No es la crónica de un mundo... es la historia de muchos.

viernes, 12 de octubre de 2012

EL HOBBIT


Este año, si el mundo lo permite y no se acaba antes (o el mismo día, que el fin del mundo Maya anda ahí ahí), asistiremos al estreno de la que será sin duda una de las películas más taquilleras de la historia. Y probablemente una de las más esperadas. Y es que coincidiendo con el 75º Aniversario de su publicación, El Hobbit será llevado a la pantalla grande.



Como era de esperar, tal acontecimiento, tenía que venir acompañado del revuelo mediático correspondiente, que estamos viendo y que veremos. Minotauro, editorial que desde hace ni se sabe los años ejerce los derechos sobre esta novela, ha participado de estas celebraciones publicando una edición especial del libro. Y la verdad es que está currada, muy currada, haciendo un libro precioso… con el que me hice gracias a que Marco me lo regaló. Desde aquí, de nuevo muchas gracias.

Hacía muchos años que leí El Hobbit, y frente a las veintidós veces (contadas, no es un número al azar) que he leído El Señor de los Anillos, solo me había acercado una vez a este cuento que podemos considerar su preludio. A nadie le descubro el mundo diciendo que la historia que comienza en El Hobbitt tiene su fin en El Señor de los Anillos, aunque el tono de estas dos obras no puede ser más diferente. El Hobbit parte de un concepto de extraordinaria simplicidad, y es que tanto en su argumento como en su forma narrativa, está considerado una especie de cuento infantil, más cercano a la obra coetánea de C.S. Lewis, Las Crónicas de Narnia que a lo que sería su épica y monumental continuación, El Señor de los Anillos.

En El Hobbit, conocemos a Bilbo Bolsón, un amigable y hospitalario hobbit que vive en La Comarca, en una casa llamada Bolsón Cerrado. Y se nos presenta de paso a su raza, los Medianos o Hobbits, un pueblo tranquilo, amistoso, pequeño, amigos de la vida reposada, las grandes comilonas, las fiestas, los regalos y fumar en pipa. Pero Bilbo es un hobbit muy especial, uno que tiene dentro más de lo que parece, y lo demostrará cuando se vea arrastrado (en parte por su sangre Tuk, estos hobbits aventureros…) a la que es una aventura muy especial. Todo comienza cuando Gandalf el Mago aparece en su casa, acompañado de trece enanos, dirigidos por Thorin Escudo de Roble, dispuestos a recuperar su hogar, la Montaña Solitaria, de la que la estirpe de Thorin fue expulsada por el malvado dragón Smaug. Los enanos necesitan un saqueador… y Gandalf decide que Bilbo es la persona adecuada.

Así, Bilbo Bolsón se ve arrastrado al mundo de las aventuras. Tendrán que hacer frente a trolls y trasgos, conocerá a los Elfos de Rivendel y a su señor, Elrond, cruzará las Montañas Nubladas y se encontrará con Hombres Oso y Elfos del Bosque, y tendrá que participar en una batalla inesperada que decidirá el destino de la Tierra Media. Y lo más importante de todo, en mitad del viaje, bajo las Minas de Moria, se encontrará con una extraña criatura, Gollum, de quien obtendrá un anillo que le dará el poder de hacerse invisible.

Un Anillo Para Gobernarlos a Todos…

Como veis, El Hobbit es una historia pequeñita. De hecho, para mí siempre ha sido un cuento. Y sin embargo, es un auténtico clásico de la literatura, un libro que por méritos propios de ha convertido en una lectura imprescindible… y que ante todo, sienta las bases de la que es la historia más épica y maravillosa que se ha escrito nunca. Personajes clave de El Señor de los Anillos, como Gandalf, Elrond o el propio Bilbo, hacen su primera aparición en El Hobbit, mientras que otros, como el Enano Glóin y el Rey de los Elfos del Bosque Negro, Thránduil, son respectivamente los padres de Gimli y Legolas. El destino de Balin, amigo de Bilbo, lo conoceremos bajo las minas de Moria en La Compañía del Anillo. Es decir, ambos libros están entrelazados y beben de una misma raíz, el mágico mundo de la Tierra Media y su prodigiosa historia.

No creo que quede nadie por ahí que no haya leído este libro, si es así… ¿a qué esperáis? ¡A leer antes de que estrenen la peli! Que sólo Dios sabe cómo piensan hacer tres películas de este texto… que no llega a trescientas páginas…

jueves, 11 de octubre de 2012

EN VERDAD OS DIGO.


El pasado sábado, Marco y yo decidimos salir un rato por Madrid. Disfrutar de sus calles, de sus gentes, de su fluido tráfico, de la variedad cultural de Gran Vía… y como colofón, reservamos entradas para el espectáculo de Eduardo Aldán, Espinete no Existe. Bueno, obviamente esto no es así del todo, salvo en la parte de las entradas, pero hay que positivizar. El caso es que efectivamente teníamos entradas reservadas para Espinete no Existe, y aunque salimos con una hora y media de tiempo para llegar… no llegamos. Atasco en Gran Vía, los parkings llenos (algunos indicando que estaban libres primero), atasco en las calles cercanas a Gran Vía, coches y más coches… Una pesadilla, vaya.




