No es la crónica de un mundo... es la historia de muchos.

domingo, 15 de mayo de 2016

RAVENLOFT: LA NAVE DEL HORROR (III)

El Resistencia tuvo que hacer frente al abordaje de las criaturas muertas vivientes que viajaban en el Tortura Eterna. Mientras por todo el Resistencia se sucedían las luchas, Lady Berenice, Ronna, Ailyn, Bastian, Kenzi y Balduin se enfrentaron a un grupo de estas criaturas, que consiguieron paralizar a Ronna, Ailyn y Balduin antes de que Berenice, Bastian y Kenzi consiguieran rechazarles y darles tiempo. Tras deshacerse de sus asaltantes, varios de ellos intentaron asaltar el Tortura Eterna, aunque Ailyn cayó al agua y Bastian tuvo que intentar ayudarla. Kenzi, Berenice y Balduin consiguieron llegar al Tortura Eterna para descubrir que el barco era una ruina flotante, cuyas tablas se hundían con poco peso, lo que llevó a Kenzi y a Balduin a caer hasta la sentina. Finalmente, consiguieron salir de aquella tumba flotante antes de que se alejara del Resistencia. 



Celebraron la victoria con grog a raudales, mientras las brumas seguían envolviendo el barco, Balduin intentó emborrachar al capitán Garvyn, pero se mostró más resistente de lo que el enano esperaba, siendo él el que cayó derrumbado por el alcohol y tuvo que ser llevado a su camarote. Mientras descansaban esa noche, Ronna y Berenice realizaron guardia, y escucharon un grito de "hombre al agua". De inmediato, Berenice saltó al mar mientras Ronna buscaba un cabo que arrojar. La elfa consiguió rescatar al marinero, y desde el agua fue testigo de un profundo cambio en el barco. El elegante Resistencia se transformó en un sombrío barco, lleno de humedad y jirones de vela, cubierto por la oscuridad y con el nombre de Nave del Horror. Sobre la cubierta, Ronna asistió al mismo cambio, viendo sorprendidos también a los marineros más bisoños, pero tristes a los más experimentados. Y en el interior, sus compañeros se encontraron en unos camarotes fríos y húmedos, Kenzi acudió a la cubierta, uniéndose a Ronna mientras Berenice trepaba por el barco para devolver al marinero caído, mientras Ailyn y Bastian se dirigían al camarote del capitán Garvyn en busca de explicaciones. Garvyn les rechazó, mostrando una sorprendente habilidad para manipular la forma del barco, y mientras, Balduin recibía la sorprendente visita de la pequeña Charlotte, a la que siguió a las bodegas, donde desapareció de nuevo. La cubierta se vio sacudida por un nuevo drama cuando un fantasma aullador hizo su aparición, una hermosa mujer joven que gritaba por su hijo perdido. Berenice se deslizó por el casco del barco hasta el ventanal de Garvyn, y aunque en principio también fue rechazada por el capitán, finalmente consiguió convencerle y fue aceptada por el capitán en su camarote. Garvyn aceptó que, como estaban descubriendo Ronna y Kenzi entre los marineros, el barco estaba bajo una maldición que había caído sobre él por su responsabilidad. Cuando Berenice le sugirió al capitán que quizá pudieran ayudarle, Garvyn le entregó un diario de a bordo, y le pidió que volvieran al amanecer. Berenice se reunió junto a sus compañeros, y estudiando el diario, descubrieron que Garvyn había sido durante un tiempo contratado por la familia Graven, de la isla de Graben, para trasladar cadáveres a su mausoleo familiar, en la isla de Todstein. Había algunas incoherencias que el propio Garvyn señalaba, pero la realidad era que, en lugar de llevar varios de aquellos cadáveres a la isla de Todstein, los había arrojado al mar. Aquellos eran los espectros que recorrían el barco: Charlotte, Jacob y Madelaine. Mientras trataban de asimilar todo aquello, Balduin y Kenzi tuvieron un nuevo encuentro con Charlotte, que reconoció ser nativa de Graben, aunque no había oído nunca hablar de los Graven. Charlotte había muerto y sido enterrada en el cementerio familiar, de donde la habían exhumado, lo que hizo que Kenzi y Balduin comenzaran a sospechar de los dichos Graven y sus actividades en Graben y Todstein. 

