No es la crónica de un mundo... es la historia de muchos.

domingo, 12 de noviembre de 2017

CALAVERAS Y GRILLETES: EL PRECIO DE LA INFAMIA (IV)

Después de rechazar el ataque de los brykalakas del Maldición de Besmara, los aventureros pensaron que tenían que replantearse sus métodos de acercamiento a la isla. Finalmente, decidieron que serían Vanderlay, Echidna, Ron, Yana y Pirkles los que desembarcaran, mientras que el Capitán Shen continuaría a bordo del barco, sin detenerse y protegiéndolo de los brykalakas. Así, liderados por Vanderlay, el resto de los aventureros volvieron a desembarcar en la playa y se adentraron en la isla, siguiendo el camino que habían atisbado en la ocasión anterior. Echidna rastreó el camino, encontrando algunas huellas que parecían humanas y se adentraban en la selva. Decidieron seguir el rastro y tras pasar una noche durmiendo al raso y rechazar el ataque de un grupo de simios terribles, al día siguiente consiguieron dar con el lugar del que venían las huellas, una pequeña aldehuela donde un grupo de náufragos les esperaba armados con ballestas. Después de que Pirkles utilizara Sugestión con la líder de los náufragos, Vanderlay pudo ponerles de su lado con una magnífica narración de sus aventuras. Los náufragos, liderados por Alise Grogblud, resultaron ser la tripulación del Quilla, que había muerto al poco tiempo de llegar a la isla, convertido por los brykalakas en un lacedón. Desde ese momento, los náufragos habían perdido a varios de los suyos, pero habían descubierto que los brykalakas se llevaban los barcos que capturaban a un refugio en la isla menor.  Además, Alise les habló de una fuente con extrañas capacidades situada al norte de la isla, y unos extraños ídolos al sur. Dispuestos a explorar la isla antes de dirigirse al cementerio de barcos, se pusieron en marcha hacia el sur mientras los náufragos se preparaban por fin para abandonar la isla en el Maldición de Besmara. 



Los aventureros se pusieron en marcha hacia el sur de la isla, y tras un largo tiempo de camino, llegaron finalmente a los ídolos de los que Alise les había hablado. Pirkles identificó en ellos vieja magia de adivinación que probablemente sirviera para que milenios atrás los navegantes pudieran encontrar siempre aquel lugar, pero el hechicero también se dio cuenta de que el lugar estaba protegido por un constructo invisible y semimecánico armado con dos espadas bastardas que brillaban con magia. Los aventureros se prepararon para enfrentarse a él, tratando de cargar a Ron con todos sus escudos y ayudas para que hiciera frente al constructo, y sería Yana quien lo atacaría, activándolo y haciendo que corriera hacia ellos. En cuanto se puso en marcha, se dieron cuenta de que quizá no habían medido bien sus posibilidades, pues el constructo resistía sus conjuros, era difícil de dañar y no encontraban magia que disipar. La magia del constructo paralizó a Ron, que quedó indefenso y fue muerto por la criatura, momento en que el resto decidieron huir. En cuanto se alejaron de los ídolos, Vanderlay pudo ver como el constructo volvía a ocupar su lugar, desapareciendo. Aturdidos por la muerte de Ron, se dirigieron hacia la fuente, un lugar mágico cargado de energía del bien que Vanderlay identificó como perteneciente a la diosa Farasma, y que les ayudó a curarse de sus heridas, convirtiendo sus armas en azotes de muertos vivientes. 

Junto a Alise Grogblud, utilizaron el Sombrero de Besmara de Vanderlay para dirigirse al cementerio de barcos, situado en una hendedura en la piedra de la isla, y donde pudieron ver cuatro veleros aún útiles y a los que les habían cortado los mástiles, entre los que se encontraba el navío de El Quilla. Allí fueron atacados por cuatro brykalakas que les pusieron en serios aprietos mientras intentaban subir a la barca, hasta que Pirkles utilizó un pergamino de controlar las aguas para llevarles a uno de los barcos, donde se hicieron fuertes. Mientras Yana y Echidna canalizaban energía positiva contra las criaturas, Pirkles utilizaba su magia contra ellos, y Vanderlay y Alise las atacaban con una de las balistas de a bordo. Al final, consiguieron derrotar a los brykalakas y hacerse con el botín de los barcos, encontrando entre otras cosas el diario de El Quilla, que incluía un mapa de una parte de la fortaleza de Harrigan... 

jueves, 2 de noviembre de 2017

LOS QUE IGNORAN: LIBROS 3 Y 4

Los Que Ignoran: Libro 3 y 4Los Que Ignoran: Libro 3 y 4 by Roberto Alhambra
My rating: 5 of 5 stars

Que si a día de hoy el grimdark tiene una voz en España esa es la de Roberto Alhambra, quedó sobradamente demostrado en las dos primeras partes de Los Que Ignoran. Ahora, con los libros 3 y 4, Roberto viene a afianzar la calidad de su escritura, poniendo fin (al menos de momento) a la saga que comenzó con el descubrimiento por parte de Costas Alara de la llamada Tierra Prometida, que en lugar de traer prosperidad al Imperio como se pretendía originalmente, terminó extendiendo el caos y la destrucción.

