Si el año pasado el estreno de la película Vengadores permitió la aparición de Vengadores: Poder en la Tierra, un libro de Dolmen Books que narraba la historia de los Vengadores en el mundo del cómic, este año ha traído la necesaria continuación de este tomo, ya que había varios capítulos que se habían quedado en el tintero. Por eso, el equipo coordinado por J.J Vargas y M.F Soto vuelve a la carga en Vengadores: Poder Absoluto. Tony Ruiz, Diego Matos, Miguel Ángel Naharro, Miguel Almenglo, David Guirado, Pedro Monje, Xosé Aldámiz, Marcos Martín, Rafael Ruiz-Dávila, Alfons Moliné, Yexus, Jordi M. Gran, Tony Jiménez, Juanan G. Bocos, Jesús Jiménez Varea, Elisa G McCausland, Francisco J. Ortiz, Ángel Guerrero, Francisco Montiel, J.J Rodriguez y Eduardo Serradilla se reúnen bajo el emblema del relámpago de Thor para traernos nuevos estudios y ampliaciones sobre el mundo de los Vengadores y todo lo que bajo ellos se encuentra.
Así, encontramos aquí capítulos que yo eché en falta en el anterior tomo, como el dedicado a los Vengadores Costa Oeste (publicados aquí hace muchos años como Nuevos Vengadores), una actualización con las nuevas series que aparecieron a raíz de Desunidos y la llegada de Bendis a la franquicia vengadora (Nuevos Vengadores, Poderosos Vengadores, Vengadores Oscuros, Vengadores Secretos, Jóvenes Vengadores... sólo han faltado Academia Vengadores y la Iniciativa); análisis de las miniseries y novelas gráficas protagonizadas por estos héroes, así como capítulos más "serios" sobre la historia de los grupos de superhéroes, la filosofía de la Venganza, el concepto de líder o las mujeres poderosas, la historia de la publicación de los Vengadores en España, y un completo índice de Vengadores y de los artistas que han estado tras el equipo a lo largo de su historia.
Si Poder en la Tierra resultó un libro muy entretenido, es cierto que Poder Absoluto es quizá algo más árido de leer, ya que gran parte del libro es información pura y dura. Muy bien llevada, eso sí, y muy útil (a mi, como autor fanfic, me va a venir estupendamente), pero más dura de leer.
Un trabajazo en el que han participado (y me siento orgulloso de ello) personas que forman parte de mis círculos de amigos y colegas, algunos sólo en la red y amigos del fanfic como yo, como Tony Jiménez o Miguel Ángel Naharro, y otros de aquel mundo dreamer, como David Guirado y Miguel Almenglo (siempre será Menglo), o los artífices de aquella mítica quedada en Expocomic: Tony Ruiz, Ángel Guerrero y Francisco Montiel. Un libro que pasa a mi biblioteca y al que siempre tendré un cariño especial. ¡Gracias, chicos!
No es la crónica de un mundo... es la historia de muchos.
jueves, 13 de junio de 2013
miércoles, 12 de junio de 2013
MICRO ESPECIAL.
¡Buenas!
Hoy os traigo un post sorpresa muy especial, y es que Marco se ha lanzado del trampolín al mundo del Microrrelato. Así de pronto. Y quiero compartir con todos vosotros su obrita, aquí que al fin y al cabo es su casa.
Hoy os traigo un post sorpresa muy especial, y es que Marco se ha lanzado del trampolín al mundo del Microrrelato. Así de pronto. Y quiero compartir con todos vosotros su obrita, aquí que al fin y al cabo es su casa.
Es un día normal. Me asomo por la ventana
y todo sigue como de costumbre. El Sol luce en el cielo y la gente camina como
cada mañana. El semáforo pasa del rojo al verde y del verde al rojo. Verde,
rojo, verde, rojo. Todo en la más profunda de las rutinas. Y entonces... llega
el final.
¡¡Mola!!
SORPRESA PARA EL MIÉRCOLES DE MÚSICA.
Bueno hoy no voy a decir qué es lo que vais a escuchar, porque saberlo, le quita parte del encanto. Así que simplemente dad al reproductor, y preparaos para quedaros boquiabiertos.
martes, 11 de junio de 2013
INFERNO DE DAN BROWN
Hace cosa de un mes o
así, por sorpresa, estando con Marco en el Corte Inglés, nos encontramos con
que se anunciaba una nueva novela de Dan Brown, Inferno. Como fiel seguidor del escritor norteamericano, tomé nota
mental, y el libro llegó a mis manos el día de mi cumpleaños, precisamente como
regalo de Marco. Y ya está leído.
