No es la crónica de un mundo... es la historia de muchos.

viernes, 17 de febrero de 2012

SUPERGOD


                Hace un par de semanas, Rober me dejó el tomo que da nombre a este post, Supergod (o sea, Superdios), obra del normalmente brillante Warren Ellis y del dibujante Garrie Gastonny,  que suele moverse por mundos ajenos a los cómics Marvel o DC, contando con obras como Lady Death en su haber. La verdad es que normalmente afronto el encontrarme con cualquier obra de Ellis con curiosidad y con ganas, porque el autor de Transmetropolitan, The Authority, Planetary, Freak Angels, Next Wave o una de las versiones más interesantes de Thunderbolts (ni más ni menos que aquella en la que Norman Osborn se encuentra al frente del grupo, obvio preludio de lo que vendría a ser el Reinado Oscuro), como poco, tiende a sorprender.

                Y sin embargo, Supergod es una obra claramente pasable. Los temas que Ellis trata no son nuevos, ya los ha tocado antes como trasfondo permanente de muchos de sus trabajos: la relación entre los metahumanos y la divinidad, más allá incluso del género superheroico propiamente dicho. Y aunque ya ha tocado antes el tema, en Supergod se arroja de lleno a él. Con carácter apocalíptico, en Supergod nos encontramos con un mundo en el que los superhumanos han sido creados por los diferentes gobiernos del mundo desde los años cincuenta, con Gran Bretaña iniciando esta “carrera superhumana” enviando para experimentar con ellos a tres investigadores al espacio, en una clara alusión a la historia de los Cuatro Fantásticos. El resultado de la misión de Gran Bretaña (la creación de una entidad cuasi-divina micótica llamada Morrigan Lugus) hace que el resto del mundo se lance a la creación de nuevos superhumanos: Krishna en la India, Malak en Irán, Ras en Etiopía, el estadounidense Johnny Craven, Maitreya en China, Dajjal en el desierto de Iraq (construido por científicos norteamericanos), Perun en Rusia… Pero pronto las creaciones humanas, esos dioses de laboratorio, demuestran estar muy por encima y muy ajenos a sus creadores, buscando sus propios objetivos, y en la mayor parte de las ocasiones, tan extraños a los pensamientos de los humanos, que estos no son más que una molestia o una materia prima con la que trabajar.

                Desde Kingdom Come, todos sabemos que normalmente los enfrentamientos de este tipo suelen acabar con un Apocalipsis global, así que no es de extrañar que toda la trama de Supergod vaya en esa dirección, aunque tampoco es una sorpresa, pues el recurso narrativo que Ellis utiliza es la narración a tiempo pasado por parte de un personaje egoísta, un científico inglés, Simon Luddin, que nos narra la historia desde las ruinas de un Londres apocalíptico. Y la historia transcurre con tanta velocidad que realmente, me parece imposible entender a algunos de los personajes, producto de la Ciencia Ficción más desatada, con poderes sobre la energía, la materia, lo orgánico y los propios enlaces cuánticos de la existencia, e incluyendo el propio tiempo entre sus dominios. De hecho, por ejemplo, el personaje más humano, el de Johnny Craven, apenas está definido, cayendo la mayor parte del peso narrativo sobre una creación totalmente inhumana y mecánica, el todopoderoso e infame Krishna. Quizá sea porque la historia ocurre excesivamente rápido (contada de otra forma, podría haber dado bastante más de sí), pero realmente, se convierte en un resumen con dibujos, una dinámica repetitiva de “y entonces Krishna hizo tal…”, “y luego Dajjal hizo lo otro…”, no rompiéndose  ese recurso en ningún momento.

                En fin, quizá podemos tomar Supergod como un ejercicio de estilo por parte de su creador, ya que realmente, no deja de ser eso: un montón de ideas muy resumidas y convertidas en una trama poco sorprendente.

                Como ya he dicho, pasable.

4 comentarios:

Natán dijo...

Comprar algo de Ellis es una lotería, puede hacerte una genialidad o una mierda muy gorda. Pero por los buenos guiones que nos ha dado yo se lo perdono todo...
A este le echaré un ojo, que me llama la atención...
Has leido algún otro trabajo suyo para Avatar? A mi Black Summer y No hero me molaron.

Tomás Sendarrubias dijo...

Que va, Natán, tío. Como diría alguno, "soy muy del mainstream", realmente solo compro Marvel y DC, y luego leo algunas cosas muy puntuales que me dejan, Muertos Vivientes, Freakin Angels...

Natán dijo...

Por lo viso junto a esta serie formaban una suerte de trilogía superheróica de Ellis en Avatar. Pero leido esto se me han quitado un poco las ganas de comprarla (eso y el precio, que barata no es) supongo que la leeré de gratis ;)

Tomás Sendarrubias dijo...

Juas, los de la editorial van a estar muy contentos conmigo...