Tras reunirse la mañana siguiente con el capitán, decidieron recuperar los cuerpos de Charlotte, Madelaine y Jacob del fondo marino, y llevarles de vuelta a Graben, ya que desconfiaban de la isla de Todstein, a la que los tripulantes del Resistencia habían temido como para preferir arrojar los cadáveres al mar en lugar de llevarles hasta la isla. Finalmente, decidieron recuperar primero el cadáver de Jacob, cerca de la costa de Todstein, Garvyn sacó el barco de las brumas, y lo llevó hasta las cercanías de Todstein, un lugar desapacible donde el agua parecía hervir. Berenice, Kenzi, Balduin, Ronna y Ailyn descendieron al buscar los restos de Jacob, utilizando el ancla del barco para llegar rápidamente al fondo del mar. Allí, con Balduin utilizando su escudo como fuente de luz, exploraron el fondo, aguantando la respiración, hasta que Berenice encontró los restos. Balduin y Ronna consiguieron rescatar el cuerpo, y de inmediato empezaron a volver a la superficie, aunque la subida fue dura, y Ailyn estuvo a punto de no conseguirlo. Mientras, arriba, Bastian y el resto de la tripulación del barco tuvieron que hacer frente al asalto de un gigantesco kraken cuyos tentáculos rompían el barco y amenazaban con arrastrarlo al fondo del mar. Para luchar contra él, Bastian recurrió a los poderes oscuros, lanzándole una poderosa maldición... lo que atrajo sobre él la atención de los Poderes Oscuros de Ravenloft, atención de la que Berenice fue testigo, ya que fue la primera en emerger. El kraken rompió el barco, y Berenice logró que el ancla que utilizaban como guía sus compañeros no se perdiera utilizando las redes de su capa. Ronna pudo subir al barco también y sostener el ancla, mientras finalmente Bastian caía al agua. Ailyn comenzó a ahogarse, aunque consiguió rescatar el cuerpo de Jacob para que no fuera arrastrado por las corrientes, y Balduin pudo sanarla en última instancia, en las mismas puertas de la muerte. El barco fue arrastrado por el kraken al fondo del mar, y tuvieron que nadar hacia Todstein, ayudados por los tripulantes que habían conseguido botar algunos botes, o apoyándose en restos del navío. Alcanzaron la isla, un lugar gélido en el que se vieron obligados a acampar en una estrecha playa, y donde no había restos de los cadáveres que el Capitán Garvyn había dejado allí... pero al amanecer, el Nave del Horror llegó hasta ellos, recuperado por su propia maldición y con el indestructible capitán Garvyn al frente...

lunes, 2 de mayo de 2016

RAVENLOFT: LA NAVE DEL HORROR (II)

Siguiendo todas las señales que les llevaban a embarcarse en el Resistencia, los aventureros subieron al barco en Port d´Elhour, averiguando que el barco, a cuyo frente se encontraba el Capitán Garvyn, se dirigía a Lamordia, transportando azúcar, pólvora, algodón y otras mercancías. Dispuestos a trabajar como marineros del Resistencia, se encontraron a bordo con otra extranjera en Ravenloft, una druida gnomo llamada Raven. La druida había llegado a Ravenloft junto a un grupo de guerreros, todos procedentes del bosque de Myth Drannor, donde durante el asalto de un nigromante, habían sido atrapados por las Nieblas que les llevaron a Souragne. Allí, Raven y los suyos habían intentado destruir al señor del dominio, el Lord Antoi Misroi, pero este les había destruido, siendo Raven la única superviviente, y que había embarcado, aún confusa y asustada en el primer barco que salía de Port d´Elhour.



Bastian y Ronna sufrieron el primer día los tormentos del mareo a bordo, especialmente Bastian, mientras sus compañeros cumplían diferentes funciones a bordo, haciéndose a la dura vida en el barco. Raven se escabulló, aún paranoica por lo que estaba viendo en Ravenloft, para comprobar que no había nada extraño en la carga del barco, pero sí que detectó un regusto a magia que se extendía por todo el barco, aunque cuando se dirigió al capitán para pedirle explicaciones, este se justificó explicándole que para que el barco pudiera surcar las Brumas, les hacía falta cierta magia... quizá un tanto oscura. Esa misma noche, mientras ella dormía y Lady Sombra y Kenzi cumplían labores de vigilancia en cubierta, Ailyn tuvo una extraña visita en el camarote que compartía con la Elfa. Llamaron a la puerta, y al abrirla, se encontró con un hombre confundido, una tal Jacob al que Ailyn no reconocía, y que buscaba su camarote. Ailyn se disponía a ayudarle, pero Jacob se esfumó en el oscuro pasillo. Sospechando de lo ocurrido, Ailyn despertó a sus compañeros, y aunque Kenzi y Balduin se mostraron un tanto reticentes, los demás exploraron el barco, sin encontrar nada extraño. 

El día siguiente llegó con una amenazante tormenta, aunque Raven consiguió deshacerla antes de que explotara sobre el Resistencia, continuando con su viaje hacia las Brumas. Al anochecer, mientras se dirigía a ayudar en las cocinas, la druida se encontró con una niña que parecía totalmente fuera de lugar en el barco. Se presentó como Charlotte, y buscaba ayuda para encontrar a su muñeca, Clara. Raven acompañó a Charlotte hasta su camarote, situado en las bodegas del barco. La niña le contó a la gnomo que sus padres la habían embarcado en el Resistencia, y que prefería permanecer en su camarote, pues los marineros le daban miedo. Raven encontró la muñeca de Charlotte, y se marchó de la habitación, aterida de frío. Al volver junto a sus compañeros, el camarote de Charlotte simplemente no existía. De nuevo, y a pesar de la reticencia de Ailyn, tuvieron un encontronazo con el capitán Garvyn, que se negó a reconocer si sabía algo sobre esas presencias en su barco, sobre Jacob y Charlotte, aunque Lady Sombra, que se deslizó por el exterior del barco para vigilar al capitán, le notó notablemente afectado cuando se marcharon del camarote.

