la presencia del prisionero llamaron la atención de los guardias, que se apresuraron a conducir a Erwyn, Oweyn y Loras ante Doran Martell, que los recibió en la sala del trono de la Torre del Sol, con dos tronos gemelos, uno con la Lanza de los Martell y otro con el Sol de Rhoyne. Su hija, Arianne, acompañaba al Príncipe Doran Martell, obviamente afectado por una dolorosa gota. Doran recibió cordialmente a Erwyn y Oweyn, pero se mostró especialmente impactado cuando, a pesar de las advertencias de Erwyn de que no lo hiciera, Loras Tyrell se identificó ante Doran Martell. Obviamente, el señor de Dorne se mostró de lo más satisfecho por tener entre sus muros al hijo de su mayor rival, Mace Tyrell, de modo que ordenó encerrar a Loras, y ofreció asilo a Oweyn y Erwyn, que fueron conducidos a sus habitaciones por Arianne, bajo la atenta observación de Tyenne Arena, una de las hijas de Oberyn Martell. Por primera vez en mucho tiempo, Oweyn y Erwyn descansaron tranquilos, sabiendo además que Ser Cortnay Penrose se encontraba allí y solía acudir con los jóvenes escuderos al Barco de Arena al anochecer. Si Cortnay Penrose estaba allí, también lo estaría Edric Tormenta, la llave para vencer al Otro. Al anochecer, tras descansar, Oweyn y Erwyn acudieron al Barco de Arena, donde efectivamente, Cortnay Penrose estaba entrenando a los jóvenes escuderos de Lanza del Sol. De inmediato, Cortnay se puso a la defensiva, mostrándose suspicaz ante los extraños que llegaron preguntando por Edric Tormenta. Penrose negó que el bastardo de Robert Baratheon estuviera allí, y aunque Erwyn trató de convencerle, fue imposible, aunque sí que los norteños se llevaron una sorpresa al descubrir entre los muchachos el rostro de Arya Stark. Arya había sido enviada a Lanza del Sol poco después de la coronación de Renly Baratheon, y la muchacha prefería practicar con espadas antes que aprender a bordar… y a los dornienses les era indiferente. Finalmente, aunque Edric se negó a admitir que Edric Tormenta estuviera allí, el propio muchacho se identificó. Erwyn y Oweyn le hablaron de las profecías que hablaban de él, pero el chico estaba confundido, así que decidieron darle tiempo para pensar (a él y a Penrose), mientras ellos decidían un curso de acción.

                Mientras esto ocurría en Dorne, en Rocadragón la flota de Daenerys partía hacia el sur. Los barcoluengos de los Hombres del Hierro, los grandes dromones volantenes, los barcos de Rocadragón y Dorne… Una peculiar fuerza, bajo el estandarte conjunto de los Targaryen. Cerca del Aguasnegras, barcos del Rejo amenazaron a las fuerzas de Daenerys, pero esta liberó a los dragones, que atemorizaron a los Hombres del Rejo. Aunque Daenerys no quería atacar a los hombres del Rejo, Rhaegon se mostró irascible, atacando uno de los barcos, devorando a su tripulación y quemándolo, antes de volver a sus dromones. Rhoynar expreso a Daenerys su preocupación por la conducta de Rhaegon, el Verde, preocupación compartida por Daenerys. Melisandre de Asshai se reunió con Rhoynar, tratando de averiguar lo posible sobre Dorne y los Martell, mostrando especial atención a lo relacionado con la sangre real de los Martell. Rhoynar aprovechó para tratar de averiguar algo de la relación que la sacerdotisa tenía con las sombras, y por lo tanto, su vinculación con la muerte de Renly, el asedio a Bastión de las Tormentas en el que desapareció Edric y la batalla de Puerto Gaviota en la que Stannis tomó el gran puerto. Según la sacerdotisa, todo lo que ocurría era la voluntad de R´hllor, el Señor de la Luz.

