No es la crónica de un mundo... es la historia de muchos.

martes, 2 de diciembre de 2014

TEMPUS

A principios de este verano (más o menos), entre las novedades que iban apareciendo en las librerías, me llamó la atención un libro que comenzó a aparecer en las páginas relacionadas con los libros de fantasía. Se trataba de Tempus, de Nerea Riesco, y se planteaba como una gran incógnita acerca del tiempo, un concepto que, así como suena, no puede sonar mejor. Y es que pocas cosas me gustan más que aquellas que giran alrededor del Tiempo.



Así que finalmente Tempus cayó en mis manos, y lo leí casi de inmediato (el post se ha demorado más debido a los meses sin ordenador y esas cosas), y lo cierto es que me quedó una sensación un tanto agridulce, quizá porque aunque encontré una buena novela, no era lo que esperaba. Lo cual no es culpa del libro, todo sea dicho, ni siquiera de los resúmenes, que son bastante acertados, sino de lo que yo entendía que iba a ser un libro sobre el Tiempo y sus enigmas.

Realmente, Tempus es un libro de aventuras, con cierto corte a lo Código DaVinci: un misterio, un hombre y una mujer, perseguidos por las autoridades por error, que buscan dar solución a un enigma ancestral, En esta plantilla cabrían muchas novelas, claro, y Tempus es una de ellas. Lo que ocurre es que los personajes de este libro no son como los del resto, igual que no lo es el misterio final, que sí se que encierra sobre el Tiempo. Y es que lo que se disputan los oponentes de Tempus, es ni más ni menos que el secreto del viaje al pasado; pero se trata de una carrera muy particular, porque los que se oponen a los protagonistas son una cábala de personajes inmortales, y el objetivo del viaje en el tiempo es precisamente robarles su inmortalidad. Así, encontramos en Tempus a personajes que se mueven entre la historia y la leyenda, personajes como el Conde de Saint-Germain, el alquimista Nicolás Flammel, Paracelso o la psycho killer del siglo XVI Elizabeth Bathory.

Todo comienza con el asesinato de un profesor de la Universidad de Cambridge, Leonard Green, asesinado en su propio despacho de forma sangrienta, lo que lanza a su asociado, Richard Chanfray, y a su hija Daniela a una carrera contrarreloj para encontrar los documentos del Doctor Green, documentos que permitirían (o al menos en teoría) el viaje en el tiempo. Pero el misterio que envuelve a Chanfray, cuyo pasado tiene mucho oculto, hace que la policía se cuestione si puede haber sido el propio Chanfray el asesino del Doctor Green, de modo que el Inspector Abberline (descendiente del Abberline que fracasó a la hora de encontrar en Londres a Jack el Destripador) se convierte en el tercer factor del triángulo que conforma la historia.

Tempus se convierte en un cóctel curioso, con elementos de ciencia-ficción, otros místicos o mágicos, e incluso alusiones al misterio de Jack el Destripador, quizá con algunos altibajos en el ritmo y con final agridulce (con más agri que dulce), pero con algunas ideas interesantes. Quizá con menos hype, me hubiera gustado más, lo que demuestra de nuevo que cuanto menos se espera de las cosas, mejores resultan estas.