Inferno, cuarto libro de Dan Brown protagonizado por su personaje
fetiche, el profesor Robert Langdon, que le condujera a la fama con El Código DaVinci y que ha
protagonizado también la genial Ángeles y
Demonios y El Símbolo Perdido; vuelve a ahondar en el género que Brown hizo
popular, el del misterio cultural (por llamarlo de alguna manera) que tuvo su
punto de partida precisamente en El
Código DaVinci y que nos ha traído toda una panoplia de
seguidores/imitadores con todo tipo de legados, códigos, misterios de la
Iglesia y de todas las religiones, en un estilo en el que sin embargo, el
creador no tiene parangón. En la primera de las novelas protagonizadas por
Langdon, Brown nos hablaba de los misterios de Roma y la Iglesia, y los
Illuminati. En El Código DaVinci nos
movíamos en París, Londres y Rosslyn, buscando los significados ocultos tras las
pinturas de DaVinci. En El Símbolo
Perdido recorríamos Washington y toda su simbología masónica.
Y ahora, en Inferno, Brown recurre a Florencia y su
más célere personaje histórico, el mismísimo Dante. De hecho, el título de la
novela es el del primer libro de la más célebre obra del poeta Dante Alighieri,
La Divina Comedia: Inferno,
Purgatorio y Paradiso. En el Infierno de Dante, el poeta era conducido por la
sombra (el fantasma) de Virgilio a las entrañas del infierno, donde se
encontraban los pecadores, en una imagen que se ha convertido en icónica del
infierno de nueve círculos con Satán en el centro, y las famosas puertas con la
frase “Abandonad toda esperanza…”, y la iconografía que Botticelli representó
de forma espectacular en su Mappa
dell´Inferno, y que ha inspirado todo tipo de novelas, pinturas,
composiciones musicales…
La estructura de Inferno es semejante, por no decir
idéntica, a la de las anteriores obras de Brown. Langdon se encuentra de pronto
metido en medio de una situación de riesgo (en este caso con la complicación de
que aparece en Florencia con una fuerte amnesia), encuentra una atractiva
fémina que le acompaña, y empieza a correr para acá y para allá, resolviendo
enigmas y acertijos de clave histórica, mientras, en este caso, tratan de
salvar el mundo de la amenaza de una pandemia global creada por un loco genetista
obsesionado con las teorías maltusianas y el Infierno de Dante. Así, seguimos a
Langdon a través de los lugares más representativos de Florencia y otras dos
ciudades que no voy a comentar por no hacer spoiler, siguiendo los pasos de
Dante, su inspiración para la Divina Comedia y tratando de evitar un desastre
que suena sorprendentemente real para una novela de este calibre, y es que el
fantasma de la extinción demográfica del ser humano parece demasiado acuciante
como para no ser amenazante.
Obviamente, Inferno no será a nivel técnico el libro
del Siglo XXI… pero es condenadamente entretenido, y adictivo como los
anteriores, me ha encantado y me lo he pasado en grande leyéndolo, y con la
emoción de “un capítulo más” propia de Brown.
¡Gran regalo!
lunes, 10 de junio de 2013
EL BOSQUE
Y no, no voy a hablar de la película de Nightshyamalan, sino del lugar donde hemos estado este fin de semana. Hoy en día, con el tecnolenguaje que empleamos incluso para hablar de nosotros mismos, hablamos mucho de nuestra necesidad de "desconectar", como si estuviéramos vinculados por wi-fi a nuestros puestos de trabajo y demás presiones diarias. Y es que realmente como vivimos sin vivir en nosotros, que diría Santa Teresa, parece que efectivamente cada día se nos va comiendo poco a poco, y hace falta alejarse de eso. Y por lo general, cometemos el error de pensar que para alejarnos de todos estos lazos que nos atan y nos van drenando la energía como vampiros, tenemos que irnos muy lejos y mucho tiempo.
No voy a discutir con nadie que un viaje de dos meses a Hawaii nos haría desconectar a todos, pero mientras va llegando el Euromillón que el destino nos debe, hay que ir viendo sitios más cercanos. Y un sitio perfecto para buscar esta desconexión de la que hablábamos antes está aquí en Madrid, a 77 kilómetros de Alcalá (que como es mi centro de referencia es lo que me sé). En la pequeña población de Mataelpino, se encuentra este lugar, mezcla de hotel y centro de terapias naturales que lleva el apropiado nombre de "El Bosque". Y es que cuando cruzas las puertas de la finca, parece que entras en otro mundo, bajo una perspectiva privilegiada de las montañas de la sierra madrileña en un entorno en el que la música de Twin Peaks no hubiera estado fuera de lugar, está el que creo que es el sitio más tranquilo en el que he estado en Madrid, un lugar perfecto en el que pasar un fin de semana de descanso y "desconexión". Vamos, de los de llegar, apagar el móvil y ponerte a escuchar el canto de los pájaros.