                Algunos días después, y mientras Rhoynar cuidaba del herido Uther, cinco barcoluengos se reunieron con la flota de Daenerys cerca de la costa de la Tierra de las Tormentas, un grupo dirigido por Wulf Una-Oreja. El Hombre del Hierro presentó a Daenerys los respetos de Asha Greyjoy, que aceptaba su alianza con Daenerys, y mostraba la preocupación de su señora por su esposo de sal, Fusk Aesirk. Stannis se extrañó por la relación entre Fusk y Asha, pues su matrimonio con Rayra Bolton aún estaba vigente en Poniente. Daenerys también se sintió molesta, pues no olvidaba que Fusk había intentado influir en su relación con Jorah Mormont. Pero Fusk no era el único que no aprobaba la presencia de Jorah como rey al lado de Daenerys, y pronto, los conflictos se extendieron, y Barristan Selmy tuvo que detener una pelea entre uno de los dornienses y un dothraki, provocada por ese motivo. Selmy ordenó a Cletus Yronwood que pusiera orden, pero eran muchos los que no aceptaban la presencia de Jorah Mormont. Fusk y Rhoynar, que estaban de acuerdo en que Jorah debía ser apartado de Daenerys, comenzaron a conjurar el resto del camino para conseguir esto. Mientras, por los recién llegados, supieron que los Lannister se habían hecho con el control de Harrenhal, y que Loras Tyrell estaba cercando Wyl.

                La flota de Daenerys llegó finalmente a Lanza del Sol, siendo recibida por la Princesa Arianne. Los dragones volaron sobre la ciudad, mientras toda la fuerza de Daenerys tomaba tierra. La sorpresa para los dornienses llegó cuando Cletus Yronwood y tres caballeros de Dorne descendieron de uno de sus barcos, con el cuerpo muerto de Quentyn Martell cubierto con la bandera de Dorne. La princesa Arianne palideció y tuvo que ser sostenida por uno de sus guerreros, Areo Hotah, mientras Daenerys la informaba de la triste muerte de Quentyn. Arianne dirigiría a Daenerys a la Torre del Sol, seguida por la Reina de Dragones y los suyos. Rhoynar, Fusk y Uther se disponían a seguirles cuando Erwyn y Oweyn aparecieron de entre el gentío. Sorprendidos, los miembros de la familia Aesirk se dirigieron a una taberna para ponerse al día de todo lo ocurrido en el tiempo en el que habían estado separados, mientras Rhoynar seguía a Daenerys, sorprendiendo a Erwyn y Oweyn con la revelación de que era su hermana. Mientras Erwyn, Oweyn, Uther y Fusk se ponían al día de todo lo ocurrido y reforzaban su alegría recurriendo a unas meretrices dornienses, Rhoynar supo que Doran Martell estaba reunido a solas con Daenerys mientras los hombres de Dorne preparaban el funeral de Quentyn. Rhoynar se reunió con Melisandre de Asshai, y sugirió, subrepticiamente, que la muerte de Jorah Mormont podría ser útil a los seguidores del Señor de la Luz, ya que facilitaría la subida al trono de Daenerys.

