No es la crónica de un mundo... es la historia de muchos.

jueves, 13 de febrero de 2014

LA MIRADA DEL CENTINELA

Como sigo avanzando en mi puesta al día con los juegos de rol más contemporáneos y parece que el destino ha decidido que mi guía en esta tarea sea la editorial Nosolorol a través de Marco, hoy os puedo traer algunos comentarios sobre otro de los juegos de la compañía española: La Mirada del Centinela. Llegó por Reyes, y hoy os cuento qué tal.



La Mirada del Centinela es un juego que nos permite desplazarnos a una ciudad de perfil oscuro y gótico llamada Betlam, donde existe un manicomio para enfermos especiales llamado "Asilo de Dunwich" (os recuerdo que Dunwich es una de esas poblaciones ficticias creada por Lovecraft en los Mitos de Cthulhu, al igual que Arkham) y cuyas noches son vigiladas por un héroe un tanto oscuro llamado "El Centinela"... O sea, que traducido, significa que es un juego de rol donde podemos jugar a Batman en Gotham, pero sin tener que pagar derechos. Básicamente, La Mirada del Centinela es un juego de superhéroes "de bajo nivel", es decir, se trata de un mundo donde no podría ocurrir Infinito, pero sí Juegos de Guerra, por utilizar dos símiles comiqueros. Y es que profundizando un poco más en el argumento, La Mirada del Centinela es un juego de rol sobre cómics de superhéroes. El formato y el espíritu que se quiere dar para las aventuras es, precisamente, el de un cómic, las aventuras son así planteadas incluso.

El sistema de juego mezcla los típicos dados roleros (3d10, menor, central y mayor) con las tendencias más "interpretativas" o "narrativas" de los llamados "hitos" o "aspectos" en el que el jugador puede activar aspectos de otros personajes o del lugar para influir en el desarrollo de la historia, y también da muchas opciones para el desarrollo de diferentes tipos de juego. Podemos vestir las ropas del Centinela y luchar contra el mal, podemos formar parte de su equipo, o podemos bajar a nivel de calle y enfrentarnos como gente normal a lo que Betlam guarda en su interior. Más aún, el juego da la opción y las llaves para tratar de reflejar a  través de las partidas el "estilo" de cómic que queramos, ubicando la historia del Centinela en puntos diferentes. Partidas más distendidas del estilo de Batman de los años cincuenta o de la serie televisiva de los setenta; con el tono oscuro de los 80, o con la violencia de los 90.

Así que nada, otro buen juego que se suma a la lista de "Para jugar", y que espero probar pronto.