No es la crónica de un mundo... es la historia de muchos.

viernes, 12 de agosto de 2011

SMALLVILLE

                El 16 de Octubre de 2001 se estrenaba en Estados Unidos el primer capítulo de un proyecto que, a priori, no era demasiado llamativo. Su título era Smallville, y nos venía a traer las aventuras de un jovenzuelo Clark Kent en sus años de instituto. En aquellos primeros capítulos, veíamos como Clark se enamoraba de Lana Lang, comprobábamos los efectos que había tenido la kryptonita que había caído a la Tierra junto a la nave que había traído al joven Kal-El en los humanos de Smallville (convertidos en jóvenes monstruos psicópatas con poderes y todos ellos dispuestos a complicarle el día a Lana Lang), veíamos como Clark se iba acostumbrando e iba descubriendo sus poderes, y como se desarrollaba su amistad con Lex Luthor.
                Aquellos episodios eran autoconclusivos, y así lo fueron durante prácticamente tres o cuatro temporadas, capítulos con una estructura muy sencilla: aparecía algún afectado por los meteoritos, amenazaba a Clark o a sus amigos (Chloe Sullivan, Pete Ross o preferentemente Lana Lang), y Clark hacía lo apropiado para eliminar la amenaza y descubrir alguno de sus poderes, siempre a punto de ser descubierto por Lex Luthor (Michael Rosenbaum). El protagonismo de Tom Welling en el papel de Clark era indiscutible, aunque el personaje de Chloe Sullivan (Allison Mack) fue cobrando cada vez más importancia. Sin embargo, la serie no dejaba de ser simplemente pasable… Pero todo cambió a partir de la cuarta temporada.

                Aunque la estructura de capítulos prácticamente autoconclusivos continuaba, Smallville  se iba convirtiendo poco a poco en una historia río… y cada vez con más detalles frikis. De pronto, el micromundo de Smallville, donde sólo teníamos a Lex Luthor, Lana Lang, Clark y los Kent, se convertía en un gran mundo donde, temporada a temporada, iban incorporándose más personajes, la mayoría de ellos salidos de los comics. Aparecía Lois Lane (Erica Durance), y a los habituales de la serie se unía Oliver Queen (Justin Hartley), nuestro amigo Flecha Verde, que fue cobrando importancia en la serie hasta el punto de convertirse en un personaje mucho más interesante que el propio Clark en las temporadas séptima y octava, por ejemplo. Impulso, Cyborg, J´onn, J´onnz, Canario Negro, Aquaman, Zatanna… se fueron incorporando al reparto de la serie; mientras que los villanos se iban convirtiendo cada vez en más relevantes. El espectro de Zod, Brainiac, el propio Zod, Doomsday, Darkseid, un Lex Luthor cada vez más malvado… Guionistas de cómics relacionados con Superman, como Jeph Loeb o Geoff Johns se convirtieron en asesores de la serie. La Legión de Superhéroes, o la propia Sociedad de la Justicia, con un papel destacado para Hawkman, hicieron también sus apariciones en la serie. El Superman original del cine, Christopher Reeve, hacia su aparición como el doctor Virgil Swann, especialista en kryptonianos, siendo así el segundo personaje de las películas originales en aparecer en la seria (Annette O´Toole, que interpreta a Martha Kent, era Lana Lang en Superman 3), y más adelante, Teri Hatchett, de “Las Aventuras de Lois y Clark”, aparecía como madre de Lois Lane.

                Y todo iba a mejor. Cada vez la serie estaba más llena de sorpresas, de giros argumentales interesantes, de argumentos cada vez más complejos y mejor enlazados. Sí, efectivamente, no es el Superman de los cómics. La Liga de la Justicia se forma sin él, y sólo participa de forma renuente. Mueren personajes que en los cómics de Superman son imprescindibles, y podemos llegar a escandalizarnos por ello. Pero ey… no son cómics, no es el Universo DC oficial. Es Smallville. Pero la evolución de Clark Kent hacia Superman, no podía ser eterna, y tras diez años, ahora ha llegado el momento. En la décima temporada de Smallville, por fin hemos tenido la transformación definitiva, Clark deja sitio a Superman y lo hace contra un villano de lujo. No quiero contar mucho más, por si alguno aún está en el error de no estar viendo o haber visto ya Smallville.  Hoy, tras varios años (no diez, que yo no empecé a ver la serie a ritmo de emisión, la he visto completa en los últimos tres o cuatro años, más o menos), he visto el último capítulo de la serie, y he soltado mis lagrimitas al ver a Clark finalmente con la capa ondeando tras él.

                En fin, que quizá haya muchas opiniones contrarias por ahí… pero aquí queda la mía. Una serie que pasó de ser una serie más a ser una serie imprescindible para cualquiera que sepa lo que significa la S roja, para aquel que quiera ver una versión de cómo el joven hijo adoptivo de unos granjeros de Kansas se convierte en el mayor héroe y símbolo que el mundo conocerá nunca.
                ¡A ver Smallville!

2 comentarios:

Yota dijo...

La quiero retomar, me vi de un tirón las cuatro primeras temporadas y luego pasé del tema viendo epis sueltos.

En que temporada debuta Green Arrow, me quede ahí.

Tomás Sendarrubias dijo...

Pues anímate, tío, porque merece la pena, de verdad. De friki a friki... :)