No es la crónica de un mundo... es la historia de muchos.

martes, 21 de marzo de 2017

TRILOGÍA HUSITA, VOL 1 Y 2

Narrenturm (Trylogia husycka, #1)Narrenturm by Andrzej Sapkowski
My rating: 4 of 5 stars

Esta es otra de las pruebas de que las disputas entre los defensores de Brandon Sanderson y de Joe Abercrombie no tienen sentido. Mientras esté activo Andrzej Sapkowski ninguno de ellos es el mejor, el trono ya tiene un ocupante.

Llegué a la Narrenturm (La Torre de los Locos) después de leer la Saga de Geralt de Rivia, y me encontré con una gratísima sorpresa. En esta Trilogía de Las Guerras Husitas, Sapkowski nos introduce a su peculiar estilo en uno de los momentos más importantes en la historia de Europa del Este, muy poco conocido en España (he estado mirando bibliografía sobre el tema... y casi nada de nada), los conflictos entre la región de Bohemia (parte de la actual Chequia) y sus vecinos alemanes, polacos y silesios durante las llamadas Guerras Husitas, una serie de enfrentamientos políticos y religiosos que regaron de sangre el Este de Europa, cuando los seguidores del asesinado Juan Hus se enfrentaron a los del Papado. Y llegamos a esta situación de la mano de un joven estudiante de medicina y brujería silesio, Reinmar de Bielau, conocido como Reynevan, que después de estudiar en Praga se enreda en amores con una mujer casada, Adela de Sterz... El descubrimiento de sus encuentros carnales le lleva a enfrentarse y luego huir de la familia de la deshonrada Adela, de la que Reynevan sigue enamorado, y junto a él, nos adentramos en una Silesia mágica de criaturas extrañas y eventos terribles, porque el muchacho no tardará en verse atrapado en una lucha mucho mayor que él, cuando aliados de los Husitas en Silesia empiezan a morir de forma misteriosa y se descubre una extraña orden mágica que se reúne al grito de Adsumus. Conoceremos a muchos personajes que participan en la historia junto a Reynevan: los violentos cazadores de recompensas dirigidos por Kirieleison, el siniestro Treparriscos, la ambiciosa Adela de Sterz, la misteriosa Nicoletta, y los aliados de Reinmar: Scharley, Sansón, Tybalt Raabe, Urban Horn...

Con un estilo totalmente personal, sencillo y dinámico, Sapkowski nos lleva a un momento de gran importancia en la historia de Europa, las luchas entre el Papado y las diversas herejías que luchaban por la reforma de la Iglesia, que coincide con el conflicto entre el poder central y las reclamaciones de autonomía de los señores locales y las ciudades; y lo mezcla con los últimos días de la magia, mientras la Inquisición extiende el miedo y el odio por toda Europa.

Absolutamente brillante.

View all my reviews Los Guerreros de Dios (Trilogía Husita, #2)Los Guerreros de Dios by Andrzej Sapkowski
My rating: 4 of 5 stars

En Los Guerreros de Dios, continúan las aventuras (y desventuras sobre todo) de Reinmar de Bielau y sus aliados y amigos en plenas Guerras Husitas. El destino ha llevado a Reynevan, Scharley y Sansón a encontrar refugio en Bohemia, dónde están colaborando con los guerreros de Dios, los husitas que planean atacar Silesia y a su perseguidor, el enemigo de Reinmar, el obispo Conrado de Wroclaw. Pero si la vida de Reinmar de por sí es complicada, la guerra viene a hacerla aún más compleja, y pronto se encuentra intentando reactivar un grupo de espionaje husita en Silesia, mientras evita a sus numerosos enemigos, trata de descubrir la verdad sobre el espíritu que dice ocupar el cuerpo de Sansón Mieles, y al mismo tiempo, sigue intentando descubrir la verdad sobre su amada Nicoletta, aunque aún no ha olvidado del todo a Adela de Sterz... En fin, es un hombre de corazón muy ocupado...

Con esta novela, Andrzej Sapkowski continúa un gran trabajo, a caballo entre la novela histórica y la fantástica, en un trabajo que es simplemente magnífico. El ritmo de la novela, la caracterización de los personajes, los giros argumentales... Brillante, muy brillante.

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lunes, 20 de marzo de 2017

CALAVERAS Y GRILLETES: SAQUEADORES DEL MAR FEBRIL (VII)

Mientras los piratas se hacían a la idea de que habían perdido a su alquimista, Balon, continuaron viajando hacia la Cadena de Glerantine, en busca del Árbol del Dolor sobre el que habían leído en los diarios del Pelícano. Estudiando las cartas de navegación y comparándolas con las de otros barcos, se dieron cuenta de que la isla a la que se dirigían sólo aparecía en las cartas del Pelícano y no en las otras. Al anochecer, una espesa niebla cayó alrededor del Maldición de Besmara, y a pesar de que Evania trató de dispersarla, se encontró con que las brumas parecían resistir el empuje de su viento. Sorprendidos, vieron como de entre las brumas aparecía un ballenero desierto, ennegrecido y con las velas hechas jirones, que pasó junto a su amura de babor antes de desvanecerse. Vanderlay tuvo tiempo de ver el nombre del barco, el Sentencia de Muerte. De inmediato, el muchacho recordó las historias que cruzaban los Grilletes sobre el ballenero fantasma del Capitán Pligg Barba de Ballena, y como acechaba a sus víctimas durante tres noches antes de arrojarlas al infierno. Preparados para un encontronazo con el Sentencia de Muerte, llegaron a la tercera noche, cuando efectivamente fueron abordados por los zombies salobres de Barba de Ballena, que arrastró a Sarah hacia su barco. Los aventureros recibieron la ayuda de uno de los miembros de su tripulación, un hechicero mediano llamado Pickles. Mientras el capitán Shen, Pickles, Vanderlay y Evania defendían la cubierta del Maldición de Besmara, Echidna pasó al Sentencia de Muerte, donde pudo ver al propio Barba de Ballena, convertido en un no muerto, al mando de los zombies salobres. Estos atacaron a Echidna y Sarah, aunque estos contaron con la ayuda de Shen, aunque Echidna no tardó en caer víctima de un poderoso ataque del propio capitán Pligg. Después de eliminar a los zombies de la cubierta del Maldición de Besmara, Pickles, Vanderlay y Evania cruzaron también al Sentencia de Muerte, aunque Pickles se vio enredado por el arpón del capitán. Apoyados por la magia de Vanderlay, Evania pudo proteger a Echidna de los zombies mientras Shen acudía junto a Sarah para enfrentarse juntos al capitán. Finalmente, consiguieron acabar con él, haciendo que los zombies salobres se deshicieran en polvo y el Sentencia de Muerte comenzara a hundirse, con un siniestro tañido de campana. Los aventureros corrieron de vuelta a su barco y cortaron las cuerdas que unían el Maldición de Besmara al Sentencia de Muerte para evitar verse arrastrados al fondo del mar...

