No es la crónica de un mundo... es la historia de muchos.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

MALÚ: DICEN POR AHÍ

Bueno, no tengo costumbre de repetir artistas con tan poco margen de tiempo, pero claro, es que en los Miércoles Musicales... ¡hoy me voy a ver a Malú! Sí, esta noche da un concierto en Fuenlabrada, y si nada se tuerce, estaré en el concierto, con mis amigos Dani y Raquel. Así que nada, hoy volvemos a Malú en el Iconocronos, aunque esta vez se trata de una de sus canciones "menos conocidas". Es decir, no ha sido single ni nada por el estilo, y de hecho, no hay vídeo como tal, lo que os dejo es el trabajo a base de fotos que alguien ha dejado en Youtube. Pero bueno, es una de las canciones con más fondo que le he escuchado a Malú, y que a día de hoy.... creo que todos deberíamos escuchar (no oír, escuchar), y aplicarnos el cuento. Además, tiene una gran frase, que creo que es de lo más motivador que he escuchado en mis treinta y tres años de vida. "Y aguantaré lo que me echen, pues así llegué a nacer".

Espero que la disfrutéis tanto como yo.

martes, 13 de septiembre de 2011

JLA: EL DÍA MÁS BRILLANTE

Como ya viene siendo habitual y como ya hemos comentado alguna vez en el Iconocronos, los crossovers que las grandes editoriales de comics nos traen últimamente vienen repitiendo un mismo esquema, tanto en Marvel como en DC: una serie principal donde se desarrolla el corpus de la saga, y una serie de tie-in publicados bien como seriales o dentro de las series habituales de la compañía. Es el caso que nos ocupa hoy, JLA (JSA): El Día Más Brillante. Y pongo en paréntesis JSA ya que aquí en España, Planeta ha editado (de forma acertada, todo sea dicho), el crossover entre las dos series y El Día Más Brillante en un solo tomo. Los movimientos editoriales que se estaban realizando alrededor de JSA, con la división del grupo en dos (los All-Stars y la JSA propiamente dicha… que curioso que pasen de tener dos series a quedarse sin ninguna tras Flashpoint) permitieron que Robinson y Bagley, el equipo actual que se encuentra en los guiones de JLA, se hicieran cargo de un par de números de JSA, de modo que, salvo el epílogo, dibujado por el talento patrio Jesús Merino, en sí toda la saga disfruta de uniformidad tanto a nivel de guión como de dibujo.
                Bueno, de momento es todo positivo, ¿no? O sea, quiero decir, con el acierto que está teniendo Planeta últimamente en sus publicaciones, ya que acierten con el formato para una historia es un triunfo. Acertado el continente, pasemos al contenido. Bueno, no. Normalmente, cuando hablo de cómics, tengo una estructura mental fija: hablo primero del guión, y luego del dibujo. Esta vez lo voy a hacer al contrario, ya que creo que el genial Mark Bagley hace un trabajo con tanta calidad como al que nos tiene acostumbrados, dinámico y desplegando una gran habilidad narrativa. Así que, OK también al dibujo de Bagley.
                Bueno, James Robinson es un escritor de solvencia reconocida, como ha demostrado en su trabajo en Superman, el relanzamiento de la JSA junto a David Goyer, los tomos de Vértigo de Brujería (sobre las tres brujas de Sandman) y otros muchos trabajos. Cuando dijeron que, tras su controvertida JLA: Cry for Justice, Robinson se iba a hacer cargo de una JLA totalmente renovada, y cuya alineación de hecho, se está cerrando aún a día de hoy, creo que todos pusimos grandes esperanzas en lo que el inglés podía traernos. Y sin embargo, mi sensación es que no termino de conectar con su JLA. No sé si es por la publicación en tomos de Planeta que hace que pasen meses entre un tomo y otro, o porque no termino de cuajar con el grupo que nos plantea (Batman/Dick Grayson, Donna Troy, Congorila, Mikaal Thomas, Supergirl… y algunos otros que van llegando y que no comento porque se unen en este tomo que hoy comentamos); pero el caso es que no termino de sentirme del todo enganchado a su JLA. Y me ha ocurrido lo mismo con este tomo en el que me escuece un poco más, ya que JSA es, probablemente, mi grupo preferido a día de hoy en el panorama del Universo DC.

                Bueno, ya no es spoiler decir que, tras La Noche Más Oscura, doce personajes resucitaron siguiendo la voluntad de la Entidad, la representación de toda vida. El por qué de esas resurrecciones lo tenemos en algunos casos en la propia El Día Más Brillante, pero en otros, lo vemos en otras colecciones. Y en JLA/JSA: El Día Más Brillante se desarrolla la historia del regreso de Jade, y por qué la Entidad la eligió para devolverle la vida. Todo comienza cuando un enorme meteorito verde llega a la Tierra, y acto seguido, las criaturas mágicas o elementales, se ven afectadas por una especie de locura temporal. El meteorito resulta ser el Corazón Estelar, la fuente del poder de Alan Scott… y en segundo grado, de Jade y Obsidian, y… bueno, una JLA que aún no ha terminado de asentarse y una JLA recién dividida tienen que hacer frente a los desaguisados provocados por el Corazón Estelar. Y durante la contienda, Jade descubre por qué ha resucitado y cuál es su misión.
                A grandes rasgos, este es el argumento de JLA: El Día Más Brillante. Bueno, la idea no es muy compleja, pero no tiene mala pinta, ¿no? Pues lo cierto es que es un poco fiasco. O sea, no es el mejor trabajo de Robinson, pero vamos, ni de lejos. La narración es confusa, el uso de diferentes voces para contar la historia (muchas, muchas voces) provoca cierto caos, y hay algunas elipsis narrativas que me llevaron a pensar que, al igual que pasara con el último tomo de Jaque Mate, habían dispuesto mal el orden de las páginas. Y choca, porque como he dicho antes, Robinson no es un autor que suela cometer estos fallos. Lo que me lleva a preguntarme, ¿se obligó (como se hace muchas veces) al autor a escribir unos números para El Día Más Brillante? ¿Está provocada la falta de calidad de estos números por falta de interés del propio escritor… o es que un día malo lo tiene cualquiera? Por supuesto, desconozco la respuesta. Y sinceramente, tampoco me importa la respuesta, ya que considero que un trabajo se hace bien… o no se hace.