                Menos mal que después de aparcar en Princesa y mientras subíamos hacia el teatro (a sabiendas de que nos íbamos a encontrar las puertas cerradas) vimos que estaba entrando gente todavía en La Chocita del Loro, donde actuaba Goyo Jiménez, con un espectáculo llamado En Verdad Os Digo. Llegamos al teatro y efectivamente estaba cerrado, pero quedaba la opción de intentar entrar a la Chocita (para los que no seáis de Madrid, os cuento. La Chocita del Loro son una serie de locales en diferentes puntos de Madrid donde llevan sus espectáculos los mejores monologuistas de la televisión y el circuito teatral: Ángel Martín, Luis Piedrahita, Ricardo Castella… En Gran Vía se encuentra el más grande de los locales de la Chocita en Madrid, y el más “teatral”, aunque mantiene el concepto café-teatro de todos, es decir, mientras ves el monólogo, te puedes tomar una cerveza). Y quiso el destino que la suerte nos sonriera. No quedaban entradas en taquilla, pero había una señora que no podía entrar y tenía dos entradas que estaba esperando poder vender. Claro, las entradas enseguida cambiaron de manos, y al final, nos encontramos sentados en La Chocita del Loro para ver, como he dicho antes, a Goyo González.
                Que hartón de reír, por favor. De verdad, aunque contaré un poco más del monólogo que vimos, lo primero que quiero transmitir es esto. Que. Hartón. De reír. Hubo un momento (Marco puede dar fe) en que creí que me desmontaba allí mismo. Grande, muy grande, gigantesco, impresionante.
                En En Verdad os Digo, Goyo Jiménez parte de un precepto que suele ser común a los monologuistas. Es decir, el arranque y concepto del espectáculo en sí no es nada original. La idea es que con un humor increíblemente ácido, Goyo Jiménez hace un buen repaso de la situación política y social de España (y parte del entorno) y para ello, habla de historia, política, economía, música, religión… No hay tema que se salve, no hay tabú para cumplir el objetivo del espectáculo según lo plantea el autor, mostrarnos la verdad para aprender a ser felices. Obviamente, más allá de todo misticismo o profundidad, el verdadero objetivo de cualquier espectáculo de este tipo es arrancar ya no la sonrisa, sino la carcajada al público.
                Sin ser ningún experto en el tema, sí es cierto que soy bastante “monologuero”, fiel de El Club de la Comedia, de algunos cómicos de Paramount, y con alguna visita a las espaldas a la Chocita y otros sitios semejantes. Quizá he tenido mucha suerte, ya que en todas las ocasiones en las que he ido entrada por delante a ver uno de estos espectáculos, me lo he pasado en grande (viendo a Ricardo Castella tuvimos aparición estelar de Ángel Martín, por ejemplo), pero desde luego, el espectáculo de Goyo Jiménez es uno de los mejores que he visto. No se hace corto, ni largo. Mantiene alto el nivel, y aunque recurre a muchos tópicos (como todos en este campo), lo hace con gracia, con nuevas perspectivas, y con una expresividad de la que carecen algunos de sus compañeros.
                Así que, si tenéis un rato y os apetece, no dejéis de pasar por En Verdad os Digo. Son 20 euros por entrada… pero merece la pena.

miércoles, 10 de octubre de 2012

ROXETTE: ALMOST UNREAL

Miércoles Musical en el Iconocronos, y hoy os dejo por aquí un temazo de los suecos Roxette, Almost Unreal. I love when you do the Hocus Pocus to me... y esas cosas.




¡¡Espero que os guste!!

martes, 9 de octubre de 2012

VENGADORES VS PATRULLA-X: ROUND ONE


Este mes la batalla ha comenzado. Lo llevaban avisando mucho tiempo, yo estaba ya esperándolo como agua de Mayo. La mayor cantidad de ostias entre superhéroes desde Civil War está ya en las librerías. ¡Vengadores vs Patrulla-X! Y con las primeras lecturas, las primeras impresiones.



                Bueno, un poco de introducción antes, que no viene mal. Desde que Bendis llegara a los Vengadores en Desunidos, el guionista ha revolucionado la franquicia y el Universo Marvel como probablemente no se había hecho desde sus inicios. Y Bendis convirtió a la Bruja Escarlata en el eje desde el que pivotar todo el Universo Marvel, primero haciéndola responsable de la ruptura de los Vengadores (y todas la consecuencias que esto tendría) y posteriormente, durante Dinastía de M del que probablemente haya sido el mayor golpe en la historia de los Mutantes: No Más Mutantes, las tres palabras que han determinado el devenir del universo X en los últimos años, y que han llevado a un cambio radical en todas las colecciones relacionadas con la Patrulla-X y su entorno. Después de aquel encuentro, Vengadores y Patrulla-X han seguido caminos paralelos, con los Vengadores posicionados en el centro de la mayoría de los eventos ocurridos en el Universo Marvel, y la Patrulla desplazada hacia su propio rincón y con sus eventos propios, siempre en la línea de la supervivencia de la Especie en Extinción en que se han convertido.
                Ahora, un equipo de auténtico lujo formado por Bendis, Jason Aaron, Jonathan Hickman, Brubaker y Matt Fraction, han decidido que ha llegado el momento de que los dos grandes equipos de la compañía se vuelvan a encontrar. Por azar (probablemente) o por una planificación cuidadosa (no cuela) en los últimos meses hemos tenido varios encuentros entre unos y otros, y  no todos ellos amistosos. Les hemos visto enfrentarse en La Cruzada de los Niños, Cable ha llegado del futuro hablando de una guerra entre Patrulla-X y Vengadores en Sanción-X, el Capi impuso una medalla oficial a Cíclope tras Utopía… El triángulo formado por Magneto, la Bruja Escarlata y en menor grado Mercurio parece hacer de eje para que los dos grupos se acerquen una y otra vez, y con la llegada de Hope, la Mesías Mutante, parece que está todo preparado para que todas las tensiones acumuladas entre ellos estallen de golpe.



