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lunes, 1 de agosto de 2011

TRUE BLOOD: MUERTO EN FAMILIA

            Bien, pues si la semana pasada os dejaba un resumen/comentario sobre los nueve primeros libros de True Blood, ha llegado el momento de ponerse al día y reseñar el décimo, Muerto en familia.

            Como el resto de los libros de esta serie sobre vampiros que han salido del armario, se caracteriza sobre todo por la agilidad de su lectura. Lo empecé… creo que el viernes y lo terminé ayer domingo por la tarde (vale, escribo este post con una semana de antelación, o sea, el 25 de Julio), así que nada, una lectura rápida y amena. Realmente, Muerto en familia, más que aportar nuevas noticias o avanzar en la historia de mi camarera telépata favorita, la genial Soockie Stackhouse, lo que hace es darnos un poco de tiempo para contemplar las consecuencias de todo lo que ha ocurrido en las novelas anteriores: el golpe de estado del Rey de Nevada sobre Luisiana y Arkansas, la guerra por el dominio de las manadas de Licántropos, la revelación de estos y los cambiantes al público siguiendo el ejemplo de los vampiros y la guerra entre las hadas.
            Esto no implica que no pase nada en la novela, además, Charlaine Harris es precisamente una especialista en hacer que todo lo que hace Soockie, desde la compra a la comida, parezca interesante; especialmente por el sentido del humor con el que muchas veces la protagonista afronta lo que ocurre a su alrededor; pero es cierto que ocurren algunos hechos importantes en la novela: la revelación de que hay hadas que todavía siguen a este lado de la frontera y aún están interesados por Soockie, y la aparición y presentación del Sire de Eric Northman, Appio Livio Ocella, y su reciente y famoso “nuevo” chiquillo, un miembro de la supuestamente desaparecida dinastía Romanov. Sí, esos Romanov.
            En fin, una novela divertida que sigue la estela de las anteriores, y de la que no puedo decir mucho más sin entrar en el farragoso terreno del spoiler (que creo que incluso ya he hecho alguno) que nos permite ahondar un poco más en ese peculiar mundo sobrenatural que destila Charlaine Harris. Muy divertido… pero eso sí, para disfrutarlo, hay que haber leído los otros nueve anteriores… ¿Quién empieza?

2 comentarios:

Emilia dijo...

Definitivamente soy fan de esta novela, me gustan muchísimo los libros y por ellos empecé a ver la serie de True Blood evidentemente ambos son lenguajes completamente diferentes, pero ambos son buenos. No podría elegir uno u otro, pero sin duda empezaré ya con este libro.

Natalia dijo...

No puedo dejar de ver True Blood, es adictiva. Debo confesar que no me he leído ni un solo libro, pero la serie me ha atrapado totalmente. La comencé a ver y me sorprendió porque no tiene nada del romanticismo y cursilería de otros series de vampiros.