En los libros 3 y 4 de Los que Ignoran, Roberto mira hacia atrás, y en el tercer libro de la saga, se retrotrae a tiempos pasados para ahondar en los antecedentes de la situación entre el Imperio y Guinakia, ahondando en los antecedentes de los protagonistas de la historia y dando nuevos detalles a ese mundo dibujado a puñaladas que es el que Roberto ha creado para Los que Ignoran. Pero también, evidentemente, continúa el camino hacia delante, poniendo fin al conflicto entre las facciones que habían comenzado a enfrentarse en los libros anteriores: el Imperio, los Viejos Guinakos, los Auténticos Guinakos y Los que Huelen, los djinns capaces de sentir y aniquilar al resto de los seguidores de los sentidos, Los que Oyen y los que Tocan guinakos, los que Catan y los que Ven en el Imperio.

Con el libro 4 de Los que Ignoran, Roberto ha cerrado de momento un círculo prácticamente perfecto, aunque se reserva suficientes detalles y elementos de su mundo como para que quizá en algún momento volvamos a encontrarnos con Sura, Nikos y el resto de los personajes de la saga.


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miércoles, 1 de noviembre de 2017

CRISIS EN TIERRAS INFINITAS

Crisis en Tierras InfinitasCrisis en Tierras Infinitas by Marv Wolfman
My rating: 5 of 5 stars

Los años ochenta fueron sin duda el momento en el que las grandes editoriales decidieron dar un golpe sobre la mesa y cambiar gran parte de sus propuestas. Y DC lo hizo a lo grande, destruyendo todo el mundo que había creado en su larga historia para volver a construirlo casi desde cero. Y la herramienta que utilizaron para ello fue una serie limitada de doce números, Crisis en Tierras Infinitas, con guión de Marv Wolfman y dibujos del genial George Pérez, en la que se narraba el enfrentamiento de los héroes del Multiverso con un enemigo prácticamente invencible cuya aspiración es destruir todo el Multiverso.

A través de una compleja historia donde la práctica totalidad de los héroes de DC tienen un lugar, Wolfman y Pérez nos narran una de las historias más épicas del mundo del cómic, aquella en la que se acuñó la frase "Mundos vivirán, mundos morirán", y en la que esto se cumple al pie de la letra. Mientras una ola de antimateria destruye los mundos, el multiverso recibe la ayuda de unos extraños salvadores: Monitor, Harbinger, Pariah y Alexander Luthor, que intentan coordinar a los héroes de los universos supervivientes para detener la destrucción. Los Supermanes de Tierra 1 y Tierra 2, Wonder Woman, el Green Lantern John Stewart, Supergirl, Blue Beetle, Lord Arion, Firestorm, los Titanes, los Outsiders, Demonio Azul... junto a villanos del calibre de Brainiac, Lex Luthor, Psimon, el Doctor Polaris o Killer Frost, todos tienen un papel en el mayor conflicto que quizá un cómic haya narrado nunca.

Absolutamente imprescindible.



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domingo, 29 de octubre de 2017

CALAVERAS Y GRILLETES: EL PRECIO DE LA INFAMIA (III)

Después de conseguir el apoyo de Sandara Quinn y Merrill Palo Respetable para la flota que estaban organizando, los aventureros decidieron buscar a Rotgram el Quilla, para lo que Vanderlay les apremió, ya que el muchacho ya había oído que los primeros oficiales de Harrigan tendían a no tener vidas demasiado largas. Pusieron rumbo a Quent, la ciudad de mayor tamaño más cercana a donde se encontraban, y allí comenzaron a sondear en busca de El Quilla. Tras varios días finalmente Shen consiguió encontrar a un hombre que le dijo que probablemente El Quilla se encontrara cerca del Gaznate del Dragón, un estrecho paso entre dos islas, conocidas como las Fauces Mayores y las Fauces Menores, una zona de difícil navegación en la que los barcos tendían a desaparecer. 

