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lunes, 31 de enero de 2011

RESCOLDOS MORIBUNDOS

           

En el Mundo de Tinieblas, la palabra que identifica a la ciudad de Constantinopla es “Sueño”, porque es lo que la propia ciudad representa para muchos Cainitas: la representación física del Sueño de Miguel, el Patriarca de la ciudad. Chiquillo de la propia Antediluviano Toreador, Miguel ha dominado el destino de Constantinopla durante más de mil años, y ha transmitido a sus seguidores su propio ideario, el destino de los Cainitas como elegidos de Dios para traer el Cielo a la tierra, los vampiros como artesanos capaces de conducir a la humanidad de vuelta al Paraíso que habían perdido…  

Tras un duro viaje desde Zara, Pier Francesco Orsini y Mikhail Pahlevitch llegaron a Constantinopla para encontrarse con que los Cruzados ya cercaban la ciudad. Sin embargo, sus aliados, Antoine Henri y Raquel Bar-Seraph, que habían llegado algún tiempo antes, se encontraban ya dentro de la ciudad, como “huéspedes” del representante del Arzobispo de Nod, el obispo Alfonso de Venecia; y con la influencia de este, consiguieron que los recién llegados pudieran cruzar las murallas y reunirse con ellos en un pequeño refugio en el Barrio Latino de Constantinopla.                          
            Apenas llevaban un par de días en la ciudad cuando recibieron un mensaje de Myca Vykos instándoles a reunirse con ellos en uno de los monasterios Obertus de la ciudad, el templo del Cristo Pantocrator. Allí, los personajes pudieron encontrar al Tzimisce, llevado por el pesimismo y convencido de que en cualquier momento las hordas cruzadas perderían el control y atravesarían las murallas de Constantinopla, provocando la muerte del Sueño del Patriarca Miguel y de muchos de los Cainitas más importantes de la ciudad. Entre ellos, Vykos destacó a su propio Sire, Symeon, chiquillo y hermano de Gesu, el dirigente de la Orden Obertus. Sabedor de que Symeon nunca abandonaría Constantinopla mientras Gesu estuviera vivo, Vykos convenció a los personajes de que lo mejor para la Orden Obertus y para el propio Sueño de Miguel era la muerte de Gesu, pues si el Sueño había de sobrevivir, lo haría más allá de Constantinopla y de la mano de Symeon y otros Cainitas de su calibre. Aceptando los argumentos de Vykos, los jugadores se dirigieron hacia el refugio de Gesu, el Monasterio de San Juan el Estudioso, centro también de la Biblioteca de lo Olvidado, el mayor lugar de conocimiento del mundo. Tras una escaramuza con algunos miembros de los Elegidos de la Calomena (una secta que adoraba a Calomena, hermana de Caín, y que buscaba la destrucción de todos los Vampiros), tuvieron una visión del propio Miguel, indicándoles que el Sueño llegaba a su fin y que ellos serían las comadronas de un nuevo Sueño,  llegaron al Monasterio de San Juan el Estudioso, y disfrazados como monjes Obertus, consiguieron llegar hasta el propio Gesu.
            Pacifista convencido, y después de ser convencido por Raquel Bar-Seraph y por Mikhail Pahlevitch de que lo mejor para el Sueño era que él muriera, Gesu aceptó su destino, y murió decapitado por el Lasombra Pier Francesco Orsini en el mismo momento en el que los Cruzados conseguían derribar parte de las murallas de Constantinopla y se vertían como una plaga por el interior de la ciudad. Un grupo de cruzados, liderados por el cazador de vampiros Gauthier de Dampierre se dirigió directo hacia el Monasterio de San Juan el Estudioso, masacrando a los Obertus y prendiendo fuego al monasterio (y a la Biblioteca), pero no antes de que los personajes pudieran escapar a través de unos pasadizos indicados en su momento por Vykos. Allí, y deambulando por los túneles que recorrían la ciudad, se encontraron con un extraño terceto formado por el Nosferatu Malchite, la Brujah Natalya Sviatoslav y el Gangrel Thomas Feroux, que llevaban años trabajando juntos para ir sacando libros de la Biblioteca de lo Olvidado y repartirlos por diferentes lugares seguros, temiendo que, como efectivamente había ocurrido, en algún momento el Monasterio de San Juan el Estudioso fuera destruido. Decididos a ayudarles, los personajes, tras pasar el día en los pasadizos, consiguieron llegar cargados de libros al puerto del Buscoleon, donde encontraron un barco que podría llevarles de vuelta a sus dominios, y aquellos valiosos libros con ellos. Sin embargo, escucharon rumores de que una mujer del interior de la ciudad podría tener valiosos volúmenes que podrían