                Uther, Oweyn, Erwyn y Fusk llegaron a la Torre del Sol con el crepúsculo, a tiempo de asistir a la ceremonia funeraria de Quentyn Martell, que fue quemado en una pira ante la visión de los hombres de Dorne y de Daenerys. Y tras la ceremonia, Arianne convocó a varios invitados a la sala del trono con los que Doran Martell quería hablar. Rhoynar era uno de esos invitados, y Daenerys le entregó ropas adecuadas para que acudiera como Rhoynar Targaryen, un tabardo marcado con el dragón rojo de tres cabezas. Además, Daenerys le sugirió que llevara a sus propios seguidores. Debido a inquinas previas entre Oweyn y Uther con Melisandre de Asshai, Rhoynar eligió a Fusk y Erwyn como acompañantes, aunque Erwyn aun no estaba seguro de querer apoyar el encumbramiento de los Targaryen en el trono de Hierro. Su lealtad era para Robb Stark, el Rey en el Norte. Doran Martell, varios señores de Dorne, Daenerys, Jorah Mormont y Barristan Selmy; Arianne Martell, Wulf Una-Oreja y Dagmer Barbarrota, Stannis Baratheon, Melisandre de Asshai y Davos Seaworth… Serían los hombres y mujeres que, bajo la tutela de Doran Martell, decidirían el futuro de Poniente. Fueron muchos los temas que se trataron, especialmente pactos entre familias, sellados en muchos casos con posibles matrimonios, para construir el gran ejército de Daenerys contra los Lannister, Altojardín y Eddard Stark. Stannis y Doran Martell acordaron el matrimonio de Shireen Baratheon con Trystane Martell, se habló de posibles vínculos entre el Joven Lobo y las Serpientes de Arena, de un matrimonio entre Theon Greyjoy y Margaery Tyrell para que se convirtieran en señores del Dominio bajo la tutela de las Islas del Hierro… Pero el pacto más importante era la vinculación entre Dorne y los Targaryen, que pasaba por un matrimonio entre Rhoynar y Arianne. Finalmente, Rhoynar aceptó, con lo que los Martell dieron el visto bueno a la creación del ejército que les llevaría a tomar Desembarco del Rey y a sentar a Daenerys en el Trono de Hierro… pero la reunión fue interrumpida de forma dramática por Oweyn Eld. Él y Uther Aesirk habían sido atacados por varios Hombres-Bestia dirigidos por un Gracia Amarilla que hablaba de que “La Arpía no olvidaba”. Uther se encontraba malherido, y en ese momento, todo se convirtió en una pesadilla. Los ojos de los presentes se tornaron negros, quedando catatónicos todos, salvo Oweyn, Uther, Rhoynar (que de nuevo sangraba por la nariz), Fusk, Daenerys y Melisandre. Todos rieron con la risa de Gwyddion, la Sombra del Otro, que les agradeció el haberle llevado hasta Edric Tormenta. Fusk, Oweyn y Erwyn corrieron en busca de Edric, mientras Uther buscaba el origen de tan extraños sucesos, y Rhoynar abandonaba las salas junto a Daenerys, ordenándola que fuera a proteger a su hijo.

                Erwyn, Oweyn y Fusk encontraron a Edric Tormenta, pero era tarde, pues Gwyddion ya había matado a Cortnay Penrose, y se disponía a acabar con el joven… con la forma de Loras Tyrell, la forma que había utilizado para entrar en Lanza del Sol, riéndose una vez más de los personajes, que se habían convertido en sus llaves de entrada. Fusk resultó herido, pero consiguió escapar de la habitación junto a Edric, mientras Erwyn y Oweyn conseguían hacer frente a duras penas a Gwyddion. Uther encontró el lugar y llevó consigo una antorcha, esperando que el fuego acabara con la Sombra, mientras Rhoynar galopaba a toda velocidad hacia el puerto, desde donde le llegaban los rugidos de los dragones. Todo Lanza del Sol parecía estar paralizado por el poder de Gwyddion, a quien Melisandre de Asshai contenía en la Torre del Sol para que no pudiera escapar como había hecho en otras ocasiones. Fusk vio por el pasillo a Arya Stark, pero no pudo impedir que la muchacha, dominada por Gwyddion, apuñalara a Edric Tormenta con una hoja envenenada. Fusk consiguió apartar a Arya y huir con Edric, escondiéndose en el interior del palacio mientras Erwyn, Oweyn y el malherido Uther trataban de hacer frente a Gwyddion. En el puerto, Rhoynar liberó a Vyserion, y finalmente, el dragón blanco pareció aceptar el poder de la sangre valyria de Rhoynar sobre él, pues aceptó que el antiguo maestre le cabalgara, y voló derecho hacia la Torre del Sol. Allí, Erwyn, Oweyn y Fusk hubieran perecido ante los ataques de la Sombra de no haber sido por la aparición repentina de Vyserion, que reventó la pared de la habitación. Erwyn y Oweyn consiguieron abandonar la habitación, arrastrando a Uther tras ellos, justo antes de que Vyserion inundara la habitación de llamas, acabando así con la vida de Gwyddion, la Sombra…

                Fusk consiguió encontrar al maestre Collemotte, y este estabilizó a Edric, aun preocupantemente herido, pero la sorpresa llegó al averiguar que una de las víctimas del ataque de Gwyddion había sido Jorah Mormont. La mirada de Melisandre de Asshai a Rhoynar dejó claro algo: Jorah Mormont había muerto en sus manos… tal y como él había solicitado.