No es la crónica de un mundo... es la historia de muchos.

lunes, 22 de diciembre de 2014

CULTOS INNOMBRABLES

Hoy vamos a hablar de Cultos Innombrabless, y no me refiero a la adoración a One Direction, ni nada por el estilo, si no al nuevo juego de rol publicado por Nosolorol. En esta ocasión, la editorial madrileña ha decidido llevar a cabo una nueva aproximación a los ya típicos Mitos de Cthulhu, una de las ambientaciones más clásicas de los juegos de rol, desde aquel La Llamada de Cthulhu que Chaosium publicara hace por lo menos mil años, aproximadamente.



Los Mitos ya han tenido varias revisiones desde aquel primer acercamiento de Sandy Petersen: el sistema d20, los modernos cambios en El Rastro de Chthulhu, pero al final, lo cierto es que todo lo relacionado con el mundo de terror creado en la primera parte del Siglo XX por Lovecraft ha mantenido siempre la misma estructura: los jugadores encarnando a los investigadores que se oponen a los Mitos. Y eso es lo esta nueva aproximación a los Mitos cambia: que los personajes no se ponen en el lugar de los investigadores, sino en el lado opuesto, poniéndose en la piel de los Cultistas, los seguidores de los Mitos.

En Cultos Innombrables, se desgranan los Mitos desde una nueva perspectiva, ahondando en los cultos que adoran a las criaturas, dioses y primigenios que dan lugar a la mitología lovecraftiana, alejándose de los estereotipos clásicos para realizar una nueva perspectiva sobre los cultistas, sus motivaciones y sus objetivos. Para ello, acuden a un entorno actual, lo que le da interés al trasfondo, asumiendo una continuidad con los Mitos clásicos: personajes como Wilbur Whateley, el doctor Peabody, Herbert West... que forman parte de la iconografía de Lovecraft continúan teniendo su lugar en Cultos Innombrables.

El sistema elegido por Nosolorol para el juego es el clásico de Hitos, con tres dados de diez y sus resultados divididos en dado menor, central y mayor, tomándose normalmente el valor medio como referencia a la hora de realizar las acciones. Son los propios jugadores los que eligen qué rasgos determinan a sus personajes; ya que no están ni siquiera nombrados, y vienen marcados por símbolos para las diferentes habilidades físicas, mentales, sociales, mágicas... Además, pueden utilizar sus puntos de drama para influir en la historia, activando aspectos de jugadores, de entorno, etc.

El juego es muy ameno de leer, trae muchas ideas para la narración y los personajes, y estéticamente, mola un huevo.

Así que muchas gracias a Marco por el regalo, y espero pronto contaros cómo es jugar a los Cultos Innombrables...

¡Iä!