No es la crónica de un mundo... es la historia de muchos.

lunes, 21 de enero de 2013

AMERICAN HORROR STORY (TEMP 1)

Bueno, señores, después de la sobredosis de acción a cargo de siete temporadas seguidas una detrás de otra de Sobrenatural con los hermanos Winchester matando demonios, vampiros, hombres lobo, duendes, brujas, trasgos y todas las criaturas de la noche que se os puedan ocurrir; tocaba ver una serie más tranquilita (relativamente) y de otro corte totalmente distinto. Y tras las críticas oídas por aquí y por allá, decidí que la afortunada iba a ser...



Sí, lo pone en el título. American Horror Story. Y que gran acierto, señores. Que pedazo de serie. La primera temporada se compone de doce capítulos de entre cuarenta y cincuenta minutos, y está protagonizada por un Dylan MacDermot rescatado de una carrera cinematográfica llena de altibajos y que parece haber encontrado su sitio en esta serie televisiva; Connie Britton (Nashville o Spin City), el inquietante Evan Peters o, destacando encima de todos, una actriz clásica como es Jessica Lange, auténticamente espléndida en su papel de Constance Langdon, una vecina de lo más siniestra.

American Horror Story recurre al tópico de la casa encantada para contarnos la historia de los Harmon, el doctor Ben (psicólogo y terapeuta), su esposa Vivien y su hija Violet. Por supuesto, la casa que compran tiene un pasado oscuro y está encantada, claro. Pero ahí acaban los tópicos. Los personajes de esta serie están llenos de problemas emocionales que se imbrican de inmediato en la oscura historia de la casa, y que nos cuentan a través de una narración que baila en el tiempo para explicarnos lo ocurrido y lo que está ocurriendo. Y todo esto ocurre sin misticismos, sin magias, de una forma oscura, desgarrada, siniestra y sobre todo, inquietante.

Y cuando digo inquietante, digo profundamente turbadora. Hay algo en la narración de American Horror Story, algo en sus personajes, su argumento e incluso la forma en que se manejan las cámaras, que transmite una profunda inquietud mientras ves la serie. Algo cercano a... claro. Al miedo, que productores y directores trataban de transmitirnos con esta serie... y que contra todo pronóstico consiguieron.

1 comentario:

Yota dijo...


Aún recuerdo un par de epis que me dejaron muy muy mal cuerpo. Ansioso estoy porque termine la segunda temporada para verla de un tirón!