El Sentencia de Muerte... 


Reponiéndose del ataque del ballenero fantasma, llegaron finalmente a la isla señalado por el padre de Echidna en los mapas, descubriendo que en realidad eran dos islas montañosas unidas por un gigantesco puente. Fondearon cerca de una playa y desembarcaron, llevándose con ellos a Pickles, y se encontraron con que la playa estaba ocupada por un grupo de hombre, mujeres y niños. Mientras las mujeres y los niños escapaban, los hombres se prepararon para plantar cara a los recién llegados, y a pesar de acercarse tratando de mostrar buenas intenciones, resultaron atacados por los nativos al grito de "Charyú". Aunque Pickles recibió una herida seria, los nativos no fueron un rival demasiado duro para los piratas, que pronto acabaron con ellos, descubriendo que todos estaban marcados por escarificaciones en forma de árbol, y que había magia de convocación que parecía emanar de toda la isla. Evania se transformó en gaviota y voló sobre la isla, viendo un camino que desaparecía en la jungla, una torre de vigilancia, las ruinas de una ciudad, una laguna... y el inmenso puente, aunque Evania no se atrevió  sobrevolar más allá de este, en los altos picos de más de mil quinientos metros de altura que formaban la segunda isla. Evania volvió, comunicándose con Vanderlay de forma telepática, y el bardo trasladó la información al resto de sus compañeros, que decidieron viajar hacia la torre de vigilancia a través de las montañas. Siguiendo a Evania, tuvieron un par de encontronazos, Echidna sufrió una caída seria y tuvieron serias dificultades para cruzar un estrecho puente, pero al anochecer, finalmente, alcanzaron la torre...

Pensando en pasar allí la noche y descansar, Evania exploró el lugar, viendo desde el mirador de esta la isla. Con dificultad, todos consiguieron subir a los miradores de la torre, donde serían emboscados por una criatura demoníaca con marcas de plata en forma de árbol armada con una larga lanza, que parecía poder convocar la oscuridad y teleportarse. El demonio les acosó, confundiéndoles, y alcanzó a Shen cuando trataban de escapar ya de la torre. Vanderlay pareció evitar uno de sus ataques dibujando a ciegas en la pared el esquema de un árbol, y el demonio le susurró Charyú, mientras Shen tropezaba al bajar las escaleras a oscuras y caía, quedando moribundo en la torre. Finalmente consiguieron alejarse del demonio, y Echidna y Evania curaron a Shen. Una vez fuera de la torre, pudieron hacer frente al demonio, y sería Pickles quien acabaría con él. 

Mientras se recuperaban de su enfrentamiento con el demonio, Pickles se dio cuenta de algo... y es que las estrellas parecían haber cambiado... 

domingo, 12 de marzo de 2017

CALAVERAS Y GRILLETES: SAQUEADORES DEL MAR FEBRIL (VI)

La Roca de las Mareas resultó ser una fortaleza de aspecto sólido construida en un islote al sur de los Grilletes, en un lugar que, bien controlado, permitiría a sus señores dominar las rutas comerciales del sur, ver llegar los barcos y preparar los abordajes con antelación. O al menos, así había sido en algún momento, pues según vieron los aventureros, la Roca de las Mareas parecía encontrarse en declive. Tras una breve negociación, la señora de la Roca, Lady Agasta Smythee, les invitó a cenar a sus propias estancias, lo que les permitió examinar de primera mano el sólido interior del lugar. Mientras Balon se quedaba como rehén de los hombres de Lady Agasta, el resto de sus compañeros disfrutaron de una sencilla pero completa cena junto a la señora del castillo, que se mostró amable con ellos, aunque sus imprecisiones a la hora de definir por qué estaban allí, terminaron por hacerla sospechar y pedirles que volvieran al barco, aunque no antes de saber que compartían un enemigo en la persona de Barnabas Harrigan.

De vuelta al barco, decidieron asaltar la Roca esa misma noche, y mientras Echidna y Evania se quedaban protegiendo el barco, el capitán Shen, Balon, Sarah y Vanderlay treparon hasta la torre y desde allí, se infiltraron en el interior del castillo. Después de que el capitán Shen asesinara a Lady Agasta mientras dormía, los cuatro piratas consiguieron hacerse con el control de la Roca de las Mareas, acabando con las vidas de los miembros de la guarnición del castillo. Después de explorarlo, descubrieron escasos tesoros en la Roca, algunas pociones y el viejo camisote de hierros del fallecido esposo de Lady Agasta, que quedó en manos de Sarah. Tras dejar atrás un puñado de hombres en el castillo (una cantidad a todas luces insuficiente para considerarlo bien defendido), decidieron poner rumbo a las islas Glerantine, donde esperaban encontrar el Árbol del Dolor del que hablaban los documentos escritos por el padre de Echidna en El Pelícano. 

Tras conseguir escapar de un velero chelio, se encontraron con que habían saltado de la sartén a las brasas cuando se vieron atrapados por un gigantesco cazapiratas chelio en la desembocadura de un río en la isla de Motaku, que habían remontado para conseguir agua dulce. Después de explorar su entorno y estudiar el barco, que llevaba las insignias de la casa Thrune de Cheliax, decidieron tratar de escabullirse de noche, para lo cual tendrían que sabotear el timón del barco. El capitán Shen, Evania y Balon se acercaron en sigilo al Dominador, aunque Shen estuvo a punto de echar a perder la operación, y mientras Balon hacía guardia, Shen y Evania se colaron en el barco. Evania utilizó su magia para bloquear el timón, aunque haciendo bastante ruido, que atrajo la inmediata atención de los tripulantes del barco, encontrándose con el propio comandante Kyan Kain, que a pesar de la invisibilidad que envolvía a Shen y Evania, percibió su presencia, dando la alarma mientras la druida y el ninja escapaban. Nada más escuchar las campanas del Dominador, Sarah, Vanderlay y Echidna pusieron en movimiento el Maldición de Besmara, dirigiéndose hacia la cala y tratando de evitar a los chelios. Evania, Balon y Shen llegaron al barco mientras Echidna maniobraba evitando los disparos de las catapultas de los chelios, y Evania convocaba un viento que les alejara de allí a toda velocidad, evitando así la amenaza del Dominador.