Contando con la pericia de Echidna al timón, pusieron rumbo a las Fauces del Dragón, y efectivamente se encontraron con un canal de difícil navegación, pero que su timonel manejó con habilidad, llevándoles a una pequeña playa en la que se podían ver los restos de madera de lo que parecía ser una chalupa. Mientras anclaban el Maldición de Besmara en el canal, los aventureros se dirigieron a la playa. Allí, Vanderlay encontró entre los restos de la chalupa una chapa con el nombre del barco de Rotgram, el Beso de Bruja, y Shen encontró huellas de aspecto humanoide que se adentraban en la jungla, hacia las alturas de la isla. Sorprendido, Echidna vio varios cuerpos que flotaban entre las aguas, aparentemente ahogados, y al acercarse, fue atacado por sorpresa por un numeroso grupo de lacedones, muertos vivientes acuáticos que aparecieron de entre las aguas, atacando a los aventureros, que comenzaron deshaciéndose de ellos sin problemas, hasta que tuvieron que enfrentarse con sus líderes, una raza de cambiaformas muertos vivientes marinos llamados brykalakas, que pusieron en graves problemas a los aventureros, centrando sus ataques en Yana, que era la que más daño podía hacerles a través de su magia divina. Ron se apresuró a intentar protegerla, pero fue gravemente herido, y finalmente tuvo que ser Yana quien se teleportara junto a él al Maldición de Besmara. Mientras luchaban con los brykalakas, Pirkles recibió un aviso empático de Sven, su rana familiar, que se encontraba en el barco, avisando de que estaban en peligro. 

Y efectivamente, cuando aparecieron en el barco, Yana y Ron tuvieron que hacer frente a un nuevo grupo de brykalakas y lacedones que luchaban contra la tripulación del Maldición de Besmara. En la playa, Shen, Vanderlay, Echidna y Pirkles consiguieron acabar con sus enemigos, y el hechicero en cuanto pudo les llevó al barco, donde se unieron a la melée, hasta que finalmente, sobre todo gracias a la energía positiva canalizada por Echidna y Yana, consiguieron derrotar y alejar a la horda de muertos vivientes. Al parecer, localizar al Quilla iba a ser más difícil de lo que pensaban... 

sábado, 28 de octubre de 2017

EL SILMARILLION

El SimarillionEl Simarillion by J.R.R. Tolkien
My rating: 5 of 5 stars

He viajado por muchos mundos. De Invernalia a Darujhistan. De Cuatro Esquinas a Tres Mares. De Tigana a Melniboné. De Avalón a Palanthas. De Belgarath a Aguasprofundas.

Pero sólo cuando llego al Sirion, solo cuando vuelvo a Doriath, solo cuando las torres negras de Thangorodrim se ven en la distancia, solo cuando se escucha el rumor de las fuentes de Gondolin... sólo entonces sé que estoy en casa.



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domingo, 22 de octubre de 2017

CALAVERAS Y GRILLETES: EL PRECIO DE LA INFAMIA (II)

Después de aceptar la oferta de Arronax Endymion, los aventureros se reunieron a bordo del Maldición de Besmara para tratar diversos planes, además de su viaje a Muelle Infierno. Vanderlay decidió ponerse al frente del Sonrisa de Bufón, que aún se encontraba anclado en Fuerte Lack, con lo que el bardo se convertiría en capitán de su propio barco. Sus compañeros estuvieron de acuerdo, aunque menos unanimidad hubo a la hora de confirmar el nombramiento de Echidna como Almirante, y que Shen reclamó el puesto como evolución natural de su capitanía. 

El asunto no quedó zanjado, pero se pusieron en camino hacia Muelle Infierno, donde acudieron al Teatro de la Corrupción para ser testigos de sus acciones de propaganda contra Endymion. Efectivamente, durante la actuación, la cantante chelia que actuaba dirigió varios improperios contra el señor de Muelle Infierno y sobre su lealtad al Imperio Chelio. Después de comprobar que además de la cantante la troupe contaba con una especie de matón que se ocupaba de la seguridad y alguien que se encargaba de efectos mágicos, abandonaron el teatro, para volver después e investigarlo. 

En Cheliax siempre han sido muy de demonios... 


A pesar de que recurrieron a la invisibilidad, fueron sorprendentemente descubiertos por un guardia fuertemente armado, por lo que decidieron retroceder y buscar una forma alternativa de acercamiento. Vanderlay utilizó su Sombrero de Besmara para hacerlo desde el agua, pero tras descubrir Pirkles que el guardia era una ilusión, él y Shen se adelantaron a los demás... encontrándose siendo atacados por un diablo astado, que les dijo actuar en nombre de Arronax Endymion. Los aventureros tuvieron grandes problemas para hacer frente al diablo, que estuvo a punto de acabar con el propio Capitán Shen, y al que la magia de Yana, Pirkles, Echidna o Vanderlay apenas hacía daño. Dándose cuenta de que Yana era quien curaba a los demás, concentró sus ataques en ella, mientras Vanderlay les daba apoyo desde el mar. Yana, Pirkles y Shen recibieron peligrosas heridas que no dejaban de sangrar, pero finalmente el Capitán consiguió acabar con el diablo. Atónitos se encontraron con que sus hechizos de curación no bastaban para cerrar las heridas que la cola del diablo les había abierto, y tuvieron que gastar un tiempo precioso junto al teatro hasta que Echidna, Pirkles y Yana consiguieron restañar las heridas y evitar que siguieran sangrando. Se adentraron en la teatro, pero allí fueron emboscados por el matón al que habían visto antes, que golpeó a Vanderlay con todas sus fuerzas, y viendo el tigre de dientes de sable que se acercaba a ellos (su demora a la hora de entrar había dado tiempo a la troupe a prepararse), decidieron huir. Pirkles se llevó a Shen y a Ron, que dominado por algún hechizo había comenzado a desprenderse de su armadura; y Yana, tras ser alcanzada por el tigre, se teleportó junto a Echidna, dejando a Vanderlay, que utilizó su magia de salto dimensional para salir del teatro y, con el Sombrero de Besmara, volver al Maldición de Besmara. 