                En fin, que lamentablemente, de nuevo la colección que debería ser el emblema de DC, se convierte en un comic prescindible, muy lejos del must have que debería ser.

lunes, 12 de septiembre de 2011

AJUSTE DE CUENTAS

                Han pasado más de cien años desde que los personajes recuperaran el Incunabulum Kupalam, y sus vidas se han visto sacudidas por numerosos acontecimientos. La Segunda Guerra Civil del Sabbat afectó profundamente a los vampiros de la secta, rehaciendo la Inquisición de y poniendo a una nueva Regente, Melinda Galbraith, al frente de la Espada de Caín. La Primera y la Segunda Guerra Mundial enseñaron el horror al mundo, y la Guerra Fría, el miedo. El Muro de Berlín se alzó y cayó, mientras que en el mundo de los Vástagos, un Telón de Sombras se ha alzado, apartando Rusia del resto del mundo y con el nombre de “Baba-Yaga” susurrado una y otra vez. El despertar de los antiguos parece acercarse…
                Y Etrius bani Tremere, chiquillo del propio Tremere convoca a Mihail Pahlevitch, Anthos y Nehrab a Viena. Corre el año 1998, y cada uno de ellos recibe una carta del líder del consejo Tremere  en la que les solicita que se reúnan con él en Viena, ya que desea que le escolten en una misión de gran importancia, prometiéndoles una recompensa sólo por escucharle, y mayores pagos si aceptaban finalmente colaborar con él. Los Tremere habían enviado sendos aviones privados a Zadar, Los Ángeles y Santo Domingo para recoger a cada uno de los personajes, así que fueron transportados hasta el aeropuerto de Viena, donde fueron recibidos por Johannes, uno de los ghouls de Etrius, y donde se encontraron por primera vez en más de un siglo. Las tensiones entre Nehrab y Anthos hicieron del encuentro algo incómodo, pero acudieron junto a Johannes al Judischem Museum donde al parecer Etrius les esperaba. Una gigantesca tormenta sacudía Viena, tal que hacía que incluso la pesada limusina que llevaba a los personajes se bamboleaba por el fuerte viento en las carreteras encharcadas. Dentro del Museo, Etrius se reunió con ellos, explicándoles que deseaba realizar un viaje a Estados Unidos para reunirse con un alto potentado del Sabbat cuyo nombre aún no podía revelar, en una misión para su clan. Si los personajes aceptaban, tendrían que escoltar a Etrius y mediar en las negociaciones entre el Tremere y dicho potentado del Sabbat. Dejándoles un tiempo para pensar en su respuesta y su precio, Etrius se retiró, sufriendo una sacudida de dolor que le hizo doblarse por la mitad, aunque se recuperó rápidamente. Mihail. Nehrab y Anthos vieron sorprendidos como en ese momento la piel de Etrius oscilaba, ondulaba, como si algo se moviera bajo ella. Finalmente aceptaron el ofrecimiento de Etrius, y acompañaron al Tremere a su refugio, donde se habían dispuesto también habitaciones para ellos.
                Allí, Etrius se retiró a descansar tras realizar un ritual junto a los personajes que les impediría dañarle, y mientras Anthos vagaba por las calles de Viena bajo la tormenta, una doncella llamada Tilda acudía a Mihail para pedir su ayuda. Su “maestro” estaba interesado en conseguir los diarios de Etrius, y quería que Mihail se los entregara, ya que la protección contra ghouls de las habitaciones de Etrius le impedía entrar en ellas. Tilda afirmaba que su “maestro” era el propio Tremere. Mihail, llevado por la curiosidad, entró en las habitaciones de Etrius, encontrándole sumido en un propio letargo, y se llevó el diario. Se reunió con Nehrab y Anthos, y juntos estudiaron el diario de Etrius, antes de decidir si entregárselo a Tilda. En el diario, además de muchas notas sobre taumaturgia o el devenir diario de la capilla de Viena, descubrieron las sospechas de Etrius de que Saulot aún se encontraba dentro de Tremere, luchando por el control de su cuerpo. Además de varias disertaciones sobre la Gehena y el despertar de los Antediluvianos, Etrius admitía que Tremere había “perdido” el combate con Saulot, que ahora se hallaba estacado en el interior de la Capilla Tremere de Viena, mientras que el propio Tremere, habitaba dentro del propio Etrius (lo que explicaba los profundos sueños, las crisis de ausencia y el extraño estado del líder de los Usurpadores).
                Decididos a descubrir qué ocurría, devolvieron los diarios a Etrius antes de que este apreciara su ausencia, y a la noche siguiente, volaron junto al Tremere a Atlanta. Allí, se refugiaron en una pequeña casa de campo, otorgada a Etrius por el Príncipe Benison, y fueron atacados por una manada del Sabbat. Consiguieron rechazar el ataque y evitar que un terceto de Cainitas se llevara el cuerpo durmiente de Etrius, descubriendo Anthos que se trataba de una Manada dirigida por una mujer llamada Fairuza. A la noche siguiente, esta misma Fairuza acudió al refugio, en nombre del delegado del Sabbat, Symeon syn Draconov. Cuando le echaron en cara lo ocurrido, argumentó que la tregua no estaba dispuesta hasta esa noche. Finalmente, y tras comprobar la seguridad del lugar, Symeon hizo su aparición, dispuesto a reunirse con Etrius. El estado del Tremere hizo que Anthos y Nehrab tuvieran que llevar las negociaciones para obtener lo que Etrius quería: una reunión con Goratrix, el líder de la Antitribu Tremere, para negociar la rendición al Sabbat de una facción del clan Tremere, dirigida por él mismo. Symeon aceptó, aunque la reunión debía llevarse a cabo en Ciudad de Méjico, dominio del Sabbat, pese a todos los intentos de Anthos y Nehrab de conseguir un lugar más neutral. Anthos, Nehrab y Mihail se encargarían de la seguridad de Etrius, y tendrían, como él, salvoconducto en Ciudad de Méjico.
                A la noche siguiente, y a través de Houston, volarían a Ciudad de Méjico, donde serían llevados a las ruinas de Templo Mayor, donde Goratrix les esperaba ante el tzompantli, el Muro de las Calaveras. Allí, Goratrix y Etrius se reunieron en privado, aunque Anthos pudo escuchar que Goratrix le exigía a Etrius que abriera su mente para ser escrutado, y este aceptaba… Poco después, un grito les llegaba desde la sala donde se reunían, y tanto los protectores de Goratrix como los de Etrius corrieron hacia allí, para encontrarse a ambos sacudidos por fuertes espasmos y llorando lágrimas de sangre. Goratrix se repuso, ordenando a sus seguidores que dieran paso franco a Etrius, pero exigiendo que los personajes se quedaran para ayudarle. A pesar de las protestas de la manada, finalmente tuvieron que aceptar y los personajes quedaron solos en compañía de Goratrix… que reveló ser realmente Tremere, que había desterrado el alma de Goratrix de su cuerpo, ocupándolo como Saulot había hecho con el suyo. Ahora, tenía un plan en mente: acabar con la Antitribu Tremere.
                El magus solicitó la ayuda de los personajes, que aceptaron, y juntos, se trasladaron el corazón de la Casa Goratrix en Ciudad de Méjico, la Universidad del Tercer Círculo de la Serpiente Dorada, un inmenso refugio subterráneo protegido por fuertes defensas taumatúrgicas y un gigantes cocodrilo albino, pero todas esas defensas fueron desmontadas por Tremere, que inició los preparativos de un gran ritual.
                Dos semanas después, Tremere (haciéndose pasar por Goratrix) convocó a todos los Antitribu, que se reunieron en la gran cámara, pensando que iban a hacer un ritual que les permitiría protegerse de los Antediluvianos…  pero allí, se encontrarían con su destrucción, en un ritual que desarrollarían el propio Tremere y los jugadores, que aniquilarían a todos los Tremere Antitribu (lo que permitiría a Tremere, además, recuperar la Tercera Generación, ya que en el cuerpo de Goratrix, era un Cuarta). Completado el ritual, Tremere permitió a los personajes abandonar Méjico, lo que harían en compañía de Etrius, que les había esperado, dispuesto a afrontar su pago… y habiendo participado en la destrucción de toda una línea de sangre del Sabbat…