Marco y yo fuimos al Bosque gracias a un regalo que a Marco le hicieron para su cumpleaños, y que incluía un tratamiento spa y una cena en el recinto del Bosque. Y es que como he dicho antes, este lugar es más que un hotel. El Bosque dispone de un pequeño circuito hidrotermal, no demasiado amplio pero bien atendido, y con las actividades típicas de este tipo de centro (baño turco, sauna de calor seco, piscina de hidromasaje, jacuzzi, duchas de diversos tipos, pediluvio, sala de relax...), en el que pasamos un rato agradable, y bueno, puesto que por un error de entendimiento pensábamos que teníamos incluida también una noche, al final gracias a Marco, decidimos quedarnos por allí. Nos dieron una suite, pequeñita pero muy bien hecha, y es que El Bosque dispone de un serie de "cabañitas" unas de madera y otras de piedra (como la nuestra, de techo de madera abuhardillado" que se alejan del estereotipo de habitación de hotel y que te permiten acrecentar esa sensación de distancia y desconexión. Además de spa y muchos otros tratamientos de relajación, El Bosque dispone también de restaurante propio, donde teníamos cena preparada, a elegir entre tres primeros, tres segundos y tres postres. Un menú con posibilidad vegetariana, y en el que curiosamente decidimos pedir lo mismo en todos los platos. Ensalada de cítricos con vinagreta de piñones, chuleta de ternera con patatas asadas (si llegamos a pedir chuletón, nos tenemos que ir a comer a otro salón, que tamaño), y croquetiere de chocolate, que viene siendo una sopa de chocolate templado con almendras riquísimo. El restaurante de El Bosque (aunque por carta puede resultar carillo), es una gran baza, cuidado, cómodo y con unas grandes vistas. Y qué rico estaba el pan.
Bueno, poco más que decir, simplemente que, si bien no es un sitio donde cualquiera con una economía normal pueda ir con frecuencia, sí que está lo suficientemente cerca y es lo suficientemente asequible como para alguna escapada eventual. Y en ese caso, para desconectar de verdad, El Bosque es el sitio perfecto.
No voy a discutir con nadie que un viaje de dos meses a Hawaii nos haría desconectar a todos, pero mientras va llegando el Euromillón que el destino nos debe, hay que ir viendo sitios más cercanos. Y un sitio perfecto para buscar esta desconexión de la que hablábamos antes está aquí en Madrid, a 77 kilómetros de Alcalá (que como es mi centro de referencia es lo que me sé). En la pequeña población de Mataelpino, se encuentra este lugar, mezcla de hotel y centro de terapias naturales que lleva el apropiado nombre de "El Bosque". Y es que cuando cruzas las puertas de la finca, parece que entras en otro mundo, bajo una perspectiva privilegiada de las montañas de la sierra madrileña en un entorno en el que la música de Twin Peaks no hubiera estado fuera de lugar, está el que creo que es el sitio más tranquilo en el que he estado en Madrid, un lugar perfecto en el que pasar un fin de semana de descanso y "desconexión". Vamos, de los de llegar, apagar el móvil y ponerte a escuchar el canto de los pájaros.
Marco y yo fuimos al Bosque gracias a un regalo que a Marco le hicieron para su cumpleaños, y que incluía un tratamiento spa y una cena en el recinto del Bosque. Y es que como he dicho antes, este lugar es más que un hotel. El Bosque dispone de un pequeño circuito hidrotermal, no demasiado amplio pero bien atendido, y con las actividades típicas de este tipo de centro (baño turco, sauna de calor seco, piscina de hidromasaje, jacuzzi, duchas de diversos tipos, pediluvio, sala de relax...), en el que pasamos un rato agradable, y bueno, puesto que por un error de entendimiento pensábamos que teníamos incluida también una noche, al final gracias a Marco, decidimos quedarnos por allí. Nos dieron una suite, pequeñita pero muy bien hecha, y es que El Bosque dispone de un serie de "cabañitas" unas de madera y otras de piedra (como la nuestra, de techo de madera abuhardillado" que se alejan del estereotipo de habitación de hotel y que te permiten acrecentar esa sensación de distancia y desconexión. Además de spa y muchos otros tratamientos de relajación, El Bosque dispone también de restaurante propio, donde teníamos cena preparada, a elegir entre tres primeros, tres segundos y tres postres. Un menú con posibilidad vegetariana, y en el que curiosamente decidimos pedir lo mismo en todos los platos. Ensalada de cítricos con vinagreta de piñones, chuleta de ternera con patatas asadas (si llegamos a pedir chuletón, nos tenemos que ir a comer a otro salón, que tamaño), y croquetiere de chocolate, que viene siendo una sopa de chocolate templado con almendras riquísimo. El restaurante de El Bosque (aunque por carta puede resultar carillo), es una gran baza, cuidado, cómodo y con unas grandes vistas. Y qué rico estaba el pan.