Pasaron esa noche vigilantes, pero sin incidencias, y al amanecer, se dieron cuenta de que las Brumas habían llegado, y con ellas, un barco que comenzaba a amenazar el Resistencia, el Tortura Eterna, cargado de muertos vivientes que se disponían a asaltar el Resistencia...

domingo, 17 de abril de 2016

REINOS OLVIDADOS: LA RUPTURA DE LA URDIMBRE (VII)/RAVENLOFT: LA NAVE DEL HORROR (I)

Después de acabar con los guardianes del Corredor del Crepúsculo, decidieron explorar las salas secretas que Clavis había encontrado tras una estatua, y que les llevó a la base de la torre del Refugio Perdido, donde se enfrentaron a una pareja de Shadar Kai y un can del infierno antes de poder acceder a la escalera que conducía al nivel superior. Mientras Ailyn y Balduin custodiaban los accesos, Ronna, Clavis, Bastian y Berenice accedieron al nivel superior de la torre, descubriendo que allí estaban los últimos supervivientes de la tribu del Colmillo Afilado. En la oscuridad de la sala, Ronna fue atacada por una especie de gran cocodrilo, que parecía custodiar a los hombres lagarto, La criatura reptiliana alcanzó a Ronna y Clavis, aunque finalmente entre ellos y Berenice consiguieron acabar con ella, que cayó muerta bajo la cimitarra del sacerdote de Lathander. Con su guardián muerto, los aventureros liberaron a los Hombres Lagarto, prisioneros de los Esclavistas de Shar, que les contaron que el resto de los suyos habían muerto como alimento de la criatura cocodrilo o habían sido enviados a un lugar llamado "El Monasterio", a través de un portal. Con los Hombres Lagarto libres y de vuelta a su hogar, los aventureros decidieron finalmente cruzar el portal oscuro y ver qué había al otro lado. 

Con Berenice como cabeza de puente, Clavis, Bastian y Ronna cruzaron el portal, mientras Ailyn y Balduin custodiaban el refugio. Al otro lado, los aventureros descubrieron una sombría réplica del Refugio Perdido, en un plano sin luz en el que los objetos parecían brillar de una forma extraña y las sombras se arremolinaban por doquier. Sin duda, aquello era el Plano de las Sombras, el dominio de Shar, diosa de la Oscuridad. Explorando el exterior de la fortaleza, Berenice descubrió que se encontraban en una especia de isla rodeada por un río oscuro, con algunas linternas colgadas en los árboles, señalando un camino que conducía a un embarcadero, donde había un barco, el Necreme, con cuatro remeros esqueletos orcos, dirigidos por un Shadar-Kai. Después de reconocer su entorno en sigilo, Berenice regresó a Refugio Sombrío. Allí, mientras, Clavis había localizado una potente fuente de mal, y los aventureros duraban entre seguir el camino de luz hacia el embarcadero o explorar ese lado del Refugio, en el plano de las sombras. Finalmente, optaron por esta última idea, y rehicieron el camino que les había llevado a la torre en el otro lado del portal, accediendo así a la cámara de torturas del carcelero del Refugio, una criatura de las sombras llamada Yegherro, una especie de criatura lupina con seis brazos y cuyos dientes chorreaban veneno. Y allí, ante los ojos atónitos de sus compañeros, Clavis sufrió un ataque mortal por parte de Yegherro. Las garras de la criatura consiguieron penetrar en la armadura del sacerdote de Lathander, despedazándole y hundiendo sus colmillos en su cuello, quitándole la vida. Enfurecidos, Berenice y Ronna se lanzaron sobre Yegherro, y finalmente las flechas de la Elfa acabaron con la malvada criatura.  Perplejos y rotos por lo que había ocurrido, tomaron los restos de Clavis, y cruzaron de nuevo el portal, donde fueron recibidos por Balduin y Ailyn. Allí, mientras fuera amanecía, la luz de Lathander brilló sobre Clavis, al ser su alma reclamada por el dios al que había servido. Junto al Refugio Perdido de Cormyr, prepararon la pira funeraria de Clavis, dejando su medallón en una de las estatuas de la sala del portal, y decidiendo adentrarse de nuevo en el Plano de las Sombras. Al cruzar el portal, entre los mundos, Bastian tuvo una visión de su aliado recién fallecido, convertido en un avatar de Lathander, en el plano de Elíseo en el que este moraba, indicándole que pronto deberian tomar una difícil decisión y que aún no habían concluido su misión en Ravenloft, el semiplano del Pavor....




De nuevo en el Plano de las Sombras, decidieron terminar de explorar la fortaleza, ascendiendo hasta lo que debía haber sido en algún momento un observatorio. Allí, después de hacer frente a dos elementales sombríos, descubrieron que en el exterior, el camino de luz que llevaba al embarcadero continuaba por el propio río, perdiéndose en la distancia y en una gran masa de agua pantanosa. Finalmente, se dirigieron hacia el embarcadero, y aunque planeaban asaltar el Necreme sigilosamente, el ruido de Ronna reveló su presencia, aunque los certeros disparos de Berenice y el ataque mágico de Bastian fueron tan rápidos que el Shadar-Kai no pudo hacer nada, muriendo antes de poder reaccionar. Mientras Bastian se hacía con el medallón de poder mágico que controlaba a los remeros no muertos, Berenice descubría que la barca era un transportador, y que había un superviviente en el fondo de la nave. El hombre se presentó como Kenzi, y era uno de los desaparecidos en Whelun, una de las víctimas de los Sharistas. Kenzi y Berenice tuvieron la extraña sensación de escuchar el ruido de un puerto, incluso gritos que decían "El Resistencia va a zarpar", aunque estaban lejos de cualquier mar que pudieran conocer.  Aprovechando el tiempo para curarse y conocer algo más a su nuevo compañero, comenzaron a seguir el camino de luces, con los remeros muertos impulsando el Necreme... cuando las Brumas surgieron y les rodearon. Sorprendido, Kenzi vio a sus nuevos compañeros prepararse para hacer frente a algo, y cuando las brumas desaparecieron, se encontraban de vuelta en Ravenloft, en una ciudad que Ronna y Bastian ya conocían: Port d´Elhour, en la isla de Souragne. 