viernes, 9 de septiembre de 2011

LA TORRE OSCURA II: LA LLEGADA DE LOS TRES

                Ayer os decía por aquí que ya había terminado con Las Guerras de Dios, y en cuanto acabé, me puse a releer el segundo de los libros de la Torre Oscura de Stephen King, titulado La Llegada de los Tres. Como los viajes al curro dan para mucho, pues nada, en un par o tres de días he tenido tiempo para leérmelo, y aquí os traigo el post. Si alguno se lo ha perdido, por cierto, tenéis el post sobre La Torre Oscura I: El Pistolero hace pocos días.

                La Llegada de los Tres comienza sólo unos pocos minutos después del fin de El Pistolero. Tras haber escuchado las profecías del Hombre de Negro, Roland, el Pistolero, despierta en una playa llena de criaturas monstruosas semejantes a langostas (a las que llaman “langostruosidades”). Las profecías del Hombre de Negro eran claras, si Roland quería llegar a su objetivo, a la Torre Oscura, necesita sus nuevos tres, su nuevo ka-tet. Sabemos que los antiguos compañeros de Roland, Cuthbert y Alain, murieron en algún momento del pasado, mientras el mundo se movía, en una batalla contra los rebeldes de alguien llamado Farson. Y ahora, para seguir adelante, Roland necesita un nuevo ka-tet (algo que podríamos venir a traducir como “Hermanos del Destino”). Los naipes del Hombre de Negro hablaban de tres compañeros para Roland: el Prisionero, la Dama de las Sombras, y la Muerte (pero no para ti, Roland, dice el Hombre de Negro). Y mientras una infección mortal recorre su cuerpo amenazando su misión y su propia vida, Roland debe recorrer la inmensa playa en busca de tres puertas, que aparecen en medio de ningún sitio, y que le llevan a diferentes momentos de la historia de Nueva York… de nuestra Nueva York (o al menos eso parece), donde se encuentran sus compañeros.
                Eddie Dean es el Prisionero, un heroinómano partícipe de un negocio para introducir cocaína en Estados Unidos en 1987, al servicio de un gran narco, el señor Balazar, obsesionado en construir torres con cartas. Con la enfermedad de Roland cada vez más avanzada, vemos en La Llegada de los Tres que es precisamente el personaje de Eddie Dean el que va cobrando mayor protagonismo, mientras asistimos a su lucha contra las autoridades, y contra sus propios demonios, ayudado y ayudando a Roland.
                Odetta Holmes. Detta Walker. Ella es la Dama de las Sombras. La esquizofrénica perfecta. Dos personalidades completamente diferentes, cada una con un juego completo de recuerdos, y sin conciencia ninguna de la existencia de la otra. Su hogar es la Nueva York de finales de los sesenta, en plena lucha por los derechos de los negros. Odetta es amable, educada, una mujer rica y culta, encantadora. Detta es desagradable, violenta, lasciva, grosera, una ladrona y asesina en potencia. Y ambas conviven en un cuerpo tullido, ya que alguien arrojó tiempo atrás a Odetta al metro, que le amputó las piernas. Y desde luego, no está dispuesta a ponerles las cosas fáciles a Roland y a Eddie.
                Jack Mort es… la Muerte (aunque no para Roland, recordemos). Porque Jack Mort realmente es El Que Empuja. Una compleja historia le une a Odetta Holmes/Detta Walker, pero también a Jake, el muchacho que Roland encontró en la Estación de Paso en las páginas de El Pistolero. De la mano de Jack (vestido completamente de negro, ¿una ironía de Marten?), Roland debe hacer frente a nuestro mundo, pero sin apenas pretenderlo provoca una paradoja, ya que evita que Mort arroje ante el coche que le iba a atropellar a Jake, el chico de la Estación de Paso, lo que tendrá repercusiones en el futuro de la saga.
                Y sin embargo, Jack Mort no es el peor enemigo de Roland, pues la serpiente, el auténtico peligro se encuentra entre ellos…
                Que difícil es hablar de estos libros sin hacer spoiler, por Dios.
                En La Llegada de los Tres King repite el estilo que tanto éxito le diera en El Pistolero. Tajante, cortante, sencillo, casi brusco en algunos momentos. Nos revela algunos detalles más de la historia de Roland, los suficientes para que el Pistolero se convierta en un personaje cada vez más interesante, a la vez que dirige los focos hacia los que serán sus compañero, su ka-tet. Sabemos más cosas sobre el pasado del Pistolero, sobre cómo era el mundo antes de moverse, aunque apenas son retazos. La Llegada de los Tres, realmente, supone una introducción, un preludio a lo que va a venir a partir del siguiente tomo, Las Tierras Baldías, donde realmente comienza el viaje de Roland y su ka-tet hacia la Torre Oscura… aunque aún no sabemos cuales son los propósitos que llevan allí al Pistolero…