Allí, finalmente, consiguieron eliminar los efectos de las heridas causadas por el diablo, y pudieron recuperarse, hasta que al día siguiente llegaron noticias de que Arronax Endymion había atacado a una troupe de actores que se habían visto obligados a huir de Muelle Infierno. Todo el mundo estaba convencido de que el Señor de Muelle Infierno era un vasallo de Cheliax, y los aventureros decidieron poner tierra de por medio entre ellos y Endymion. Fueran ciertas o inciertas las palabras del diablo, fuera como fuera, el Señor de Muelle Infierno no estaría demasiado contento con ellos. Lamiéndose las heridas, viajaron hasta Trono de Besmara, donde al menos Sandara Quinn estuvo de acuerdo en ponerse al frente de una escuadra que se uniría a la flota de los aventureros. Finalmente, dieron también con Merrill Palo Respetable, que aportó otro escuadrón a su flota. 

Con tres escuadrones ya junto a ellos, decidieron que había llegado el momento de encontrar a Rotgram el Quilla e interrogarle acerca de Harrigan... 

viernes, 20 de octubre de 2017

LAS PUERTAS DE LA CASA DE LA MUERTE

Las puertas de la Casa de la Muerte (Malaz: El libro de los caídos, #2)Las puertas de la Casa de la Muerte by Steven Erikson
My rating: 5 of 5 stars

El Apocalipsis ha llegado, y el Imperio entero va a temblar por ello. Por todo el continente de Siete Ciudades, los seguidores de la profeta Sha'ik se alzan en una rebelión contra el Imperio Malazano. Pero tras el alzamiento se encuentran intereses que no siempre son puramente políticos ni sociales, y el caos llega a las propias sendas de la magia, en las que se desarrolla una guerra oculta entre centenares de cambiaformas d'ivers y soletaken que buscan el camino de la ascendencia.

Con esta premisa Steven Erikson nos presenta su segunda parte de El Libro de los Caídos, Las Puertas de la Casa de la Muerte. Si en su anterior novelas nos habíamos encontrado en medio de la guerra de conquista entre el Imperio Malazano y la ciudad de Darujhistan en el continente de Genabackis, ahora nos vamos a otro continente, ya completamente dominado por el Imperio... pero que se va a someter a profundos cambios debido al Torbellino, un alzamiento de la población contra el dominio malazano. Al Erikson nos vuelve a hacer un quiebro de cintura para dejarnos rotos otra vez, cambiando de tercio desde Los Jardines de la Luna, manteniendo solo un pequeño puñado de personajes (Violín, Kalam, Apsalar, Azafrán y la mascota Moby) mientras nos presente todo un nuevo elenco de actores para este drama entre los que destacaría a Mappo el Trell y el historiador Duiker, pero donde hay muchos muy interesantes: Icarium el jhag; Coltaine, puño del Séptimo Ejército; Felisin, la pequeña de los Paran, convertida ahora en esclava de las minas de otaralita; Heboric el sacerdote de Fener... Y muchos otros que despliegan una historia que golpea con la magnitud de sus eventos, con la grandiosidad de sus localizaciones, con el drama de sus personajes... y con uno de los finales más brutales que he leído en mi vida.

Absolutamente imprescindible.

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domingo, 15 de octubre de 2017

CALAVERAS Y GRILLETES: EL PRECIO DE LA INFAMIA (I)

Después de la ajetreada fiesta celebrada en la Isla de los Ojos Vacíos, y tras poner finalmente a la construcción el nombre de Fuerte Lack, en homenaje a Sarah, llegó el momento de ponerse a trabajar en convertir la isla en un auténtico refugio y una fuente de beneficios para los aventurero, que comenzaron a plantearse crear unos astilleros para aprovechar la localización de la isla y sus bosques. Pero además, sospechaban de que Barnabas Harrigan estaba tras el saboteador al que habían atrapado después de que volara los barcos de Cereza Lamento de Sangre y Maese Darimar. En busca de información al respecto, acudieron a Saco, donde habían tratado anteriormente con los seguidores de Norgorber, el Dios de los Secretos, que estaban en deuda con ellos, y Echidna reclamó de ellos un secreto que pudiera destruir al Capitán Harrigan. Pero para su desaliento, los seguidores de Norgorber afirmaron que el Capitán Harrigan estaba bajo la protección del propio Segador de Reputaciones, y que como aquello era un secreto, daban por finalizados sus tratos con los aventureros. Mientras volvían al barco, Vanderlay expresó su inquietud ante dicha protección, ya que Norgorber era una deidad muy adorada en Cheliax... Aunque no tenían nada con lo que demostrar sus sospechas. 