                Y es que Hope es, como imaginábamos desde su nacimiento allá por el lejano Complejo de Mesías la nueva encarnación de la Fuerza Fénix, y como tal, el botón del cambio que Cíclope lleva un largo tiempo protegiendo. Más que cualquier otra cosa, la presencia de Hope es lo que ha convertido a Scott Summers en el líder militarista que es hoy, capaz de enviar a niños al frente de guerra (Cisma) y sacrificarlo todo para permitir que ella se convierta en la válvula de salvación del Homo Superior. Hope ha convertido a Cíclope en Magneto. Ahora, la Fuerza Fénix se dirige hacia la Tierra, buscando a su recipiente. Los Vengadores quieren tenerla controlada (es una fuerza devoradora de planetas), la Patrulla-X no piensa dejar que se aparte de su lado (mejor dicho, Cíclope no piensa dejar que le arrebaten a su Mesías), y el conflicto está servido.
                Obviamente, el concepto mola. A todos nos gusta pensar en quien es más fuerte, si Iron Man ganaría a Magneto, si Gambito es mejor que Spiderman… Y Vengadores vs Patrulla-X va a tener mucho de eso. De hecho, la serie que acompañará a la serie principal (esta vez no es un Primera Línea, sino una serie que tiene el simbólico nombre de VS) nos contará directamente estos enfrentamientos.  Y este primer mes ha dejado claro que la saga será mucho más que Patrulla y Vengadores a leches por todo el mundo. Todo tiene bastante buena pinta, todo es divertido de leer… quizá el dibujo falla (aunque después de Yu al frente de Invasión Secreta cualquier dibujante puesto frente a crossover gana mundo), y es que Romita Jr no está en su mejor momento en el primer Round, y Guedes también está haciendo algo un poco raro en Vengadores Secretos, aunque para los clásicos, Walter Simonson ha vuelto a los lápices en las páginas de Vengadores, lo cual es un aliciente.



                Y sin embargo, hay en la base, algo que me ha sacado totalmente de la historia, algo que me sorprende que nadie haya corregido. Todos sabemos cómo es Bendis, que en un momento determinado es capaz de obviar o saltarse pequeños detalles de la continuidad para mejorar su historia, pero siempre han sido eso… pequeños detalles. Esta vez, entre todos, han rehecho de golpe la historia de Jean Grey/Fénix. La Fuerza Fénix es una entidad terrible, Jean Grey tuvo que sacrificarse para contenerla… Sí, luego la tuvo Rachel Grey… Pero es que Jean Grey tuvo que sacrificarse para contenerla… y vuelta la burra al trigo. Y nadie parece acordarse de que Jean Grey volvió. Vamos, de hecho, de que Fénix nunca fue Jean Grey. De que fue el propio Fénix quien se suicidó… que Jean estaba en animación suspendida, volvió, se casó con Cíclope, murió en manos de Xorn/Magneto, y que el Fénix ya había vuelto a rondar por nuestro mundo y alrededor de Jean en La Canción Final de Fénix. A lo mejor es paranoia mía, pero la impresión que me da al leer cómo hablan de Fénix y Jean Grey es… bueno, como si todo eso se les hubiera olvidado. Nada, un detalle de veinte años de historia del cómic. Supongo que eso simplifica la historia para nuevos lectores, o la hace más accesible, no sé. O es un error tremendo.
                El caso es que, en una saga que estaba esperando con muchas ganas, ha sido como un manchón de tinta. Algo que ensucia mucho y muy difícil de quitar. A ver como evoluciona la cuestión.

lunes, 8 de octubre de 2012

nuDC: LA COSA DEL PANTANO.


Que la Cosa del Pantano iba a ser una de las grandes bazas de DC tras su reboot no creo que sorprendiera a nadie. Es decir, toda la saga El Día Más Brillante tenía como fin devolver al Universo DC al que había sido uno de los pilares de la línea editorial Vértigo, lo que serviría para ir unificando ambos mundos, de cara a al nuDC, a pesar de que, si echamos memoria hacia atrás, la Cosa del Pantano vivió su época más esplendorosa hace ya mucho tiempo, en manos de Alan Moore y cuando Vértigo ni siquiera existía.



                Ahora, en el nuDC, el genial Scott Snyder y el eficaz Yanick Paquette quieren devolver a la Cosa del Pantano su vieja gloria, y empiezan a hacerlo aquí, en el primer tomo de La Cosa del Pantano que nos ha traído ECC, recogiendo los cuatro primeros números de la serie americana. ¿Qué nos encontramos en el entorno de la Cosa del Pantano?
                El Día Más Brillante ya había planteado un nuevo status quo para la Cosa del Pantano, nunca había sido realmente Alec Holland, sino solo una criatura que creía ser Alec Holland, y este, el verdadero Holland había vuelto a la vida para encontrarse con que su alter ego era tan monstruoso como muchas de las criaturas a las que había destruido. Esa es la línea que, sin modificaciones, se sigue en La Cosa del Pantano: Alec Holland ha vuelto a la vida, y el Verde ya no tiene campeón. Como ya comenté en el post sobre Animal Man, parece que ambas colecciones van a estar relacionadas, pues Buddy Baker y Alec Holland van a tener un enemigo en común, La Podredumbre, cuya cosmología se muestra aquí, en la Cosa del Pantano, colección que, realmente, le gana de lejos a la protagonizada por Buddy. Y es que Scott Snyder es un puto genio, y desde la primera página (literal) consigue engancharte, con una escena realmente escalofriante y que lo es más con los lápices claros de Yanick Paquette, un dibujante nada oscurantista sino al contrario, lo que da un contrapunto curioso a las siniestras historias.