Bueno, poco más que decir, simplemente que, si bien no es un sitio donde cualquiera con una economía normal pueda ir con frecuencia, sí que está lo suficientemente cerca y es lo suficientemente asequible como para alguna escapada eventual. Y en ese caso, para desconectar de verdad, El Bosque es el sitio perfecto.
viernes, 7 de junio de 2013
LOS VIERNES DE MARCO: SPATZ
¡¡STRICKLAAAAAAAAAAAAND!!
Ese
era el grito de guerra de Karen, la
dueña de un local de comida rápida llamado “Spatz”. ¿Alguien se acuerda de esta
serie? Yo tengo grabada en la memoria algunos pasajes de ella. No pasó a la
historia, pero recuerdo haberla visto de principio a fin… si es que hubo algún
fin.
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| El Logo de la Hamburguesa Spatz |
Y es que os quería sorprender con una de esas series de
las que apenas te acuerdas pero, de repente, te vienen a la cabeza. Como he
dicho, “Spatz” es el nombre de un local de comida rápida. En los títulos de
crédito, aparecía un tío con un frac que empezaba a bailar mientras salían los
protagonistas.
Vince era el graciosillo del grupo de “los de abajo”.
Sobre él caía un poco el peso de la serie ya que era la voz a la que “los de
arriba” hacían caso. Luego estaba Freddy, que aunque tiene nombre de tío es una
chica. Una machorra, por así decirlo. Mejor definirla como “poco femenina”.
Todos pensábamos (y con todos me refiero a mi) que iba a terminar siendo la
novieta de Vince. Luego tenemos a Debbie, que era la que tenía a ese novio que
era vigilante y que era como Fernando Hierro pero en negro. Y luego resultó ser
el malo malísimo de “Diamante de Sangre”. Esta muchacha era la más normalita y
parecía tener los pies en el suelo. Dexter era un pesado pesadísimo. No había
quien le aguantara. Si su papel era de hacer de plasta, lo bordó, todo sea
dicho. Y para finalizar con “los de abajo”, tenemos a Stanley. El pelirrojo que
era más tonto que un bocao en la poll… bueno… no era muy listo y ahí estaba la
gracia.
![]() |
| Los protagonistas de la serie. |
Pero los más graciosos y que tenían más feeling eran los
dos jefes. Por un lado estaba Strikland, que era un buenazo que siempre se
ponía de parte de los curritos. Y por el otro estaba Karen, que les puteaba y
que tenía frito al bueno de Strikland. La verdad es que era la mejor de toda la
serie y su grito de “¡Striiiickland!” cada vez que pasaba algo me encantaba. La
química entre ambos era brutal y también pensé que acabarían juntos (no sé si
así fue al final).
Para acabar decir que en esta serie salió el gran Gary
Lineker (al que Karen no paraba de llamarle Linemen xD) y, entre otras, sacaron
la camiseta del Barça en el capítulo (como es lógico).
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| El gran Gary Lineker... aunque Cruyff no piensa lo mismo. |
Una rareza de la que me acuerdo de contadas cosas y que
no se si conocéis…
¡¡Felices Pesadillas!!
jueves, 6 de junio de 2013
DRAGONES Y MAZMORRAS 1
HOY PRESENTAMOS:
LLEGADA A PUERTOLIBRE.
