No es la crónica de un mundo... es la historia de muchos.

martes, 28 de enero de 2014

PATRULLA-X: ONSLAUGHT

                Tenía muy, pero que muy muy abandonada mi sección sobre la Patrulla-X y su historia. Y al mismo tiempo, también tenía bloqueada la sección sobre Grandes Eventos del Mundo del Cómic en Nuestroscomics… y mira por donde, después de leer La Guerra del Átomo, he decidido retomar esta sección desde el punto en el que lo dejé, en uno de los momentos más difíciles para el mundo Marvel en general y el de los mutantes en particular. Porque había llegado el momento de Onslaught.




                ¿Quién era Onslaught? El personaje se había dejado caer aquí y allá, al menos nominalmente, y sobre todo en el mundo mutante, donde parecía tener una relación especial con Jean Grey y con Juggernaut. Todo apuntaba a que era un telépata… y así fue, pues finalmente, en los números previos a la saga como tal, descubríamos que Onslaught era… ni más ni menos que Xavier, el propio creador de la Patrulla-X.
                La saga Onslaught venía a cerrar tramas abiertas desde muchos años atrás, cuando Portaccio había traído a Bishop al presente Marvel, y sus tramas sobre el traidor dentro del seno de la Patrulla-X, donde todo parecía apuntar que Gambito sería dicho traidor. Pero además, formaba parte de un proyecto mucho más importante y que se extendería a todo el mundo Marvel. Eran los 90, Image había hecho mucho daño, y las cabezas pensantes de Marvel habían decidido que había que actualizar a sus clásicos, y lo iban a hacer con Rob Liefeld y Jim Lee como estandartes del nuevo mundo Marvel. Heroes Reborn era un hecho, pero Onslaught sería la puerta que llevaría a los héroes a ese nuevo y atroz mundo que nunca debió haber existido. Nunca jamás. De verdad.



                Aunque Onslaught arrancaba en las colecciones mutantes, y sobre todo en Patrulla-X y X-Men, durante varios meses todos los cómics de Marvel aparecieron englobados dentro de una saga, apareciendo como “Fase 1”, “Fase 2” o “Consecuencias”, dependiendo del mes. Y es que después de prácticamente aniquilar a la Patrulla-X (aniquilar sin muertos, ya sabéis), demostrando que el traidor al que tanto temía Bishop era el propio Xavier, o sea, Onslaught; el poderoso villano se hizo fuerte en Central Park, lanzando un terrible pulso magnético sobre la ciudad, secuestrando a Nate Grey y a Franklin Richards para un siniestro plan, y atrayendo la atención de los Vengadores (recién salidos de la Encrucijada no mucho antes) y de los Cuatro Fantásticos.
                Con el avance de la trama, descubríamos que Onslaught era mucho más que una identidad malvada de Xavier, un ser de pura energía mental creado por la fusión de las personalidades de Xavier y Magneto después de que el primero borrara la mente del segundo en el mítico X-Men 25. También descubriríamos un siniestro plan, ya que Onslaught planeaba utilizar a Nate Grey como “mapa” para obtener una réplica de la Era de Apocalipsis en nuestro mundo, dominado por él, y para ello, pensaba utilizar el poder alterador de la realidad de Franklin Richards.



                Y así, con todos los héroes unidos, se llegaba a una última batalla en Central Park en la que ocurría algo insólito. Tras un combate con Hulk, la armadura que contenía a Onslaught se rompía, liberando finalmente el poder psiónico de su interior. Y Thor descubre que puede atacarse a Onslaught “absorbiéndolo”. De modo que todos los héroes presenten se sacrifican para arrebatar a Onslaught su poder. No los mutantes, que se convierten en parias entre los propios héroes, ya que su presencia da poder a Onslaught, pero sí aquellos destinados a formar parte del Heroes Reborn: los Vengadores y los Cuatro Fantásticos, incluyendo a Iron Man y el Capitán América, que tendrían series propias en Reborn.
                Así, como veis, más allá de un evento de narrativa, Onslaught se convirtió en una saga de paso para todos. Los Vengadores y los Cuatro Fantásticos, hacia Reborn. La Patrulla-X hacia un mayor conflicto con la humanidad, Graydon Creed y el que se convertiría en su nueva némesis, Bastión; y para el resto de Marvel… pues para lanzar pruebas nuevas. Unos nuevos héroes de Alquiler con los vengadores que se habían quedado atrás, y lo mejor que le pasó al cómic tras Onslaught: Thunderbolts.

                La parte central de la historia en la Patrulla-X, estaba en manos de los escritores habituales de la saga: Scott Lobdell y Mark Waid, y fue diseñado por Andy Kubert (con un aspecto bastante molón… como es el Kubert que realmente es bueno…) A nivel de lápices, también los habituales. Un Madu que le quitaba toda la credibilidad a lo que dibujaba en Patrulla-X, un Andy Kubert resultón en X-Men, y un especial con los dibujos de Adam Kubert, que no me puede parecer más insulso y sobrevalorado. En fin, una saga que se queda a medio camino entre historia y evento (un poco en el ámbito de lo que le ha pasado a Flashpoint.