Las pequeñas batallas han quedado atrás... 


Con esta situación en mente, acudieron a su primera reunión del Concejo de los Capitanes Libres, celebrado en Fuerte Obstáculo, en Puerto Peligro. Allí, pudieron sumergirse en la política de los Grilletes, participando en las votaciones del Concejo, y descubriendo elementos que más tarde podrían serles útiles, como la existencia de un tesoro llamado "El Beso de Aiger" en la Isla de la Torre Negra, cerca de Ollo, y la orden de captura impuesta a Rotgram el Quilla, antiguo aliado de Harrigan. Finalizada la reunión y tras recibir su parte del Tributo Sargavio, los aventureros aprovecharon su estancia en Puerto Peligro para recabar Infamia, cambiar botín, comprar equipo y visitar las tabernas locales. Pero no pudieron descansar mucho tiempo, ya que Vanderlay recibió un aviso de Tessa Viento Favorable que afirmaba que Barnabas Harrigan se estaba preparando para atacarles, por lo que debían preparar una flota para hacerle frente si querían conservar sus dominios. Además, la capitana Viento Favorable les sugería encontrar a Rotgram el Quilla, que quizá tuviera información sobre Harrigan, y a encontrar el tesoro de la Torre Negra, lo que sin duda aumentaría su Infamia. 

Decididos a seguir los consejos de su aliada, los aventureros decidieron buscar aliados para formar una flota. Para su propia sorpresa, Echidna se encontró nombrado Almirante de la nueva flota, decididos sus compañeros a utilizar sus habilidades para enfrentarse a Harrigan. El primero de sus aliados al que decidieron visitar fue Pierce Jerrell, que se encontraba en Puerto Peligro disfrutando de las tabernas locales. Después de una breve charla y tras ganar a los dados tanto a Pirkles como al Capitán Shen, Jerrell aceptó unirse a ellos como comodoro del que sería el primer escuadrón de su flota, El Escudo de los Grilletes. Mientras Echidna se marchaba con Jerrell para celebrar su ascenso, Vanderlay era contactado por un enviado de Arronax Endymion, señor de Muelle Infierno y refugiado de Cheliax, que solicitaba reunirse con ellos en su nave insignia, el Tiránica. Vanderlay transmitió la petición (acompañada de un presente de 200 monedas de platino) a sus compañeros, y acudieron al encuentro del Capitán Arronax Endymion.  

Este les explicó su enemistad con Cheliax, frente a los rumores que se empecinaban en convertirle en una marioneta de la Casa Thrune. Afirmó que tales rumores eran falsos, y que eran parte de una campaña de infamias dirigidas desde la propia Cheliax. Para acabar con ellos, pidió la intervención de los aventureros en Muelle Infierno, donde una troupe de artistas desde su Teatro de la Corrupción, parecían lanzar soflamas contra él. A cambio de descubrir que pretendían y acabar con sus mentiras, Lord Endymion se comprometió a entregarles uno de sus batallones de navíos de línea... 

lunes, 9 de octubre de 2017

CALAVERAS Y GRILLETES: LA ISLA DE LOS OJOS VACÍOS (IX)

Después de conseguir el botín del Sonrisa de Bufón y con él el propio barco y el ron chelio que llevaba, los aventureros volvieron a la Isla de los Ojos Vacíos para continuar preparando la llegada de los enviados del Concejo. En el puerto encontraron una sorpresa: un barco procedente de Quent, el dominio de Tessa Viento Favorable, en el que se encontraba una dama, Audessa Reirick, que había regentado un burdel, y junto a sus chicas había decidido cambiar de vida, ofreciéndose a los piratas a trabajar como limpiadoras, camareras, cocineras o bailarinas en el fuerte. Aceptando a Audessa y sus chicas en el fuerte, decidieron continuar adecentando el lugar, terminando de explorar los túneles de la torre buscando el portal de teletransporte a Sumitha que les había contado Bikendi Otongu que estaba allí, y además, comprando armas de asedio que instalaron en el fuerte y las islas que cerraban el acceso a la bahía en la que se había construído el puerto. Pirkles se teleportó a Muelle Infierno, y allí contrató a un mago que le ayudara a reparar el círculo desajustado, y aunque al final resultó más caro de lo que habían pensado al principio, consiguieron reconectar el Fuerte con los túneles de Sumitha, donde celebrarían parte de la fiesta. Además, enviaron invitaciones para algunos de sus viejos amigos y aliados: Merrill Palo Respetable, Pierce Jerrell, Tessa Viento Favorable, el Amo de los Vendavales, Sandara Quinn, Evania... A sugerencia de Pirkles se preparó dinosaurio para comer, y Vanderlay se ocupó de invitar personalmente a la nereida Sefina, con quien preparó una pequeña obra de teatro junto a algunos de sus tripulantes y las chicas de Audessa para sorprender a los invitado. 