jueves, 8 de septiembre de 2011

LAS GUERRAS DE DIOS

Pues a lo tonto, se me ha ido casi un mes en la lectura del libro que voy a comentar hoy y que me ha tenido ocupado durante las vacaciones y parte de la reincorporación al trabajo… bueno, con las interrupciones lógicas de algún que otro libro para aligerar (el ya comentado “El Pistolero”, por ejemplo) y los cómics de rigor. Pero finalmente, hace unos días terminé “Las Guerras de Dios”, de Christopher Tyerman, y ha llegado la hora de hacerles su huequito (1800 páginas de nada) en las estanterías del Iconocronos.


                Los que seáis seguidores asiduos del blog, ya habréis vistos varios posts dedicados a ese movimiento característico de la Edad Media que fueron las Cruzadas, y probablemente ya haya comentado en algún momento la fascinación que ejerce sobre mí estas, así como todo lo que las rodeo, y que probablemente la etapa que va desde la fundación del Reino Latino de Jerusalén (1099) hasta la caída del Segundo Reino (1291) sea de los más interesantes de la Historia, probablemente junto con ese gran momento que fue el siglo XVI. Hace ya muchos años (más de los que me gusta asumir), en la facultad, encontré una estupenda crónica de las Cruzadas, una obra que realmente narraba la historia de los Templarios, pero lo hacía a través de una narración completa de las Cruzadas, desde la preparación de la primera de ellas hacia 1097 hasta la ejecución de Jaime de Molay en 1314. Se trataba de Mazmorra, Hoguera y Espada, de John Robinson, libro que por cierto, estoy buscando como un loco para mi biblioteca particular, y no hay manera de encontrar. Cuando en esta pasada Feria del Libro, en la FNAC, encontré Las Guerras de Dios, me dije a mí mismo “Ah, pues tiene buena pinta, quizá con él puedas sustituir a Mazmorra, Hoguera y Espada”.
                Lo cierto es que ni mucho menos. A pesar de que la temática de ambos es la misma, o muy semejante, Mazmorra, Hoguera y Espada es un libro mucho más ameno que Las Guerras de Dios, bastante más denso en su lectura… pero también mucho más completo. La obra de Tyerman, que es la que hoy nos ocupa, es una completísima crónica de todo el movimiento cruzado, desde los orígenes de la Primera Cruzada a los coletazos del movimiento en los siglos XV y XVI. Tyerman se centra principalmente en las Cruzadas que todos conocemos como tales,  es decir, las luchas que tuvieron lugar entre cristianos y musulmanes por el dominio de la estrecha franja costera que llegaría a conocerse como Reino de Jerusalén y que comprendería parte de las actuales Israel, Siria y Líbano y que tendrían siete representaciones principales entre 1097 y 1291, comenzando por la Primera Cruzada organizada convocada por Urbano II y protagonizada por terratenientes franco-normandos que daría lugar al Reino de Jerusalén así como al Principado de Antioquía y los Condados de Edesa y Trípoli; hasta los últimos movimientos dirigidos por Luis IX de Francia (el futuro San Luis) en Egipto y Túnez, anteriores a lo que sería finalmente la caída del Segundo Reino de Jerusalén (centrado en la ciudad de San Juan de Acre) provocada por el advenimiento de los Mamelucos como fuerza principal de Egipto y Oriente Medio. A través de todo este plazo de tiempo, Tyerman nos habla de los fundamentos de cada una de ellas, de su desarrollo y de sus finales, encadenando cada una con su sucesora en el tiempo. Pero además, el autor presta atención e incluye en el movimiento Cruzado dos elementos propios de la Edad Media de los que no se suele hablar cuando se estudia las Cruzadas. El primero, y del que estamos acostumbrados a oír hablar, es la Reconquista de la Península Ibérica. Y el segundo (y para mí mucho más interesante, ya que de la Reconquista he oído hablar más que suficiente en las clases de la Facultad, el Instituto y hasta el Colegio), los movimientos cruzados de la expansión alemana hacia el Este a través de las conquistas de las Órdenes Militares alemanas en Prusia, Estonia, Lituania o Livonia, y que como gran parte de la historia de Europa del Este, para nosotros es terra incógnita, hasta el punto de que, siendo Historiador (y Medievalista), sabía más de estos acontecimientos por el juego de Rol Vampiro: Edad Oscura que por lo que vi de ellas en la Facultad.
                Como he dicho antes, Tyerman hace una crónica contundente de todo el movimiento cruzado, muy interesante si eres, como yo, fanático del tema, pero que requiere de algunos conocimientos previos para, en algunas ocasiones, no volverte loco entre las decenas y decenas de nombres que se van dando lugar a lo largo de toda su narración. Además, adolece de cierta carencia del “otro punto de vista”, es decir, se centra mucho en el origen y desarrollo de las diferentes Cruzadas desde Occidente, pero apenas menciona qué ocurre y como cambia “el otro lado”, los musulmanes: su evolución política, religiosa y cultural, y como se pasó de los dispersos reinos enfrentados entre sí que se encontraron los protagonistas de la Primera Cruzada a la maquinaria de guerra de los Mamelucos Egipcios, y por supuesto, el gran inventor del Imperio Ayubbí, Saladino (aunque esa perspectiva, de forma genial, la ofrece la obra de Amin Maalouf Las Cruzadas Vistas por los Árabes, lectura obligatoria). Además, y esto es un error achacable sólo a la traducción realizada por Crítica, hay diversos nombres que no son siempre traducidos de la misma manera, produciendo cierta confusión si no sabes de quién están hablando (en varios momentos, hay personajes cuyo nombre baila de Amaury a Amalric o Amalarico), e incluso hay algunos errores de traducción (me estaba volviendo loco cuando hacen referencia al Concilio de Viena a principios del siglo XIV, ya que no me sonaba que se hubiera realizado ningún concilio en Viena, y menos en esa época, en la que el Papa comenzaba “la Cautividad de Aviñón”, hasta que me di cuenta de que no se trataba de la capital austriaca, sino de la ciudad francesa de Vienne)
                En general, un libro apropiado para historiadores y/o fanáticos de la historia de las Cruzadas, lleno de datos y de información, pero que llega a espesar demasiado en algunos momentos y que pasa demasiado por encima de otros muchos.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