interesarles, y mientras de dirigían hacia allí, una furibunda Lasombra llamada Gabriela de Génova les increpó por su alianza con Alfonso de Venecia, al que culpaba de lo ocurrido en la ciudad, pues los venecianos habían espoleado a los Cruzados a tomar Constantinopla,  y les reveló que en aquellos momentos, Alfonso estaba dando un Festín de Sangre para celebrar su ascenso como Príncipe de Constantinopla. Mientras Pier Francesco Orsini y Antoine Henri acudían al Festín de Sangre del Obispo Alfonso de Venecia, Mikhail Pahlevitch y Raquel Bar-Seraph llegaban a la Casa de las Lámparas, el lugar donde les habían indicado que podrían encontrar valiosos libros que salvar de la destrucción de la ciudad.
            Sin embargo, había mucho más en la Casa de las Lámparas de lo que parecía a primera vista, pues además de ser el dominio de la hechicera Layla Madeer, también era el refugio de la poderosa Baali María la Negra, enemiga jurada de Miguel, que contó como él la había traicionado milenios atrás, cuando Ebla fue tomada por los acadios, y como ahora ella estaba allí para asistir a la muerte del Sueño de Miguel. Mikhail y Raquel abandonaron la Casa de las Lámparas llevándose con ellos los libros de Madeer, y aterrorizados por la presencia de María la Negra en la ciudad… sólo para encontrarse con una emboscada de los Elegidos de Calomena, esta vez liderados por su líder, un Caitiff llamado Stanislav, que murió en manos de Mikhail. Mientras, Antoine y Pier Francesco asistían a la celebración de Alfonso de Venecia, que mientras la ciudad continuaba siendo arrasada por los Cruzados, celebraba su entronizamiento como nuevo Príncipe. Cuando Alfonso fue desafiado por el Malkavian Gregorius Dimities, Musa de la Interpretación de Miguel, que no apareció en su fiesta, cayó en la furia y ordenó a Antoine y Pier Francesco que a la noche siguiente buscaran a Dimities y se lo llevaran, pues no estaba dispuesto a que nadie le desafiara en su momento de mayor auge.
            El grupo se reunió en el barco, y puesto que Pier Francesco no estaba dispuesto a obedecer órdenes de Alfonso de Venecia, Antoine tuvo que utilizar su poder de Presencia sobre él. Finalmente, Pier Francesco y Antoine acudieron al Gran Palacio en busca de Gregorius Dimities, pero allí al único que encontraron fue al Ventrue Cayo, dirigente de los Ventrue de la ciudad, que se limitó a expulsarles del palacio. Serían Raquel bar-Seraph y Mikhail quienes encontraran al Malkavian en el teatro de Kynegion. Allí, Dimities confesó que todo lo que ocurría era culpa suya, pues él había vuelto loco a Miguel, lo que había provocado la pasividad del Patriarca respecto a todo lo que ocurría, él le había convencido de que debía ser destruido para luego ascender, y reveló que el Patriarca se encontraba en la Iglesia de San Miguel, en espera de su ascensión. Furioso con aquel que había provocado la destrucción de la ciudad en la que se había educado, Mikhail Pahlevitch mató a Dimities, y luego, junto a Raquel, se dirigió a la Iglesia de San Miguel. Efectivamente, allí encontraron a Miguel, que parecía esperarles, pues habrían de ser testigos de su ascensión, que llegaría, finalmente, de manos de María la Negra, que ante la mirada de Raquel y Mikhail diablerizaría a Miguel, para el que no habría ascensión, sólo muerte.
            Dejando tras de sí una ciudad envuelta en llamas y destrucción, los personajes finalmente abandonaron Constantinopla para volver a sus dominios…

6 comentarios:

Alarico dijo...

Por lo menos esta vez nadie ha querido darle un mordisquito a Gesu... que luego pasa lo que pasa xD

LgA dijo...

ya ves tu... q desperdicio de gesu, con lo bien que queda despues tener una cara oculta (literalmente).
Y un saquito de caca en el culo cuando atacas a maria la negra, tu espada se pudre, el master se dispone a buscar la disciplina... y aprovechas ese momento para pegarte a la pared y tragar saliva.

Tomás Sendarrubias dijo...

¿¿Una cara oculta?? ¡En mitad del pecho! ¡Que el pobre Nicolaeus casi casca por mirar donde no debe!

Esta vez ni se acercaron a María, cuando se fue acercando a Miguel, Pelayo dio un paso atrás y a Santi le falto sacar palomitas.Así que no tuve que mirar Daimonion... Pero que si me descuido y hacen caso a Pedro,se van de Constantinopla sin ver a Miguel siquiera...

Alarico dijo...

Pobre Nicolaeus, con lo bien que me había quedado el chiquillo.

vicentea_2 dijo...

Esto lo vimos gracias a mi. Si es que todo lo tengo que hacer yo... XD

Thanos_Malkav dijo...

¡Leído!