El grupo formado por
Eärwen la Druida, Alexiel la Maga, Hank el Explorador y Tharkas el Pícaro se
encontraba en Amn, en la Costa de la Espada, cuando Tharkas recibió una noticia
extraña. Su hermano Lucius, bibliotecario en el Templo de Deneir (el Dios del
Conocimiento) en la ciudad de Puertolibre, había desaparecido. Puesto que tras
un fiasco en Amn su estancia allí no tenía ningún sentido, Tharkas y los demás
se embarcaron en dirección sur, hacia Puertolibre. La ciudad estaba situada
entre los grandes puertos de Amn y Puerto Calim, en un pequeño archipiélago
cercano a la costa, en la isla de A´val. Puertolibre ocupaba el sur de esta
isla, un puerto natural que había favorecido la aparición de esta ciudad
comercial, dominada desde hacía generaciones por la familia Drac. A su llegada
a Puertolibre, con el sol casi poniéndose en el cielo, los personajes se vieron
casi superados por el estrépito que aún reinaba en el puerto y la visión de un
gigantesco faro que se estaba construyendo al sur de la isla, en una de las
islas cercana. Tan aturdidos estaban por el asfixiante entorno que no se dieron
cuenta de que habían sido rodeados por una patrulla de enganche que pretendía
enrolarlos en un barco pirata, por las buenas o por las malas. El conflicto
entre los personajes y la patrulla hizo que la zona se despejara, y aunque
Eärwen no salió bien parada, Alexiel, Tharkas y Hank consiguieron alejar a sus
atacantes, encontrándose con que habían sido observados por uno de los
sacerdotes de Deneir. Este se presentó a ellos como el Hermano Elgin, y resultó
ser el sacerdote que había avisado a Tharkas de la desaparición de Lucius. Tras
curar las heridas más graves de Eärwen, Elgin les guio hasta una posada
cercana, la Rata Mojada, donde les invitó a cerveza y les explicó lo ocurrido
con Lucius. Al parecer, no era la primera vez que el hermano de Tharkas
desaparecía. Cinco años atrás, tras un brusco cambio de comportamiento, Lucius
había sido descubierto en el santuario del Dios del Conocimiento, provocando su
expulsión del templo y su desaparición de la ciudad, hasta que había regresado
más o menos un año atrás, sin recordar nada de lo que había ocurrido el año
anterior. Lucius había conseguido de alguna manera volver a ser admitido en la
biblioteca del Templo de Deneir, pero con el tiempo, se había mostrado cada vez
más enfermizo y cansado, hasta que había desaparecido de nuevo. Elgin se había
puesto en contacto con Tharkas rápidamente, preocupado por Lucius.
Los personajes fueron
guiados por Elgin a una posada en una zona tranquila de la ciudad, donde
podrían alojarse durante su estancia en la ciudad. Los personajes cenaron allí
y averiguaron que Puertolibre se había convertido en un lugar poco seguro,
donde la construcción del gran faro al que llamaban La Locura de Milton (debido
a su constructor, Milton Drac) había vaciado las arcas de la ciudad hasta el
punto de que apenas había patrullas de seguridad fuera del casco antiguo, lo
que hacía que piratas y bandidos camparan a sus anchas por Puertolibre, e
incluso averiguando que había un barco de piratas orcos atracado en el puerto. Tras
cenar, y antes de que la noche cayera sobre Puertolibre, se dirigieron hacia la
casa de Lucius. Tharkas consiguió forzar la puerta de la casa y entraron en su
interior. Eärwen encontró unas notas de Lucius en las que hablaba de que tenía
que hablar con un tal “Capitán Scarbelly”, mientras que Tharkas y Alexiel
encontraban un falso fondo en uno de los cajones del escritorio de Lucius, en
el que había un diario. Además, bajo la casa había un gran sótano, repleto de
estanterías vacías, que Hank afirmó eran de madera nueva, mucho más recientes
que el resto del sótano, y que tenían menos de un año. Tras regresar a la
posada, revisaron los diarios, donde quedaba patente la confusión de Lucius, que había perdido cinco
años de su vida. Durante la noche, mientras los demás descansaban, Alexiel
aprovechó para crear varios pergaminos mágicos que les ayudaran en sus
aventuras, y que le serían de gran utilidad al día siguiente.
Sus planes eran ir al
Templo de Deneir, pero durante el desayuno, averiguaron que Scarbelly era el
capitán de un barco llamado Venganza Sangrienta, situado en el puerto, así que
decidieron averiguar por qué Lucius quería hablar con el capitán de un barco
pirata. Para su sorpresa, el Venganza Sangrienta era el navío orco del que
habían oído hablar. Ante la negativa de los orcos a permitirles hablar con
Scarbelly, Alexiel convocó un cuervo infernal que acabó con uno de los guardas,
mientras un certero disparo del arco de Hank y los floretes de Tharkas acabaron
con los otros dos. Decidieron subir al barco en silencio, pero Alexiel y Eärwen
fueron demasiado ruidosas, lo que hizo que otro grupo de orcos reparara en
ellos, aunque consiguieron eliminarlos antes de que pudieran dar la voz de
alarma. Finalmente, a pesar de sus intentos de ser sigilosos, tuvieron que
enfrentarse al resto de los orcos del Venganza Sangrienta, incluyendo el
Capitán Scarbelly (que cayó enseguida dormido por un conjuro de Eärwen) y
Aggro, su segundo, que tuvo grandes problemas con el lobo de Eärwen y el cuervo
infernal de Alexiel, con el que finalmente acabó, aunque cayó derrotado.
