No es la crónica de un mundo... es la historia de muchos.

lunes, 5 de mayo de 2014

EL FIN DE LOS DÍAS

Después de terminar de leer Moros y Cristianos, y después de las últimas lecturas, necesitaba algo más "ligerito", y a ser posible que no formara parte de una serie, trilogía, heptalogía, pentalogía, ni nada parecido. Un libro, sin segundas ni terceras partes, sin personajes compartidos... Y echando un ojo por casa, encontré un título que parecía cumplir las condiciones: El Fin de los Días, del escritor inglés Adam Nevill. Se suponía que además era una historia de terror, y llevaba mucho tiempo sin echarle un ojo al género, así que miel sobre hojuelas. 



Así que nada, manos a la obra y aquí, como siempre, os cuento. ¿De qué va El Fin de los Días? El planteamiento inicial promete. Kyle Freeman, un director de documentales agobiado por las deudas, es contactado por un productor interesado en que Kyle, con fama de independiente y que ya ha trabajado sobre elementos sobrenaturales, sea el director de un documental sobre una secta que tuvo cierta importancia en los años setenta, El Templo de los Últimos Días, que pasó por Inglaterra, Francia y Estados Unidos, y cuyo fin, en una mina de cobre abandonada en el desierto, llegó con una especie de suicidio/asesinato en masa. Pero ya ha habido varios trabajos sobre el aspecto criminal de los Últimos Días, la nueva producción debe centrarse en el aspecto más sobrenatural de la secta. Así, tras algunas dudas, Kyle decide aceptar (algo evidente, sino el libro hubiera sido muy corto y muy soso), y comienza a investigar la historia del Templo de los Últimos Días.

Con un presupuesto casi ilimitado, Kyle Freeman comienza a seguir los rastros de la secta, desde la vieja casona donde comenzó en Inglaterra, hasta la mina de cobre abandonada en el desierto de Estados Unidos, pasando por una vieja granja en Normandía. Kyle y su compañero, Dan, comienzan así a entrevistar a los supervivientes, a aquellos que abandonaron la secta antes de su episodio final, y comienzan así a descubrir la historia de un personaje singular, la Hermana Katherine, que se hizo con el control de la secta en Inglaterra, y que la convirtió en su feudo particular, viviendo la vida de una diva mientras sus seguidores prácticamente se morían voluntariamente de hambre. Pero si Kyle tenía dudas sobre el aspecto sobrenatural que pudiera tener la secta, pronto se da cuenta de que la historia de esta está marcada por la aparición de unas extrañas criaturas a las que llaman "Los Viejos Amigos" y que parecen ser capaces de manifestarse a través de las paredes, dejando tras de sí manchas de humedad con formas esqueléticas y un insoportable hedor... y todo se complica cuando el propio Kyle parece ser perseguido también por esos Viejos Amigos.

Con ese planteamiento, Adam Nevill desarrolla una historia que trata de ser claustrofóbica pero que no termina de conseguirlo, que trata de ser trepidante pero que se queda a mitad de camino, y al que al final terminan sobrándole alrededor de cien páginas (más o menos). Aunque los malos molan y dan repelús, la historia se pierde un poco en idas y venidas que no aportan demasiado, y que se podían haber resumido o condensado de otra manera. 

Ahora... alguna idea me ha dado para una partida de Fragmentos... iros preparando, chicos...