No es la crónica de un mundo... es la historia de muchos.

lunes, 16 de julio de 2012

FÁBULAS: HEREDAR EL VIENTO


                Revisando los posts sobre cómics que he escrito en este tiempo para el Iconocronos, ¡me he dado cuenta de que no había ninguno sobre Fábulas! Y bueno, como veis, y aprovechando que este mes ECC nos ha traído tomo de la serie principal (que ya tocaba), ha llegado el momento de ponerle remedio.
                Por si hay alguien por ahí que no lo sepa, y mira que lo dudo, Fábulas es a día de hoy una de las mejores series que se están publicando en el mundo del cómic fuera del mainstream superheróico. Fijaos si será buena que, realmente, es la única colección que yo sigo fuera del ese mundo… Fábulas parte del hecho de que los personajes de los cuentos clásicos existen, y aún más, viven en nuestro mundo, en Nueva York, en un barrio que recibe el nombre de “Villa Fábula”. Además, hay un anexo en el estado de Nueva York, la Granja, donde viven las Fábulas de aspecto no humano que no podrían mezclarse con los simples neoyorquinos. Blancanieves es la teniente de alcalde, el Lobo Feroz el sheriff, Cenicienta la dueña de una tienda de zapatos… Todos ellos llegaron a nuestro mundo tras huir de sus Tierras Natales cuando estas fueron tomadas por una fuerza oscura, el Emperador.



                Bueno, llevamos ya diecisiete tomos de Fábulas en España, recogiendo 113 números USA de la serie, de modo que, de aquel arranque que he comentado, ha evolucionado mucho, y muchas cosas han cambiado, de modo que el que no haya leído Fábulas y tenga la intención de hacerlo, puede (debe) no seguir adelante en este post. ¡¡Gracias!!
                A los demás… tras unos tomos en los que realmente no habíamos visto probablemente el mejor trabajo de Bill Willingham (Mark Buckingham está más allá del bien y del mal y funciona siempre al más alto nivel) parece haber recuperado su mejor hacer en este tomo, Heredar el Viento. Y es que quizá Willingham se desenvuelva mejor en estos entornos, más centrados en los personajes, que en aquellos más épicos, como fueron el enfrentamiento contra Gepetto o contra el Señor Oscuro. Tras la caída de este en el enfrentamiento contra el Viento del Norte, las Fábulas deben hacer frente a su regreso al mundo que habían evacuado, y la familia de Lobo Feroz y Blancanieves, debe tomar parte en la elección de un nuevo Viento del Norte, y debe hacerse lo más rápido posible para evitar la intromisión de los otros grandes vientos. Con todo esto, Willingham vuelve a trabajar superponiendo temas y desarrollando tramas en las que envuelve a sus personajes, dentro de los que no se puede decir quien es protagonista y quien es secundario. Así, a las dos tramas comentadas, se une en Heredar el Viento la historia del viaje revolucionario de Bufkin, el mono guardián de la biblioteca de Villa Fábula, que recorre las tierras de Oz tratando de reunir una oposición a un dictador que se ha proclamado como nuevo Emperador.



                Sin embargo, del contenido de Heredar el Viento, tengo que destacar uno de esos números “fuera de trama” que Willingham y Buckingham se marcan con cierta frecuencia, con el regreso de los exiliados de Villa Fábula a la Granja, dirigidos como siempre por Rosa Roja, que ahora debe conocer a las otras encarnaciones de la Esperanza. No voy a espoilear nada, pero admito que se me han saltado las lágrimas al ver que Willingham ha incorporado al mundo de las Fábulas al personaje protagonista del que probablemente sea el cuento más… cruel de todo el panorama de los cuentos infantiles, y el que siempre me ha apenado más: la Pequeña Cerillera.
                En fin, supongo que no hará falta que diga mucho más, porque los que, como yo, seáis seguidores de Fábulas, ya tendréis el tomo en vuestras manos. ¡Disfrutadlo!