Tras atar a Scarbelly
antes de que pudiera escapar del hechizo de dormir, y mientras Eärwen, Tharkas
y Hank se encargaban de interrogar al capitán orco, Alexiel exploraba el
camarote de Scarbelly, encontrando un pesado cofre cerrado con llave. Scarbelly
les contó que Lucius había estado allí un tiempo antes, había querido hablar
con él para averiguar qué había hecho en el Venganza Sangrienta unos años
atrás. Scarbelly recordaba que Lucius había embarcado allí en Puertolibre cinco
años atrás, y había viajado junto a ellos, tomando notas, antes de volver a
desembarcar. Mientras Alexiel recurría a la ayuda de Tharkas para abrir el
cofre que había en el interior del camarote, Hank descubría que Scarbelly había
trabajado para un mago de nombre Kenzir, que debía aparecer en algún momento
para recoger un bastón mágico que habían encontrado para él. La llave del cofre
había sido enviada por paloma mensajera al tal Kenzir, pero Hank consiguió
amedrentar lo suficiente a Scarbelly como para que admitiera que había una
trampa en la cerradura. Alexiel y Tharkas consiguieron abrir el cofre,
encontrando un cuantioso tesoro, además del Bastón de Defensa que Kenzir
buscaba, y que Alexiel tomó para sí. Tras terminar de registrar el barco y
quedarse Eärwen con la cimitarra de Aggro, tomaron la decisión de tomar
posesión del Venganza Sangrienta, que podrían vender a algún otro pirata de
Puertolibre. Pese a las objeciones de Hank, Eärwen, Alexiel y Tharas decidieron
acabar con la vida del pirata y guardarse su cabeza por si en algún momento
encontraban una recompensa por esta…
miércoles, 5 de junio de 2013
CRANBERRIES: SALVATION
Hoy os traigo uno de mis temas musicales favoritos, Salvation, de los irlandeses Cranberries. Y no, no es Zombie. Que sí que me gusta mucho. ¡Pero esta incluso más!
Espero que os guste.
martes, 4 de junio de 2013
IMPOSIBLES X-FORCE: EJECUCIÓN FINAL
Los
mutantes, como su propio nombre indica, parece que no dejan de cambiar, y que
continuamente se encuentran atravesando diferentes fases, algunas de ellas
cíclicas, pero si bien toda la historia de los mutantes es una gran aventura,
quizá nunca habían pasado una etapa tan desesperada como la que hemos visto en
los últimos años. Grant Morrison creó una gran explosión mutante, y Brian
Michael Bendis, con sólo tres palabras, dio la vuelta a la tortilla condenando
a los mutantes a la extinción. Era en Dinastía
de M, y fue la Bruja Escarlata quien con su legendario “No más mutantes”
hizo que estos entraran en la que ha sido sin duda la etapa más difícil de
estos. Reducidos (Diezmados, por
utilizar el término que se utilizó en el momento) a un número prácticamente irrisorio, la esperanza llegó para ellos
en Complejo de Mesías, donde nacía
Hope, y donde Cíclope tomaba el mando de los mutantes iniciando el camino que
le llevaría a enfrentarse a los Vengadores Oscuros, a liderar Utopía y a los
acontecimientos de Los Cinco Fénix, todo ello para salvar a los mutantes de la
extinción. Y así, en ese panorama posterior a Complejo de Mesías, Cíclope reunía un grupo de mutantes dispuestos
a todos para defender a la especie de forma preventiva de posibles ataques.
Craig Kyle y Chris Yost fueron los encargados de guiar el timón de esta nueva
alineación de X-Force, que tomaba el nombre de uno de los grandes éxitos
mutantes de los primeros noventa, el equipo creado por Rob Liefeld y liderado
por Cable; y esta nueva andadura de la colección acabaría en Advenimiento, al igual que el concepto
del equipo de “limpieza” de Cíclope… pero Lobezno decidía no disolver realmente
X-Force, reuniendo a su alrededor un equipo nuevo formado por Mariposa Mental,
Arcángel, Masacre y Fantómex.
En
España, la colección Uncanny X-Force se
ha publicado en tomos dentro de la línea 100% Marvel, y este mes ha llegado el
tomo con el que acaba la colección y el paso por esta de Rick Remender, que
sale de ella reforzado y derechito a Uncanny
Avengers con John Cassaday, la serie que va a definir Marvel Now. Rick
Remender ha contado en su paso por este lado de la franquicia mutante con
Jerome Opeña, Esad Ribic, Mark Brooks, Scott Eaton, Greg Tocchini y Julian
Tonino Todesco, un buen número de dibujantes que sin embargo han sabido dar un
aire unitario al arte en toda la serie, que finaliza aquí con su quinto y
gigantesco tomo, Ejecución Final.