Al día siguiente, mientras continuaban su viaje, se encontraron con lo que parecía ser una víctima propicia: una goleta rahadoumita, hacia la que pusieron rumbo. Sin embargo, los rahadoumitas resultaron ser más duros de roer de lo que en principio podrían haber pensado, y aunque la intención de Echidna era embestir al barco, se encontraron pronto enzarzados en una lucha con catapultas y balistas con ellos, para encontrarse con que los rahadoumitas guardaban una sorpresa desagradable. Y es que la tripulación de la goleta contaba con una mantícora amaestrada, que no dudó en lanzarse sobre la tripulación del Maldición de Besmara. Evania, Vanderlay y Echidna fueron los primeros en ser atacados por la mantícora, y mientras se esforzaban por proteger al piloto para poder llegar a su objetivo, la mantícora se enfrentó también a Shen y Sarah. Mientras el capitán buscaba refugio y Sarah se preparaba para defenderse, Balon trepó al puesto de vigía, en espera de que la bestia se pusiera a su altura para poder atacarla. El alquimista se convirtió en el siguiente objetivo de la mantícora, que lanzó sus púas con mortífera precisión, acabando con la vida de Balon, que murió ante la atónita mirada de sus compañeros. El capitán Shen trepó junto a él e intentó salvarle, pero era demasiado tarde, habían perdido a su compañero. Las águilas convocadas por Evania y los disparos de la ballesta de Sarah y el arco de Vanderlay consiguieron finalmente acabar con la criatura, que cayó al mar habiendo conseguido a sus dueños rahadoumitas el tiempo suficiente como para poder escapar de la persecución del Maldición de Besmara. 

La mantícora, el Daño de Balon.


Esa noche, los piratas de despidieron de su compañero, dándole un funeral de agua y fuego, y mientras la barca en que iban sus restos ardientes se hundía, Evania, Sarah y el capitán Shen vieron en la distancia, contra el sol poniente lo que parecía ser la silueta de un barco, quizá un ballenero que pronto desapareció tras la línea del horizonte... 

Tardaron unos segundos en darse cuenta de que el barco viajaba contra el viento con todo el velamen desplegado...

LA CANCIÓN DE ROLAND

Pues dándole vueltas al estado del blog, que estaba más bien muerto salvo detalles roleros, he decidido darle una vuelta y resucitarle, aunque sea de manera eventual y sin ponerme plazos, para no volver a terminar agobiado... Y empiezo por algo fácil, con las reseñas que he hecho para Goodreads de la saga La Canción de Roland, primera parte de las historias del Pistolero que Stephen King creara y que de la mano de Robin Fourth, Peter David y Jae Lee llegaría a los cómics...





La Torre Oscura: El nacimiento del Pistolero (Torre Oscura #1)La Torre Oscura: El nacimiento del Pistolero by Peter David
My rating: 5 of 5 stars

Brillante, poética, sublime... La adaptación al cómic del mundo de La Torre Oscura de Stephen King es especialmente impresionante en este primer tomo, donde Peter David ejerce de actor principal con unos diálogos que brillan con luz propia, y un dibujo de Jae Lee que es simplemente magistral, mágico... me quedo sin adjetivos para definirlo, así que sólo puedo decir gracias, sai, y continuar viajando hacia el fin de Gilead y el apocalipsis del Mundo Medio...

View all my reviewsLa Torre Oscura: El largo camino a casaLa Torre Oscura: El largo camino a casa by Robin Furth
My rating: 5 of 5 stars

Después de releer El Origen del Pistolero y recordar las aventuras del ka-tet de Roland, Alain y Bert en Hambry, continúa el viaje. Robin Furth, Peter David, Jae Lee y Richard Isanove vuelven en este pedazo de trabajo, heredero en todo de El Origen del Pistolero, y que se adentra en lo que eran aguas oscuras: si El Origen del Pistolero se basaba de forma literal en una de las novelas de La Torre Oscura, en El Largo Camino a Casa, el equipo se adentraba en terra incógnita. Y lo hizo con sobresaliente. El difícil viaje de vuelta de Roland y su ka-tet a Gilead, la aparición del amenazador Rey Carmesí, y la magia que envuelve el Pomelo de Maerlyn y que parece atrapar a los jóvenes, se convierte en toda una trama nueva llena de guiños a los lectores de la obra magna de Stephen King, como la aparición del Dogán, de ingrato recuerdo para cualquier seguidor de la historia de Roland. De nuevo, los textos de David, los dibujos de Lee y los colores de Isanove crean un universo mágico en el que cada vez que leo "No apunto con la mano..." se me ponen los pelos de punta.


View all my reviews La Torre Oscura: Traición (La Torre Oscura, #3)La Torre Oscura: Traición by Robin Furth
My rating: 4 of 5 stars

Los jóvenes aprendices de pistoleros liderados por Roland vuelven a casa. Van a ser convertidos en pistoleros de pleno derecho... pero el mundo se mueve, y la amenaza de El Hombre Bueno está cada vez más cerca de destruir el propio corazón de Gilead. Porque mientras Roland continúa obsesionado con el Pomelo de Maerlyn y las visiones que este le transmite, el artero Marten Broadcloack continúa manipulando a la propia familia de Roland para obtener su objetivo: poner el reino de Gilead a los pies del Rey Carmesí.

Traición es el tercer arco de La Torre Oscura, en la que Robin Furth, Peter David, Jae Lee y Richard Isanove, bajo la supervisión del propio Stephen King, continúan rellenando los huecos vacíos que las novelas del autor habían dejado en la historia del Pistolero desde la salida del ka-tet de Hambry hasta la batalla de la Colina de Jericó, que acabaría con Gilead. Quizá en este caso la narración se hace un poco más lenta que en ocasiones anteriores, aunque todo lo demás continúa con la calidad de siempre (y no puedo dejar de mencionar aquí la maravilla que es la prosa de Peter David y de su traductor al castellano en este entorno), mientras vamos conociendo el entorno feudal de Gilead.

Con muchas ganas de más.

View all my reviews La caída de Gilead (La Torre Oscura [cómic] 4)La caída de Gilead by Stephen King
My rating: 4 of 5 stars

Si durante los volúmenes anteriores de La Canción de Roland habíamos visto como se cerraba el cerco del Hombre Bueno a Gilead, en La Caída de Gilead nos encontramos con los momentos previos a la batalla... que por el propio título del libro y como ya sabíamos, no trae nada bueno. Los planes de John Farson y del mago Marten germinan en traiciones y muertes que siembran el descontento y la desconfianza en el interior de Gilead. Durante La Caída de Gilead, muchas son las bajas y todas ellas importantes, mientras el mundo que los Pistoleros habían construido y protegido se deshace a su alrededor. Y en el centro, continúa Roland, trazando el camino que le llevará a convertirse en el último de los pistoleros...

