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martes, 21 de abril de 2015

BATMAN: ORIGEN

El tiempo que Scott Snyder lleva al frente de la colección principal del Murciélago, desde su aterrizaje en esta en las Nuevas 52, se ha destacado por la concatenación de eventos y sagas que se han desarrollado una tras otra: El Tribunal de los Búhos, La Muerte de la Familia, y la última y más larga de todas, Origen (en Estados Unidos fue conocida como Zero Year), de la que vamos a hablar hoy. 



Origen, como su nombre indica, nos lleva a los primeros años de este Batman del Nuevo Universo DC, que es el de siempre, y como todos sabemos, al mismo tiempo no lo es. Snyder, quizá decidido a dejar su marca en la historia futura del personaje, como han hecho muchos escritores previamente al manejar y modificar el origen de un personaje tam emblemático como es Batman. Así, a lo largo de la docena de números (arriba o abajo) que ha durado esta trama, nos hemos encontrado con un Bruce Wayne joven, recién llegado a Gotham después de su deambular por el mundo, que tiene que hacer frente a sus propias ansias de luchar contra el mal, en una Gotham que va a ser atacada de forma simultánea por dos amenazas: la banda de las Capuchas Rojas, y después, el Acertijo. 



Como ya he comentado por aquí en ocasiones anteriores hablando de los trabajos de Snyder, aunque el planteamiento es interesante (a mi siempre me parece interesante tratar el origen de Batman, es una manía), al igual que en El Tribunal de los Búhos, la sensación que me queda es un poco parecida a la del trabajo de Rick Remender al frente de Uncanny Avengers: las historias quedan demasiado estiradas. En sí, la trama de Origen mola, tiene escenas muy chulas, y nos trae grandes aportaciones no solo de Batman, sino también de Alfred y del Detective Gordon, que les acercan a la perspectiva actual que tenemos sobre los personajes, y que el propio Snyder está trasladando a la que me da la sensacion de que es la mejor colección actual sobre el Murciélago, Batman: Eterno. 



Junto a Snyder, encontramos a su compañero habitual en estos menesteres, Greg Capullo, que sigue siendo un genio en muchos niveles, tanto de ilustración como de composición de página, y que nos representa con habilidad momentos tan impactantes como la lucha de Batman con los Capuchas Rojas sobre unos dirigibles, o la ciudad convertida en una especie de jungla en manos de un retorcido Edward Nigma. 

Quizá, con Wonder Woman de Azzarello y Chiang, Batman se haya convertido en la colección de las Nuevas 52 con más estabilidad en el equipo creativo, lo que siempre es buena señal de un buen trabajo, y si bien, como he dicho, quizá las historias de Snyder se terminan alargando, son de lo mejor que DC está publicando a día de hoy...