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lunes, 24 de octubre de 2016

CALAVERAS Y GRILLETES: MOTÍN EN EL AMARGURA (IV)

Tras avistar un barco en el horizonte, de inmediato el Amargura se dispuso a perseguirlo, descubriendo que se trataba de un mercante rahadoumita llamado "Promesa de Hombre". Ryaris Krine, la condestable, distribuyó por la cubierta del barco a los miembros de la tripulación del Amargura, situando a los aventureros sobre el castillo de popa, dándoles como misión tomar el control del timón del Promesa de Hombre y asegurarse de que no huyera nadie del barco. También les ordenaron que no hicieran daño serio al barco, ya que el Capitán Harrigan lo quería como botín. Con los nervios agarrados al estómago, se prepararon para su primer abordaje, preparando los arpeos y sus armas, para asaltar el Promesa de Hombre. 

Los misteriosos asaltantes del Promesa de Hombre... Los Grindylows...


Finalmente, y después de recibir algunos disparos de ballesta que alcanzaron a Evania, se pusieron al alcance de las armas de abordaje del Amargura, y Echidna y Sarah fueron los primeros en lanzar sus arpeos hacia el otro barco, mientras en retaguardia, Vanderlay comenzaba a recitar con voz tan potente que fue capaz de imponerse al ruido del barco y a la niebla convocada por la maga del Amargura, Quisquillosa Cuartodepenique, en una letanía que envalentonó a sus compañeros. Balon comenzó a lanzar bombas de fuego hacia el otro barco, mientras Echidna y Sarah llegaban las primeras a la cubierta del Promesa del Hombre. Uno de los virotes de los defensores se hundió con brusquedad en el pecho de Sarah, mientras Evania enviaba a Trufa al Promesa, seguido de Balon. Echidna, Trufa y Balon consiguieron asegurar la cubierta mientras Kio se unía a ellos, siendo Vanderlay y Evania los últimos en cruzar al otro lado, después de que la druida convocara a varias águilas para entorpecer a los defensores del Promesa de Hombre, varios soldados rahadoumitas armados con ballestas y espadas cortas. En una grieta de la niebla, pudieron ver como un marinero rahadoumita amenazaba la espalda del propio capitán Harrigan, y Sarah saltó desde el castillo para interponerse, salvando al capitán y recibiendo una herida mortal. Mientras Echidna acudía en su ayuda, sus compañeros aseguraron la cubierta de popa, de donde una explosión que hizo temblar el barco, arrojó al Vanderlay, que de pronto se vio nadando entre tiburones. Con ayuda de Echidna, el bardo no tardó en subir de nuevo a cubierta, mientras sus compañeros se enfrentaban a un grupo de rahadoumitas que trataban de escapar en uno de los esquifes. Sarah fue herida de nuevo, y Trufa la cubrió mientras sus compañeros acudían en su rescate. Aunque no consiguieron impedir que uno de los rahadoumitas botara el esquife, dejando atrás a sus compañeros, Balon evitó que escapara con una bomba ígnea. Y mientras Echidna arrastraba a la moribunda Sarah a salvo, después de ver una breve aparición de Harrigan con un corazón en la mano, sus compañeros tuvieron que hacer frente a otro grupo de rahadoumitas, liderados por una oficial armada con una pica mágica, que estuvo a punto de arrojar de la cubierta a Evania, aunque Vanderlay la neutralizó con uno de sus hechizos. Finalmente, acabaron con los soldados, y Kio terminó con la vida de la oficial. La niebla comenzó a dispersarse, y los marineros del Amargura se dieron cuenta de que habían triunfado. Harrigan empezó el grito de victoria, y los demás, aventureros incluidos, lo siguieron. 

Mientras se desarrollaba la celebración a bordo del Amargura, Harrigan convocó a todos sus hombres, repartiendo el botín (y entregando un amuleto mágico a Sarah, como agradecimiento por su intervención), y les explicó que iba a designar una tripulación de presa para el Promesa de Hombre, que llevaría el barco a Puerto Peligro para reclamar un rescate por él. Los rahadoumitas supervivientes se unirían a la tripulación del Amargura, y el Señor Plugg quedaría al mando del Promesa de Hombre. El propio Plugg elegiría una tripulación de presa, que él lideraría junto a Azotes. Evidentemente, Plugg eligió a buena parte de sus seguidores, además de Tripas de Pez Kroop, Rosie la Malhablada, Sandara Quinn... y los personajes. Destinados ahora al Promesa de Hombre, los aventureros quedaban bajo el mando de Plugg, que se mostró un líder mucho más bronco aún que el Capitán Harrigan, reduciendo el tiempo libre y el ron a sus marineros, y dando a los personajes y sus aliados los trabajos más duros. En los primeros días, descubrirían que Plugg se alejaba del camino a Puerto Peligro, y Kroop y Tam Tates sospechaban que Plugg había puesto rumbo a la Bahía Serpentina, a un dique seco donde remozar el barco, del que probablemente se nombrara capitán, traicionado así a Harrigan. Mientras la tensión crecía en el barco, llegó una tormenta que les tuvo a todos trabajando a destajo... y tras la cual, Sandara Quinn y Tam Tate habían desaparecido. Plugg pensaba que se habrían caído durante la tormenta, pero Sarah encontró una muesca extraña en la cubierta. Cuando los demás descansaban, Evania, Vanderlay, Echidna y Kio salieron a explorar y buscar algún rastro que explicara la desaparición de Sandara y Tam, ya que creían que se podía tratar de un golpe de alguien de dentro del barco. Y mientras exploraban bajo la lluvia, fueron atacados por media docena de criaturas semejantes a goblins, pero con tentáculos en lugar de piernas, que hirieron a Kio y Echidna, aunque finalmente cayeron derrotados ante los aventureros.  Sin saber muy bien que estaba pasando, se deshicieron de los cadáveres y volvieron a sus habitaciones, para al día siguiente, encontrarse con que el Promesa de Hombre había encallado en un arrecife, cercano a una isla. 

Revisando el barco, Kio se encontró con una brecha de importancia en la cubierta principal, y con que el bidón del agua dulce roto y vacío. Plugg ordenó a los aventureros que fueran a la isla y consiguieran agua potable, y les dio 24 horas para regresar...