Mientras recorrían la ciudad para comprar pociones y vender sus tesoros, explicaron a Kenzi lo que era Ravenloft y lo que hacían allí, así como las profecías de Hyskosa, y mientras, Ronna llamó la atención de una mendiga que le leyó la buenaventura y le indicó que su camino continuaba en el Resistencia. Soprendidos por la coincidencia, buscaron el Resistencia en el puerto, descubriendo que se trataba de un barco que partiría al día siguiente. Garvyn, el capitán del Resistencia, les aceptó como marineros, ya que en ese viaje no llevaban pasajeros, y al anochecer, estaban embarcados y preparados para partir hacia Valachan. Mientras trataban de adaptarse al barco, Bastian tuvo una extraña visión: una mujer vistani atrapada en una celda que le decía "para triunfar, primero debéis morir, esperad al Jinete sin Cabeza..." Justo antes de que al ver unos cascos de caballo y el destello de una guadaña, Bastian despertara... 

domingo, 3 de abril de 2016

REINOS OLVIDADOS: LA RUPTURA DE LA URDIMBRE (VI)

Mientras en el interior del portón del Refugio Perdido Ronna hacía frente a los guardias a los que Berenice había desarmado, fuera el resto de sus compañeros tenía que hacer frente a los que parecían ser los guardianes del lugar. Así, en el patio central, un grupo de Hombres Lagarto Muertos Vivientes hacía su aparición desde el interior de la fortaleza, para hacer frente a Balduin y Bastian, mientras Berenice y Clavis se situaban tras una alta zona de helechos y matorrales. Pero los Hombres Lagarto no estaban solos, su líder, una sacerdotisa de Shar, la "Tejestrellas" Bestra, no tardó en aparecer, enzarzándose en combate personal con Balduin, mientras su seguidores, unas extrañas criaturas sombrías llamadas los Shadar-Kai, armados con cadenas danzarinas que atacaban a sus víctimas. Después de acabar con los guardianes, Ronna se unió a sus compañeros, mientras Bestra convocaba a un grifo para atacar a los aventureros, al que Berenice mató, dejando a Bestra en una situación comprometida, de nuevo enfrentada a Balduin. Los Shadar-Kai fueron cayendo, y finalmente, un hechizo de Clavis consiguió acabar con la Tejestrellas Bestra, de modo que, tras explorar el patio exterior, decidieron adentrarse en la fortaleza por la misma puerta por la que habían aparecido Bestra y los lagartos muertos vivientes. 



En el interior, se encontraron con un edificio que comenzaba a estar ruinoso, con diferentes lugares destruidos, y finalmente, encontraron lo que parecía ser el corazón del edificio, una sala en cuyo centro, pleno de oscuridad, orbitaba un gigantesco orbe del que brotaban zarcillos de oscuridad. Allí, mientras trataban de mantener el equilibrio entre el ruinoso suelo, fueron emboscados por un grupo de Shadar-Kai y sus dos líderes, el Señor de la Estirpe Zhieraven y su aliada, la medio dragona Kerthanna. El aliento ácido de Kerthanna les recibió, mientras las flechas ardientes y la magia del Señor de la Estirpe les ponían en aprietos, ayudados por los múltiples ataques de los Shadar-Kai. Con Balduin tratando de proteger a sus compañeros, y Bastian perdiendo hechizos por la ruptura de la Urdimbre provocada por Zhieraven, Ronna consiguió acabar con los Shadar-Kai, y Berenice terminó matando a la mujer dragón, antes de poder dedicarse a Zhieraven, el más peligroso de los adversarios a los que se habían enfrentado hasta ese momento. 

Clavis y Balduin consiguieron rebasar los zarcillos de oscuridad del orbe negro, enzarzándoe en combate personal con Zhieraven, mientras Ronna quedaba atrapada en los zarcillos de oscuridad, y Berenice trataba de mermarle con sus ataques a distancia. Tanto el paladín como el sacerdote quedaron malheridos, y finalmente, sería el hechizo de esfera flamígera de Bastian la que acabaría con el señor de los Shadar-Kai. Después de que este muriera, Ronna se liberó de la oscuridad, mientras Bastian y Clavis se recuperaban, y Berenice descubría una carta en las ropas de Zhieraven, remitida por una tal Esvele Torregrís en la que le conminaba a establecerse en el Gran Pantano junto a su estirpe en nombre de Shar, Diosa de la Oscuridad. Explorando la sala, Clavis encontró una puerta secreta tras una estatua, accediendo a un pequeño altar dedicado a Shar, y en el que también había una carta, dirigida a un tal Despero por Esvele Torregrís. Esvele incitaba a Despero a establecerse al otro lado de algo llamado El Corredor del Crepúsculo, cuyo acceso estaba en Refugio Perdido y que permitía el acceso a una fortaleza idéntica a esta pero situada en el plano de las sombras...