La Anguila... un nuevo amigo... ¿no?


Finalmente llegó el día, los invitados comenzaron a llegar, y Vanderlay comenzó a preocuparse, ya que Sefina no apareció como debía haber hecho, y aunque envió a algunos hombres a buscarla, nadie pudo encontrar a la nereida. Al anochecer llegaron los enviados del concejo, cada uno en su buque insignia: el guerrero Avimar Sorrinash, la pintoresca Lady Cereza Lamento de Sangre y el elfo marino Lord Darimar. En cuanto se hicieron las presentaciones pertinentes, Lord Avimar comenzó a interrogar a los aventureros sobre las defensas del Fuerte, pero las explicaciones de Ron Bear no le resultaron satisfactorias, así que les propuso un pequeño juego: debían hundir una barca fletada desde su barco, el Luna de Sangre, en un tiempo realmente corto. Shen intentó engañar a Avimar, tomándose una poción de tiro certero, pero fue descubierto por el consejero, que dejó la responsabilidad en manos de Ron. El guerrero ocupó una de las balistas mientras sus compañeros actuaban como dotación, pero no consiguió acertar con sus disparos, de modo que Avimar Sorrinash se apartó, un tanto decepcionado. Después de visitar la fortaleza, se dirigieron a los comedores, donde celebrarían la primera parte de la fiesta. A petición de Lady Cereza se sirvió buen ron, abriéndose los toneles chelios que habían obtenido en el Sonrisa de Bufón, y Vanderlay se dispuso a narrar las aventuras que habían vivido en la isla, pero los nervios y la presión fueron demasiado para el pequeño bardo (que unía también los nervios de su reencuentro con Sandara y Evania y su preocupación por Sefina), que no consiguió acertar con una melodía, y fue finalmente interrumpido por un bostezo de Lady Cereza, que había decidido pasar a diversiones más activas. Lady Cereza desafió a Vanderlay a un duelo a desarme, y aunque Shen intercedió tratando de atraer la atención de la duelista, ella afirmó que se enfrentaría a todos. Cereza desarmó sin la mayor dificultad tanto a Vanderlay como al capitán Shen, y fue sorprendida cuando al tratar de hacerlo con Pirkles, que recurrió a un hechizo para que ella le diera la espada, arrancando sonrisas entre los presentes. Tessa Viento Favorable intervino para calmar a la confusa Cereza, que finalmente aceptó su derrota y regaló un bastón estoque al hechicero. Mientras este charlaba con la pirata, Yana se dio cuenta de que una de las chicas de Audessa entraba al salón desde la cocina, buscándoles. La clérigo se acercó a ella, que la llamó a la cocina. Yana avisó al capitán, Ron y Vanderlay, y juntos pasaron a la cocina, donde sorprendidos tuvieron que hacer frente ni más ni menos que a una plaga de ratas que salían desde la despensa. Yana acabó con la plaga, y Vanderlay, examinando las alacenas, encontró una extraña sustancia pegajosa que no consiguieron identificar, pero que estaba cerca de todos y cada uno de los túneles cavados por las ratas. Después de limpiarlo, y mientras fuera Pirkles convencía a Sorrimash de que no pasaba nada, decidieron que había llegado el momento de trasladar la fiesta a Sumitha. 

