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domingo, 28 de febrero de 2016

RAVENLOFT: LA RUPTURA DE LA URDIMBRE (III)

Con Ailyn, Bastian y Clavis anulados por el portal a la Oscuridad, Balduin, Ronna y Berenice tenían por delante la difícil tarea de hacer frente a Lady Arzhas y sus guardias sombríos. Sin embargo, sacando fuerzas de flaqueza, Berenice y Ronna consiguieron acabar con Lady Arzhas antes de la que sacerdotisa de Shar pudiera reaccionar. Balduin sanó a Clavis, y este recuperó al resto del equipo, que saquearon a los guardias y a Lady Arzhas para equiparse un poco mejor, antes de continuar en su búsqueda de la salida de aquel lugar y de recuperar sus pertenencias. Tras descubrir una sala de torturas y las habitaciones de la propia Lady Arzhas, continuaron adelante, cruzando con una galería dominada por las imágenes sin rasgos de Shar, hasta que finalmente, accedieron a la galería principal, de la catacumba, dominada por una estatua de Mystra.



Mientras examinaban la imagen, fueron emboscados por una pareja de guardias sombríos y dos elementales de Tierra, dominados por el Tejestrellas Fembrys, que se había atrincherado en aquella sala. Los hechizos de oscuridad del falso sacerdote de Mystra mantuvieron a los aventureros luchando en la Penumbra, y sufriendo bruscos ataques, especialmente dañinos en el caso de los grandes Elementales de Tierra; pero Clavis y Berenice decidieron atacar directamente al sacerdote mientras resistían el resto de los ataques. Después de que las flechas de Berenice acabaran con el Tejestrellas, consiguieron subir al nivel del templo, accediendo a la sala donde los falsos sacerdotes impartían la Sagrada Confianza de Mystra. Consiguieron allí la Gnosis Estrellada, pero fueron emboscados por el hechicer Kevrin y el sacerdote Shan Zhar, que se convirtieron en la última barrera de los aventureros en el templo, los últimos miembros del círculo interior del adoradores de Shar. Tras acabar con ellos, estaban a punto de acceder a las habitaciones cuando un escuadrón de Dragones Púrpuras irrumpió en la galería, deteniéndoles. Al parecer, habían recibido algún aviso de disturbios en el Templo,y acusaron a los aventureros de todo aquello, pero Clavis consiguió explicarles  parte de lo que había ocurrido, ganándose el beneficio de la duda, y consiguiendo que fueran trasladados al templo de Chauntea, donde la suma sacerdotisa de la diosa se encargó de su custodia, aunque más bien de forma laxa. Finalmente, los Dragones Púrpura encontraron en el Templo las evidencias del culto a Shar, de modo que los aventureros fueron exonerados de toda culpa, y se les agradeció sus acciones. 

Sin poder descansar más que algunas horas, y tras analizar el mapa y la carta que Berenice había encontrado en las catacumbas, decidieron seguir la ruta marcada en él, en busca de un lugar enclavado en los pantanos cercanos a Whelun, un sitio llamado Refugio Perdido, al que los fieles de Shar parecían estar enviando a sus prisioneros...