Pues vamos a empezar el año 2026 con una novela que en principio no tenía previsto leer, no estaba en mi lista de libros, aunque es cierto que en su momento, me llamó la atención, porque además, cuando lo publicaron, acababa de terminar de leer Babel, que me había gustado mucho, así que sí que le tuve un ojo puesto encima un tiempo. Pero luego pasa lo que pasa, los libros van viniendo uno detrás de otro, y los que no tienes un interés mayor, pues parece que van quedando olvidados... y se olvidan. Además, es verdad que en los últimos tiempos, he leído y escuchado opiniones no del todo positivas sobre otros trabajos de la autora, como Catábasis, pero sobre todo, La Guerra de la Amapola, así que tampoco me había esforzado mucho más (a pesar de lo que he dicho antes de Babel, que de verdad me encantó) en encontrarlo...
Hasta que el otro día, una amiga directamente me lo dejó para leerlo porque consideró que podía gustarme... así que lo he adelantado a las otras lecturas... y me ha gustado lo suficiente como para pasar por aquí a hablar de él.
Para hablar de Amarilla, hay que hablar obligatoriamente de su autora. Rebecca F (ni idea de a qué corresponde) Kuang nació en Cantón, en China, pero emigró junto a su familia a Estados Unidos cuando tenía cuatro años, así que ha crecido en Texas y forma parte de la población chinoestadounidense del país, parte de la llamada diáspora china (que es uno de los temas de la obra, y cuyos detalles no conozco así que no puedo hablar mucho de ello). Estudió historia, y con apenas diecinueve años empezó a escribir La Guerra de la Amapola, una trilogía de fantasía épica con trasfondo en la historia de China.
Y dentro de la trayectoria de R.F Kuang, Amarilla es una especie de rara avis, pues sus otras obras caen dentro del mundo de la fantasía, esta novela (que es además bastante más corta que las otras novelas de la escritora, que tienden a ser bastante enormes) es un thriller basado en el mundo editorial estadounidense (la propia autora define su obra como una historia de terror), y en el que el tema principal a tratar es la percepción de las minorías por parte del público mayoritario, con especial peso en la comunidad asiática de Estados Unidos (indudablemente centrándose en la china, pero también aparecen vietnamitas, coreanos, etc... y cómo parece que todo el mundo termina uniéndolos en una gran masa).
Amarilla nos va a contar la historia de June Hallaway, una joven escritora wasp (blanca, anglosajona por lo menos, lo de protestante... ni idea, la religión no forma parte de la novela), que por azares de la vida, y de una forma bastante sucia, de pronto se convierte en una escritora superventas con una novela basada en un poco conocido episodio protagonizado por soldados chinos en la Primera Guerra Mundial... solo que ella no es la autora de la historia. Con esa idea de partida, Kuang empieza a llevarnos en un relato en primera persona desde la mente de June (o Juniper Song, el nombre que toma para su novela), y que se adentra en el muchas veces confuso mundo de la identidad, la creatividad, la apropiación cultural, el racismo (y el racismo inverso), los prejuicios... pero también en un viaje hacia la soledad del escritor, la salud mental, la depresión...
Y es un viaje fantástico. Terrible. Desconcertante. Agotador. Porque Kuang no deja de tirarte a la cara ideas que hacen que por un lado veas todo lo mal que lo está haciendo su protagonista, y al mismo tiempo, los argumentos que hacen que puedas entender su propio punto de vista, el por qué hace las cosas que hace... No es una novela fácil, es una de esas historias sin buenos ni malos, donde parece que todo el mundo hace cosas terribles por los motivos correctos, o de pronto, todo lo contrario, buenas acciones por motivos completamente equivocados. Y que se adentra en el farragoso mundo de las redes sociales, la presión de Twitter, la política de la cancelación...
Es decir, que hay un poco de todo, y un mucho de muchas cosas que me han parecido muy interesantes, y de las que me encantaría decir que me ha quedado del todo claro el concepto de apropiación cultural y de qué es apropiado publicar y qué no... pero me temo que en ese sentido... es todo muy complicado.
Lo que tengo claro es que ha sido una lectura que me ha encantado.

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