                En la Cosa del Pantano, Snyder no se corta un pelo y nos plantea una historia sombría, repugnante en algunos momentos, pero que engancha con la misma habilidad narrativa que el guionista está mostrando en la que probablemente sea la mejor colección del nuDC, Batman, mientras dirige a Alec Holland a ocupar su papel en la lucha entre el Verde, el Rojo y la Podredumbre, que también tiene su avatar. Y lo hace de un forma innovadora, contándonos nuevas historias, pero sin olvidar el camino que ha tenido la Cosa del Pantano, y tenemos algún guiño a la que fue su mejor saga, la legendaria American Gothic, como el caso de los “poseídos” por la Podredumbre, que giran su propio cuello hasta ponerlo del revés, como el asesino que aparecía en dicha saga, una manifestación de la oscuridad a la que la Cosa del Pantano tenía que hacer frente en aquellos momentos.
                En fin, un gran cómic , con un tremendo guion de Snyder y unos lápices muy hábiles, así que, espero que tenga un gran futuro. (Verás como me la cancelan…)

viernes, 5 de octubre de 2012

DOC SAVAGE: EL SEÑOR DEL RELÁMPAGO



                A través de su línea Firstwave, DC está planteando un mundo realmente interesante: la mezcla de héroes actuales con personajes clásicos del pulp, y como estandartes de esta línea, se ha decidido devolver a la actualidad a uno de los clásicos más clásicos (ey, hasta yo recuerdo haber leído alguna historia antigua de esto), Doc Savage, el Hombre de Bronce. Y el éxito ha sido tal que, tras un especial compartido con Batman, este clásico de la Edad de Oro del cómic, se encuentra con una nueva serie a su nombre, actualizando el concepto aunque manteniendo sus estándares clásicos.



                Clark Savage Junior, conocido como el Hombre de Bronce, o simplemente, Doc Savage, es una creación Henry Ralston y John Nanovic en 1933 para la revista pulp Street and Smith, y es un héroe propio de su época. Más fuerte, más inteligente y más resistente que un hombre normal, este antecedente de Superman parece ser una mezcla entre Sherlock Holmes, Tarzán, Tesla y Papa Noel (por su bondad), y en los años treinta, vivió las típicas aventuras que se vivían en aquella época.
                ¿Qué nos trae Doc Savage a día de hoy? Pues poco más o menos lo mismo. Actualizar un concepto tan clásico como Doc Savage a los tiempos en que nos movemos es, como poco, complicado, y estoy seguro de que el escritor Paul Malmont no lo ha tenido nada fácil. En este primer volumen de las aventuras de Doc Savage, El Señor del Relámpago, vivimos un revival de aventuras de lo más clásicas. Un villano misterioso ha conseguido dominar el relámpago, y utiliza este terrible poder para atacar a varios individuos relacionados con Savage y su entorno, lo que obliga al héroe a investigar mientras huye y salva a sus amigos y aliados.



                Y no hay mucho más que rascar. De momento, lo que este primer tomo cuenta es básicamente esto, una aventura sencilla de Doc Savage que conduce a una restructuración completa de su entorno, por lo que es de suponer que en futuros números, la cosa vaya avanzando y nos encontremos con historias más actuales (o más enrevesadas, a lo mejor lo que echo de menos es algo de complejidad).
                Si hay un problema añadido a esto (y esto es personal probablemente) es que nunca he sido capaz de encontrarle la gracia al dibujo de Howard Porter. Y es que considero que es el tío que se cargó con su dibujo la fabulosa etapa de Morrison al frente de JLA, y eso que aquí, parece haber conseguido cierta “naturalidad” e incluso sensación de movimiento, algo de lo que carecía por completo (debe haber aprendido que la velocidad es algo más que acumular rayos alrededor de Flash).



                En fin, una historia clásica que, con todo, termina dejando un buen sabor de boca, y que espero que tenga muchas mejores cosas que contar más adelante.

jueves, 4 de octubre de 2012

NUEVO UNIVERSO DC: UN UNIVERSO VERDE


                Poco a poco seguimos avanzando con la obligada exploración del nuevo universo DC que han traído las Nuevas 52, y ha llegado el momento de echar un ojo al apartado cósmico… y como el apartado cósmico de DC se pinta de verde, vamos a echar aquí un vistazo global a las series más verdes de la Distinguida Competencia, con el permiso de La Cosa del Pantano, por supuesto.





                Al contrario que el resto del Nuevo Universo DC, la continuidad de Green Lantern no parece haberse visto muy trastocada (aunque supongo que ya iremos viendo), y las historias que hoy se nos cuentan en las tres colecciones de la franquicia, son herederas directas de las previas, esa epopeya magna que arrancó con la llegada de Geoff Johns a Green Lantern y que navegó desde la Guerra de los Sinestro Corps a La Noche Más Oscura y la Guerra de los Green Lanterns. De las tres colecciones, la principal, Green Lantern, es la que más estabilidad ha tenido desde el reboot.  A pesar de que tras La Guerra de los Green Lanterns Hal Jordan es expulsado del cuerpo y se le arrebata el anillo, continúa siendo el protagonista de la serie principal, Green Lantern, que continúa en manos de Geoff Johns y Doug Mahnke, dibujante que tuvo la papeleta de sustituir a Iván Reis, y que se ha hecho con su propio hueco en el lado cósmico de DC. Con anillo o sin él, Hal Jordan es mucho Hal Jordan, así que no está dispuesto a apartarse de lo que considera sus deberes, aunque para eso, tenga que alcanzar una alianza con su más odiado enemigo, Sinestro Thal, convertido de nuevo en Green Lantern, y junto al que tendrá la difícil misión de liberar Korugar de los Sinestro Corps, de la Batería Amarilla y del poder del miedo.



