No es la crónica de un mundo... es la historia de muchos.

martes, 17 de septiembre de 2013

ASTONISHING X-MEN DE MARJORIE LIU

               


 Cuando el primer número de Astonishing X-Men llegó a las librerías especializadas lo hacía con la vocación de best seller, de superventas. No era la primera vez que se utilizaba el título, ya había aparecido durante la Era de Apocalipsis y durante Rupturas, pero esta vez venía no como una serie secundaria, sino como un auténtico superventas. Marvel había conseguido por fin que Joss Wheddon, guionista de las series Buffy y Firefly fichara para la Casa de las Ideas, y lo hacía para estar acompañado de un dibujante que había alcanzado el estrellato con su trabajo junto a Mark Waid en Capitán América, John Cassaday. Con ellos, Astonishing X-Men se convertía en un trabajo de culto, estilo que Marvel intentó mantener cuando los dos se apartaron finalmente del proyecto. Warrel Ellis y el tándem Simone Bianchi/Phil Jiménez fueron los llamados a sustituirlos, pero sin sus grandes estrellas, la serie no tardó en convertirse en una más de las que llenaban las estanterías con historias de la franquicia mutante. Kaare Andrews se convertiría en su dibujante, y las estrellas dejarían paso a guionistas más “de la casa”, como Daniel Way o Christos Gage (cuyas tramas se alternarían) o Greg Pak, que utilizaría Astonishing X-Men como puente para el relanzamiento de X-Treme X-Men antes de dejar el testigo de la serie en manos de Marjorie Liu.




                Liu había comenzado sus contactos con Marvel tiempo atrás, escribiendo novelas sobre la Patrulla-X, y ya se había encargado del guión de series como Lobezno Oscuro y X-23, centrándose en personajes derivados de Lobezno. Liu había demostrado ya su pericia, especialmente en la serie X-23, y llegó a Astonishing X-Men con un Nuevo concepto, relacionado con Cisma y lo que estaba ocurriendo tras la division de la Patrulla-X entre los partidarios de Cíclope y los de Lobezno. Astonishing quedaba englobada en el ámbito de Lobezno y su nueva escuela, convertida la colección en el entorno del “equipo urbano” de la Patrulla-X. La escritora de Philadelphia formó su grupo con Lobezno y una serie de personajes “clase B”, es decir, de fuera de la primera línea, creando un equipo original, con Lobezno como personaje destacado, y tras él, Ave de Guerra (personaje de nueva creación de Jason Aaron para su Lobezno y los X-Men), Karma, Cecilia Reyes, Gambito, el Hombre de Hielo y Estrella del Norte. De hecho, sería este personaje el que Marjorie Liu utilizó como reclamo para llamar la atención sobre su serie, con la boda de Estrella del Norte y su novio Kyle, la primera boda homosexual en el comic mainstream. Fue un movimiento inteligente, sobre todo a nivel publicitario, pues si bien, como he dicho, los superventas fueron los numeros de Wheddon, fue Liu quien apareció en las noticias de medio mundo.




                Marjorie Liu se ha convertido curiosamente en la guionista de la colección con la numeración más alta de Marvel, ya que no se ha visto afectada por Marvel Now, y desde su llegada, ha demostrado ser una guionista más que competente, que se las ha apañado para moverse entre aguas con los crossovers principales y que incluso ha conseguido salir victoriosa de alguno impuesto, como el que ha mantenido la colección con X-Treme X-Men  y los Exterminadores, y de la que ha extraído la saga que actualmente publica Panini, Hielo , con un Bobby Drake de lo más amenazador. En un mundo de grandes nombres y movimientos editoriales, Astonishing X-Men se ha convertido en una serie secundaria… pero a la que merece la pena echar un ojo, o incluso los dos.