No es la crónica de un mundo... es la historia de muchos.

viernes, 22 de enero de 2016

LA CHICA DANESA

La verdad es que, salvo escasas excepciones, cuando voy al cine voy a ver pelis que se supone que van a ser un gran espectáculo en pantalla grande, y además, de géneros muy concretos: aventuras (o superhéroes, por ajustar más), y terror, y sólo de vez en cuando, alguna pincelada de otra cosa, que normalmente elige Marco. 



Más o menos ese ha sido el caso de La Chica Danesa. No hay ni superhéroes, ni aventuras ni terror, pero lo cierto es que cuando la vi anunciada en la televisión, algo me llamó la atención; y a él le pasó lo mismo. Así que finalmente, ayer fuimos a verla. Y que gran acierto, hasta el punto de que tengo la sensación de que esta película ha redefinido mi relación con el cine, ahora mismo tengo muchas más ganas de ver películas mucho más variadas que ayer cuando me levanté por la mañana. 

Sin contar nada que no se haya visto en los anuncios de la peli. La Chica Danesa cuenta la historia de Einar Weginer y su esposa, Gerda. Ambos eran pintores en la Dinamarca de los años 20, él un prometedor paisajista y ella una retratrista un tanto frustrada, que encuentra la inspiración y el punto de diferencia frente a otros pintores cuando comienza a pintar a su esposo vestido de mujer. Lo que comienza como un juego se complica cuando Einar descubre que su verdadero yo es precisamente esa mujer a la que su esposa pinta, y a la que comienzan a llamar Lilly. Con este punto de arranque, La Chica Danesa nos cuenta la historia de amor más conmovedora, impactante y bien planteada que he visto probablemente nunca. 

La Chica Danesa es una película completamente redonda, perfecta desde el principio hasta el fin y en todos sus aspectos: la actuación de Eddie Redmayne (Einar) y Alicia Vikander (Gerda) es absolutamente impecable y emotiva, los diálogos son absolutamente envolventes, la música, los paisajes, la fotografía, el vestruario... Cada una de las facetas de esta película es perfecta, equilibrada, no sobra ni falta nada. Ni una sombra, ni una coma, ni una pausa...

Sin duda, La Chica Danesa es una película de obligado visionado, de las que no se pueden dejar pasar sin ir a verla. 

Absolutamente maravillosa.