EVANESCENCE: HELLO

Hace sólo un par de días me di cuenta de algo imperdonable. ¡¡Con todo el tiempo que lleva el blog en marcha y no había dedicado ni un solo post de los Miércoles Musicales a Evanescence!! Y claro, eso era algo que tenía que solucionar de forma inmediata. Así que nada, aquí os dejo con la que probablemente sea mi canción favorita de este grupo: Hello.

Espero que la disfrutéis tanto como yo.



martes, 6 de septiembre de 2011

EL ORIGEN DEL PLANETA DE LOS SIMIOS

Este verano, con los estrenos de las pelis de superhéroes, el tándem entre Spielberg y Abrams y demás, la cartelera parecía estar de lo más interesante. Y otro de los puntos fuertes ha sido, sin duda, el reboot del clásico “El Planeta de los Simios”, que ha llegado a nuestras pantallas como “El Origen del Planeta de los Simios”, aunque hay que reconocer que su título en inglés, Rise of the Apes, mola mucho más que el título traducido.


                Y hay que reconocer que la película, aunque cortita (apenas 97 minutos), mola un huevo.
                James Franco y Andy Serkis ponen las dos “caras” principales a esta producción, aunque en el caso de Serkis se nota poco. Franco, al que ya hemos visto poniendo cara a Harry Osborn en las tres producciones de Spiderman protagonizadas por Toby Maguire, interpreta a Will Rodman, un investigador que descubre el Virus 112, un producto farmacéutico cuyas cepas parecen poder utilizarse para mejorar el cerebro, y que se proyecta pueda servir para paliar enfermedades como el Alhzeimer. Por supuesto, en la empresa farmacéutica, situada en San Francisco, las pruebas se están realizando con chimpancés, pero el comportamiento violento de una de ellas, una hembra, Ojos Claros, hace que se cierre el proyecto. Sin embargo, Will descubre que Ojos Claros sólo estaba protegiendo a su cachorro, al que decide cuidar personalmente, y al que llama César… y que parece haber heredado los efectos del 112. Y aquí es donde entra Andy Serkis, que parece haberse hecho especialista en dar vida a criaturas digitales. Ya le vimos poniendo expresión y movimiento al mismísimo Gollum, ha interpretado al Capitán Haddock en Tintín, y ahora, se convierte en César.
                La evolución del argumento no es precisamente sorprendente. Un incidente con las autoridades envía a César a un centro de internamiento para simios, donde es maltratado por uno de sus guardianes; mientras que por otro lado, la empresa farmacéutica decide reiniciar los estudios con una nueva cepa del 112 más fuerte, la 113… y bueno, hacia donde lleva todo esto lo sabéis, porque seguro que en la cabeza de todos está la imagen de Charlton Heston en El Planeta de los Simios, descubriendo que el extraño planeta en el que se encuentran, dominado por simios humanizados, es la Tierra. Sin embargo, en El Origen del Planeta de los Simios no se trata de sorpresas argumentales, sino de cómo se lleva a cabo la narración de la historia. Y en eso, esta película tiene un diez. Poco a poco, durante la primera hora, la película nos va llevando hacia el punto de no retorno, el detonante que dispara la segunda parte de la película, los últimos treinta minutos… que son realmente alucinantes. Acción desenfrenada, con las imágenes de los simios recorriendo San Francisco (no es spoiler, que han salido en todos los trailers…), el enfrentamiento entre los animales liderados por César y la policía de San Francisco… Te deja sin aliento.