PAISAJES DEL APOCALIPSIS

Si hay una editorial que se ha hecho con el primer puesto del mercado español en lo que a relatos cortos de terror se refiere, esa es sin duda Valdemar, que con sus elaboradas recopilaciones y cuidadas ediciones, sorprende con cada uno de los tomos que forman sus diferentes colecciones: Gótica, Insomnia, El Club Diógenes... Y es precisamente en Gótica donde se publicó este tomo, una imperecedera colección de relatos que se describe a sí misma con su propio título.



               Y es que Paisajes del Apocalipsis es precisamente eso, una colección de miradas al futuro, o mejor dicho, a un puñado de posibles futuros, todos ellos distópicos, algunos de ellos con un toque de humor, algunos de ellos aterradores, y todos con la punzada de inquietud que trae el "podría ser" que, cada uno en su propio estilo, han compuesto los diferentes autores de cada una de las veintiuna historias que forman este mosaico de lo increíble, lo terrible, o lo posible.

               Lo que el editor John Joseph Adams reunió en la versión original de esta recopilación, fue una muestra del trabajo de los mejores autores contemporáneos del género de la Ciencia-Ficción, voces reconocidas de lo que se ha venido a llamar Ficción Especulativa, maestros de la novela y el relato corto, que nos traen aquí sus personalísimas visiones de los que nos puede traer un mañana más o menos cercanos. Así, George R.R. Martin (Canción de Hielo y Fuego, Muerte de la Luz, El Viaje de Tuf), nos trae en Oscuros, oscuros eran los túneles, una historia de descubrimiento mutuo donde la humanidad se ha separado en dos ramas tan distintas que no se recuerdan la una a la otra, unos aislados en sus colonias lunares, y otros condenados a la vida bajo tierra. Orson Scott Card (El Juego de Ender, Pathfinder, Maestro Cantor) nos muestra un mundo oxidado donde la civilización se basa en el aprovechamiento de lo que se quedó atrás en la historia Chatarra. Olivia E. Butler (Xenogénesis), escribe sobre un mundo en continuo silencio, donde una enfermedad ha hecho que los humanos pierdan prácticamente su posibilidad de expresión verbal en El Sonido de las Palabras; y así, hasta veintiún relatos, cada uno con una nueva sorpresa o una angustiante perspectiva.

               Mención aparte merecen dos de las historias de la recopilación, que no puedo menos que recomendar encarecidamente a cualquier lector. La primera es la aportación de Cory Doctorow (Tocando fondo en el Reino Mágico), el autor canadiense que nos trae Cuando los Admindesis gobernaban la Tierra, una espectacular historia en la que los únicos supervivientes del Apocalipsis son un grupo de empleados de diferentes empresas, administradores de sistemas todos ellos. Y aún mejor si cabe es Inercia, de Nancy Kress (Mendigos en España), con el personaje más encantador de todo el libro, en una historia en la que podemos ver como la civilización resiste dentro de unos guetos donde se aísla a los enfermos, mientras en el resto del mundo se desploma.


               Un libro capaz, sin duda, de hacernos mirar hacia el mañana y sentir un pequeño escalofrío... o varios. 

domingo, 27 de marzo de 2016

RAVENLOFT: LA RUPTURA DE LA URDIMBRE (V)

Tras acabar con los oscuros ocupantes de la Tumba de Khonir, los aventureros reemprendieron su camino siguiendo las indicaciones del pergamino de Mhair en busca de los esclavistas que estaban dominando a la gente de Whelun para ponerlos al servicio de la diosa de la oscuridad, Shar. Guiados por Berenice, se adentraron finalmente en el Gran Pantano, donde dieron con el Asta de las Calaveras, situada en una pequeña zona seca en el pantano. Allí, dispararon una trampa de red de la que sólo escaparon Berenice y Bastian, quedando el resto atrapados y colgando de un árbol, mientras una docena de hombres lagarto aparecían del pantano. Ronna liberó a los atrapados, y Berenice y Ailyn trataron de dialogar con los Hombres Lagarto, que se motraron poco belicosos y les pidieron que les acompañaran para ver a su lider, Kessekek. Los aventureros siguieron a los hombres lagarto hasta su campamento, donde se presentaron al líder chamánico de la tribu, Kessekek. Este les contó a los aventureros que en el último mes habían visto varias caravanas de esclavos dirigirse hacia Refugio Perdido, y en ese tiempo, fuerzas oscuras se habían apoderado de la Tumba de Khonir y Refugio Perdido, dejando a los Hombres Lagarto del Clan del Diente Afilado atrapados entre los dos puntos. Además, unos días antes, el Clan de la Escama Fría había desaparecido... por completo. 