Vanderlay fue el primero en trasladarse, asegurándose de que todo iba bien al otro lado, y preparando la obra de teatro con la que recibirían a los invitados. Esta vez, el joven bardo sí consiguió impresionar a los asistentes, que se sentaron para disfrutar de los platos principales. Mientras Vanderlay charlaba con Lord Darimar sobre las rutas y mareas de los Grilletes, Ron comenzó a sentirse mal, y también lo hicieron otras personas de la mesa, como el propio Darimar y el capitán Sorrinash. De inmediato, Yana trató de localizar algún tipo de veneno, pero no había nada... aunque tenía claro que Ron había sido envenenado. Siguiendo las órdenes del capitán Shen, Yana trató de curar a Darimar y Sorrinash, pero este la descubrió, comenzando un pequeño escándalo mientras Yana curaba a su compañero, y Shen descubría que el veneno se formaba al mezclar dos elementos que por separado no eran venenosos: el ron del Sonrisa del Bufón y el asado de dinosaurio. De inmediato Yana acudió a hablar con Pierce Jenner, ya que él era quien les había dado el chivatazo, pero era algo que simplemente habían escuchado en una taberna, algo que quizá habían escuchado porque alguien quería que fuera escuchado. Mientras, Pirkles interrogaba a Audessa, no descubriendo nada incriminatorio, sino todo lo contrario. Cuando los ánimos comenzaban a calmarse, Avimar Sorrinash se puso un tanto pesado con Audessa, de la que al parecer había sido cliente en Quent. Pesado hasta el punto de ser violento. Ron y Vanderlay trataron de calmarle, pero el guerrero fue bastante torpe y enfureció al capitán, que se convirtió en un hombre lobo. Vanderlay trató de pararlo, pero Ron devolvió los golpes, y finalmente, fue la intervención de Yana la que detuvo el conflicto, aunque muchos de los presentes miraron con desagrado a sus anfitriones. De hecho, la fiesta había derivado hacia una situación confusa, así que decidieron volver al Fuerte, aunque antes, una de las muchachas de Audessa se reunió con Yana para admitir que ella había puesto algo en la bebida de Sorrinash, algo que parecía haber causado su obsesión con Audessa. Para sorpresa de Yana y sobre todo de Vanderlay, parecía que Sefina era quien había encantado a la muchacha para echar esa sustancia en la bebida del capitán licántropo. Tras asegurarse de que sus invitados estaban protegidos en sus aposentos, los aventureros se separaron. Mientras Shen y Pirkles exploraban el Fuerte en busca de un posible saboteador, Vanderlay, Yana y Ron acudían a la cala de Sefina, encontrando a la nereida que tiraba un cohete a las alturas, lanzando algún tipo de señal. 

Vanderlay y Ron cayeron víctimas del encanto de Sefina, que en todo momento les pedía disculpas por lo que estaba haciendo, afirmando que el hombre pequeño la obligaba. La nereida atacó a Yana, envenenándola y cegándola, de modo que la clérigo se teleportó hacia el Maldición de Besmara, donde pudo curarse mientras Vanderlay y Ron averiguaban que alguien llamado "La Anguila" había doblegado a Sefina robando su chal. Yana consiguió llegar hasta Shen y Pirkles, contándoles lo que ocurría con Sefina, y Pirkles les teleportó hacia la costa, pero Yana y Shen fueron víctimas del encantamiento de la nereida, de modo que Pirkles tuvo les sacó de allí de vuelta a la fortaleza. Y en ese momento, el barco de Lady Cereza Lamento de Sangre estalló en llamas. Vanderlay y Ron consiguieron convencer a Sefina de que les dejara marchar para recuperar su chal, utilizando el Sombrero de Besmara que Vanderlay llevaba, mientras sus compañeros saltaban al barco de Lord Darimar, explorándolo en busca de posibles saboteadores. Sería finalmente Vanderlay quien encontrara algo extraño bajo la cubierta del Luna de Sangre, y desde el agua, Pirkles, Shen, Ron y él pudieron ver a La Anguila. Antes de que el alquimista tuviera mucho tiempo de reaccionar, Pirkles consiguió paralizarle y luego atraparle en una telaraña, mientras Shen arrancaba la bomba y la arrojaba a las profundidades. Entre todos consiguieron salir de debajo del barco y dirigirse hacia la playa... aunque no consiguieron evitar que el barco de Darimar también saltara por los aires. Para cuando llegaron a la playa, se encontraron con que la Anguila se había envenenado para no ser interrogado, aunque todos tenían claro de quien sospechaban: Harrigan estaba detrás de todo aquello.

Finalmente, tras explicar lo que había ocurrido, y con los capitanes valorando lo ocurrido, consiguieron que se les entregara una plaza en el Concejo de los Grilletes, con derecho de voz y voto, y les invitaron a la siguiente celebración, un mes después en Fuerte Obstáculo... 

domingo, 24 de septiembre de 2017

CALAVERAS Y GRILLETES: LA ISLA DE LOS OJOS VACÍOS (VIII)

Después de explorar la isla y liberar el fuerte chelio de la maldición, consiguiendo así el tesoro de Bikendi Otongu, los aventureros, impelidos por Pirkles, decidieron comenzar a preparar la futura visita de los consejeros que llegarían en poco más de dos meses. Después de organizar los tesoros que habían encontrado y distribuir el equipo recogido, Pirkles se teleportó con Vanderlay hasta Puerto Peligro, donde comerciaron para conseguir oro y algunos objetos mágicos antes de volver a la Isla de los Ojos Vacíos. Allí, finalmente, hizo su aparición el compañero pteranodon al que Evania había convocado, de modo que finalmente la druida afirmó que era la última noche que pasaba con ellos, ya que continuaba decidida a marcharse. Después de redistribuir alguna de las posiciones del barco, con Vanderlay convertido en el nuevo contramaestre y Ron ocupando el puesto de condestable, realizaron una fiesta en la playa. Al amanecer, se encontraron con que Evania se había marchado, dejándoles a cada uno una carta de despedida. Vanderlay y Shen despertaron lo suficientemente pronto como para atisbar a Evania alejándose en la distancia, volando sobre Lucero, su nueva criatura. 



