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martes, 17 de julio de 2012

X-MEN: NIMROD, EL VIAJE DE ORORO... Y LA VENGANZA DE LOKI



Como ya vimos en el post anterior, el gran enemigo de la Patrulla-X tras lo sucedido con Loki y Alpha Flight en Canadá sería Nimrod. Claremont tomaría el nombre del gran cazador de la Biblia, el rey que ordenó edificar la Torre de Babel para el modelo más futurista de los Centinelas cazadores de mutantes. Procedente del mismo futuro del que viene Rachel Summers, que acaparará gran parte del protagonismo en esta temporada de los X-Men, Nimrod se presenta ante el gran público en un enfrentamiento "casual" entre la Patrulla-X y Juggernaut en el que Nimrod, considerado casi un superhéroe, interviene enfrentándose a unos y otros. La primera aparición de Nimrod sería breve, siendo derrotado finalmente por Rondador Nocturno, pero esto se trata de sólo una presentación. A Nimrod aún le queda mucha guerra que dar, pero antes, tendremos un cruce en las páginas de la Patrulla-X entre estos y uno de los grupos más curiosos que ha existido en la historia de Marvel, probablemente el más icónico de lo que fueron los 80 en el mundo del cómic, un grupo irrepetible y que no sería viable en ningún otro momento más que en el que existió. Por supuesto, estoy hablando de Power Pack, los cuatro integrantes de la familia Power: Alex, Julie, Jack y Katie (que de vez en cuando contarían con la ayuda de Franklin Richards) que habían obtenido poderes a través de la raza equina extraterrestre de los kymelianos. Junto a Power Pack vuelven unos viejos conocidos de los X-Men, los Morlocks, en la persona de Annalee, una anciana Morlock cuyos hijos han sido asesinados por un atacante desconocido (pero que tendrá gran repercusión más adelante, una de esas tramas dilatadas de Claremont que tanto marcaron su larga etapa en la Patrulla-X). Decidida a recuperar a sus hijos, Annalee secuestra a los Power, y sólo la pequeña Katie, con la ayuda de la Patrulla, podrá poner fin a los tristes planes de la Morlock. A estas aventuras les seguirían otras con el mismo carácter ligero, casi autoconclusivo: la investigación de un atentado contra el Profesor Xavier, un nuevo encuentro de Coloso y Gatasombra con Arcade, y un enfrentamiento entre la Patrulla-X y los antiguos miembros de la Hermandad de Mutantes Diabólicos de Mística, convertidos ahora por arte de la Ley de Registro Mutante y de Valerie Cooper en la Fuerza de la Libertad, con la ironía que supone ver a Mística, Destino, Mole, Pyros, Avalancha y una recién llegada Espiral (que aún tendría mucho que decir en relación a un personaje que pronto se incorporaría a la Patrulla-X, Longshot, la genial creación ochentera de Ann Nocenti y Arthur Adams) ejerciendo de agentes de la ley en el preludio del que será uno de los momentos más importantes de la historia de la Patrulla-X: el Juicio de Magneto. 



Del Juicio de Magneto hablaremos más adelante, porque antes de llegar a él, los X-Men vivirían dos aventuras muy especiales. La primera, protagonizada en solitario por Tormenta, llevaría el nombre de Muerte Viva, y como su homónima anterior, los lápices serían de Barry Windsor-Smith. En ella, Claremont desarrolla el viaje de Tormenta a África, y el enfrentamiento entre ella y unos personajes que tendrán mayor peso en el futuro, Andrea y Andreas von Strucker, conocidos conjuntamente como Fenris, y que más adelante se descubrirá que son los nietos del mítico líder de HYDRA, el barón Wolfgang von Strucker, uno de los archienemigos de Nick Furia y del Capitán América. En Muerte Viva, Claremont y el inspirado Barry Windsor-Smith nos traen una historia que va más allá de los superhéroes clásicos, y nos habla de problemas endémicos en África, en una historia que seria válida, tristemente, de nuevo a día de hoy. El hambre, los cazadores furtivos, los problemas medioambientales... Todo ello se encuentra en esta historia autoconclusiva que forma parte por sí misma de la historia del cómic.



El viaje de Tormenta por África terminaría, la encontraríamos en Los Nuevos Mutantes junto a estos, instalada en la Isla de Kirinos (el refugio egeo clásico de los X-Men, desde los tiempos en los que Jean Grey  convertía esta isla en un lugar de vacaciones oficial para los seguidores de Xavier). Y todos recordaréis que, como comentamos, la final de la saga El Regalo Loki prometía vengarse de los X-Men... Su venganza recaería sobre Nuevos Mutantes y Patrulla-X, con el mismo formado que había tenido la anterior saga, dos especiales, uno de Nuevos Mutantes y otro de Patrulla-X, que reciben el nombre conjunto de Las Guerras Asgardianas. Con Odín "muerto" tras la batalla con Surtur (en el Thor de Walt Simonson), Billy Rayos Beta de viaje espacial y Thor volcado en sus deberes con Midgard, Loki decide utilizar a Tormenta para conseguir el control sobre Asgard. Decidido a convertir a Ororo en una nueva diosa del Trueno, Loki se alía con la Encantadora, que asalta a los Nuevos Mutantes en Kirinos y se los lleva a Asgard, donde un hechizo de Illyana consigue que escapen de la Encantadora, pero dispersándoles por los Reinos Inmortales. Así, Magik quedaría en manos de la Encantadora, convertida en su cazadora y esclava mágica; Mancha Solar se vería envuelto en reyertas de taberna con los propios Aesir; Magma se convertirá en víctima de los trucos de los Elfos; Cifra se convertirá en un esclavo; Karma tendrá que enfrentarse al más duro desierto; Bala de Cañón aparecerá entre las forjas de los Enanos; Warlock se verá enfrentado a la muerte por inanición; Loba Venenosa conocerá al príncipe lobo Hrimhari (que tan importante vuelve a ser ahora en la vida de Rahne); y Espejismo comenzará su transformación en una de las valquirias, en uno de los giros más interesantes que ha dado el personaje de Dani Moonstar. La presencia de los Nuevos Mutantes llevará a Asgard a los miembros de la Patrulla-X, siendo la primera vez en esta saga que Rachel Summers asume ante sus compañeros la identidad de Fénix, aunque aún no le ha contado su verdadera historia a Cíclope, que se une a la Patrulla-X para este viaje a Asgard. Nuevos Mutantes y Patrulla-X trabajarán juntos para liberar a Tormenta de los planes de Loki, derrotando al Dios de las Mentiras en una trama que es una auténtica delicia... y no sólo por el guión de Chris Claremont, sino por los lápices de un absolutamente iluminado Arthur Adams, dibujante preciosista donde los haya, que le da el toque de magia perfecto a la historia asgardiana elucubrada por Claremont. 

En conjunto, como veis, desde mi punto de vista en esta época de X-Men destacan las historias "especiales" por encima de las que forman en sí parte de la colección, y es que la época de Nimrod y del salto al protagonismo de la colección de Rachel Summers, junto a la participación del resto de la Patrulla-X en la megatrama que se comería una buena parte de mediados de los Ochenta y de la que hablaremos en el próximo post, Secret Wars II, es la parte más aburrida de los X-Men de Claremont. Por supuesto, hay toques maestros, como el Juicio de Magneto, pero la línea global de la cole, incluso a nivel gráfico (con un John Romita cada vez más estancado y menos sorprendente), bajó su nivel notablemente, a mi parecer.

Pero de todo esto, hablaremos con más profundidad en el próximo post.