Poco nuevo que decir sobre La Caída de Gilead que no haya dicho ya en las reseñas anteriores, si acaso, que se echa de menos en el dibujo a Jae Lee, que había marcado con su impronta los libros anteriores. En este caso es el colorista Richard Isanove quien toma directamente los lápices, y aunque el ambiente oscuro y sombrío continúa, es cierto que los lápices de Jae Lee eran uno de los rasgos más positivos de la saga.

La saga... que continúa en La Batalla de la Colina de Jericó

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domingo, 29 de enero de 2017

CALAVERAS Y GRILLETES: SAQUEADORES DEL MAR FEBRIL (V)

Después de aceptar el encargo del emporio del Cristantemo de Hierro, el Capitán Shen, Sarah, Balon y Evania volvieron al Maldición de Besmara y le contaron lo ocurrido a Echidna y Vanderlay. Durante la tarde, Vanderlay consiguió averiguar cual era la localización del Flor de Minata y cómo moverse en los puertos de Cho-Tzu, y se dirigieron hacia allí a la caída de la noche, encontrándose una gran taberna flotante de aspecto decadente. Mientras Echidna aprovechaba la situación para disfrutar de los encantos de una de las prostitutas del lugar, y Balon, Sarah y Kio Shen probaban con escaso éxito los brebajes locales, bajo la mirada de Evania, Vanderlay conseguía atraer la atención de los presentes, deleitándoles con sus canciones, su música y sus historias de piratas. De una y de otra forma, consiguieron alguna información sobre la enigmática dueña del Flor de Minata, y finalmente, Balon convenció a un cervecero de que les permitiera cruzar su barco para llegar a su destino. El Capitán, Sarah, Echidna, Evania y Trufa cruzaron la estrecha pasarela que les llevaría al Flor de Minata, evitando una trampa mágica de peligroso aspecto, mientras Balon y Vanderlay permanecían en el barco del cervecero, cubriéndoles las espaldas a sus compañeros. 

La anciana propietaria del Flor de Minata recogió la caja que le entregó Shen, y le entregó otra caja con su respuesta, pero mientras esto ocurría, Balon y Vanderlay escucharon un ruido extraño, y fueron a investigar. Se encontraron con uno de los guardias del barco cervecero muerto de un flechazo, y se dieron cuenta de que el barco taberna estaba en completo silencio. Entonces, empezó la emboscada, y varios ninjas atacaron a los aventureros con sus arcos. Balon hizo estallar la pasarela que unía el barco taberna y el del cervecero, mientras Vanderlay se refugiaba tras un hechizo de invisibilidad para evitar ataques y ayudar a sus compañeros. Shen, Sarah, Echidna y Trufa volvieron al barco cervecero, mientras Evania utilizaba sus hechizos desde el Flor de Minata, Serían Balon, Echidna y Shen, apoyados por Vanderlay quienes se enzarzarían en un combate a distancia con los asaltantes, y Balon caería al borde de la muerte, asaltado por uno de los asesinos que había trepado al barco invisible. Después de que Vanderlay le curara, el Capitán Shen también fue herido de gravedad por los arqueros, siendo protegido por Sarah y aunque Echidna consiguió curarle, las cosas parecían ponerse serias para los aventureros, especialmente después de que Vanderlay fuera consciente de que en breve sus atacantes recibirían refuerzos. Decidieron escapar por el agua, y Sarah cubrió su retirada, escapando en última instancia y dejando atrás, entre los barcos del puerto, a sus perseguidores. Tras una larga noche, consiguieron volver al Maldición de Besmara, donde pudieron descansar y curarse, y Kio Shen y Balon espiaron el contenido de la caja, encontrándose un mapa lacrado y una perla blanca, a pesar de la magia de adivinación que Evania y Echidna habían detectado en el cordel que cerraba la caja. 

Al día siguiente, mientras Shen, Balon, Evania y Sarah acudían al Crisantemo de Hierro, los más jóvenes de la tripulación, Echidna y Vanderlay decidieron quedarse en el puerto, ultimando los detalles del viaje y extendiendo historias sobre sus aventuras por el puerto. Lo Fiang y Lowen Fen recibieron a los piratas en sus salones, sinceramente preocupados por lo que había ocurrido en el puerto. Shen les entregó la caja enviada por la anciana, y Lowen Fen les pagó 1500 monedas de oro, un 50% más de lo acordado, por la confianza que creía haber tenido de ellos. Además, hizo llamar al sabio Shingen Kai, tal y como había prometido. El anciano Shingen llegó a la sede comercial, y percibió de inmediato el mal alrededor de los aventureros. Shingen acudió junto a los aventureros al Maldición de Besmara, y tras un breve examen del Cráneo de la Esperanza Cruel, les dio por muertos, afirmando que lo único que podía salvarles era confiar en la protección de un dios, y hacerlo cuanto antes. Balon propuso que acudieran a Trono de Besmara, donde se encontraba el santuario de la diosa, y Sandara Quinn se ofreció a guiarles. Mientras, en el puerto, Echidna y Vanderlay se encontraron con una hermosa joven tien que se presentó como Ray Fen, y les entregó una caja para que se la llevaran a Kio Shen, a cambio de un generoso pago. Así lo hicieron los jóvenes, volviendo al Maldicion de Besmara, donde se encontraron que todo estaba preparado para partir. Echidna entregó la caja a Kio Shen, que, extrañado, se retiró a su camarote para averiguar que llevaba la caja. Era simplemente un crisantemo muerto, un extraño regalo de Kai Fen. 

Adiós, Sandara... hasta pronto.


En su viaje a Trono de Besmara cayeron en una emboscada organizada por un grupo de Sahuagin a los que derrotaron sin demasiados problemas, y finalmente, la sacerdotisa Sandara Quinn se dirigió hacia el Templo en soledad, dejándoles en Reina Bes, la mayor ciudad de la isla, donde Vanderlay aprovechó para difundir las historias sobre sus viajes, y Balon compraba materiales para realizar pociones para sus compañeros. Tras dos días de espera, Sandara volvió, sin el Cráneo de la Esperanza Cruel. La suma sacerdotisa Laharra había aceptado custodiar el poderoso y malvado artefacto, pero el precio era que la propia Sandara debía quedarse en Trono de Besmara, abandonando la tripulación. Balon y Echidna mostraron cierta preocupación por el futuro de la sacerdotisa, mientras el Capitán Shen se ponía a su disposición si en el futuro necesitaba su ayuda. El joven Vanderlay quedó absolutamente desolado y se despidió de ella entre lágrimas. Triste, Sandara se despidió de él regalándole una de sus posesiones más preciadas, su Sombrero de Tres Picos de Besmara; y después brindó por ellos: Que la suerte, la riqueza y la fortuna acompañaran a aquellos que rompieran la Roca de las Mareas. 

