No es la crónica de un mundo... es la historia de muchos.

martes, 2 de octubre de 2012

CORAZÓN DE TINTA


                Con El Primer Hombre de Roma terminado y antes de lanzarme a La Corona de Hierba, decidí hacer una pausa y rebuscar entre mi amplia biblioteca física y virtual algo que leer entre libro y libro de Roma (ya sabéis, normalmente alterno lecturas para no agobiarme), me encontré con Corazón de Tinta, de Cornelia Funke Hace mucho que los trailers de esta película me llamaron la atención, y aunque nunca terminé viendo la película, decidí aprovechar para leer el libro… que oye, normalmente los libros siempre son mejores que las pelis.




                Salvo Congo. El libro es tan malo que la peli parece hasta buena.


                En fin, a lo que iba. Corazón de Tinta, de la escritora alemana Cornelia Funke. Podríamos considerar Corazón de Tinta como una novela juvenil, pero la verdad es que acepta bastante bien a todo tipo de lectores, y es especialmente apropiada para bibliófilos. Una novela que habla sobre libros… el concepto en sí ya es genial. En Corazón de Tinta encontramos una historia sencilla, de buenos y malos, aunque con algunos personajes que se mueven holgadamente en el espacio intermedio de los grises y que son los que realmente dan color al libro. Y quizá ahí radica la parte más “infantil” del libro, salvo una excepción, los buenos son muy buenos y los malos, increíblemente malos (aunque malos de los que al lado de Cersei Lannister parecen hermanitas de la caridad, todo sea dicho).
                En Corazón de Tinta, Cornelia Funke nos cuenta la historia de Meggie Folchart, una niña de unos doce años que ha heredado la fascinación de su padre, Mo, por los libros. Mo (Mortimer) Folchart es un reconocido encuadernador y un apasionado lector que ha inculcado en su hija el amor que él mismo siente por la lectura. Su vida tranquila se ve alterada cuando una enigmática figura, a la que Mo llama “Dedo Polvoriento”, aparece en su casa, advirtiéndole de que un malvado, llamado “Capricornio”, anda buscando a Mo para conseguir un libro que él guarda, y es precisamente el que da nombre a esta obra, Corazón de Tinta. A partir de ahí, comienza la carrera de Mo y Meggie para huir de Capricornio y sus malvados secuaces, mientras tratan de mantener a salvo Corazón de Tinta y todo lo que este libro contiene, y descubriéndose así el gran secreto de Mo, su capacidad de extraer personajes u objetos de los libros al leer en voz alta.
                Como veis, el argumento de Corazón de Tinta es sencillo. Personajes como Meggie, Mo, la bibliófila Elinor o el escritor Fenoglio son absolutamente buenos, mientras que Capricornio, y sus secuaces con nombres tan pintorescos como Basta, Nariz Chata o la Urraca, son increíblemente malos así, de base. Más interesante resulta sin embargo Dedo Polvoriento, que se mueve entre los dos puntos, siguiendo más sus propios objetivos que una moral tan básica, lo que le hace probablemente más llamativo. Y sin embargo, pese a todo lo que pudieran parecer carencias (simplicidad de historia y diseño de personajes) se convierte en algo secundario, al estar salvado y más que cubierto por el cuidado con el que Cornelia Funke narra su historia, su cuento, perfectamente detallado, cuidado al milímetro, y con unas citas a principio de capítulo que son una auténtica delicia bibliográfica.

                En fin, una lectura más que entretenida, ya os contaré qué tal la segunda parte…

1 comentario:

Yota dijo...


Suena muy bien, me la he apuntado.

Muchas gracias!