                Por supuesto, El Origen del Planeta de los Simios trata de mantener un cierto fondo… vamos a decir que filosófico y moralista, pero ya hemos visto cosas parecidas tantas veces que no sorprende. ¿Quién es más animal, el hombre o el simio? Seguro que ya conocéis todos la respuesta que da la propia película. Así que lo mejor es no prestarle demasiada atención a este trasfondo pseudoético y quedarse con el verdadero punto fuerte de El Origen…, el hecho de que se trata de una genial película de entretenimiento. También hay que estar un poco atentos, ya que en algunos momentos, encontramos un par de “huevos de Pascua”, pequeños detalles que enlazan esta precuela con la película original, y que ayudan a mantener eso que a los frikis tanto nos gusta y que llamamos “continuidad”.
                Además del genial trabajo de Andy Serkis (las expresiones de César, su movimiento… son auténticamente reveladores), hay que destacar también que James Franco, poco a poco, parece estar haciéndose con un hueco importante en el mundo del cine, y es realmente un actor al que tener en cuenta. Ya le hemos visto encarnando a Harry Osborn, como pareja del activista de los derechos gays Harvey Milk en Milk, ha sido nominado al Óscar por su papel en 127 horas, le tenemos ahora como origen del propio Planeta de los Simios, y próximamente, hará del propio Oz en la producción Oz: El Grande  y Poderoso. Desde el Iconocronos, le auguramos un futuro lleno de grandes éxitos, y esperamos con gran entusiasmo poder ver esa nueva versión de la obra magna de Frank Baum.


                ¡Todos al cine, que esta peli merece la pena!

lunes, 5 de septiembre de 2011

EL DANUBIO BAJO LA LUNA LLENA

Corre el año 1890 cuando Pier Francesco Orsini, Nehrab, Anthos y Luna Rivera recibían noticias del Cardenal Radu Bistri. El Cardenal les informaba de que un infame Ravnos, llamado Vladislav Taltos, había conseguido un libro en el que ellos podían estar interesados: el Incunabulum Kupalam, un viejo texto escrito por una cábala de humanos que parecían adorar al demonio Kupala. Radu les dijo que Taltos, llevado por un viejo impulso de venganza, planeaba sumir Viena en el caos, y había enviado copias de las primeras páginas del libro a los Tremere, la Mano Negra del Sabbat y a Drácula, para luego dirigirse con el libro a Viena. Llevados por la curiosidad sobre los que el Incunabulum Kupalam podría contener, los personajes aceptaron la recomendación de Radu Bistri de dirigirse a Viena y encontrarse allí con un viejo contacto suyo. Viena era una ciudad dominada por la Camarilla, con un Príncipe Toreador que mediaba entre los Ventrue Habsburgo y los Tremere, probablemente la mayor potencia en la ciudad de Viena.
                Acudieron a Viena, en el Café Elan, en la Ringstrasse, se encontraron entre ellos, poniéndose al día de lo que había pasado en aquellos años antes de entrar para encontrarse dentro con una sorpresa: el contacto de Radu Bistri era su antigua enemiga, Nova Arpad, antigua Príncipe de Medias, y actual Primogénita Ventrue de Viena. Nova les condujo a un reservado donde pudieron hablar en privado. Al igual que Radu, Nova consideraba que vampiros tan antiguos como ella misma y los jugadores, tenían que saber ponerse por encima de diferencias de secta y de política. Por eso, aunque eran Sabbat (Anthos estaba deslizándose hacia una independencia no oficial), Radu y ella habían pensado en ellos. Ya se habían interesado anteriormente en Kupala, y habían sobrevivido a varios enfrentamientos con Drácula. Nova les habló de la estructura de la ciudad, de los Vástagos importantes en ella, y de cómo la lucha por el Incunabulum Kupalam entre los Tremere, la Mano Negra y las Hachas de Drácula podría sumir Viena en el caos. Además, les había conseguido cartas manuscritas y selladas por el Príncipe Leopold, que les permitirían una cierta libertad de movimientos en la ciudad a pesar de pertenecer a la Espada de Caín.
                Tras hablar con la Ventrue, los personajes decidieron presentarse ante el Príncipe para agradecerle las cartas, acudiendo a la Ópera Imperial, donde el Príncipe Leopold asistía a una representación operística. Luna Rivera consiguió llevar a sus compañeros hasta el Príncipe, que confirmó su permiso para estar en la ciudad, al tiempo que les aseguraba que debían respetar sus normas y leyes, y no romper la Mascarada en sus dominios. Tras hablar con el Príncipe, los personajes trataron de averiguar quién podía estar al tanto de la llegada de Vladislav Taltos a Viena, por lo que buscaron a León, el Gangrel que custodiaba los jardines del Elíseo. Le encontraron cerca de Schobrunn, y allí el Gangrel les dijo que el Príncipe confiaba demasiado en sus Azote, el Nosferatu Vaclav Pentalegro, lo que hacía que la presencia de vampiros no controlados en Viena estuviera a la orden del día, pues aunque Vaclav era bueno en su trabajo, había demasiados vampiros en Viena. Siguiendo las pistas dadas por León, Luna y Nehrab se dirigieron al Ayuntamiento para hablar con Gustavus, el Chiquillo de Nova Arpad, que al parecer se había enfrentado a un grupo de Ravnos algunos meses atrás, mientras que Pier Francesco y Anthos se dirigían al Prater, donde se encontraban algunos grupos de gitanos. Gustavus se mostró desagradable con los personajes al reconocerles como los “invitados Sabbat” de su Sire, y explicó que unos meses atrás, algunos Ravnos habían intentado establecerse en el Prater, pero que Vaclav había acabado con ellos. Según Gustavus, no había ya Ravnos en Viena… pero sin embargo, Anthos y Pier Francesco no tardaron en dar con un viejo clan rumano, los Torenu, entre cuyos integrantes se encontraba una antigua aliada, Delizbieta. Delizbieta les contó la historia de Vladislav Taltos, criado por su Sire, Vassily Taltos en el odio a todo orden, y en especial a los Príncipes Ventrue, ya que consideraban que habían conspirado contra él y los suyos para evitarles tener su propio dominio en Transilvania. Pero los líderes de la Camarilla estaban equivocados. Según Delizbieta, Vladislav había llegado algunos días atrás a Viena, y una lectura de sus cartas del tarot les indicó que el Ravnos parecía haber caído víctima de sus propias manipulaciones. Anthos se marchó, pero Pier Francesco se quedó ese día con Delizbieta, empujados en parte por el Malkavian, que experimentaba su nueva tendencia a buscar la corrupción de lo que tenía a su alrededor.
                A la noche siguiente, Pier Francesco y Luna buscaron a Vaclav, pero al parecer el Azote había sido asesinado por humanos, que le habían estacado y dejado al sol, según les dijo León. Allí mismo fueron “asaltados” por un mendigo que les dio una dirección, hacia donde se dirigieron, descendiendo a las alcantarillas de Viena. Y en aquel dédalo de arquitectura increíble, se encontraron con el Primogénito Nosferatu, Alexander. El Nosferatu pretendía conseguir de ellos información sobre las defensas del Sabbat en Méjico, pero Pier Francesco lo Dominó, averiguando así que la Mano Negra había encontrado refugio en un cementerio de la ciudad. Mientras, Anthos y Nehrab acudían a la Capilla Tremere de Fortschritt, donde fueron recibidos por la bibliotecaria, la comtesse Augustine d´Erlette. Aunque vigilados, ya que se encontraban en el corazón del clan Tremere, y ellos pertenecían al Sabbat, la comtesse accedió a comentar con ellos las profecías que, según sus estudios, anunciaban que el despertar de Kupala precedía directamente a la Gehena. Por eso los Tremere querían impedir que el Incunabulum Kupalam cayera en manos de Drácula o la Mano Negra. Y mientras regresaban a su refugio, encontraron en el Danubio el cuerpo muerto de Gustavus, que al parecer había sido asesinado por la Mano Negra.
                A la noche siguiente, acudieron al cementerio, donde encontraron a varios Cainitas de la Mano Negra destruidos, mientras eran acechados por un viejo enemigo: Mitru, el antiguo Príncipe de Napoca, convertido en líder de los Hachas de Drácula. Los neonatos a los que estaba Abrazando la Mano Negra se alzaron en frenesí, provocando el Rotcherk de Luna, que salió del campo de Ofuscación de Anthos para ser atacada por los neonatos hambrientos. Mitru, sus Hachas y los neonatos atacaron a los personajes, acabando finalmente con la vida de Luna, mientras Mitru corría hacia la Iglesia de San Esteban, seguido por Pier Francesco, que saltaba de sombra en sombra, mientras Nehrab ayudada por Anthos , se recuperaba de sus heridad. Mitru saltó dentro de la Catedral, pero la Fe Verdadera del lugar hizo arder a una criatura tan inhumana, y salió envuelto en llamas, para caer ante Pier Francesco, que consiguió diablerizar a su antiguo enemigo. Así consiguió además averiguar que el Incunabulum Kupalam estaba dentro de la iglesia, protegido por el Arcanum, que ya había destruido a Vladislav Taltos.
                Pier Francesco dominó a los guardias, y consiguió que le lanzaran el libro, de modo que luego, encubiertos por Anthos, escaparon del lugar, llevándose el libro con ellos. Acordaron que Nehrab lo custodiaría, pero tras separarse, Anthos volvió sobre sus pasos y se hizo con el Libro…