Finalmente, inspirados por las palabras de la sacerdotisa, las mismas que el capitán Merrill Palo Firme les dirigiera en la botadura del Maldición de Besmara, decidieron dirigirse hacia la Roca de las Mareas, donde parecía que su suerte les esperaba. 

domingo, 22 de enero de 2017

CALAVERAS Y GRILLETES: SAQUEADORES DEL MAR FEBRIL (IV)

Aún recuperándose del encuentro con los sirénidos y el wyvern en Colmillo de Dahak, el Maldición de Besmara comenzó a dirigirse hacia Bahía Shenchu. Sin embargo, unas horas antes del anochecer, Vanderlay, el capitán Shen y Echidna vislumbraron una columna de humo en el horizonte. La certeza de Balon de que no había islas en esa dirección, les llevó a pensar que pudiera tratarse de un barco que estuviera ardiendo, así que el capitán ordenó poner el barco a toda vela en esa dirección. Para su sorpresa, avistaron lo que parecía ser un encuentro entre un barco patrullero chelio, el Melena de Fuego, y un barco pirata, el Vorstrang. Dispuesto a ayudar a los piratas frente a los militares del Imperio de Chelliax, se acercaron para conseguir una posición favorable desde la que acercarse al clíper chelio, aunque las corrientes y los vientos no les fueron demasiado favorables, de modo que los de Chelliax fueron capaces de situarse en formación defensiva, y finalmente, tuvieron que embestir el Melena de Fuego, dándose cuenta de que los chelios habían cogido prisioneros a varios piratas y habían prendido fuego al otro barco con el resto encerrados en la bodega. 

Los oficiales del Maldición de Besmara se prepararon para abordar el Melena de Fuego, utilizando Evania sus hechizos para despejar parte de la cubierta de los chelios. Sarah, Echidna, Vanderlay y el capitán Shen cruzaron al otro lado, pero Trufa y Balon cayeron al agua. Mientras Sarah y Echidna repelían el ataque de los oficiales chelios de a bordo, Vanderlay les daba apoyo desde un hechizo de invisibilidad, y Shen llegó al timón del clíper, asesinando a la capitana, pero los soldados chelios siguieron luchando, poniendo en serio peligro a Echidna y Sarah, mientras Evania rescataba a Trufa y Balon utilizaba una poción para escalar por la cubierta del Melena de Fuego y llegar al Vorstrang para liberar a los prisioneros antes de que el barco se hundiera. Finalmente los piratas consiguieron acabar con los soldados chelios. Después de tomar prisioneros al resto de la tripulación del Melena de Fuego, liberaron a los prisioneros que habían tomado para vender como esclavos y rescataron a Balon y el resto de los supervivientes del Vorstrang, entregándoles el mando del Melena de Fuego y dejando al resto de la tripulación chelia a su discreción. Mientras se alejaban, escucharon los gritos de los marineros chelios que tenían que enfrentarse a la justicia pirata. 

El martirio, destino de muchos de los cautivos en Chelliax


Dos días después llegaban finalmente a la ciudad de Cho-Tzu, en Bahía Shenchu, encontrándose con una exótica ciudad construida en torno a un puerto triangular, uno de cuyos lados estaba formado por una auténtica ciudad flotante. Después de atracar y que Vanderlay acordara un precio con las autoridades portuarias, decidieron bajar del barco y disfrutar de su primera noche en tierra desde que fueran capturados por Harrigan en Puerto Peligro. Echidna, Vanderlay, Sarah, Balon y Evania buscaron una taberna, y Echidna se llevó la calavera de la Esperanza Cruel, esperando que alguien se la robara. Sin embargo, lo que consiguieron fue crear un ambiente de malestar en la taberna, y finalmente Evania y Vanderlay se marcharon de la taberna, organizando su propia fiesta en la cubierta del Maldición de Besmara, junto a Rosie, Sandara, Tam Tate y el resto de la tripulación. Mientras esto ocurría, Shen estaba recorriendo el puerto, y se encontró con que alguien le seguía, sorprendiéndose al encontrarse con un viejo amigo de la infancia, Lo Fiang, que estaba en Cho-Tzu trabajando para un emporio comercial tien, el Crisantemo de Hierro. Lo Fiang conminó a Kio Shen a reunirse con él al día siguiente antes de continuar con sus deberes, y Kio Shen acudió a la taberna encontrándose con una adormilada Sarah (Balon la había adormecido por algún extraño motivo), Balon y Echidna. Shen y Sarah pasaron la noche en una cara posada que les había sido recomendada por Lo Fiang, mientras Balon y Echidna, cada uno por su cuenta, continuaban la fiesta durante el resto de la noche.

A la mañana siguiente, el capitán Shen acudió junto a Evania, Balon y Sarah al encuentro de Lo Fiang, mientras que Echidna, disconforme con la idea de alcanzar algún acuerdo con los comerciantes, decidió permanecer en el barco, y Vanderlay acudía al puerto para negociar la venta de parte del botín que llevaban, consiguiendo así la paga de los tripulantes, comprando víveres y agua, y volviendo al barco junto a Echidna con los beneficios de la venta de lo conseguido en el puerto. Mientras, el resto eran guiados por Lo Fiang a la sede del Crisantemo de Hierro, un magnífico palacio de estilo tien, donde se encontraron con el director de la sede en persona, Lowen Fen, antiguo padrino de Kio Shen. Bajo la tutela de Lowen Fen se les sirvió vino de arroz y té caliente, mientras el director preguntaba a Kio Shen por los años desde que había desaparecido de Tien. Lowen Fen sorprendió a los presentes al utilizar su magia de adivinación, descubriendo la maldición del Cráneo de la Esperanza Cruel. Lowen Fen se ofreció a presentarles a un sabio anciano que podría ayudarles, como un favor por la familiaridad con Shen. Sin embargo, Balon, dándose cuenta de que allí pasaba algo más, le preguntó a Lowen Fen qué iba a pedirles a cambio. Efectivamente, el director del Crisantemo de Hierro les solicitó que llevaran un mensaje de carácter político a un barco situado en la ciudad flotante, el Flor de Minata. Lo Fiang les explicó parte de la complejidad política de Cho-Tzu, y ofreció mil piezas de oro a los aventureros por llevar aquel mensaje. Finalmente aceptaron, y antes de retirarse, Lowen Fen le reveló a Kio Shen que su hija, Ray, la antigua prometida de Kio Shen, también estaba allí, ahora prometida a Lo Fiang...