En los siguientes días se organizaron para acudir en busca del alijo que Bikendi Otongu parecía haber escondido en las ruinas sumergidas de un viejo templo de los cíclopes. La mañana en la que pensaban partir, se encontraron con un barco que se acercaba al puerto, dejando a una mujer que se acercaba a ellos en una barca. La mujer llegó buscando al Capitán Shen, y se presentó como Yana, enviada por el capitán Pierce Jerrell. Jerrell estaba interesado en que los aventureros tuvieran éxito en su empresa, así que les enviaba a Yana para que les sirviera de ayuda, y además les informó de que en unos días iba a partir un barco de Muelle Infierno con un cargamento de ron de Arronax Endymion dirigido a Cheliax, un ron excelente que sería una gran suma a la celebración de los personajes. Y mientras tanto, les contaba, de forma amigable, que había "tomado" la Roca de las Mareas, de la que se haría cargo para ayudar a los aventureros. Junto a Yana, los aventureros se dirigieron al lugar donde el mapa de Bikendi señalaba que se encontraban las ruinas sumergidas, y allí, utilizando pociones de respiración acuática, se sumergieron, encontrándose que sobre las ruinas había crecido un laberinto de coral, pero antes de poder acercarse, fueron atacados por una pareja de megalodones que les pusieron en una situación bastante apurada, con Vanderlay, Ron y Echidna sufriendo graves heridas, hasta que finalmente Yana y Pirkles utilizaron su magia para llevar a sus compañeros al coral, salvo Vanderlay, que llegó finalmente por su propia mano. Luchando contra los corales y la presión de las profundidades, consiguieron llegar a un pórtico que se abría al templo, encontrando Echidna una trampa mágica que Shen consiguió desactivar, adentrándose en el viejo templo cíclope, donde tuvieron que hacer frente a una peligrosa medusa zafiro que había convertido aquel lugar en su refugio. Tras conseguir acabar con la medusa, encontraron el alijo de Bikendi, protegido del agua por hechizos. Pirkles teleportó a sus compañeros al Maldición de Besmara, así como el tesoro obtenido, evitando a los megalodones, y volviendo a la Isla de los Ojos Vacíos. Allí comenzaron finalmente a proyectar la reconstrucción del fuerte, la construcción de un puerto y el abastecimiento para la fiesta, antes de partir en busca del Sonrisa del Bufón, al que debían interceptar en cuanto saliera de las Islas Rampore para quedarse con su cargamento de ron. 

Ron avistó finalmente el Sonrisa del Bufón, y Echidna fue lo suficientemente hábil como para adelantarse al otro barco y ponerse a su altura, dando inicio un rápido abordaje. Siguiendo su técnica habitual, el Capitán Shen asaltó el barco, atacando invisible a los guardias semiorcos que lo protegían. Pirkles y Ron se teleportaron invisibles a la nave, pero allí se encontraron con que su presencia no pasaba tan desapercibida como esperaban, ya que alguien les atacó con un relámpago, y luego Ron fue víctima de un conjuro de confusión que logró que los semiorcos le dejaran herido mientras Pirkles buscaba a quien había lanzado los hechizos, con poco éxito. Mientras, Echidna acudía en ayuda de Ron, con Yana y Vanderlay cubriéndoles. Y en el momento en que vencieron a los semiorcos, en la popa hizo su aparición un hombre, que se presentó como el capitán Fargo Vitterande, ofreciéndose a negociar con los piratas. Sorprendentemente, a Shen le pareció buena idea, aunque tuvo que ordenarles a Echidna y Yana (después de que esta eliminara el hechizo que había caído sobre Ron, que ya comenzaba a autolesionarse) que detuvieran sus ataques. Sin embargo, el comportamiento del capitán Vitterande era extraño, y Pirkles y Vanderlay pensaban que había algo más allí, hasta que Vanderlay se dio cuenta de que el hombre con el que hablaban podía ser una ilusión, lo que le llevó a encontrar al verdadero Fargo Vitterande, un hombre rata que se escondía en las jarcias. Sin embargo, la confusión no se redujo, pues salvo ellos dos, nadie conseguía descreer la ilusión ni ver al hombre rata, al que Vanderlay consiguió paralizar hasta que finalmente Pirkles acabó con su vida, acabando así con el hechizo de sugestión que afectaba a Shen y con la ilusión, y consiguiendo no sólo el botín de ron sino un nuevo barco con el que comenzar una naciente flota...