Remender
ha trazado en los treinta y pico números que ha durado Uncanny X-Force una historia que, curiosamente, no era la historia
de sus protagonistas. Y es que desde La
Solución Apocalipsis, el primer arco de esta colección, la verdadera
historia que se ha venido contando ha sido la de la nueva encarnación de
Apocalipsis, y el legado del primer mutante de la historia. A través de Evan,
de la Semilla Celestial, de Arcángel o de Arma-X, y con breves vistazos a otras
historias (viajes en el tiempo y a Otromundo), ese ha sido el esqueleto de su
historia. Y es más, Rick Remender ha sabido alejarse de la tentación de
convertir a Lobezno en el protagonista único, y ha sabido distribuir el peso de
la historia entre los protagonistas, siendo Mariposa y Arcángel los que más
cambiados han salido de la trama. En Ejecución
Final, una nueva Hermandad de Mutantes Diabólicos (formada por Dientes de
Sable, Mística, el Hombre sin Piel, el Clan Omega, el Rey Sombra y la Mole de
la Era de Apocalipsis, dirigidos por un “misterioso” líder) hace su aparición
para asegurarse de que el camino de Evan le lleva a convertirse en Apocalipsis,
pretendiendo luego dominar al muchacho y su poder a través del poder del Rey
Sombra. Con estas intenciones, la Hermandad de Mutantes Diabólicos tiene que
hacer frente a X-Force, donde además, uno de sus miembros, Kurt Darkholme,
tiene cuestiones personales que solucionar con uno de los miembros de la
Hermandad, cuestiones que están por encima de las intenciones del grupo.
Con
un viaje al futuro de por medio y todo, X-Force se enfrenta a la Hermandad con
grandes repercusiones para una Betsy cada vez más opuesta a la facilidad que el
equipo parece tener para matar, un Lobezno que tiene que tomar una de las
decisiones más difíciles de su vida, un Fantómex que tiene que darlo
absolutamente todo para salvar el mundo y un Masacre que se nos muestra más
heroico de lo que ha sido nunca.
Ejecución Final ha sido un cierre
magistral para una colección que se ha convertido en un hito del mundo del
comic. Remender ha dado el salto a la palestra de los grandes, y ha dejado
detrás de sí una historia magistral, uno de los pocos must have de obligatoria tenencia en el mundo del cómic actual.
lunes, 3 de junio de 2013
NOCHES DE ROMA: ACCUSATIO (III)
Las acusaciones de Escauro en el Senado dejaron a los jugadores en una situación difícil. A pesar de que Escauro se había implicado a sí mismo, era obvio que quienes corrían mayor peligro eran ellos. Mario había vetado la muerte de cualquier Senador, pero la condena para Ashai, Gálico o Licas podía ser la pena capital. Sin embargo, los personajes no estaban dispuestos a simplemente dejarse condenar por las manipulaciones de Escauro y Cecilia Albina. A través de Romo y las notas de Astiánax, habían sabido de la existencia del Libro de Laberinto, que formaba parte del tesoro de Quinto Servilio Cepio, heredado por Marco Junio Bruto, convertido en Chiquillo de Rhea Silvia, la Loba que había fundado Sub-Roma, y del que Pértinax conocía la existencia. Mientras Pértinax acudía junto a Ashai y Quéreas a la entrada que la Loba había dispuesto que el conociera para acceder a Sub-Roma; Gálico, Tíbulo y Licas comenzaban a preparar la defensa del grupo buscando información sobre viejos discursos que pudieran servirles de orientación. Cicerón, Cátulo César, Cayo y Tiberio Graco, Saturnino... había mucho que estudiar entre mortales y vampiros, entre la documentación del Senado y la del Senado Eterno.
La Loba aceptó la visita de Ashai y Quéreas junto a Pértinax, y se mostró contrariada ante las noticias de la muerte de Astiánax, al que tenía en gran estima, aunque conocía el odio que sentía por él la actual Censor Toreador, Cecilia Albina, la Sire de Tíbulo. Sin embargo, la Loba no compartía con su chiquillo Zóster su interés por los objetos sobrenaturales, así que en poco podía ayudarles acerca del Puño o el Libro, aunque les dio permiso para adentrarse en la guarida de Bruto, arrancándoles el juramento de no hacerle daño. La Nosferatu guió Pértinax, Asha y Quéreas hasta el comienzo de la zona que Bruto consideraba su refugio, alejándose luego de allí. Mientras tanto, en la superficie, Licas tenía una extraña sensación de calor y sequedad en la biblioteca, mientras estudiaban los libros que contenían antiguos precedentes e historias del Senado. Sorprendido, Licas consiguió encontrar rastros de arena y unos hilos de lino sobre los que utilizó Auspex, teniendo una visión sobre lo que parecía ser Egipto y la Diosa de las Mil Caras, Kemintiri. Aunque no encontró nada más, ni con la ayuda de Gálico, posteriormente y mientras volvían a sus refugios, volvieron a notar el aire caliente que, por la historia de la muerte de Astiánax relacionaban con la momia que Kemintiri había enviado a la mansión del Toreador. Gálico encontró un extraño jaspe con un sol negro grabado, sobre el que Licas utilizó Auspex para averiguar más, teniendo extrañas sensaciones, además de nuevas visiones sobre Kemintiri.
