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martes, 11 de noviembre de 2014

PECADO ORIGINAL: ¿QUIEN MATÓ AL VIGILANTE?

Aunque Marvel parece decidida a cambiar cosas (quizá demasiadas si los rumores son ciertos), hay algo que no cambia, y se trata de los eventos anuales con los que la editorial traza sus nuevos landscape, o al menos, reúne a sus héroes para combatir esas amenazas o situaciones que les superan como individuos o como grupos, con mejor o peor suerte, y en los últimos tiempos, más con peor que con mejor.





Este año ha sido el turno de Jason Aaron, y se ha mantenido la estructura que estos crossover vienen teniendo desde Dinastía de M, con una serie principal y los crossover diluidos aquí y allá, dependiendo del interés de los diferentes escritores en participar en la trama de una forma o de otra. Como decía, Jason Aaron ha sido el escritor, y ha contado para la serie principal con los dibujos de Mike Deodato, que es sin duda uno de los mejores dibujantes que tiene ahora mismo Marvel en su plantilla, y del que ya digo que no tengo nada que objetar respecto al espectacular trabajo que ha hecho en la serie. Ahora... el tema del guión es otra cosa. Y eso que Jason Aaron nos ha acostumbrado a trabajos bastante razonables y cosas muy interesantes. ¿Qué ha pasado en Pecado Original?

Pues que yo creo que a Jason Aaron se le ha quedado grande. La trama tiene un arranque de novela negra que comienza con el encuentro del cadáver del Vigilante en la Zona Azul de la Luna, sin ojos y con un tiro en la frente. Además de preguntarse quién tiene poder como para matar así al Vigilante, un grupo bastante pintoresco formado por Extraño, Nick Furia, el Soldado de Invierno, Emma Frost, el Hombre Hormiga y el Castigador tratan de averiguar quien es el asesino. La historia lleva a unos personajes bastante peculiares, un grupo formado por el Doctor Midas, un viejo enemigo de Iron Man; su hija Exterminatrix (Oubliette Midas, procedente de las historias de Noh-Varr como Marvel Boy) y el Orbe, un extraño villano con un ojo enorme por cabeza que fue enemigo en sus tiempos del Motorista Fantasma. 



De algún modo, estos villanos tuvieron algo que ver con la muerte del Vigilante, pues el Orbe tiene en su poder uno de los ojos de Uatu, y al utilizarlo, libera los conocimientos del Vigilante, y muchos secretos que este conocía, y que más allá de la trama sobre la muerte del Vigilante que se desarrolla en la serie principal, es lo que provoca los tie-in, cuando muchos de estos misterios son revelados. Por ejemplo, el Capitán América descubre que fue manipulado por los Illuminati; Luke Cage se encuentra con una heroica historia familiar; la Ben Grimm descubre que la Antorcha es culpable de que continúe con su forma pétrea... etc.  Como veis, la idea no es mala, pero es que el desarrollo es extremadamente lento, y aunque Jason Aaron suele ser un escritor bastante ágil, nos encontramos que a lo largo de ocho números de serie, no pasa absolutamente nada. Pero nada de nada. Los héroes se mueven de un lado para otro como pollos sin cabeza, siguiendo al Orbe, siguiendo a Midas, siguiendo a los que siguen a unos y a otros, tratando de descubrir quien les ha reunido (y con tan poca importancia del grupo que podrían haber sido otros completamente distintos), y llevando toda la historia a un número final en el que se supone que se cambia el panorama completo del Universo Marvel a través del cambio de un personaje, Nick Furia, y cambiar también el status quo del Soldado de Invierno. Lo cierto es que al final, la sensación que da la serie es la de que Furia estorbaba, había que dejar sitio al nuevo Furia, el que se parece a Samuel L. Jackson como en la peli. 

Y es que al final, más allá de saber quién ha matado al Vigilante, me da la sensación de que no ha pasado nada, y que da igual. Va a seguir habiendo alguien vigilando desde la Luna, aunque sea diferente, pero no sé hasta que punto va a ser importante, o algo olvidado y olvidable. La verdad es que la historia en sí lo es, muy olvidable, y creo que gran parte del error de Aaron viene de poner en lugares donde es muy difícil entender que sea algo lógico a Nick Furia o Bucky, convertidos en improbables "héroes cósmicos", en un mundo donde hay héroes como Nova, Quasar, o los propios Cuatro Fantásticos. Esto es solo una apreciación personal, pero creo que marca muy mucho el carácter de la historia, y el por qué da la sensación de que todo está fuera de lugar a lo largo de la serie, sin que los personajes terminen de encontrar su sitio. 

En fin... pero como he dicho antes, ¡el dibujo mola!