Después de hablar con los Hombres Lagarto, los aventureros pasaron la noche en el campamento del clan, y al día siguiente se dirigieron hacia el Clan de la Escama Fría, guiados por un joven hombre lagarto llamado K´Aichek. Una vez allí, recorrieron el campamento, situado al borde de un barranco, descubriendo lo que parecían ser rastros de lucha, la profanación del santuario del clan y evidencias que apuntaban hacia un ataque por criaturas aladas. Puesto que la noche se acercaba, decidieron pasar la noche en el campamento abandonado, enviando de vuelta a K´Aichek a su propio campamento. Mientras Balduin y Clavis hacían la primera guardia, el paladín enano escuchó unos extraños tambores, parecidos a los que habían escuchado en los pantanos de Souragne, en Marais d´Tarascon. Mientras buscaban el origen del sonido que tanto perturbaba a Balduin, aunque Clavis no escuchaba nada, en el refugio Lady Berenice despertó al escuchar ruidos fuera. Así, fue la ladrona Elfa la que descubrió que estaban a punto de ser atacados por un grupo de extraños hombres lagarto. Berenice despertó a sus compañeros, mientras Balduin y Clavis eran emboscados con ataques mágicos y la aparición de una diabólica criatura que se enzarzó en combate con Clavis. Atrapados en una siniestra oscuridad, recibieron varios ataques que llevaron a la caída de Bastian, y finalmente, Clavis descubrió que lo que había detrás de todo eso era una criatura demoníaca, un Nabasu. Con Balduin cubriendo a Bastian, consiguieron dispersar la oscuridad, de modo que Berenice localizó al Nabasu, acabando con él con una serie de certeros flechazos, lo que acabó con los lagartos muertos vivientes y la presencia del resto de las criaturas demoníacas. 

Con el Nabasu muerto, entendieron que el campamento había sido atacado por esa criatura, capaz de convertir a sus víctimas en muertos vivientes, por lo que los antiguos miembros del clan de la Escama Fría se habían convertido en criaturas no muertas. Al amanecer, finalmente, partieron hacia Refugio Perdido, pero Ronna extravió el camino, y no fue hasta la noche cerrada cuando Ailyn lo recuperó, llegando a la fortaleza unas horas antes del amanecer. Mientras dudaban sobre como entrar en la fortaleza, fueron detectados por los guardias, que les atacaron para luego refugiarse. Mientras Lady Berenice utilizaba su capa arácnida para escalar las paredes de la fortaleza y llegar al patio interior, después de recibir varios disparos desde las saeteras de la fortaleza, Ailyn trepó por otra de las paredes, y Ronna, junto a Clavis, Bastian y Balduin trataban de alzar el rastrillo que daba acceso a Refugio Perdido, defendido por dos hombres lagarto armados con jabalinas. Ailyn saltó al interior del pasillo cerrado por dos rastrillos, y entre ella y la magia de Clavis, acabaron con los Hombres Lagarto, pero los guardias aprovecharon las saeteras para asaetear a Ailyn, que cayó malherida, y tuvo que ser protegida por Balduin, que trepó el muro utilizando sus babuchas de trepar. Mientras tanto, corriendo por encima de la edificación, Lady Sombra se internó en el patio de la fortaleza. Fuera, Clavis y Balduin tenían que hacer frente a un fuego fatuo. Finalmente, una ligeramente recuperada Ailyn consiguió utilizar un grito de furia para amedrentar a los guerreros, que soltaron sus arco y a los que Berenice localizó refugiados en un rincón del portón. La Elfa rompió sus arcos y abrió os rastrillos desde el interior, lo que permitió que Ailyn ayudara al mago y al sacerdote a acabar con el Fuego Fatuo, mientras Ronna y Berenice decidían que hacer con los guardias que comenzaban a recuperarse... 

domingo, 20 de marzo de 2016

LOS CANTOS DE HYPERION: HYPERION

Con la de libros que tengo en lista para leer, en los últimos años me da cierta angustia dedicarme a releer, porque me da la sensación de que es tiempo que pierdo en leer cosas nuevas... pero la verdad, es que hay libros que merecen la pena ser releído, y uno de ellos es sin duda esta saga. Uno, o cuatro. Y el primero, es Hyperion, el comienzo de los Cantos de Hyperion, la obra magna del escritor Dan Simmons. 



Hyperion nos cuenta una historia que se desarrolla aproximadamente en el siglo XXIX de nuestra era, con la humanidad convertida en colonizadores de una parte de la Vía Lactea, tutelada por el mando de la llamada Hegemonía del Hombre, una serie de planetas terraformados con un gobierno común (la Entidad Suma, una suerte de democracia mayoritaria), y con sistemas de viaje más rápidos que la luz: los motores Hawking y los sistemas de teleyección, que rompen el espacio para unir diferentes puntos de esta galaxia. Dentro de la Hegemonía del Hombre hay diversos planetas, con diferentes ambientes y pobladores: Centro Tau Ceti, la capital administrativa de la Hegemonía; Lusus, un mundo de gravedad mayor y fuertes tendencias violentas; Alianza-Maui, poblado por delfines y grandes superficies acuáticas; Hebrón, colonizado por los descendientes de los judíos; y otros muchos con diferentes características. Pero la Hegemonía del Hombre no está sola: en el centro de su propia civilización está el Mundo Núcleo de las Inteligencias Artificiales, segregadas de los humanos pero que aún colaboran con ellos por sus propios motivos; y afuera, están los éxter, humanos que han evolucionado por un camino distinto al de la Hegemonía, y que se encuentran en guerra con ella. 

Y repentinamente, parece que las atenciones de los tres grupos se vuelven de forma simultánea hacia Hyperion, uno de los mundos más peculiares de la Hegemonía... o de sus proximidades, ya que oficialmente Hyperion aún no está incluido en la Red. En Hyperion se encuentran las míticas Tumbas del Tiempo, una serie de edificios alienígenas rodeados por profundas mareas entrópicas; y en ellas, parece hacerse realidad la presencia del Alcaudón, una criatura de filos y cuchillas a la que la llamada Iglesia del Alcaudón considera un dios, el Ángel del Dolor. Con la guerra con los éxter a punto de estallar en los cielos de Hyperion, la Hegemonía y la Iglesia del Alcaudón permiten una última peregrinación a las Tumbas del Tiempo, y ahí arranca la novela, que, recordando la estructura de los cuentos de Canterbury, nos permite conocer a los viajeros que forman parte de la peregrinación, que con gran habilidad por parte del escritor, nos sirven para darnos a conocer en profundidad tanto a los personajes como al propio mundo de la Hegemonía. 