Tras seguir a la Loba al interior de Sub-Roma, Pértinax, Ashai y Quéreas se adentraron en el refugio de Bruto. Una pared medio derrumbada atrajo su interés, aunque parecía a punto de derrumbarse del todo. Pértinax consiguió despejar lo suficiente el camino como para que Ashai, utilizando sus poderes serpentinos cruzara al otro lado, encontrándose un panorama dantesco de pequeños esqueletos y un profundo hedor a podredumbre, para encontrarse derecho con que había ido a dar con el estanque de cría de Bruto, donde el Nosferatu alimentaba a sus mascotas, docenas de ratas albinas y ciegas que atacaron de inmediato a Ashai, provocándole el Frenesí. El Setita volvió atrás con tanta prisa que provocó el derrumbamiento de la pared, que hirió a sus dos compañeros y a él le dejó sin sentido, aunque Quéreas y Pértinax pudieron rescatarle sin mayor dificultad, salvo que el Sol salía en el exterior...
Y tras despertar, Licas se dio cuenta de que algo extraño estaba ocurriendo. Sus manos estaban manchadas de pintura, se sentía agotado, y había un extraño mural en la habitación de su refugio en la Suburra: la silueta de la Diosa de los Mil Rostros y las palabras "Os estoy vigilando".
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| La Loba Capitolina, símbolo de la fundación de Roma. |
La Loba aceptó la visita de Ashai y Quéreas junto a Pértinax, y se mostró contrariada ante las noticias de la muerte de Astiánax, al que tenía en gran estima, aunque conocía el odio que sentía por él la actual Censor Toreador, Cecilia Albina, la Sire de Tíbulo. Sin embargo, la Loba no compartía con su chiquillo Zóster su interés por los objetos sobrenaturales, así que en poco podía ayudarles acerca del Puño o el Libro, aunque les dio permiso para adentrarse en la guarida de Bruto, arrancándoles el juramento de no hacerle daño. La Nosferatu guió Pértinax, Asha y Quéreas hasta el comienzo de la zona que Bruto consideraba su refugio, alejándose luego de allí. Mientras tanto, en la superficie, Licas tenía una extraña sensación de calor y sequedad en la biblioteca, mientras estudiaban los libros que contenían antiguos precedentes e historias del Senado. Sorprendido, Licas consiguió encontrar rastros de arena y unos hilos de lino sobre los que utilizó Auspex, teniendo una visión sobre lo que parecía ser Egipto y la Diosa de las Mil Caras, Kemintiri. Aunque no encontró nada más, ni con la ayuda de Gálico, posteriormente y mientras volvían a sus refugios, volvieron a notar el aire caliente que, por la historia de la muerte de Astiánax relacionaban con la momia que Kemintiri había enviado a la mansión del Toreador. Gálico encontró un extraño jaspe con un sol negro grabado, sobre el que Licas utilizó Auspex para averiguar más, teniendo extrañas sensaciones, además de nuevas visiones sobre Kemintiri.
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| Marco Tulio Cicerón, uno de los oradores que los personajes planean utilizar como referencia. |
Tras seguir a la Loba al interior de Sub-Roma, Pértinax, Ashai y Quéreas se adentraron en el refugio de Bruto. Una pared medio derrumbada atrajo su interés, aunque parecía a punto de derrumbarse del todo. Pértinax consiguió despejar lo suficiente el camino como para que Ashai, utilizando sus poderes serpentinos cruzara al otro lado, encontrándose un panorama dantesco de pequeños esqueletos y un profundo hedor a podredumbre, para encontrarse derecho con que había ido a dar con el estanque de cría de Bruto, donde el Nosferatu alimentaba a sus mascotas, docenas de ratas albinas y ciegas que atacaron de inmediato a Ashai, provocándole el Frenesí. El Setita volvió atrás con tanta prisa que provocó el derrumbamiento de la pared, que hirió a sus dos compañeros y a él le dejó sin sentido, aunque Quéreas y Pértinax pudieron rescatarle sin mayor dificultad, salvo que el Sol salía en el exterior...
Y tras despertar, Licas se dio cuenta de que algo extraño estaba ocurriendo. Sus manos estaban manchadas de pintura, se sentía agotado, y había un extraño mural en la habitación de su refugio en la Suburra: la silueta de la Diosa de los Mil Rostros y las palabras "Os estoy vigilando".
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