No es la crónica de un mundo... es la historia de muchos.

jueves, 14 de junio de 2012

MIEDO ENCARNADO


                Este mes ha traído el final de dos de las grandes historias que Marvel estaba desarrollando durante los últimos tiempos. Miedo Encarnado, de la que hablamos hoy es una de ellas, y La Cruzada de los Niños, de la que hablaremos la semana que viene. De momento hoy, nos centramos en la lucha contra la Serpiente y el propio miedo.



                Miedo Encarnado, la gran saga de este año que ha ocupado una colección de ocho números y una veintena de crossovers, creció de la imaginación de Matt Fraction para un proyecto mucho más pequeño de lo que ha sido realmente, un crossover entre Thor y Capitán América. El proyecto creció, y de pronto Fraction se encontró dirigiendo un macroevento en la línea de Invasión Secreta y Civil War, envolviendo prácticamente a todo el Universo Marvel. Y quizá la historia hubiera sido mejor si hubiera quedado cerrada a las colecciones que Fraction pretendía en principio, pues aunque se ha abierto y se ha hecho mucho más grande en continente, no ha ocurrido lo mismo con el contenido. Y es que la lucha con la Serpiente, a pesar de algunos momentos muy interesantes y de un trasfondo muy currado… no daba para todo lo que se ha montado a su alrededor.



                Fraction hiló muy bien el arranque de la saga, la relación precisamente entre Thor y el Capitán América, recurriendo a la histórica fascinación de los nazis por las cuestiones sobrenaturales. ¿Y qué hay más sobrenatural y más germano que los propios dioses asgardianos? Así descubrimos que la Hermandad Thule (una sociedad mística real) había hecho un descubrimiento que podría haber supuesto la victoria del III Reich de haberlo podido aprovechar. Cráneo Rojo no pudo… pero su hija, Pecado, sí consigue despertar la fuerza que duerme tras el descubrimiento hecho por los Thule, y que no es otro que La Serpiente, un hipotético hermano de Odín, señor del Miedo. Y para infundir el miedo, ¿qué mejor modo de hacerlo que con la destrucción indiscriminada? Eso es lo que Fraction debe pensar y lo que Pecado (convertida en encarnación de la diosa Skadi, realmente una diosa de la caza entre los vikingos) y la Serpiente llevan a cabo, arrojando sobre la Tierra varios martillos que convierten a diferentes personajes cuyo nexo en común es la fuerza bruta en “Los Dignos”, portadores de espíritus de la destrucción que pulularán entre la serie principal y los crossover. Y además de liberar a los Dignos, Pecado lanza un ataque con toda su tecnología sobre Washington. Grupos neonazis promueven la violencia por todo el mundo… y todos quedan atrapados en el Miedo, mientras los Asgardianos se preparan para lanzar un ataque contra la Serpiente que probablemente acabe también con Midgard en el proceso.



                Esto es, básicamente, el argumento de Miedo Encarnado, y como veis, no hay mucho más que ostias detrás, cada vez más grandes y más fuertes. Por supuesto, como no podía ser menos, hay dos bajas importantes, una en el número tres y otra en el de este mes, de las que de momento no voy a hablar por si alguien no se lo ha leído aún. La una me parece un acto de cobardía en una trama que hasta ahora me había parecido de lo más valiente, y la otra… en fin, aún no me la creo, a ver que pasa este mes con la cole del personaje y que veo allí, que todavía no la he leído.
                Sobre el dibuje de Immonen, realmente no tengo nada que objetar, me parece un dibujante apropiado, que ha cumplido sus plazos y con la espectacularidad adecuada, aunque quizá haya flojeado precisamente en este último número. Pero sin duda, y esto no es un problema de Fraction ni de Immonen, Miedo Encarnado es, en palabras de Bilbo Bolsón, “muy poca mantequilla extendida sobre demasiado pan”.
                Y la historia, se queda corta. 

3 comentarios:

Natán dijo...

Vamos con el recurso facil y tiremos del manual de guionista de medio pelo: para dar transcendecia al megaevento insustancial de turno matamos a algún personaje y así parece que han pasado cosas importantes. Sirve un personaje más o menos conocdio o, en su defecto, dos o tres personajillos olvidados.

El día que aparezca un guionista y plantee un crossover en el que no muera nadie igual hasta me sorprende.

Y para terminar con mi pataleta:

Fraction = Caca


P.D: Ya puedo comentar blogs desde el trabajo de nuevo!! XD

Tomás Sendarrubias dijo...

Salvo en el odio a Fraction (que a mi no me disgusta), estoy más o menos de acuerdo, Natán, la historia ya he dicho que se me queda muy floja y muy básica.

Me alegro de volver a tenerte por aquí!!

Yota dijo...

Truño de los gordos como he posteado hoy en mi blog.

Saludos.