Simmons realiza un trabajo maestro, dándole un estilo completamente diferente a cada una de las historias, con diferentes estilos y diferentes objetivos. Así, el sacerdote Lenar Hoyt, a través de la técnica del manuscrito encontrado, nos habla del extraño ser Cruciforme nacido en Hyperion y que permite la inmortalidad; el general Fedhmann Kassad nos cuenta una historia de guerra y amor donde se descubre la crudeza del conflicto con los éxter y descubrimos el sanguinario carácter del Alcaudón; el poeta Martín Silenus nos cuenta la historia de la destrucción de la Vieja Tierra y la aparición de la Ciudad de los Poetas de Hyperion y como todos sus habitantes fueron asesinados por el Alcaudón salvo él; el filósofo Sol Weintraub nos habla (en la que para mí es la mejor novela del libro) de la conmovedora historia de su hija Rachel, que contrae una extraña enfermedad temporal en las Tumbas del Tiempo; la detective Brawne Lamia nos trae una historia de cine negro que nos adentra en las maquinaciones del TecnoNúcleo y nos presenta al cíbrido del poeta John Keats; y el cónsul innominado nos habla de la guerra de la resistencia de Alianza-Maui y los complejos movimientos de la Hegemonía y los éxter alrededor de Hyperion... 

La base de Hyperion son las historias de los miembros de la Última Peregrinación del Alcaudón, realmente la acción es casi circunstancial, eventos que ocurren entre historia e historia y que dejan preparado todo para su segunda parte, El Ascenso de Hyperion...

TRILOGÍA DEL MAR QUEBRADO III: MEDIA GUERRA

Si en los libros anteriores de la trilogía del Mar Quebrado habíamos visto los primeros ataques de la Abuela Wexen contra Gettlandia y sus señores, incluido el joven Yarvi, en Media Guerra el conflicto estalla en toda su intensidad, con el enfrentamiento abierto entre los fieles de Casa Skeken, seguidores de la Diosa Única, y los señores de los pueblos libres que aún quieren seguir siendo eso, libres. Y la primera víctima de este enfrentamiento es el pueblo de Trovenlandia, el reino más cercano a Casa Skeken y que movido por el Padre Yarvi había llegado a un acuerdo con Gettlandia para hacer frente a las ambiciones de la Abuela Wexen y el Alto Rey. 



A la aniquilación de la familia real trovenlandesa en manos del enviado de la Abuela Wexen, el sanguinario Yilling el Resplandeciente, sobrevive la joven princesa Skara, que se encuentra convertida en reina y bajo la mirada ambiciosa de dos reyes a los que un suspiro podría lanzar unos contra otros. Sin embargo, Skara hace suyo un dicho: sólo media guerra se libra en el campo de batalla. La otra media se decide en la mente de los contendientes. Y ella está decidida a ganar ambas partes de la guerra, aunque tenga que hacerlo mediando entre el manipulador Padre Yarvi y el belicoso rey Grol-grim-Groth. 

Pero Skara no está sola, y se encuentra con sorprendentes aliados: una joven clériga, un viejo pirata... y Raith, el antiguo portaespadas de Grol-grim-Groth, una criatura de odio y tensión que parece dulcificarse sólo en presencia de la reina y que pronto se verá abocado a un conflicto de lealtades que puede hacer estallar cada una de las piezas dispuestas en el tablero de la guerra.

Con Media Guerra, Joe Abercrombie concluye su trilogía del Mar Quebrado, y lo hace por todo lo grande, con momentos auténticamente brillantes en cuanto a narración, diálogo y acontecimientos, y además, con revelaciones no inesperadas... pero completamente apabullantes, que nos explican mucho sobre la verdad de la Ruptura de la Diosa y el fin de los Elfos... 

Si antes no había sido muy fan de Abercrombie, la verdad es que con el Mar Quebrado me ha convencido, y no tardaré mucho en hablar por aquí de otras de sus novelas... 

Una gran lectura para iniciarse en el mundo de la fantasía épica, o simplemente, para disfrutarla. 

domingo, 6 de marzo de 2016

RAVENLOFT: LA RUPTURA DE LA URDIMBRE (IV)

Después de pasar casi todo un día en las dependencias del Templo de Chauntea en la ciudad, los aventureros fueron liberados por los Dragones Púrpuras, volviendo a la posada para prepararse y seguir la ruta indicada en el mapa conseguido por Lady Berenice en las estancias de Mhair bajo el falso templo de Mystra, preparados para salir cuando antes. Mientras se preparaban, Balduin tuvo un encuentro extraño en la posada, ya que vio a Akriel, la doncella a la que habían prestado su ayuda enfrentándose a Radaga, aunque resultó ser una confusión... aunque poco clara.



