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domingo, 15 de mayo de 2016

RAVENLOFT: LA NAVE DEL HORROR (III)

El Resistencia tuvo que hacer frente al abordaje de las criaturas muertas vivientes que viajaban en el Tortura Eterna. Mientras por todo el Resistencia se sucedían las luchas, Lady Berenice, Ronna, Ailyn, Bastian, Kenzi y Balduin se enfrentaron a un grupo de estas criaturas, que consiguieron paralizar a Ronna, Ailyn y Balduin antes de que Berenice, Bastian y Kenzi consiguieran rechazarles y darles tiempo. Tras deshacerse de sus asaltantes, varios de ellos intentaron asaltar el Tortura Eterna, aunque Ailyn cayó al agua y Bastian tuvo que intentar ayudarla. Kenzi, Berenice y Balduin consiguieron llegar al Tortura Eterna para descubrir que el barco era una ruina flotante, cuyas tablas se hundían con poco peso, lo que llevó a Kenzi y a Balduin a caer hasta la sentina. Finalmente, consiguieron salir de aquella tumba flotante antes de que se alejara del Resistencia. 



Celebraron la victoria con grog a raudales, mientras las brumas seguían envolviendo el barco, Balduin intentó emborrachar al capitán Garvyn, pero se mostró más resistente de lo que el enano esperaba, siendo él el que cayó derrumbado por el alcohol y tuvo que ser llevado a su camarote. Mientras descansaban esa noche, Ronna y Berenice realizaron guardia, y escucharon un grito de "hombre al agua". De inmediato, Berenice saltó al mar mientras Ronna buscaba un cabo que arrojar. La elfa consiguió rescatar al marinero, y desde el agua fue testigo de un profundo cambio en el barco. El elegante Resistencia se transformó en un sombrío barco, lleno de humedad y jirones de vela, cubierto por la oscuridad y con el nombre de Nave del Horror. Sobre la cubierta, Ronna asistió al mismo cambio, viendo sorprendidos también a los marineros más bisoños, pero tristes a los más experimentados. Y en el interior, sus compañeros se encontraron en unos camarotes fríos y húmedos, Kenzi acudió a la cubierta, uniéndose a Ronna mientras Berenice trepaba por el barco para devolver al marinero caído, mientras Ailyn y Bastian se dirigían al camarote del capitán Garvyn en busca de explicaciones. Garvyn les rechazó, mostrando una sorprendente habilidad para manipular la forma del barco, y mientras, Balduin recibía la sorprendente visita de la pequeña Charlotte, a la que siguió a las bodegas, donde desapareció de nuevo. La cubierta se vio sacudida por un nuevo drama cuando un fantasma aullador hizo su aparición, una hermosa mujer joven que gritaba por su hijo perdido. Berenice se deslizó por el casco del barco hasta el ventanal de Garvyn, y aunque en principio también fue rechazada por el capitán, finalmente consiguió convencerle y fue aceptada por el capitán en su camarote. Garvyn aceptó que, como estaban descubriendo Ronna y Kenzi entre los marineros, el barco estaba bajo una maldición que había caído sobre él por su responsabilidad. Cuando Berenice le sugirió al capitán que quizá pudieran ayudarle, Garvyn le entregó un diario de a bordo, y le pidió que volvieran al amanecer. Berenice se reunió junto a sus compañeros, y estudiando el diario, descubrieron que Garvyn había sido durante un tiempo contratado por la familia Graven, de la isla de Graben, para trasladar cadáveres a su mausoleo familiar, en la isla de Todstein. Había algunas incoherencias que el propio Garvyn señalaba, pero la realidad era que, en lugar de llevar varios de aquellos cadáveres a la isla de Todstein, los había arrojado al mar. Aquellos eran los espectros que recorrían el barco: Charlotte, Jacob y Madelaine. Mientras trataban de asimilar todo aquello, Balduin y Kenzi tuvieron un nuevo encuentro con Charlotte, que reconoció ser nativa de Graben, aunque no había oído nunca hablar de los Graven. Charlotte había muerto y sido enterrada en el cementerio familiar, de donde la habían exhumado, lo que hizo que Kenzi y Balduin comenzaran a sospechar de los dichos Graven y sus actividades en Graben y Todstein. 

Tras reunirse la mañana siguiente con el capitán, decidieron recuperar los cuerpos de Charlotte, Madelaine y Jacob del fondo marino, y llevarles de vuelta a Graben, ya que desconfiaban de la isla de Todstein, a la que los tripulantes del Resistencia habían temido como para preferir arrojar los cadáveres al mar en lugar de llevarles hasta la isla. Finalmente, decidieron recuperar primero el cadáver de Jacob, cerca de la costa de Todstein, Garvyn sacó el barco de las brumas, y lo llevó hasta las cercanías de Todstein, un lugar desapacible donde el agua parecía hervir. Berenice, Kenzi, Balduin, Ronna y Ailyn descendieron al buscar los restos de Jacob, utilizando el ancla del barco para llegar rápidamente al fondo del mar. Allí, con Balduin utilizando su escudo como fuente de luz, exploraron el fondo, aguantando la respiración, hasta que Berenice encontró los restos. Balduin y Ronna consiguieron rescatar el cuerpo, y de inmediato empezaron a volver a la superficie, aunque la subida fue dura, y Ailyn estuvo a punto de no conseguirlo. Mientras, arriba, Bastian y el resto de la tripulación del barco tuvieron que hacer frente al asalto de un gigantesco kraken cuyos tentáculos rompían el barco y amenazaban con arrastrarlo al fondo del mar. Para luchar contra él, Bastian recurrió a los poderes oscuros, lanzándole una poderosa maldición... lo que atrajo sobre él la atención de los Poderes Oscuros de Ravenloft, atención de la que Berenice fue testigo, ya que fue la primera en emerger. El kraken rompió el barco, y Berenice logró que el ancla que utilizaban como guía sus compañeros no se perdiera utilizando las redes de su capa. Ronna pudo subir al barco también y sostener el ancla, mientras finalmente Bastian caía al agua. Ailyn comenzó a ahogarse, aunque consiguió rescatar el cuerpo de Jacob para que no fuera arrastrado por las corrientes, y Balduin pudo sanarla en última instancia, en las mismas puertas de la muerte. El barco fue arrastrado por el kraken al fondo del mar, y tuvieron que nadar hacia Todstein, ayudados por los tripulantes que habían conseguido botar algunos botes, o apoyándose en restos del navío. Alcanzaron la isla, un lugar gélido en el que se vieron obligados a acampar en una estrecha playa, y donde no había restos de los cadáveres que el Capitán Garvyn había dejado allí... pero al amanecer, el Nave del Horror llegó hasta ellos, recuperado por su propia maldición y con el indestructible capitán Garvyn al frente...