viernes, 2 de septiembre de 2011

FOTOGRAFÍA: CARTAGENA

A principios de Agosto, mi amigo Santi y yo hicimos una breve escapada a Cartagena, por aquello de disfrutar un poco de la playa y del sol. Pero realmente este post (y probablemente en alguno más que venga después con este mismo tema), no tiene como objetivo hablar de Cartagena o contar nuestras vacaciones, sino que se trata de enseñaros algunas de las fotos que, sobre todo Santi, está haciendo, de una forma más… currada, por así decirlo, que las que yo hago con mi simple cámara compacta (aunque hay alguna que me ha quedado muy chula y que también os dejaré por aquí…). Así que nada, hoy, en el Iconocronos, estrenamos una sección nueva: Fotografía.
                ¡Espero que os guste!
Para abrir boca, os dejo una foto que Santi hizo en un parque donde había unos árboles bastante espectaculares. ¿Veis la silueta de una mujer que parece recortarse entre las ramas? Me recordó de inmediato a un poema de Garcilaso de la Vega, que os dejo después de la foto:
mandrágora
A Dafne ya los brazos le crecían
Y en luengos ramos vueltos se mostraban,
En verdes hojas vi que se tornaban
Los cabellos que al oro oscurecían.
De áspera corteza se cubrían
Los tiernos miembros que aún bullendo estaban;
Los blancos pies en tierra se hincaban
Y en torcidas raíces se volvían.
Aquel que fue la causa de tal daño,
A fuerza de llorar, crecer hacía
Este árbol, que con lágrimas regaba.
¡Oh miserable estado, oh mal tamaño,
Que con llorarla crezca cada día
La causa y la razón por que lloraba!

En el puerto de Cartagena encontramos esta inmensa estatua, un homenaje a las víctimas del terrorismo que inspiró al fotógrafo para ponerle como título "La Sombra de Algo que Fue".

la sombra de algo que fué..

Yo soy más prosaico, y del mismo momento, hice la siguiente foto, menos creativa, eso sí. Se llama "El tamaño sí importa :)"

DSCF0013

Una de las fotos que hizo y que más me gustan es la siguiente, una estampa del puerto de Cartagena, con una iluminación bastante chula, especialmente en la montaña y la nube que aparecen al fondo.

estampa portuaria

Y bueno, para acabar este muestrario, una foto que de artístico no tiene demasiado, pero que es ya una tradición de muchos viajes y muchos momentos. Podríamos titularla "Aquí estamos otra vez".