                Junto a Green Lantern, ECC ediciones está publicando mes a mes la nueva colección de la franquicia verde surgida con el reboot y que viene más o menos a sustituir Green Lantern: Emerald Warriors. En Green Lantern: The New Guardians, seguimos los pasos de Kyle Rayner, el que en algún momento fuera el Green Lantern oficial del Universo DC durante mucho tiempo y el que más relación probablemente haya tenido con las Entidades del Espectro Emocional, ya que ha contenido tanto a Ion como a Parallax (vale, Hal  las ha tenido todas dentro… pero Kyle gana en tiempo). En New Guardians, vemos de pronto que Kyle recibe anillos de todos los colores del Espectro, lo que le lleva a reunir un grupo con miembros de todos los Cuerpos. Así, Kyle Rayner se encuentra siendo el Green Lantern de un equipo del que forman parte Arkillo de los Sinestro Corps, la Red Lantern Bleez, Saint Walker de los Blue Lantern, Monk de la Tribu Índigo, la Zafiro Estelar Fatalidad e incluso una manifestación naranja, Glom. El grupo de Rayner debe hacer frente no solo a unos Guardianes que cada vez son más manipuladores y más hijos de XXXX, sino que tienen que averiguar qué fuerza es capaz de convocar todos sus anillos y que representa eso para el universo. Esta historia se encuentra en manos del guionista Tony Bedard y los lápices de Tyler Kirkham, uno de los dibujantes de la escuela Top Cow, bastante flojito, la verdad, y muy, muy lejos del arte de Michael Turner, a quien en algunos momentos ha parecido querer imitar.



                El tercer vértice de este triángulo verde lo forma Green Lantern Corps, que ECC nos trae en tomos, y que se va a centrar en los dos Lanterns terrestres que nos quedan: Guy Gardner y John Stewart. Si el tono de Green Lantern y New Guardians es completamente heroico, la colección destinada a los Corps parece que va a tener un trasfondo bastante más oscuro, e incluso militarista. John Stewart ha sido un militar, y es el responsable de la destrucción del planeta Xanshi; y Guy Gardner es… pues eso, Guy Gardner. Son los dos Green Lantern más duros de la Tierra, y ese tono parece transferirse a la serie y a sus secundarios. En este primer tomo de Green Lantern Corps, nos encontramos con que John y Guy tienen que unirse a un puñado de sus compañeros para hacer frente a otro mal que vuelve del pasado para atormentarlos, otra muestra de qué han sido los Guardianes para el Universo. Y es que… ¿dónde se almacenaban las Baterías de los Corps cuando estas podían aparecer en cualquier momento convocadas por los anillos? Así a priori parece una pregunta un poco tonta, pero en esta colección encontramos una respuesta de lo más siniestra (y no es un juego de palabras). Para este relanzamiento, DC ha decidido contar con uno de los más emblemáticos autores de la antigua colección de los Corps, Peter Tomasi, un autor de solvencia más que demostrada y una de las grandes mentes en la Distinguida Competencia, que cuenta con el apoyo en el apartado gráfico de una gran baza: el asturiano Fernando Pasarín, sustituto en JSA de Dale Eaglesham y que terminaría demostrando tener una calidad de dibujo mayor incluso que la del dibujante oficial de la serie, y cuyo arte podremos disfrutar en el primer tomo de Green Lantern Corps.
                Tres colecciones, tres perspectivas…
                ¡Y el verde detrás de todas ellas!

miércoles, 3 de octubre de 2012

LA MUSICALITÉ: ÚLTIMA NOCHE EN LA TIERRA

Hoy os dejo por aquí un single del nuevo trabajo de La Musicalité, el grupo mallorquín que saltó a la fama tras la publicación en 2009 de su disco Cuatro Elementos, y que espero nos traiga muchos trabajos más de este calibre.

La canción es absolutamente impresionante.




Y como de costumbre.¡espero que os guste!

martes, 2 de octubre de 2012

CORAZÓN DE TINTA


                Con El Primer Hombre de Roma terminado y antes de lanzarme a La Corona de Hierba, decidí hacer una pausa y rebuscar entre mi amplia biblioteca física y virtual algo que leer entre libro y libro de Roma (ya sabéis, normalmente alterno lecturas para no agobiarme), me encontré con Corazón de Tinta, de Cornelia Funke Hace mucho que los trailers de esta película me llamaron la atención, y aunque nunca terminé viendo la película, decidí aprovechar para leer el libro… que oye, normalmente los libros siempre son mejores que las pelis.




                Salvo Congo. El libro es tan malo que la peli parece hasta buena.


