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lunes, 4 de noviembre de 2013

VENGADORES: LA GUERRA INTERMINABLE

                Cuando el proyecto de Vengadores: La Guerra Interminable llegó a mis oídos me pareció de lo más interesante. Por si alguno no ha oído hablar de ello os cuento, una novela gráfica de los Vengadores, escrita por Warren Ellis y dibujada por Mike McKone que saldría a la venta de forma simultánea en todo el mundo. El equivalente comiquero a los grandes estrenos internacionales del cine o las series de televisión... Como idea estaréis de acuerdo conmigo en que mola un huevo.





                Ahora bien… no siempre es oro todo lo que reluce.




                La Guerra Interminable se encuadra dentro de Marvel Now, con un grupo de Vengadores de lo más peliculero: Capitán América, Iron Man, Thor, Hulk, Ojo de Halcón y la Viuda Negra, junto a la Capitana Marvel y Lobezno; y bebe un poco de Fear Itself, el proyecto de Matt Fraction en el que la mitología de Thor y el Capitán América se entremezclaban, como vuelve a hacer aquí Millar a la hora de desarrollar su argumento. Todo comienza en Eslorenia, uno de esos países imaginarios de Marvel que cambia de vez en cuando de ubicación, y que si normalmente estaba en el Este de Europa ahora se encuentra en Oriente Medio. Eslorenia se encuentra en guerra, los Estados Unidos han intervenido, y los rebeldes locales consiguen capturar un gigantesco dron de guerra de Estados Unidos. Al enterarse de lo ocurrido, el Capitán América y Thor dan con que ambos tienen relación en su pasado con cosas semejantes a ese dron. Por un lado, el Capitán América luchó contra los nazis en la isla donde se desarrollan los drones, y en la que durante la Segunda Guerra Mundial se estaban desarrollando hiperarmas, mientras que Thor identifica la forma del dron con Nidhogg, un dragón mitológico escandinavo que roía las raíces del Yggdrasil y al que el Dios del Trueno derrotara en su momento, perdiéndose el dragón… en la zona donde se encontraba aquella isla.



                Como veis el argumento no es demasiado complicado, pues no hay mucho que contar más allá de esto que ya he dicho. Y es que si hubiera que definir Vengadores: La Guerra Interminable con una sola palabra sería decepcionante. Decepcionante el argumento. Decepcionante el guion. Decepcionante el dibujo.
 

                Decepcionante, en general.