No es la crónica de un mundo... es la historia de muchos.

domingo, 20 de octubre de 2013

ULTIMATE: SUPREMO

Tengo la sensación de que cada vez que hablo de Ultimate hago la misma introducción. Pero en fin, como eso es de higos a brevas, pues nada, así recordamos todos. En su momento no fui nada de línea Ultimate. Me parecía muy bien, estaba muy bien para atraer a nuevos lectores al mundo del cómic, pero... en fin, yo era de los clásicos, de los que no necesitaba engancharse de nuevas. Me gustaban mis personajes con sus cuarenta años de antigüedad y de bagaje cultural, y en fin, el mundo Ultimate, era para otros.



A día de hoy muchas cosas han cambiado. En el mundo del cómic y en mi perspectiva de él. Hemos pasado un reboot, hemos visto como las premisas y estrellas del Ultimate se convertían en las premisas y estrellas del momento actual, lo que ha llevado a una realidad aún más extrema en el actual universo Ultimate. Por suerte, Panini nos está dando a todos una segunda oportunidad de acercarnos a aquel Universo Ultimate que empezara con Bendis y Mark Bagley con Ultimate Spiderman, y al que seguirían proyectos como Ultimate X-Men, The Ultimates o Ultimate Fantastic Four; series limitadas como Ultimate Daredevil o Ultimate Iron Man, o sagas como Ultimate Gah-Lak-Tus... o la que hoy nos ocupa, Supremo.

Probablemente Supremo arranque de una ida de pinza de Joe Quesada, el mandamás de Marvel. El guionista Joe Michael Straczynski estaba llevando a cabo un experimento espectacular dentro de la línea MAX con una nueva perspectiva del Escuadrón Supremo, el grupo creado por Roy Thomas tomando como base a la Liga de la Justicia para permitir que estos y los Vengadores se cruzaran por fin y que luego Mark Gruenwald elevara a la gloria eterna de los cómics con la serie limitada que les dedicara en los 80. La serie era Supreme Power, y actualizaba conceptos como Hyperion, Halcón Nocturno, Zumbador... y a través de ellos, veíamos otras perspectivas de Superman, Batman, Flash... Strac se movía cómodo en este ambiente, semejante al que había construido en su obra Rising Stars... pero algo dentro de Marvel no funcionaba con Supreme Power, y de pronto... Llegó Supremo.



Ultimate Fantastic Four había tenido un éxito remarcable al cruzar el Universo Ultimate con el Universo Marvel Zombie que por aquel entonces copaba las estanterías, así que, ¿por qué no cruzar el Universo Ultimate con el Universo Supreme Power? Ese fue el planteamiento que se hizo a Bendis (el gran arquitecto del Universo Ultimate, y ahora también del Universo Marvel tradicional), Strac (que al fin y al cabo era el escritor de Supreme Power) y Jeph Loeb, que regresaba a Marvel después de un larga estancia en DC para hacerse cargo de una tercera temporada de The Ultimates. A tres números por cabeza, con el arranque de la saga en manos de Bendis, el nudo para Strac y el desenlace para Loeb, se lanzaron a Supremo. El arranque fue el mismo que habían utilizado dentro de U4F: la manía de Reed Richards de explorarlo todo, sumado a su sentido de culpa por la transformación de Ben Grimm en la Cosa. Eso le lleva a enviar sondas a diferentes dimensiones... pero lo que no espera es que su sonda provocará (al menos aparentemente) la destrucción del mundo de Supreme Power, y la magia de Arcanna Jones permitirá al Escuadrón Supremo viajar hasta el mundo Ultimate en busca de justicia.



Con este planteamiento, lo que nos encontramos son nueve números llenos de ostias entre superhéroes, en el estilo más clásico en el que los grupos se enfrentan y luego colaboran... pero con poca colaboración y muchas dobles páginas llenas de las estáticas ostias de Greg Land. Que me sigue gustando mucho como dibuja, pero que con menos poses también se pueden hacer cosas. Las partes de Bendis y Strac son razonablemente buenas (para lo que al fin y al cabo va a ser Supremo), pero Loeb... bueno, el trabajo de Loeb consiste en jugar al deus ex machina una y otra vez, sacándose de la manga personajes o poderes nuevos.

En fin, este mes el tomito que recopila Supremo está en las librerías, un formato muy chulo y a un precio asequible, así que si queréis pasar un buen rato sin pretensiones... es una buena opción.