DSCF0024

Bueno, más adelante iré poniendo más fotos, y así le hacemos desde el Iconocronos un poco de publicidad al autor, que está esperando ser descubierto por un famoso fotógrafo de Sri-Lanka para alcanzar la fama y la gloria... :)


P.D: Por supuesto, aunque supongo que esto sobra decirlo, el copyright de las fotos es de Santiago Trigo, y están aquí reproducidas con su permiso explícito...

jueves, 1 de septiembre de 2011

MARVELTOPÍA: DOCE

                Hace ya varios meses que no hablaba sobre Marveltopía, y hoy, en previsión de que pronto estará la actualización de Agosto en la página (ya sabéis, www.marveltopia.com), he decidido hacer un poco de publicidad, y a responder un enigma que pende sobre la página… o a responderlo lo suficiente como para enganchar a algún posible lector. ¿Qué es DOCE?
                Como ya conté en el post de presentación sobre Marveltopía (lo podéis ver en Enero de este mismo año… hace ya un poco), esta página lleva ya más de diez años funcionando, lo que significa que por ahí han pasado algunas docenas de aficionados, lo que ha generado una continuidad que en muchos casos es tan compleja o más que la del Universo Marvel tradicional. Y con los bailes de guionistas, es inevitable que muchos argumentos y tramas se queden abiertos.


                Para celebrar el décimo aniversario de Marveltopia, se decidió organizar un macroevento que implicara a todo el universo marveltópico, las Guerras Infernales. Lo podéis encontrar completo en la sección “Terrortopía” de la página, pero os hago un breve resumen aquí mismo. En los meses anteriores a las Guerras Infernales, se iba viendo que algo estaba pasando en los reinos infernales, dominados por Hellstorm, Belial y Corazón Oscuro. Con el regreso de Mefisto en las páginas de “Motorista Fantasma”, se daba el pistoletazo de salida a las Guerras Infernales: preocupados por el regreso del mayor de los señores demoníacos, se iniciaba una guerra entre los Señores Infernales que se extendía a otros reinos, como la Tierra o el Limbo. Fue un trabajo arduo, pero prácticamente todas las colecciones de Marveltopía que tenían vigencia vivieron su reflejo de las Guerras Infernales. Y además, lo genial era que al final de las Guerras Infernales, Marveltopía quedaba prácticamente sincronizada a la perfección.
                Era el momento de un gran salto. Yo, como uno de los escritores de Marveltopía, soy el primero en admitir que hacerse cargo de algunas colecciones entrañaba una gran dificultad, ya que suponía ponerse al día de una continuidad propia, en muchos casos compleja, y que se podía extender por varias colecciones y sagas. Guerras Infernales sincronizaba todo… y era el momento de dar el Gran Salto Adelante. Tras las Guerras Infernales, todas las colecciones de Marveltopía arrancaban con la etiqueta “Renacimiento: Un Año Después”. Un año en blanco ha transcurrido desde el final de las Guerras Infernales, una tábula rassa sobre la que cualquier aficionado, dentro de los márgenes marcados por el Jefe (Correia) puede trabajar, sin tener que preocuparse por una gran carga o grandes complejidades. Ha pasado un año… puede haber pasado cualquier cosa. Alineaciones, muertes, resurrecciones…

                Pero eso dejaba un hueco. Un fallo en la continuidad, por así decirlo. Había tramas, iniciadas mucho antes de las Guerras Infernales que quedaban colgadas, como por ejemplo, la trama de los Siete Hermanos, que había surgido de las páginas de Generación-X, Silver Surfer y la limited Warlock: Caballos de Troya, y que no había encontrado un final. Y además… Un año en blanco… A todos los aficionados al mundo del cómic os vendrá a la cabeza el término “52”. Cuando planteamos el Renacimiento, yo lo hice. Y mi compañero, Cano, también. Y así surgió DOCE. Obviamente, nosotros no tenemos las posibilidades de publicar una historia semanal, pero sí nos comprometimos en principio a un número de cómic al mes (vale, hemos tenido algunos retrasos, pero eso son cosas de la vida), y vamos ya por el número ocho, que debe estar a punto de salir, si no lo ha hecho ya cuando leáis esto.
                En DOCE, vais a encontrar la resolución a la trama de los Siete Hermanos (emanaciones físicas de las Gemas del Infinito). Vais a encontrar las consecuencias del cambio de la Edad de la Magia provocado por las Guerras Infernales. Vais a ver profundos cambios en Hydra, y una gran guerra que amenaza en el futuro. Vais a ver la resolución de un conflicto a tres bandas que se gesta en el Caribe, con el dominio de Magneto y la Patrulla-X (Neo-Avalon, situado en Marveltopía en la antigua isla de Magneto, aquella que conecta con el reino de Belasco y los N´Garai), el reino de Atlantis (con Namor al frente) y los Inhumanos, ya que Attilan se alza en estos momentos sobre el dominio de los Atlantes, emergido. Y todo ello coordinado por una nueva y manipuladora Madame Hydra, cuya identidad dará mucho de lo que hablar.


                DOCE es además el terreno donde los personajes que habitualmente han sido considerados secundarios adquieren protagonismo. Alistaire Stuart, Nathaniel Richards, Capitana UK, Colleen Wing, el Caballero Luna, Hellstorm, U.S.Agente, la Visión, Jennifer Kale, Lyja y la Antorcha Humana, Carol Danvers, Constrictor, el Hombre Hormiga, Karnak… Son sólo algunos de los personajes que se convierten en protagonistas de DOCE. Y creedme si os digo que se trata de una historia muy completa y para casi todos los gustos: guerras cósmicas, magia, tejemanejes políticos, traiciones, secretos… Todo tiene cabida en DOCE.  Además, para rematar, Correia tuvo la genial idea de que cada una de las portadas de DOCE fuera obra de un dibujante diferente, de modo que hay trabajos para todos los gustos y de todos los estilos, como podéis ver en las que os pongo de muestra.
                Así que nada, frikis del mundo… Renacimiento: Un Año Después es un momento estupendo para unirse a Marveltopía, como lectores o como escritores… Y DOCE, es el preludio perfecto para hacerlo.