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miércoles, 16 de diciembre de 2015

EL TRÍPTICO DE ASCLEPIA II: LA GUERRA MÁS FRÍA

La ucronía que no parecía tal iniciada por Ian Tregillis en Semillas Amargas, continúa en la segunda parte de su "Tríptico de Asclepia", del que ahora vamos a hablar por aquí.



En Semillas Amargas, pudimos ver cómo durante la Segunda Guerra Mundial, el Doctor von Westarp desarrolló un artilugio dieselpunk que funciona con fuerza de voluntad, y que le había permitido crear a una especie de equipo de "X-Men" a la alemana: la invisible Heike; las gemelas sin nombre capaces de comunicarse estuvieran donde estuvieran; el piroquinético Reinhardt, o los hermanos Gretel y Klaus, ella precognitiva, él capaz de hacerse intangible. La aparición de este cuerpo desequilibró tanto la guerra que los ingleses no tuvieron más remedio que acudir a una defensa especial: los brujos, capaces de manipular a los eidolon, unas criaturas todopoderosas en la práctica, y ajenas a nuestro mundo, a nuestras percepciones... y a todo lo que conocemos como moral. 

Por eso había surgido Asclepia, una organización dentro del MI6 para luchar contra las creaciones de los nazis, y dentro de la que se encontraban dos de los protagonistas de la novela: el jefe militar Raybould Marsh y uno de los brujos, Sir William Beauclerk. En Semillas Amargas asistimos al desarrollo de la Segunda Guerra Mundial, donde pudimos ver las maquinaciones de Gretel para llevar a cabo sus misteriosos objetivos, y nos habíamos sorprendido al encontrarnos con un final para la Guerra que no es el nuestro, y es que la Unión Soviética, con el camino allanado por los Eidolon manejados por los brujos ingleses, habían derrotado a los Alemanes en 1941, haciéndose en el camino con los secretos de Von Westarp y parte de su equipo, incluidos Gretel y Klaus. 

Al principio de La Guerra Más Fría, nos encontramos con que han pasado más de veinte años desde el final de la Primera Guerra Mundial, con la URSS y Gran Bretaña enfrentadas a ambos lados del Canal de la Mancha, protagonistas de una nueva versión de la Guerra Fría en la que nada tuvo que ver EE.UU, sumidos en una profunda crisis económica desde 1929. Asclepia había tenido efectos devastadores para los personajes que habíamos conocido en el libro anterior, y que aquí vuelven, veinte años después y con sus vidas completamente cambiadas, algunos habiendo encontrado la paz, otros con sus vidas destrozadas... pero el juego no había acabado para ellos. Los desarrollos científicos rusos en el campo de Arzamás-16 anunciaba un nuevo conflicto, y la vidente Gretel, decide que ha llegado la hora de volver a poner las piezas de su juego en movimiento. Su hermano Klaus, Marsh y William se ven arrastrados por las maquinaciones de Gretel,en las que las relaciones internacionales entre la URSS y Gran Bretaña se tensan cada vez más, mientras se descubren nuevos sucios secretos que Inglaterra ha mantenido vivos para mantener al margen a la URSS, Y tras todo esto, se encuentran los macabros Eidolon, que tienen su propio objetivo, y que no es otro que la extinción de toda la humanidad...

De nuevo en esta novela Ian Tregillis nos cuenta una historia trepidante, llena de acción y giros argumentales con unos personajes muy bien llevados  y con las líneas del bien y el mal completamente difuminadas y en la que muchas veces los "buenos" son mucho peores que los "malos"...