lunes, 16 de enero de 2017

CALAVERAS Y GRILLETES: SAQUEADORES DEL MAR FEBRIL (III)

Después de asaltar el Viento Fiel, el Maldición de Besmara continuó su camino hacia el norte para bordear la costa de Motaku en dirección a Colmillo de Dahak, donde esperaban resolver el enigma de la calavera enjoyada que habían obtenido del saqueo del Pelícano. Sólo un par de noches después del asalto al Viento Fiel, mientras Evania y Vanderlay hacían guardia, se encontraron con uno visitantes inesperados a bordo del Maldición: un trío de sahuagin, criaturas a medio camino entre los hombres y los tiburones. Mientras Trufa se enfrentaba a los sahuagin, Evania retrocedía, y Vanderlay daba la alarma, despertando al resto de la tripulación antes de dejarse caer a la cubierta, utilizando su Caída de Pluma, y ayudando a Trufa a acabar con los incursores, a los que rechazaron sin demasiadas dificultades. El amanecer estaba ya cerca, así que Sarah puso a la tripulación a trabajar, mientras Evania y Vanderlay se retiraban a descansar. El capitán Shen volvió a su camarote para prepararse, y se dio cuenta de que el cráneo de la Esperanza Cruel había vuelto a su mesa. Iba a retirarlo, pero...

Seis horas después, cuando Tripas de Pez distribuía la comida, Sarah se dio cuenta de que Shen no había aparecido en todo el día, así que fue a buscarle, y le encontró de pie, mirando fijamente el cráneo enjoyado. Mientras, revisando las armas de asedio, Balon descubría que varias cuerdas se encontraban al borde de la rotura, como si hubieran envejecido más deprisa de lo que esperaba. Sarah trató de despertar al capitán, y se encontró mirando un rostro cadavérico que gritaba, superpuesto al del Capitán, que cayó al suelo desmadejado. Shen despertó en ese momento, sin ser consciente de lo que había pasado ni del transcurrir del tiempo, y Sarah reunió a los oficiales para tratar el tema junto al capitán. Además, revisaron el cofre que había contenido el cráneo: el cofre seguía en su lugar, con todos los cerrojos echados... pero vacío. Finalmente, y con pocas esperanzas de deshacerse de él, según habían leído en los diarios del Pelícano, Vanderlay arrojó el Cráneo de la Esperanza Cruel al mar. 

Comenzaron a bordear la gran isla de Motaku, decidiendo que no iban a atacar los pueblos costeros, y un accidente a bordo que le costó la vida a uno de los marineros, fue el aviso de que la calavera enjoyada había vuelto al camarote del capitán. Avistaron un barco, y decidieron seguirlo, ya que parecía un mercante, pero el piloto del otro barco fue más ágil que Sandara, y eludió la persecución, de modo que los piratas perdieron esa posibilidad de botín. Sin terminar de decidir qué hacer con el cráneo, mientras Echidna proponía llevarlo a una gran ciudad (la isla de Shenchu se encontraba cerca de su ruta, y allí estaba la ciudad de Cho-Tzu) donde intentar deshacerse de ella. Los oficiales decidieron continuar hacia Colmillo de Dahak, y en el transcurso del viaje, el capitán Shen comenzó una relación más o menos apasionada con la contramaestre Sarah Lack, que de nuevo fue testigo de los efectos de la calavera sobre el Capitán, ya que la calavera volvió a aparecer en el dormitorio, y vio como Shen flotaba a varios palmos de la hamaca, con el rostro cadavérico vuelto hacia él, y tras él podía ver una espesa jungla. Lo que fuera que hablase a través de Shen le dijo "vengo", y el capitán cayó de nuevo a la hamaca, envuelto en sudor frío. Sarah y Shen relevaron a Echidna y Balon en la guardia, decididos a no contar lo ocurrido a sus compañeros.

A pocos días de llegar a Colmillo de Dahak, una fuerte tormenta sacudió el Maldición de Besmara. Sorprendido, Echidna vio como uno de los relámpagos que caían formaba en el horizonte un símbolo que le aterrorizó: el Árbol del Dolor. Una gigantesca ola sacudió el barco, y el desconcertado oráculo fue barrido de la cubierta, aunque consiguió aferrarse a una de las barandas. Vanderlay la ayudó a subir antes de que la madera se deshiciera en sus manos, pero antes de que la tormenta se disipara, aún pudieron percibir una aterradora presencia... la de un gigantesco dragón que volaba entre las nubes en dirección a la isla.

Un Wyvern de Aashaq, una de las amenazas de la jungla de Colmillo de Dahak...


Finalmente, llegaron al Colmillo de Dahak, a una estrecha playa en la que los marineros del Pelícano se habían encontrado con los sirénidos, aunque ellos no disponían de ninguna manera de contactar con ellos. Los aventureros crearon un pequeño campamento cerca de la jungla, temerosos de lo que podían encontrarse en una isla que era notoriamente dominada por la sacerdotisa dragón Aashaq y sus acólitos draconianos. Convertida en delfín, Evania exploró las aguas cercanas a la cala, encontrando varias grietas que parecían convertirse en túneles y acceder al interior de la isla, pero finalmente no se atrevió a seguirlas, por lo que decidieron pasar la noche en el campamento. Con la puesta del sol, vieron a unas criaturas que pasaban cerca de la playa, y pensando que podrían ser sirénidos, Balon llamó su atención. Dos de las criaturas respondieron a su llamada, pero resultaron ser gatos acuáticos, unas criaturas salvajes que no dudaron en atacar a Balon y Sarah, aunque los aventureros consiguieron acabar con ellos. Mientras, Evania y Vanderlay descubrían que alguien los observaba, un sirénido, al que Evania pidió ayuda, aunque la criatura desapareció de inmediato. Al día siguiente, Evania exploró aún más las grietas, descubrió que eran caminos para los sirénidos al interior de la isla, por lo que finalmente decidieron utilizar una caballa para enviar un mensaje a los sirénidos para pedirles parlamento. Al anochecer, varios sirénidos acudieron a la playa, y su líder aceptó hablar con los aventureros. De los sirénidos descubrieron que estos habían robado el cráneo del tesoro de Aashaq, y después habían descubierto por las malas la maldición que parecía pesar sobre ella. Descubrieron así que el capitán del Pelícano buscaba específicamente esa calavera, y los sirénidos les exortaron a abandonar la isla. Ellos habían sacrificado el tesoro obtenido de los humanos a Dahak, esa había sido la única forma de deshacerse del cráneo, sin obtener ganancia alguna, los sirénidos dijeron que al igual que lo habían obtenido robando, probablemente deberían desprenderse de él a través de un robo. Finalmente, el líder de los sirénidos les exhortó a que se marcharan, y para asegurarse de ello, uno de los sirénidos llamó la atención de uno de los wyvern cazadores de Aashaq, que se lanzó en persecución de la barcaza de los aventureros. Evania alzó una profunda niebla que les escudó de los ojos del wyvern, que aún así consiguió alcanzarles, hiriendo a Sarah y Evania, aunque finalmente Balon consiguió deshacerse de él temporalmente con una bomba gélida, de modo que alcanzaron el Maldición de Besmara y pudieron alejarse de Colmillo de Dahak... Ahora sí, en dirección a Cho-Tzu. 