                En fin, a lo que iba. Corazón de Tinta, de la escritora alemana Cornelia Funke. Podríamos considerar Corazón de Tinta como una novela juvenil, pero la verdad es que acepta bastante bien a todo tipo de lectores, y es especialmente apropiada para bibliófilos. Una novela que habla sobre libros… el concepto en sí ya es genial. En Corazón de Tinta encontramos una historia sencilla, de buenos y malos, aunque con algunos personajes que se mueven holgadamente en el espacio intermedio de los grises y que son los que realmente dan color al libro. Y quizá ahí radica la parte más “infantil” del libro, salvo una excepción, los buenos son muy buenos y los malos, increíblemente malos (aunque malos de los que al lado de Cersei Lannister parecen hermanitas de la caridad, todo sea dicho).
                En Corazón de Tinta, Cornelia Funke nos cuenta la historia de Meggie Folchart, una niña de unos doce años que ha heredado la fascinación de su padre, Mo, por los libros. Mo (Mortimer) Folchart es un reconocido encuadernador y un apasionado lector que ha inculcado en su hija el amor que él mismo siente por la lectura. Su vida tranquila se ve alterada cuando una enigmática figura, a la que Mo llama “Dedo Polvoriento”, aparece en su casa, advirtiéndole de que un malvado, llamado “Capricornio”, anda buscando a Mo para conseguir un libro que él guarda, y es precisamente el que da nombre a esta obra, Corazón de Tinta. A partir de ahí, comienza la carrera de Mo y Meggie para huir de Capricornio y sus malvados secuaces, mientras tratan de mantener a salvo Corazón de Tinta y todo lo que este libro contiene, y descubriéndose así el gran secreto de Mo, su capacidad de extraer personajes u objetos de los libros al leer en voz alta.
                Como veis, el argumento de Corazón de Tinta es sencillo. Personajes como Meggie, Mo, la bibliófila Elinor o el escritor Fenoglio son absolutamente buenos, mientras que Capricornio, y sus secuaces con nombres tan pintorescos como Basta, Nariz Chata o la Urraca, son increíblemente malos así, de base. Más interesante resulta sin embargo Dedo Polvoriento, que se mueve entre los dos puntos, siguiendo más sus propios objetivos que una moral tan básica, lo que le hace probablemente más llamativo. Y sin embargo, pese a todo lo que pudieran parecer carencias (simplicidad de historia y diseño de personajes) se convierte en algo secundario, al estar salvado y más que cubierto por el cuidado con el que Cornelia Funke narra su historia, su cuento, perfectamente detallado, cuidado al milímetro, y con unas citas a principio de capítulo que son una auténtica delicia bibliográfica.

                En fin, una lectura más que entretenida, ya os contaré qué tal la segunda parte…

lunes, 1 de octubre de 2012

X-MEN: LA CANCIÓN DEL VERDUGO


                Creo que nunca había esperado tanto un crossover como cuando en sus días, esperé La Canción del Verdugo. La verdad es que en aquel momento, con unos… catorce años si acaso, todo el tema de dibujantes, fugas, Image y demás me la pelaba bastante. A día de hoy, con cierta perspectiva sin embargo, creo que me he dado cuenta de lo importante que fue en su día La Canción del Verdugo más allá incluso de lo que contaba.




                Como vimos en el post anterior, La Canción del Verdugo llegaba en un momento de caos para la franquicia mutante en particular y para Marvel en general. Sus grandes nombres habían abandonado la compañía tras una serie de conflictos por los derechos, y habían creado un nuevo sello, Image. Fabian Nicieza y Scott Lobdell habían tenido que dar un paso adelante en X-Men, X-Force y Patrulla-X, y había que buscar sustitutos a Jim Lee, Whilce Portaccio y Rob Liefeld. La Canción del Verdugo sirvió precisamente para demostrar que el peso de las colecciones estaba en sus personajes, no en los autores, y para presentar a los nuevos equipos creativos de las series, sirviendo como un nuevo punto de arranque dentro de la Franquicia Mutante. Además, serviría para ahondar en la enigmática figura de Cable… y para que aquí en España viviéramos un crossover mutante en tiempo real, es decir, dentro de las colecciones, no en serie aparte, que es lo que se había hecho en Inferno y Proyecto Exterminio. Así, los episodios de La Canción del Verdugo iban pasando de Patrulla-X a Factor-X, X-Men y X-Force y vuelta a los primeros, durante tres meses, sumando doce episodios.
                Y la verdad es que tuvo uno de los principios más impactantes de la historia de los mutantes. Durante un concierto de Lyla Cheney en Central Park, y a pesar de la presencia de Arcángel, Bishop, Tormenta, Gambito y Pícara entre los asistentes, el Profesor Xavier da un discurso de hermandad entre humanos y mutantes, discurso que concluye abruptamente cuando Xavier es atacado y recibe un disparo en la cabeza. Y Cable es la persona que empuña el arma. Tras herir de muerte al Profesor, Cable escapa, y al mismo tiempo, Cíclope y Jean Grey son atacados en el Escondite de Harry por un Calibán hiperdesarrollado por la tecnología de Apocalipsis y que reclama el título de Muerte, y sus compañeros jinetes, Hambre y Guerra, que consiguen llevarse a Scott y Jean antes de que el Hombre de Hielo y Coloso puedan impedirlo. La sorpresa llegaría al ver que quien ha enviado a los Jinetes tras Scott y Jean no ha sido Apocalipsis, sino Mister Siniestro (que había reaparecido en el Factor-X de Peter David tras su violenta explosión al final de Inferno). Mientras todo esto ocurría en Nueva York, los chicos de X-Force, de quien Cable se había separado tras la explosión de su base de las Montañas Adirondack en manos de Masacre (sí, el Mercenario Bocazas hizo su primera aparición en X-Force y como villano) y el enemigo de Cable, Mister Tolliver, tenían que ver por televisión desde Arizona como su maestro intentaba asesinar a Xavier. A pesar de su “cambio”, X-Force aún tenía dentro mucho de los Nuevos Mutantes, y más desde que tras la marcha de Cable, Rictor y Mancha Solar volvieran al grupo. Con Bala de Cañón convertido en su nuevo líder, X-Force decide acudir a Central Park para buscar rastros de Cable, mientras el equipo oficial del gobierno tomaba cartas en el asunto. Y es que durante La Canción del Verdugo, en ausencia de Xavier y Scott, Valerie Cooper se convertiría en el personaje que coordinaría y aglutinaría todos los equipos X, y Kaos en su líder de campo (compartiendo puesto con Tormenta, pero bastante por encima de ella a nivel argumental).



