No es la crónica de un mundo... es la historia de muchos.

jueves, 1 de mayo de 2014

X-FACTOR DE PETER DAVID

Vaya. Hace poco que hablábamos en el Iconocronos del fin de una serie para mi emblemática, Jóvenes Vengadores, y hoy, tenemos que hacer lo mismo con otra serie vinculada a un autor concreto: X-Factor y Peter David. Dos finales muy cercanos, de dos series muy diferentes, pero que han sido sin duda dos de mis series favoritas en los últimos años. Al contrario que Jóvenes Vengadores de Gillen y McKelvie, el X-Factor de Peter David ya lleva varios años con nosotros. La serie surgiría hace más tiempo del que quiero recordar, enmarcada en Diezmados y las consecuencias de aquel momento en el que Wanda Maximoff decía "No Más Mutantes" y cambiaba la faz del Universo Marvel. En aquel momento, el grandísimo Peter David reconvertía su X-Factor, una serie que iba a ocuparse de investigaciones en el Distrito Mutante de NY, en un grupo de detectives que tendría especial interés en entender qué había ocurrido con los Mutantes. Así, David reunió a un grupo de personajes secundarios libres (Madrox, Loba Venenosa, Fortachón, Ríctor, M y Syrin), alguno de los cuales ya habían formado parte de su primera incursión hace unas dos décadas en Factor-X; y tomó a un personaje creado de soslayo por Bendis en Dinastía de M para convertirlo en uno de los ejes principales de la colección, Layla Miller, la chica que "Sabe Cosas".



Con el paso del tiempo, la serie iría cambiando, siguiendo el ritmo del Universo Marvel. Llegarían nuevos miembros, como Darwin, Longshot y Estrella Rota, Layla y Madrox cambiarían mucho a raíz de Complejo de Mesías, Rahne se marcharía a X-Force y posteriormente volvería para detonar una de las sagas que daría fin a la serie, La Guerra del Infierno en la Tierra...; miembros fundadores como Mercurio, Kaos y Polaris llegarían para volver a marcharse... incluso Larry Stroman, que formara equipo con David en una etapa ya mítica de la serie, pasaría por aquí durante un puñado de números.

Han sido muchos años de X-Factor, y evidentemente, no podemos reflejar aquí todo lo que ha pasado. Pero sí que ha llegado el momento de echar un vistazo hacia atrás y valorar todos esos años. ¿Qué ha aportado X-Factor al mundo del cómic? Desde luego, calidad. La calidad y sabiduría de la que siempre hace gala Peter David, un Peter David tan genial como siempre pero quizá menos discordante, dispuesto a adaptarse a peticiones editoriales y convirtiéndolas en argumentos, motores y mejoras para la serie. Así, hemos visto a X-Factor no solo implicado en el mundo mutante, sino en eventos como la Invasión Secreta, en una de las tramas más interesantes de una saga que no tenía mucho por lo que destacar. David nos ha traído años de entretenimiento, de lecturas amenas, de momentos inolvidables (ese beso entre Ríctor y Estrella Rota después de tantos años...), de ratos de auténtica diversión, o tensión, o incluso drama (ese parto de Syrin...). Nos ha dado cómic en estado puro, y por suerte, aunque la historia de X-Factor ha acabado, tal y como lo conocemos hoy en día, hay un nuevo All New X-Factor en el horizonte, también de mano de David...



Así que, aunque hayamos dado carpetazo a esta historia, que queda para el recuerdo, aún nos queda mucho Peter David y mucho X-Factor por delante.