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jueves, 10 de mayo de 2012

JSA: SUPERCIUDAD


                Con el fin de la línea temporal del Universo DC con Flashpoint, del que ya hemos hablado en el blog, ha llegado el momento de hablar del tomo que pone fin a la que ha sido, junto a Batman, la mejor serie que ha tenido DC entre Crisis Infinita y el actual reboot. Por supuesto, se trata de JSA, que ha llegado a su final con este gran tomo, tanto literal como figuradamente. Y es que Superciudad es un gran tomo que pone fin a una gran etapa.

                Creo que alguna vez ya he comentado que Marc Guggenheim, el guionista de este largo arco argumental, no ha sido generalmente uno de mis guionistas favoritos, aunque mi perspectiva sobre él cambió a raíz del tomo La Caída de los Nuevos Titanes. Y ha mejorado aún más con esta historia. Lo cierto es que la trama original, lo que se dice original, no es, y tiene un regusto más que evidente a Civil War en muchos de sus planteamientos. La historia comienza con un terrorista superpoderoso llamado Guadaña que ataca la ciudad de Monument Point. La JSA (el grupo clásico) acude a la lucha…y el resultado de la derrota de Guadaña es que buena parte de la ciudad es destruida, con un montón de bajas además. Así, Monument Point se convierte en una especia de Stamford de DC, pues enseguida surgen las controversias (alimentadas en parte por el propio gobierno de EE.UU, que como era de esperar, tiene algo que esconder sobre Guadaña y la propia Monument Point) sobre la responsabilidad de los héroes tras las derrotas de los villanos. Incluso habiendo sufrido una baja repentina en manos de Guadaña, la presión social y por supuesto, el espíritu heroico de los miembros de JSA, les lleva a decidir quedarse en Monument Point para ayudar en la reconstrucción de la ciudad, evitar el vandalismo y los saqueos, y demás.


                Pero hay gente a la que la presencia de la JSA en la ciudad no le parece bien, y contratan a un asesino tipo Deathstroke desquiciado, un tal Doctor Caos, al que tiene que enfrentarse la JSA para conseguir sobrevivir a Monument Point y al Doctor Caos. Por supuesto, a lo largo de la trama (que incluye un genial número 50 de la colección), descubrimos qué es lo que esconde Monument Point y por qué no querían superhéroes en la ciudad… Y perdemos a un miembro de la JSA en el “apoteósico” final… lo que pasa que le perdemos para poco tiempo, que ya le hemos visto en el nuDC (ahora he entendido por qué había tanta expectación con su aparición… no sabía que cascaba).

                Vale, ¿por qué las comillas? Porque la verdad es que el final es un poco apresurado, y realmente, muy por debajo del resto de la historia, como podréis ver si le echáis un ojo a este tomo (que mola un huevo, por otro lado). La historia está muy bien, más en sí por el tratamiento que hace de Flash y de Mister Terrific  quizá que por la propia historia, y la verdad es que el dibujo de Scott Kolins refuerza también la propia narración, con ese estilo que le caracteriza y le hace una de las grandes bazas del cómic americano. Como he dicho, la historia tiene un importante regusto a Civil War, pero desde el punto de vista de DC, completamente diferente al de Marvel, claro. Quizá sea esto una de las bazas grandes de la historia, muy entretenida, y más que recomendable. Ahora sí, además de ese final un poco “tristón”… hay algo que me ha parecido horrible del tomo, y es el nuevo diseño que hacen de Alan Scott, el uniforme “batería/pijama” que le ponen en un momento determinado de la historia, que merece palos no, lo siguiente.


                En fin, una lástima que el reboot vaya a poner fin, como he dicho antes, a la que con Batman probablemente sea lo mejor que DC ha dado en los últimos años, y que ha ocupado el lugar que probablemente, de haber tenido mejores historias, le hubiera correspondido a JLA. Un emblema de DC que se ve arrasado por el cambio al nuDC… al menos de momento…