Finalmente, los aventureros se adentraron de nuevo en el Templo de Mystra, consiguiendo de los Dragones Púrpuras la opción de utilizar el catamarán con el que Mhair transportaba a los prisioneros al otro lado del Draco, dirigiéndose hacia allí, siguiendo el mapa en dirección al Refugio Perdido, una vieja fortaleza cormyta, abandonada un siglo atrás después de que su territorio fuera ganado por el Gran Pantano, y donde según el mapa, dirigían desde el Tempo de Mystra a las víctimas de la Gnosis Estrellada. En el camino, Lady Berenice observó en las ruinas de un santuario abandonado la presencia de dos llamativos gnomos que parecían estar preparando el desayuno. Tras un breve debate, los aventureros se reunieron con los gnomos en las ruinas, descubriendo que se trataba de dos pequeños comerciantes que habían perdido parte de sus mercancías en manos de unos siniestros bandidos que habían tomado una tumba cercana que ellos utilizaban como almacén y que también aparecía en el mapa de Mhair. A pesar de la desconfianza de Clavis, decidieron ayudar a los gnomos, que les acompañaron hasta la tumba, un viejo túmulo vigilado por una criatura que identificaron como un Acechador Sombrío, una criatura de la oscuridad. Después de ordenar a los gnomos que permanecieran en el exterior, los aventureros se lanzaron a tomar la tumba, acabando con el Acechador (y descubriendo por las malas que explotaban al morir). Después de acabar con el primer Acechador, entraron en la oscura tumba, encontrándose con un difícil camino, siendo atacados desde troneras escondidas por arqueros armados con flechas envenenadas. 

Tras conseguir deslizarse en el interior de la tumba y encontrar una puerta secreta, pudieron enfrentarse a los ocupantes de la tumba, media docena de Acechadores Sombríos liderados por dos Drañas, unas criaturas medio araña-medio elfo oscuro, que defendieron la tumba de ala incursión de los aventureros. Finalmente, y tras un duro combate, consiguieron eliminar a las criaturas que habían tomado el interior de la tumba, sólo para descubrir que habían sido utilizados, pues los gnomos, durante su lucha, habían recuperado sus pertenencias y habían salido huyendo de allí a toda prisa. Balduin descubrió un rastro que se alejaba de la tumba en dirección a Whelun, pero finalmente decidieron no perder tiempo en ir tras ellos, y pasar la noche en la tumba, pues aún les esperaba un largo camino hasta el Gran Pantano y el Refugio Perdido...

jueves, 3 de marzo de 2016

EL MAR QUEBRADO 2: MEDIO MUNDO

La segunda parte de la trilogía más juvenil de Joe Abercrombie llega al Iconocronos, precedidas de numerosos aplausos, que el libro los merece.



Si en Medio Rey habíamos visto las aventuras del joven Yarvi, el menor de los hijos de los reyes de Gettlandia para cumplir su juramento de venganza y recuperar el trono que le corresponde por derecho de sangre, en Medio Mundo, nos encontramos con Yarvi habiendo cumplido su auténtica vocación: convertido en clérigo del nuevo rey de Gettlandia, su tío Uthil Convertido en enlace entre la historia del primer libro y este segundo, Yarvi parece haberse echado a espaldas una misión poco menos que imposible: defender la independencia de Gettlandia y los reinos del Mar Quebrado de las ansias evangelizadoras del Alto Rey y su clériga, la Abuela Wexen, defensora a ultranza de la idea de la Diosa Única.

Pero aunque Yarvi es, como hemos dicho, el puente que une ambos libros, no es el protagonista de esta novela. Hilde "Espina" Bathu es una joven que aspira a ser guerrera de Gettlandia, pero un accidente durante un entrenamiento la convierte en una asesina, y para conmutar su condena a muerte, entra al servicio de Yarvi. Brand es un joven guerrero cuya única ambición es seguir la voluntad de su madre y "vivir en la luz", haciendo el bien dentro de lo posible. A causa de Espina, Brand se indispone con sus compañeros y su maestro, y de esa manera, termina también enrolado en la causa del Padre Yarvi, que, puesto que tiene medio mundo en contra, decide buscar aliados precisamente en el otro medio mundo.

La historia de este libro es la de Espina y Brand, la transformación de ambos en héroes, además de un vistazo a una parte del mundo que no habíamos visto en la primera parte, abandonamos junto a Yarvi y su tripulación el Mar Quebrado para llegar a unas costas nuevas, las del Mar Resplandeciente, donde se encuentra el Pueblo de los Caballos, la ciudad-estado de Karlyv, o el objetivo de su viaje: la Primera Ciudad, un reflejo de Constantinopla en este mundo de ficción, regido por una Emperatriz, aliada del Alto Rey y Casa Skeken, pero a quien Yarvi quiere atraer a su facción. Y mientras tanto, en el Mar Quebrado, las espadas se alzan, y los designios de la Abuela Wexen pueden hacer que ni Espina, ni Brand ni Yarvi tengan un hogar al que regresar.

En Medio Mundo, Abercrombie mantiene el ritmo y el estilo que había mostrado en Medio Rey, esa narrativa ágil, rápida y concisa, y al mismo tiempo cargada de filosofía y profundidad, aunque sí que es cierto que en esta novela la parte "young" de la "fantasy", me da la sensación de que está muy presente, y es que salvando las distancias, la relación entre Espina y Brand es muy "teenager" en la mayoría de la novela,

Ya estoy con Skara y Jenner el Azul, así que ya os contaré qué tal con Media Guerra...