                Feroz, Estrella Rota, Rictor y Bala de Cañón llegarían a Central Park… para encontrarse con que Loba Venenosa y Fortachón estaban allí. Con los chicos de Cable convertidos en objetivo de los grupos X, el enfrentamiento era inevitable, y la llegada del resto de Factor-X hará que X-Force tenga que retirarse aunque por supuesto, la Patrulla y Factor no se darían por satisfechos… y menos tras descubrir que Cable había disparado al Profesor no con una bala normal, sino con una babosa tecnorgánica desarrollada a través de la tecnología de Apocalipsis que se alimentaba del propio Profesor (vale, aquí quiero dejar ver que este fue uno de los puntos débiles de La Canción. Si a Xavier le hubieran disparado con una bala normal… pues hubiera estado simplemente muerto). El Profesor es trasladado a la Mansión, convertida en centro de operaciones desde la que Val Cooper organiza a los grupos-X en dos objetivos. El Equipo Oro, más la Bestia y Mercurio, investigarían los refugios del difunto Apocalipsis para averiguar el origen de esa tecnología y encontrar a Scott y Jean. El Equipo Azul y Factor-X buscarían a X-Force para tratar de llegar a Cable a través de ellos. Y mientras, Bishop y Júbilo permanecerían en la Mansión, protegiendo a Xavier.
                Y mientras Apocalipsis es despertado en Egipto por sus Jinetes Oscuros, aún a medio recuperar después de su enfrentamiento y supuesta muerte en manos de Factor-X en la Luna, Siniestro, en un nuevo giro argumental, entrega a Scott y Jean ni más ni menos que a Brazos y a Segador, miembros del Frente de Liberación Mutante, con lo que una nueva figura aparece en la trama. Dyscordia, líder del FLM y doble idéntico de Cable. A cambio de los miembros fundadores de la Patrulla-X, Siniestro recibe un pago en material genético que tendrá gran importancia más adelante. Pero las manipulaciones de Siniestro no acaban aquí, pues pronto se presentará en la Mansión, enfrentándose directamente a Val Cooper, Stevie Hunter (que pasaba por allí), Júbilo, y sobre todo a Bishop, aunque a su retorcida manera, lo que hace es dirigir a los grupos-X hacia el verdadero enemigo: por supuesto, Dyscordia. En esos momentos, Cable regresa a su estación orbital, Graymalkin, y descubre que al parecer él mismo ha atacado a Xavier… algo que obviamente no ha hecho. Todo señala a Dyscordia, pero esa información parece llegar demasiado tarde para X-Force, cuyo transporte se ha estrellado entre Nuevo Méjico y Tejas, y que tiene que volver a enfrentarse a la Patrulla-X y Factor-X. A pesar de presentar una batalla digna, el equipo liderado por Kaos y Lobezno consigue atrapar a todos los miembros de X-Force. Mientras, el equipo de Tormenta descubre que Siniestro se encontraba tras el secuestro de Scott y Jean, derrotando a los Jinetes de Apocalipsis, pero decididos a seguir la pista de este… Mientras los propios Scott y Jean son finalmente entregados a Dyscordia, que tiene preparadas para ellos una serie de extrañas torturas en las que ambos son tratados como niños. Como niños abandonados.



                El Equipo Oro encuentra finalmente a Apocalipsis, que a pesar de estar débil, los vence sin demasiadas dificultades, continuando su búsqueda de quien está usurpando su nombre y su poder. Kaos y Gambito llegan a un acuerdo con Bala de Cañón, que se une a ellos en la búsqueda del FLM a cambio de la libertad de sus compañeros de X-Force, que quedan recluidos en la Sala de Peligro. Y mientras en la Mansión Val trata de seguir coordinando los equipos X, Lobezno y Bishop acuden por su cuenta al Departamento K canadiense, con quien Cable había tenido sus más y sus menos… para encontrarse allí precisamente con Cable, que busca información sobre Dyscordia. Por supuesto, Bishop y Lobezno se enfrentan a Cable antes de que este pueda convencerles de que no ha tenido nada que ver con el atentado contra Xavier, aunque finalmente deciden trabajar juntos; mientras un equipo conjunto de X-Men, Factor-X y Bala de Cañón y Bum-Bum se enfrentan finalmente al FLM, desmantelándolo y atrapando a sus miembros, pero sin encontrar rastro de Dyscordia. Sin embargo, los héroes no salen ilesos del enfrentamiento. Desliza (que junto a su compañero X-Terminador, Rusty Collins, había sido abducida por el FLM) rompe la mandíbula a Bum-Bum, Mercurio y Gambito resultan heridos, y Pícara queda ciega tras el combate. Cable lleva a Lobezno y Bishop a Graymalkin, donde comienzan a rastrear a Dyscordia, y mientras, este aparece en el refugio egipcio de Apocalipsis, derrotándole y obligándole a huir tras reconocer que vienen de un futuro común, y haciéndose así Dyscordia con el control los Jinetes Oscuros de Apocalipsis. Apocalipsis consigue aparecer ante los Hombres-X, prometiéndoles ayuda para salvar a Xavier a cambio de que le ayuden a acabar con Dyscordia, y mientras, en el refugio de este, Scott y Jean consiguen finalmente escapar… aunque para su desgracia, todo parece ser una prueba más de su demente captor, que intenta hacer que maten un bebé para salvarse, para conseguir la libertad y detenerle. Un sacrificio que Dyscordia les acusa repetidas veces de haber hecho ya.
                Mientras en la Mansión, la Bestia y Moira McTaggert tratan de salvar a Xavier, con poco éxito, en Graymalkin, Lobezno, Bishop y Cable descubren que Dyscordia está utilizando la vieja base lunar de Apocalipsis, conocimiento que podría haber sido útil a Scott y Jean, que consiguen salir al exterior, para encontrarse con el vacío, lo que permite que Dyscordia vuelva a capturarlos, aunque Jean consigue enviar un breve grito psíquico que solo capta Lobezno. Este consigue convencer a los equipos de la Mansión de que deben acudir a la Luna, y Tormenta organiza un grupo formado por ella misma, Kaos, Mariposa Mental, Arcángel, el Hombre de Hielo, Polaris y Bala de Cañón para acudir en rescate de Cíclope y Jean. Junto a ellos acudirá a Apocalipsis… que antes, purgará el Virus Tecnorgánico del cuerpo de Xavier, que se recupera a tiempo de explicar que durante su coma ha visto que Cable, Dyscordia, Cíclope y Jean están unidos por la sangre. La verdadera identidad de Cable/Dyscordia comienza a revelarse a pasos agigantados. Bishop, Lobezno y Cable llegarán a la base lunar de Apocalipsis antes que el resto de los Hombres-X y Apocalipsis, enfrentándose a los hombres de Dyscordia y a los Jinetes Oscuros, y contando pronto con la ayuda del equipo de Kaos. Apocalipsis se enfrentará en persona a sus Jinetes Oscuros, pero serán Kaos, Polaris, Cable y Bala de Cañón quienes encuentren a Dyscordia, que mantiene prisioneros a Cíclope y Jean Grey.