domingo, 18 de diciembre de 2016

CALAVERAS Y GRILLETES: SAQUEADORES DEL MAR FEBRIL (II)

Después de su encuentro con la naga en las aguas del río junto al que se habían construido los Embozos del Destartalado, los aventureros permanecieron alerta, por si alguna otra amenaza llegaba desde la selva. Mientras Kio, Echidna, Evania y Sarah deambulaban por los Embozos, Vanderlay se convertía en el centro de atención en la taberna, narrando sus historias de lo ocurrido durante su viaje con Harrigan y el Promesa de Hombre, y Balon atendía a Osolechuza Esquilavenados, tratando de acercarse a él. Sin embargo, nada les preparó para lo que ocurrió al día siguiente, cuando un enjambre de avispas gigantes brotó de la jungla, atacando los Embozos. Varios trabajadores fueron heridos por los gigantescos insectos, y los aventureros trataron de contener algunas de ellas mientras los trabajadores buscaban refugio. Echidna consiguió encaramarse a una de ellas, mientras Balon, Evania y Trufa, Kio y Sarah se enfrentaban con ellas, y Vanderlay les apoyaba con sus canciones y efectos. Sufrieron varias heridas, especialmente Balon, pero finalmente consiguieron acabar con ellas y retirarse a un lugar seguro mientras las avispas se dispersaban. 

El Viento Fiel, primer barco asaltado por los aventureros.


Pero sin tregua, las campanas de los Embozos tocaron a alarma, y todos se dieron cuenta de que un galeón chelio, el Estrícido, había entrado en el estuario, y varios hombres habían desembarcado. Se prepararon para combatir de nuevo, pero se dieron cuenta de que los hombres formaban a la defensiva, y de que no eran soldados de Chelliax. Finalmente, se acercaron a ellos, descubriendo que se trataba de un confuso grupo de piratas al mando del capitán Merrill Palo Firme, que había llegado para embozar el galeón, y que estaba tan sorprendido como ellos al no haber visto la bandera que avisaba de que no debía acercarse pues ya había un barco. Merrill reconoció el Promesa de Hombre, y felicitó a los aventureros por haber golpeado así a Barnabas Harrigan, ofreciéndose a ser el padrino de su nuevo barco. Merrill se retiró de la bahía, volviendo a alta mar, mientras, después de que Balon preparara varias pociones de restablecimiento para él y sus compañeros, afectados por el veneno de las avispas, los aventureros se dirigieron hacia la torre de vigilancia. La alcanzaron sin dificultades después de que Evania tranquilizara a un pequeño grupo de jabalíes, y allí descubrieron al vigía, el anciano Lyle, muerto por la picadura de una avispa en el cuello, y encontraron a su mascota, un loro llamado Matarratas, que se encariñó de Vanderlay. Volvieron al poblado, donde asistieron a la ceremonia por la muerte de Lyle, y prosiguieron sus labores de reclutamiento y narración de sus aventuras, mientras Balon se encontraba con la hostilidad de Osolechuza y descubría con sobresalto que Azotes había muerto en la sentina por los picotazos de una avispa gigante a la que tuvo que enfrentarse el alquimista, antes de huir a la cubierta del barco, donde se encontró con que el cráneo enjoyado que habían encontrado en el Pelícano, estaba en el camarote del capitán. Inquieto, Balon lo devolvió a su lugar, lo que hizo que finalmente, decidieran marchar hacia Dahak a averiguar todo lo posible sobre ese objeto en cuanto el barco estuviera preparado.

Y sería al día siguiente cuando por fin se celebraría la inauguración del barco, bautizado como "Maldición de Besmara", al habitual brindis de "que la suerte acompañe a aquellos que rompan la Roca de las Mareas", recordando Vanderlay que la Roca de las Mareas era una pequeña fortaleza al sur de Motaku, dominada por la familia Smythee y que según las tradiciones, daba suerte a aquellos capitanes que la tomaban. Con el Maldición de Besmara preparado para partir, los aventureros embarcaron y pusieron rumbo al norte, hacia Dahak.

Pero en el camino, Echidna avistó un barco, y el capitán Shen dio la orden de poner el barco a toda vela, persiguiendo al otro navío. La persecución duró cuatro días, hasta que finalmente lo alcanzaron, reconociéndolo como el Viento Fiel, un barco mercante al que consiguieron asaltar con Sandara al timón. Mientras Evania convocaba criaturas y Balon manejaba las balistas, y después de recibir el golpe directo de un ataque de la catapulta del Viento Fiel, el resto de los piratas se preparo para el abordaje. El capitán Shen, Sarah, Vanderlay y Echidna consiguieron trabar sus arpeos con el Viento Fiel, abordando el barco, aunque Sarah cayó al agua. Cuando el Capitán, Vanderlay y Echidna se prepararon para luchar, se encontraron con la capitana del navío dispuesta a rendirse. Los piratas tomaron para ellos todo el cargamento de manufacturas, y expoliaron el Viento Fiel, llevándose la catapulta y el espolón, y dando a los marineros la opción de unirse a ellos, aunque no tomaron rehenes, y dejaron libre el Viento Fiel y a su tripulación después de obtener su botín y continuar su camino...

martes, 6 de diciembre de 2016

CALAVERAS Y GRILLETES: SAQUEADORES DEL MAR FEBRIL (I)

