No es la crónica de un mundo... es la historia de muchos.

martes, 27 de marzo de 2012

MUNDODISCO: EL COLOR DE LA MAGIA

   

Los seguidores habituales del Iconocronos (que los hay por ahí sueltos), os habréis dado cuenta de que últimamente parece que ando literariamente sumergido en el mundo de las trilogías, las colecciones, y quizá un exceso de literatura épica:Canción de Hielo y Fuego, La Torre Oscura, Príncipe de Nada, Templarios… El cuerpo me pedía un cambio.

Hace años, mi amigo Roberto me dejó para que leyera el primer tomo de Mundodisco, El Color de la Magia, y aunque en su momento se lo devolví sin leer porque no me enganchaba, algo me decía que este era el momento de leer algo ligero, desenfadado… así que se lo pedí, y como podéis ver por el título del post, esta vez si me lo he leído entero. Y ha resultado, como esperaba, entretenido.

Conozco la obra de Terry Pratchett desde hace muchos años, pues escribió junto a mi idolatrado Neil Gaiman la novela más divertida que he leído nunca, y que desde aquí recomiendo a todo el mundo, Buenos Presagios, la versión más disparatada del fin del mundo que se ha escrito nunca. Y sin embargo, pese a los buenos antecedentes, nunca me había sentido demasiado atraído por la obra magna del escritor, en parte por el hecho de que lleva como cerca de cuarenta novelas escritas sobre Mundodisco… y que queréis que os diga, me da PEREZA. Pero en este momento, realmente ha sido lo que necesitaba.

El Color de la Magia es el primero de los libros que Terry Pratchett (probablementel el escritor inglés con más ventas, adelantado solo por J.K Rowling) ha publicado dentro de su Mundodisco, una sátira sobre, precisamente, los mundos de fantasía épica. Mundodisco es un mundo que se mueve por el espacio, un mundo redondo, con forma de disco, que está apoyado en cuatro elefantes, que a su vez se encuentran sobre la gigantesca concha de la tortuga A´Tuin. Mundodisco tiene sus dioses, sus héroes tipo Conan, sus magos, sus criaturas extrañas… Todo lo que tiene cualquier mundo clásico de fantasía… pero con cierto humor inglés que yo, realmente, no me siento demasiado capaz de transmitir. Pero debo reconocer que tiene sus puntos, y que la lectura es muy rápida y amena (he tardado tres días en terminarlo, vamos).

En concreto, El Color de la Magia nos presenta una curiosa y poco heróica (en principio) situación. Un turista, llamado Dosflores, llega del otro lado del Disco para conocer la gran ciudad de Mundodisco, Ankh-Morpokh, y allí, él y su peculiar Equipaje (es otro personaje del libro…), caen bajo la tutela, más o menos eficaz, del mago Rincewind… que tampoco es un mago demasiado común, pues solo tiene un hechizo en la cabeza, cuyas consecuencias desconoce y que se niega a decir. Junto a Rincewind, Dosflores y el Equipaje, asistimos a situaciones estrambóticas, desde peleas de tabernas a luchas con dragones, pasando por intentos de explorar la Gran Tortuga o sacrificios humanos y magia desbordada capaz de generar viajes entre mundos… Todo esto a un ritmo vertiginoso, en el que una situación cómica se superpone con otra aún más extraña, y todo ello con el refuerzo de la genial personalidad de Rincewind, un mago de carácter incisivo y pragmático, al que la propia Muerte persigue con bastante mala pata.

En fin, una novela apta para cualquiera que quiera pasar un rato entretenido… Y oye, tampoco hace falta leerse las cuarenta del tirón… Así que por aquí las iréis viendo…

2 comentarios:

Yota dijo...

Yo en breve me pondré con ellos, los tengo en casa apartados.

En su día me vicie mucho al juego del Mundodisco de Playstation 1 y desde entonces quiero sumergirme en ese mundillo.

Tomás Sendarrubias dijo...

Yo jugar es que no juego a nada, pero con esto llevaba ya años en lista de espera... y en fin, de momento está graciosete.