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domingo, 22 de enero de 2017

CALAVERAS Y GRILLETES: SAQUEADORES DEL MAR FEBRIL (IV)

Aún recuperándose del encuentro con los sirénidos y el wyvern en Colmillo de Dahak, el Maldición de Besmara comenzó a dirigirse hacia Bahía Shenchu. Sin embargo, unas horas antes del anochecer, Vanderlay, el capitán Shen y Echidna vislumbraron una columna de humo en el horizonte. La certeza de Balon de que no había islas en esa dirección, les llevó a pensar que pudiera tratarse de un barco que estuviera ardiendo, así que el capitán ordenó poner el barco a toda vela en esa dirección. Para su sorpresa, avistaron lo que parecía ser un encuentro entre un barco patrullero chelio, el Melena de Fuego, y un barco pirata, el Vorstrang. Dispuesto a ayudar a los piratas frente a los militares del Imperio de Chelliax, se acercaron para conseguir una posición favorable desde la que acercarse al clíper chelio, aunque las corrientes y los vientos no les fueron demasiado favorables, de modo que los de Chelliax fueron capaces de situarse en formación defensiva, y finalmente, tuvieron que embestir el Melena de Fuego, dándose cuenta de que los chelios habían cogido prisioneros a varios piratas y habían prendido fuego al otro barco con el resto encerrados en la bodega. 

Los oficiales del Maldición de Besmara se prepararon para abordar el Melena de Fuego, utilizando Evania sus hechizos para despejar parte de la cubierta de los chelios. Sarah, Echidna, Vanderlay y el capitán Shen cruzaron al otro lado, pero Trufa y Balon cayeron al agua. Mientras Sarah y Echidna repelían el ataque de los oficiales chelios de a bordo, Vanderlay les daba apoyo desde un hechizo de invisibilidad, y Shen llegó al timón del clíper, asesinando a la capitana, pero los soldados chelios siguieron luchando, poniendo en serio peligro a Echidna y Sarah, mientras Evania rescataba a Trufa y Balon utilizaba una poción para escalar por la cubierta del Melena de Fuego y llegar al Vorstrang para liberar a los prisioneros antes de que el barco se hundiera. Finalmente los piratas consiguieron acabar con los soldados chelios. Después de tomar prisioneros al resto de la tripulación del Melena de Fuego, liberaron a los prisioneros que habían tomado para vender como esclavos y rescataron a Balon y el resto de los supervivientes del Vorstrang, entregándoles el mando del Melena de Fuego y dejando al resto de la tripulación chelia a su discreción. Mientras se alejaban, escucharon los gritos de los marineros chelios que tenían que enfrentarse a la justicia pirata. 

El martirio, destino de muchos de los cautivos en Chelliax


Dos días después llegaban finalmente a la ciudad de Cho-Tzu, en Bahía Shenchu, encontrándose con una exótica ciudad construida en torno a un puerto triangular, uno de cuyos lados estaba formado por una auténtica ciudad flotante. Después de atracar y que Vanderlay acordara un precio con las autoridades portuarias, decidieron bajar del barco y disfrutar de su primera noche en tierra desde que fueran capturados por Harrigan en Puerto Peligro. Echidna, Vanderlay, Sarah, Balon y Evania buscaron una taberna, y Echidna se llevó la calavera de la Esperanza Cruel, esperando que alguien se la robara. Sin embargo, lo que consiguieron fue crear un ambiente de malestar en la taberna, y finalmente Evania y Vanderlay se marcharon de la taberna, organizando su propia fiesta en la cubierta del Maldición de Besmara, junto a Rosie, Sandara, Tam Tate y el resto de la tripulación. Mientras esto ocurría, Shen estaba recorriendo el puerto, y se encontró con que alguien le seguía, sorprendiéndose al encontrarse con un viejo amigo de la infancia, Lo Fiang, que estaba en Cho-Tzu trabajando para un emporio comercial tien, el Crisantemo de Hierro. Lo Fiang conminó a Kio Shen a reunirse con él al día siguiente antes de continuar con sus deberes, y Kio Shen acudió a la taberna encontrándose con una adormilada Sarah (Balon la había adormecido por algún extraño motivo), Balon y Echidna. Shen y Sarah pasaron la noche en una cara posada que les había sido recomendada por Lo Fiang, mientras Balon y Echidna, cada uno por su cuenta, continuaban la fiesta durante el resto de la noche.

A la mañana siguiente, el capitán Shen acudió junto a Evania, Balon y Sarah al encuentro de Lo Fiang, mientras que Echidna, disconforme con la idea de alcanzar algún acuerdo con los comerciantes, decidió permanecer en el barco, y Vanderlay acudía al puerto para negociar la venta de parte del botín que llevaban, consiguiendo así la paga de los tripulantes, comprando víveres y agua, y volviendo al barco junto a Echidna con los beneficios de la venta de lo conseguido en el puerto. Mientras, el resto eran guiados por Lo Fiang a la sede del Crisantemo de Hierro, un magnífico palacio de estilo tien, donde se encontraron con el director de la sede en persona, Lowen Fen, antiguo padrino de Kio Shen. Bajo la tutela de Lowen Fen se les sirvió vino de arroz y té caliente, mientras el director preguntaba a Kio Shen por los años desde que había desaparecido de Tien. Lowen Fen sorprendió a los presentes al utilizar su magia de adivinación, descubriendo la maldición del Cráneo de la Esperanza Cruel. Lowen Fen se ofreció a presentarles a un sabio anciano que podría ayudarles, como un favor por la familiaridad con Shen. Sin embargo, Balon, dándose cuenta de que allí pasaba algo más, le preguntó a Lowen Fen qué iba a pedirles a cambio. Efectivamente, el director del Crisantemo de Hierro les solicitó que llevaran un mensaje de carácter político a un barco situado en la ciudad flotante, el Flor de Minata. Lo Fiang les explicó parte de la complejidad política de Cho-Tzu, y ofreció mil piezas de oro a los aventureros por llevar aquel mensaje. Finalmente aceptaron, y antes de retirarse, Lowen Fen le reveló a Kio Shen que su hija, Ray, la antigua prometida de Kio Shen, también estaba allí, ahora prometida a Lo Fiang...