A bordo del Promesa de Hombre y decididos a convertirse en Capitanes Libres, los aventureros continuaron su camino hacia la Costa Serpentina, dejando atrás los arrecifes de la Cala de la Resaca, y manteniendo a Azotes prisionero en la sentina. En su búsqueda de los Embozos del Destartalado, se encontraron con un barco a la deriva, y decidieron averiguar qué pasaba. Con Sandara Quinn al timón, pusieron rumbo al navío, descubriendo que era un barco llamado "El Pelícano", que Balon creyó recordar como un barco "casi legal" que solía atracar de vez en cuando en Puerto Peligro, dirigido por el capitán Georgeus Hawkwood. El navío estaba abandonado, y pudieron abordarlo fácilmente. Mientras Vanderlay vigilaba, Balon y Evania exploraban el castillo de popa y Kio y Sarah bajaban a las cubiertas inferiores, encontrándose con que el barco estaba desierto, y aquí y allá había restos de algo que parecía ácido, e incluso algún resto humano. Mientras tanto, Balon y Evania encontraron los camarotes del capitán y los oficiales. En el camarote del capitán encontraron una joya grotesca, un cráneo de pez con dos aguamarinas de gran tamaño engarzadas en los ojos, y que desprendía magia, aunque Evania no podía identificarla, y en el de los oficiales, encontraron el diario de a bordo, para sorpresa de ambos, escritos por un tal Echidna Amiano, como el compañero al que habían perdido en las garras de los lacedones de la Cala de la Resaca. Leyendo el documento, Balon y Evania descubrieron que Echidna y su padre formaban parte de la tripulación del Pelícano, y que junto al capitán Hawkwood habían conseguido negociar con unos sirénidos en Colmillo de Dahak, donde habían obtenido aquel grotesco cráneo de pez. Como si una maldición hubiera caído sobre el barco a partir de ese momento, sus tripulantes habían comenzado a desaparecer, y otros a enfermar y morir, hasta que finalmente y cerca de la Costa Serpentina, el padre de los Amiano había puesto a su hijo enfermo en una balsa para alejarle del barco, mientras hablaba de lo que parecía ser una relación familiar entre los Amiano y algo llamado el Árbol del Dolor. Algo pasaba en el barco, y serían Sarah y Kio quienes se encontrarían cara a cara con ello al ser atacados en la sentina por dos cienos de cristal que les siguieron a cubierta, salpicándolo todo de ácido. Tras descubrir que eran inmunes a las bombas de fuego de Balon, se enfrentaron a ellos con armas físicas, aunque Sarah recibió algunas heridas por salpicaduras de ácido. los demás salieron indemnes, utilizando armas a distancia, y atacando incluso Vanderlay desde el Promesa de Hombre. Con los cienos muertos, terminaron de explorar el Pelícano, y pese a la oposición de Evania y las dudas de Sarah, Kio y Balon decidieron llevarse con ellos el extraño cráneo. Sandara lo examinó, sin encontrar en él nada particular, así que decidieron mantenerlo custodiado mientras se dirigían a los Embozos, pendientes de quizá encontrar también la solución al misterio de Echidna.

Selissa, una joven naga acuática que iba a almorzar y se llevó un susto... 


Descubrieron los Embozos del Destartalado en la boca de un río, oculta por un estuario, y allí fueron atendidos por su propietario, Merluza el Destartalado, que tras negociar con Vanderlay, acordó realizar los cambios en el barco por un precio de 3000 piezas de oro, en un plazo de siete días. Aceptaron el precio, y entonces, Kio preguntó si habían encontrado a un joven en una balsa unos días antes. Sorprendido, Merluza asintió, llevándoles junto a él, un muchacho mayor que el Echidna al que ellos habían conocido, y que despertaría de su coma cuando ello llegaron a la habitación. Después de tranquilizare, descubrirían que tenía amnesia, no recordando nada desde que el Pelícano había abandonado Puerto Sangreverde, en las tierras empapadas. Sería Tripas de Pez quien resolvería la situación, contándoles que el muchacho al que ellos habían conocido como Echidna Amiano, era en realidad la hermana menor de este, Lucero Amiano. Sorprendidos por la revelación, decidieron darle un tiempo a Echidna para que asumiera todo lo ocurrido, mientras Vanderlay comenzaba a reclutar gente para la tripulación del barco, acudiendo a ver a Echidna para ofrecerle unirse a ellos en sus viajes. 

Al día siguiente, mientras el Promesa de Hombre era remozado, Balon se adentró en la selva en busca de componentes para sus pociones y venenos, mientras Vanderlay trataba de extender las historias del grupo, y Kio (al que pronto se uniría Echidna), continuaba su labor de reclutamiento. Sarah y Evania serían invitados por los trabajadores a una partida de bolos en los muelles, donde se encontrarían de pronto tratando de repeler el ataque de una joven naga acuática desplazada por la sequía, cuyo veneno pondría en serios aprietos a Trufa y Sarah, aunque conseguirían retenerla el tiempo suficiente como para que Vanderlay, Echidna y Kio llegaran, acabando el ninja con la naga que ya había sido herida por sus compañeros. Merluza no dudó en reducir el precio de la reforma en 500 piezas de oro, y los aventureros en deducir que su estancia en los Embozos también podía ser interesante... 

jueves, 1 de diciembre de 2016

LAS CORTES DE LA TORMENTA: LOS LUGARES

¡¡Hola!!

Hacemos un breve paréntesis en el espíritu rolero con el que se ha quedado este blog para hablar de una gran noticia: el regreso de las Cortes de la Tormenta. Para los que no lo sepáis, si queda alguien que no lo haya oído ya, Las Cortes de la Tormenta es la primera parte de una trilogía escrita por el autor de este blog, o sea, yo. La Crónica del Dios Muerto será una saga de fantasía histórica (no vamos a decir ni fantasía épica, ni fantasía oscura, si el término no existe, me lo invento). Hace algo más de dos años, encontré una editorial que publicó esta novela, pero mi tránsito con ella ha sido... bueno, vamos a decir poco positivo, y tomé la determinación de encargarme yo mismo de publicar la trilogía. Así que ahora está disponible una nueva edición de la novela, con portada nueva (que esta vez sí tiene que ver con el libro) y nueva maquetación (muy muy molona), y en la que han tenido mucho que ver Marco Pérez, el ilustrador Pedro García y el maquetador, Miguel Pedrajas. 

Nueva portada y nueva maquetación.

Y hoy, a través del Iconocronos, me apetecía compartir con vosotros algunas imágenes de lugares de nuestro mundo que han tenido algo que ver con el Mundo, el entorno en el que transcurre La Saga del Dios Muerto. Otro día os pongo las caras de los "actores" para la serie... :)

Mont Saint Michel, a medio camino entre Morduigh y Shalmael.

El Monte Athos, una inspiración para Término.


Peña de Francia, en Salamanca, otra imagen para Término.

El Castillo de Coca, en Segovia, uno de los castillos del Sur de Llyr.

La Sainte Chapelle parisina, ¿la Catedral? ¿Algún otro templo de los Diez?




Más imágenes, más noticias y más curiosidades, en los próximos días...