No es la crónica de un mundo... es la historia de muchos.

lunes, 9 de noviembre de 2015

GUARDIANES DE LA GALAXIA: GUARDIANES 3000

Una de las franquicias de Marvel más revitalizadas en los últimos años ha sido, sin duda, la vertiente cósmica de la Casa de las Ideas. Ya hemos hablado aquí de Aniquilación y Aniquilación: Conquista, se ha comentado el nacimiento de series como Nova y Guardianes de la Galaxia, y más adelante, veremos Reino de Reyes, el Imperativo Thanos, etc... Y en todo ello, fueron figuras principales el tándem de guionistas formado por Dan Abnett y Andy Lanning, cuya separación del lado cósmico de Marvel marcó un punto y aparte en la franquicia, que a día de hoy, se encuentra en manos de Brian Michael Bendis como guionista de los Guardianes de la Galaxia, convertidos en hit cinematográfico por los estudios Marvel.



Sin embargo, en Guardianes 3000, nos encontramos con un doble regreso. Por un lado, el del guionista Dan Abnett, que esta vez llega en solitario, junto al dibujante Gerardo Sandoval; por otro lado, el de los Guardianes de la Galaxia originales. Y es que en su momento, hace muchos años, los Guardianes de la Galaxia, lejos del grupo actual liderado por Peter Quill, Starlord, era una alianza de guerreros procedentes de diferentes puntos del sistema solar que en un futuro a mil años vista, luchaban contra la Hermandad Badoon, que había conquistado el universo conocido. Este equipo, creado por Arnold Drake y Gene Colan, tendría una especial influencia en el enfrentamiento entre los Vengadores y el semidios futurista Korvac. Liderados por Vance Astro, un humano que había sido criogenizado hasta llegar al siglo XXX y que había desarrollado poderes psiónicos y que además disponía del escudo del Capitán América, se encontraban Yondu Udonta, procedente de la primera colonia extrasolar de la Tierra, Centauri IV, y que es capaz de dominar sus flechas con el sonido de sus silbidos; Martinex T´Naga, procedente de Plutón, revestido de una coraza cristalina y capaz de manipular la temperatura, con rayos de frío o calor; Charlie 27, un titán adaptado a la gravedad de Jupiter, con mayor fuerza, velocidad y resistencia; y el enigmático Halcón Estelar, Stakar de Arcturus, con poderes sobre la luz y habilidades proféticas.



Este grupo, que tuvo un repunte de popularidad con serie propia a principios de los 90 (donde conocíamos a otros miembros, como Aleta, la parte femenina de Halcón Estelar; o Nikki, la acróbata procedente de Mercurio), fue desplazado por la actual encarnación de los Guardianes de la Galaxia, pero en el entorno anterior a Secret War, parece que viejos conceptos están volviendo a la actualidad, y uno de los que regresa, es el de estos Guardianes de la Galaxia, ahora bajo el concepto Guardianes 3000. 

En el trabajo de Abnett y Sandoval, nos vemos en pleno siglo XXXI, con el universo enfrentándose a la Hermandad Badoon, pero tras una siniestra emboscada de los Badoon, descubren que hay algo que funciona mal en el Universo, y que tiene que ver con ellos; y tan solo una nueva recluta, Geena Drake, salvada por los Guardianes de los Badoon, puede verlo. Y es que al parecer, el tiempo está realizando extraños saltos y giros que obligan a los Guardianes a luchar una y otra vez las mismas batallas, evitando una victoria definitiva sobre los Badoon. Así, los Guardianes, junto a sus nuevos reclutas, se lanzan en una búsqueda desesperada a través del tiempo para conseguir encontrar a su enemigo, que más allá de los Badoon, resulta ser un personaje mucho más enclavado en el pasado del equipo y de la propia Marvel. 



Con esta premisa de persecución en el tiempo, Abnett y Sandoval nos cuentan una de las mejores historias que se han visto en los cómics de los últimos tiempos, una lectura obligada que, espero, tenga continuidad en la nueva Marvel. 

1 comentario:

Pablo García Naranjo dijo...

A ver si hago hueco y me lo pillo. Confío en Abnett.