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viernes, 21 de octubre de 2011

LA SAGA DE GERALT DE RIVIA IV: TIEMPO DE ODIO

Tras un largo paréntesis provocado por mi entrada a toda mecha en el mundo de Canción de Hielo y Fuego de manos del amigo Darthni y las compras realizadas en la Feria del Libro, finalmente he vuelto al mundo de Geralt de Rivia, con la lectura del cuarto de los libros de la saga del brujo de pelo blanco, Tiempo de Odio. Había pasado mucho tiempo lejos de Geralt, Jaskier, Ciri y Yennefer y los conflictos devenidos del ataque de Nilfgaard sobre Cintra, amenazando los reinos más allá del río Yaruga; y de la profecía de la Vieja Sangre, que se refería a Cirilla de Cintra, protegida de Yennefer y Geralt. Y vendrá la Luz Blanca, y luego el Frío Blanco…


                Ahora, en Tiempo de Odio, nos sumergimos de nuevo en el mundo de Geralt. Mientras los reinos del norte tratan una alianza para hacer frente un posible ataque por parte de Nilfgaard, el dominio del Emperador Emhyr van Emreis (el Fuego Blanco), los hechiceros deciden reunirse en su gran fortaleza en la isla de Thanedd. Y los Scoia´tael, “las Ardillas”, los elfos rebeldes, siguen convirtiendo en cada vez más inseguros los caminos entre los reinos. Sin embargo, la reunión de los hechiceros es mucho más que lo que parece. La propia Hermandad está sometida a las tensiones de las alianzas políticas, y su unidad está próxima a romperse ante las lealtades  de sus miembros a diversos señores, un posible golpe de estado se está gestando en su interior, y en el centro de todo, se van a encontrar Geralt, Yennefer y Ciri, por supuesto. Y la guerra con Nilfgaard está cada vez más cerca en el horizonte.

                En Tiempo de Odio nos sumergimos en el que es, probablemente, el más político de los libros que hemos leído hasta ahora sobre Geralt, y las escenas del cónclave de hechiceros son auténticamente fascinantes. Además, descubrimos por fin el objetivo del Emperador de Nilfgaard y el motivo del ataque sobre Cintra y su interés por Ciri, al tiempo que el propio Geralt descubre la inutilidad de la neutralidad en determinados casos. Además, conocemos a nuevos personajes, como el propio césar de Nilfgaard o la regente de la escuela de hechicería de Aretusa y miembro del Consejo de Hechiceros, Tissaia de Vries, que añaden nuevas tramas a la historia, en la que además se introducen nuevos conceptos procedentes del pasado que se proyectan hacia el futuro de Ciri, como la historia de la rebelión de Falka o de la torre de Tor Lara, la Torre de la Gaviota…

                En fin, un nuevo paso en el camino que está suponiendo la saga de Geralt de Rivia, un paso que he estado encantado de dar.