                Sería en este encuentro final donde se revelaría todo. Dyscordia venía del futuro, al igual que Cable, del mismo futuro al que Cíclope y Jean habían enviado, en una de las últimas sagas del antiguo Factor-X, al hijo de Scott y Madelyne Pryor, entregado a las Askani para evitar que muriera víctima del virus tecnorgánico de Apocalipsis. Dyscordia no era otro que Nathan Christopher Summers, y Cable, su clon defectuoso, realizado por las Askani. Y Dyscordia había vuelto para vengarse de sus padres por abandonarle, de Apocalipsis por convertirle en un monstruo, y del mundo entero por… por lo que fuera, porque estaba completamente loco. En medio de una especie de tormenta temporal provocada por Dyscordia, este y Cable tuvieron su último enfrentamiento, consiguiendo Cable liberar a Jean y Scott, y siendo ambos arrojados a la corriente temporal, acabando así con la amenaza de Dyscordia… al menos de momento. Porque en el epílogo, veríamos como uno de los científicos de Siniestro abría el material genético entregado por Dyscordia al principio de la saga a Siniestro como pago por Jean y Scott, y caería muerto. Así comenzaba el Legado de Dyscordia.
                Muchos han dicho que La Canción del Verdugo fue a la figura de Cable lo que Inferno había sido a la de Jean Grey, una forma de revitalizar el personaje, aclarar su situación, y en el caso de Cable, darle una colección propia, en la que viviríamos cómo Dyscordia se apoderaba de su mente, como Cable conseguía retenerle, y como finalmente se aclararía que Cable era el Nathan Cristopher Summers origina y Dyscordia el clon (algo obvio, por otro lado, ya que es Cable quien está infectado de siempre por el Virus Tecnorgánico). No deja de ser curioso además que fuera Cable precisamente el personaje a tratar en la saga, ya que había sido el origen de la fricción entre Liefeld y Marvel, ya que el dibujante reclamaba derechos sobre el personaje que había creado. Con La Canción del Verdugo, ajena por completo a Liefeld, Marvel ponía las cartas sobre la mesa e incluía a Cable en su continuo histórico.
                Además, como he dicho antes, presentaba a una serie de nuevos dibujantes que se harían cargo de las colecciones en ausencia de sus grandes nombres, y el espaldarazo definitivo para los guionistas. En Patrulla-X, Brandon Petersen tomaba el relevo de Whilce Portaccio, y creedme, para mí supuso un alivio incluso entonces. Petersen, aunque probablemente menos innovador que Portaccio, era dueño de un dibujo claro y nítido, aunque quizá algo estático. En Factor-X, y procedente de Namor, un jovencísimo Jae Lee llegaba para hacer los tres números correspondientes a la Canción del Verdugo, y lo haría con un estilo completamente personal, oscurantista y lleno de sombras que le convertiría en uno de mis dibujantes favoritos, y debo decir que su estilo ha mejorado aún más en los últimos años, donde ha disfrutado de encargos como El Pistolero, con guiones de su compañero de aquella época, Peter David. Andy Kubert llegaría a las páginas de X-Men para tratar de hacer olvidar a los lectores a Jim Lee, y la verdad es que creo que lo consiguió. O lo hubiera conseguido si Lee no fuera casi una leyenda viva. El mejor de los hermanos Kubert abriría una época ten emblemática para los mutantes como habían sido la del propio Lee, la de Paul Smith o la de Silvestri, con unos personajes perfectamente reconocibles y un trazo totalmente personal. Y finalmente, aunque había aterrizado el mes anterior al inicio de La Canción del Verdugo en X-Force, Greg Capullo tendría su bautismo de fuego en esta saga, con un estilo completamente diferente al de Liefeld, un trazo suave y casi preciosista que, junto a los guiones de Nicieza, convirtió X-Force en la que fuera probablemente mi serie favorita de la época.
                Y es que con grandes nombres o sin ellos, los mutantes continuaban adelante. Y como siempre, mutando.